domingo, 3 de mayo de 2026

676.- Ese Jonathan también podría ser mi hijo.

Como saben mis amigos y quizás algunos trasnochados que leen lo que escribo, tengo dos hijos, uno de ellos es Jonathan, del cual sin llegar yo a ser fanático, soy fanático como papá. Jonathan, nombre escogido finalmente por Martica, dentro de una lista de nombres que teníamos; yo estaba en desventaja porque ya había escogido desde muy joven, casi adolescente e impuesto el nombre de mi hija Jennifer. 

Jonathan debe su nombre al tecladista de la banda Journey y lo obtuvo cuando en Cuba todavía no eran muy comunes los nombres provenientes del inglés, lo que hizo que, en sus primeros años de escuela, sus maestras lo identificaran como Yonatán, momentos donde en nuestra cultura comenzaban los nombres con “Y” y le trajo no pocas confrontaciones infantiles tratando de que lo nombraran como realmente era. Fue clásico durante aquellos años escucharle decir: “yo no me llamo Yonatán, me llamo Jonathan”, cosa que hasta hoy nos divierte.

Entonces cuando escucho Jonathan, algo dentro de mí, que no puedo definir exactamente qué es, se dispara y con esto caigo hoy en Jonathan Muir, niño para algunos, joven para otros, lo cierto es que tiene 16 años, que ahora mismo sigue detenido en Cuba en la prisión “Canaleta”, centro de máxima seguridad que se ubica en Ciego de Ávila y alberga alrededor de 3 000 reclusos, mayoritariamente presos reconocidos como “comunes”, por delitos, no vinculados a la seguridad del estado o lo que ahora se reconoce desde el gobierno como alteración del orden constitucional donde cabe cualquier cosa, desde una bomba, sonar cazuelas de forma destacada y sobre todo visible, filmar con un celular y publicar su video o sencillamente sacar un cartel con un texto no aprobado por el partido comunista, incluso en blanco, donde las personas puedan leer lo que quieran leer.

Jonathan Muir está acusado por haber participado en la manifestación popular, espontánea, que terminó dándole candela a la oficina del partido comunista cubano en la ciudad o pueblo de Morón, de lo cual existen muchos videos filmados con los celulares de los que participaban o sólo miraban, donde yo personalmente no vi al acusado, pero no dejo de pensar que puede haber estado. Todo lo que refleja, o sea, la casa del partido comunista, el rechazo y, sobre todo, la definición de qué y quiénes son los causantes de la miseria hoy. Candela al partido comunista, al menos a nivel pequeño, a pesar de todo lo que el gobierno quiera explicar con su justificación propagandística, de incluso la posibilidad de que sea organizado y pagado en metálico desde el exterior, es la respuesta de una parte de un pueblo que perdió los límites de la complacencia o entendimiento. Es la muestra de que ya no se quiere más de lo mismo.

Esa es la mejor respuesta del pueblo, precisamente contra el partido comunista, que según los mismos del gobierno está en Cuba por encima de la constitución de toda la nación, a la que no le debe cuenta, por el contrario, a la que puede orientar, cambiar, ajustar e incluso utilizar, es entonces el mayor enemigo dentro de Cuba. Los cubanos en forma general, no sabemos nada de la constitución que tenemos, poco nos ha servido y nos sirve, sin embargo, todos conocemos al partido comunista y sus figuras a todos los niveles. ¿Cómo no conocerlo?

Jonathan, participante o no, incluso incendiario, cosa que puede ser valorada o cambiada a conveniencia, tiene 16 años y eso no puede ser cambiado y entonces el gobierno entra en un gran problema, porque incendiario o no, es menor de edad.

Puede ser que el joven se incorporara a la manifestación, acompañando o embullado por su grupo de pertenencia, otros jóvenes como él, todo el que pasó por esa edad y aún está vivo, sabe la importancia que tiene el grupo, pero puede ser que a los 16 años sea un joven maduro que quiere cambiar su realidad y estuvo dispuesto a incorporarse a una marcha pacífica que terminó frente a la sede del partido comunista y que desbordada, entró y quemó parte de lo que allí había. No se atentó contra ninguna persona, sólo se agredió la propiedad, todo lo que bastó para una acusación rimbombante de terrorismo interno, lo que resulta hasta cómico por la mala memoria o el conveniente olvido, pues esa llamada revolución también llegó al poder con actos parecidos. 

Testigos presenciales, aclaro lo de presenciales porque en Cuba, país donde se sanciona por convicción, o sea, no lo puedo demostrar, pero lo pienso, se utilizan declaraciones de testigos que nunca estuvieron en lo que dicen que atestiguan, han declarado que Jonathan no estuvo en esa vanguardia, pero lamentablemente para su desgracia fue detenido junto a otros 14 participantes y está en una prisión y no en su casa, esperando juicio. No ha existido para él, una solución menos rigurosa.

Cuba tiene establecida diferentes normas o límites para la mayoría de edad, cosa que termina por confundir y nunca saber a cuál aplicar, a veces se es mayor de edad a los 18 años, para otras cosas a los 17 años y para delitos puede llegarse a procesar y juzgar a los 16 años. En el caso de la responsabilidad penal, definición aparentemente aplicada a Jonathan a su edad, los sancionados deberán recibir un tratamiento especial o diferenciado y las garantías adicionales conforme a algo que se llama Convención sobre Derechos del Niño, que puede ir desde la reducción de sanciones, acciones que no impliquen internamiento, como por ejemplo, trabajos comunitarios, un propósito rehabilitador, etc., cosa que la simple realidad de estar en una prisión de máxima seguridad junto a adultos presos comunes, lo hecha todo por el piso.

La respuesta ha sido tímida. El padre del joven, acompañado de su madre que se mantiene en silencio, se han dedicado a declaraciones en las redes sociales, tratando de llamar la atención sobre la injusticia cometida por el gobierno y el estado de salud de su hijo, declarando que padece de una enfermedad X que necesita tratamiento especial, que por supuesto no recibe en la cárcel. No mucho más. Las declaraciones familiares en realidad han tenido eco en algunas autoridades y parte de los cubanos en el extranjero, que obviamente poco pueden hacer.

Por su parte el gobierno se burla de todo y acaba de publicar y dedicarle ideas avaladas a una foto donde aparece el joven tocando un piano eléctrico dentro de la prisión. Con esto el gobierno desmiente que está con problemas de salud, pero más, con esto el gobierno quiere casi decir que el joven se encuentra no sólo bien, sino que feliz con estar preso, poco le falta por decir que se ha adaptado tanto a sus condiciones dentro de la prisión que está pensando quedarse a vivir allí toda su vida y esto ha sido, obviamente amplificado por los “sentimentales”, ejército pagado, en dinero o beneficios e incluso los no pagados que participan en este circo por aparentes sentimientos.

Nada nuevo. Los momentos represivos, sean dónde sean, más los gobiernos o regímenes totalitarios necesitan emitir imágenes “dulces” para tratar de disminuir el impacto del verdadero desastre que se padece. Las imágenes más conocidas son las de los prisioneros en los campos de concentración nazis, especialmente el de Auschwitz-Birkenau, Treblinka y Bergen-Belsen, donde llegaron a existir incluso orquestas que no sólo amenizaban las fiestas, sino que eran llamadas, formadas exclusivamente por judíos, a tocar en las puertas de las cámaras de gas, cuando los prisioneros, incluyendo niños, eran conducidos al asesinato.

Recuerdo una película de mi juventud, basada en hechos reales, que ahora no puedo precisar porque tampoco es el centro de mi idea, sobre un juego de futbol en Kiev durante la ocupación alemana, que pasó a la historia como el “Partido de la Muerte”, organizado entre los soldados y guardias alemanes y un grupo de detenidos, que según se recoge, a pesar de las presiones de las SS, ganaron con amplia ventaja al equipo alemán. Los juegos de futbol eran comunes dentro de los campos de concentración y alguien puede decir que los jugadores presos eran felices, aunque sonrieran jugando y celebraran cuando metían un gol.

El gobierno cubano, que asegura reiteradamente que en Cuba no hay presos políticos o de conciencia, lo que queda desmentido totalmente, retoma el viejo método vomitivo de publicar y presentar al preso en conflicto como disfrutando su condición. La foto trata de decir, no se preocupen, Jonathan Muir, a pesar de estar flaco, está feliz.

Hay que ser muy hijo de puta para mantener a un adolescente detenido, que no mató a nadie, que no puso una bomba en ningún lugar y tratar de justificar su situación con una foto.

Ahora, no quisiera ser extremista, porque en realidad no estoy en Cuba y el joven no es mi hijo. Es difícil criticar a los que están luchando con el monstruo y yo no sé exactamente lo que hubiera hecho como papá, pero creo que a como están las cosas hoy en Cuba, conformarse con emitir mensajes en las redes sociales que más que probado está no van a resolver nada, es muy poco.

Ese joven tiene padre y madre, a lo mejor tiene hermanos, escuché que tiene novia, debe tener amigos, vecinos que lo quieren porque dicen que era un joven muy correcto, creo que religioso, entonces lo que se impone es que esas personas, si quieren llamar la atención nacional y sobre todo la internacional, deberían plantar un campamento frente a la prisión, a una cuadra de ella o en medio de un monte cercano y desde allí comenzar a emitir mensajes. Deberían formar bulla grande. Los mensajes de súplica no resuelven nada frente a un gobierno que no cree en sentimientos.

¿Los van a intimidar y presionar? Claro. ¿Se los van a llevar detenidos? Es probable, pero pueden llevarse detenido a uno, dos, tres, pero no podrán llevarse detenidos a 20, 30, 40 personas. Tienen que convocar a la prensa independiente que, si existe en Cuba y a la prensa internacional, convocarla, tienen que emitir mensajes directos con nombres y apellidos sin miedo, o sea, este mensaje es para el Papa, para la ONU, para Marco Rubio, porque si no el gobierno pondrá mañana a Jonathan a dirigir un coro de presos, le celebrarán su cumpleaños, lo pondrán a hacer declaraciones del buen trato que le dan dentro de la prisión donde ya debe haber hecho muy buenos amigos entre los asesinos, ladrones, violadores que allí están sancionados. Si es religioso de verdad, le permitirán dar clases o misas, todo con el objetivo de no dejarlo salir.

Creo que, a los 16 años, salvo muy especiales condiciones y delitos, ningún joven merece estar preso, ni este Jonathan, ni el mío, ni ninguno.

martes, 28 de abril de 2026

675.- A razón de Cuba. El que a hierro mata, a hierro tiene que morir.

"Un trabajador que mejoraba su estatus, que mejora su nivel de vida, el llamado aristócrata obrero por la teoría, es un revolucionario menos"Vladimir Ilich, (Lenin)

"El pueblo tiene que ser siempre esperanzador, pero siempre pobre"Hugo Chávez

"When a people accept injustice, they condition their oppressor to continue". Malcolm X

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El gobierno cubano y su revolución llegaron al poder por la fuerza y violencia: asaltos, sabotajes, bombas, asesinatos, fusilamientos, “ajusticiamientos” extrajudiciales, guerras, guerrillas, etc. El gobierno cubano y su revolución se han mantenido en el poder por la violencia y la fuerza: decomisos, intervenciones, fusilamientos, encarcelamientos, represión, vigilancia, prohibiendo entrar y prohibiendo salir a los cubanos, segregación, prohibiciones, etc., y ahora el gobierno cubano y su revolución piden dialogo y respeto, nada más y nada menos que al gobierno norteamericano.

Habla de la parte del pueblo que los apoya, pero se les olvida la otra parte, la que está pidiendo a gritos que se vayan, que renuncien o más rápido, al menos aparentemente, que los saquen para siempre. Esos cubanos no existen, esos cubanos no son cubanos.

Ellos se han negado a escuchar y siguen obstinados con el poder a cualquier costo, por tanto, tal como asegura, por tradición equivocada, la interpretación popular de la Ley de Talión o idéntica pena, aunque nos parezca vieja y el famoso refrán de que a hierro mata a hierro muere, ellos tendrán que salir por la fuerza.

Lo curioso de todo esto es que ese dialogo que piden, para nada tiene que ver con el pueblo cubano, mayor interesado, beneficiado o perjudicado, los cubanos no existimos, ese dialogo es con el enemigo eterno, ese interés es con aquella fuerza que, según la propaganda comunista cubana, los ha querido eliminar siempre, entonces más que dialogo es un lamento, una súplica pintada de valentía, que demuestra, a lo mejor lamentablemente, el valor de la fuerza. Si supuestamente es el enemigo eterno, que quiere que desaparezcas, poco habría que hablar con él, sobre todo cuando ese enemigo no ha cambiado su posición enemiga, por el contrario, la ha reforzado.

El gobierno cubano gran experto comprador de tiempo, lo que en no pocas ocasiones le ha resultado, está trabado, tiene problemas con una parte de su pueblo dentro y fuera de Cuba y escoge hablar con el gobierno norteamericano, que en realidad poca vela debería tener en este entierro, lo que evidencia el poco respeto hacia ese pueblo que dice representar.

¿La paz para evitar la fuerza o la fuerza para conseguir la paz?

Paz, palabra, acción o idea que más se repite en el ser humano desde que nacemos: necesito paz, dame paz, soy pacífico, queremos paz, déjame en paz, más que una moda, es una necesidad.

Es obvio que la paz es necesaria, tanto para el humano de forma individual como para cualquier grupo de ellos, unidos en pequeños, mediados o grandes, tan grandes que podía abarcar o al menos aspirar que funcionara para toda la humanidad, al menos la conocida.

Y es contradictorio porque, de forma general, desde que apareció, para algunos o se creó para otros, el hombre y la mujer, ha sido la no paz, sino la guerra, la violencia, los conflictos, etc., lo que ha lidereado el proceso de desarrollo y por qué no, el avance.

La guerra, los conflictos, las matanzas, las torturas, la sangre, etc., han marcado el camino de la humanidad y esto, si es cierto que ha sido malo, también fue bueno, porque hasta hace muy poco estábamos metidos en una cueva, en total oscuridad, comiendo carne cruda, tapándonos con la piel de algunos animales, teniendo sexo sin amor y hoy disfrutamos de viajes al Cosmo o a las profundidades marinas incluso como turistas y tenemos robots que nos ayudan a vivir, incluso para redactar una carta de amor.

De ser por la paz eterna, todavía estuviéramos cazando en alegres grupos, con cancioncitas incluidas, a los mamuts. Qué vida tan pacífica llevaríamos. Nos levantaríamos a las 10:00 am, sin que la hora existiera, saldríamos a cazar, tendríamos carne de mamut para un mes, no haríamos más nada hasta que nuestra mujer Martica, nos dijera, se acabó la carne, tienes que salir a cazar de forma pacífica a otro pacífico mamut. Nada de stress, nada de deudas, nada de tener que pagar algo o salir a ganarnos un salario para pagar y pagar.

No existirían los psicólogos, los siquiatras, los trabajadores sociales, las pastillas, las clínicas, porque todos estaríamos tan en paz que la felicidad no hubiera dado cabida a esas especialidades, aunque, ahora mientras escribo, se me ocurre pensar en la existencia de expertos especialistas, evaluadores, definidores, medidores de los diferentes niveles de paz, porque siempre hay gente que se las arreglan para no cogerla fuertemente.

Lamentablemente las guerras, la violencia, las contradicciones siempre han existido, incluso dentro de los cazadores de mamut, los poseedores del fuego, los hacedores de sexo, porque para diferir busquen a los seres humanos.

Si hubiera existido sólo paz, no tendríamos pirámides en Egipto, los faraones y sus familiares no las hubieran podido construir ellos solos. Por la paz eterna los romanos no hubieran caminado por Europa dejando como consecuencia su desarrollo. España seguiría siendo un conjunto de pueblos desorganizados y aislados, unos, poseedores del queso Manchego, otros del jamón de pata negra, pero jamás hubiéramos disfrutado todavía de la unión de ambos. China seguiría haciendo de forma secreta los fideos de arroz y sus helados de frutas, pero jamás Marco Polo los hubiera llevado a Italia para convertirlos en la tan diversa pasta y los ricos helados que hoy conocemos.

El territorio luego llamado América seguiría su lento andar dentro de lo aborigen, es cierto con diferentes desarrollos por comunidades, por lo que la brutal colonización española, portuguesa, francesa, inglesa, hizo a esas comunidades brincarse el tiempo y comenzar a vivir en los desarrollados para aquellos tiempos siglos XV; XVI, XVII. Hubiera sido mejor, visto desde aquí, dejar a los aborígenes desarrollarse solos, quizás aun andaríamos de recolectores y cazadores.

Sería imposible contabilizar lo que ha significado la muerte en el desarrollo humano, lo correcto frente a cualquier cosa hubiera sido enviar un grupo de pacifistas para negociar, pero lo más a mano que siempre existió fue mandarte un ejército, ganarte la guerra, dominarte, lo que creó en no pocos casos y con cierta lógica, resistencias internas, o sea, más guerras.

A veces nos hemos fajado por ideas religiosas, otras por puras conquistas políticas y de influencias, por supuesto, por objetivos económicos e incluso intereses personales o familiares. De la caverna, el mamut y el fuego hasta aquí, siempre nos hemos fajado y la guerra ha sido la mejor arma para conseguir la paz que pocas veces nos ha llegado sola.

Los psicólogos, mejor si no son padres, recomiendan escuchar al niño, hablarle constantemente de forma dulce, permitirle su espacio, nada de violencia física porque está probado que ella crea mayores problemas, pero los papás sabemos que, en un determinado momento, quizás contradiciendo la más ortodoxa teoría, una nalgadita sin avisar, un regaño fuerte, un castigo, es necesario. ¿Si ves a tu hijo encaramado en el refrigerador, te dará tiempo a sacar el libro de psicología para niños y leerle el capítulo que enseña a cómo bajar a un niño que se está tratando casi de suicidar, sin emitir un grito, sin cargarlo por las malas, sin hablarle fuerte?, ¿Qué hay de tu hijo cuando detectas que llegó drogado? De nuevo el capítulo del libro que teoriza sobre el peligro de drogas que en lo que terminas de aplicarlo, tu hijo puede haber muerto. Todos los que aprendemos a manejar hemos sufrido las consecuencias de la violencia, quizás poca comparada con una guerra, pero violencia, incluso la misma Martica de los mamut, pero, si vas sentado al lado de una persona que aprende a manejar, sin tú tener el control del automóvil y ves que va de frente a otro auto o a un árbol, peor, a un barranco, si sientes que acelera en vez de frenar, si ves que se quiere meter por dónde no cabe, si ves que intenta soltar el timón para coger una llamada “importante” de última hora y el auto comienza a zigzaguear; ¿te dará tiempo a la frase pacífica, en bajos decibeles e incluso amorosa y rítmica de: “mi amor, por favor, nos vamos a matar”?

La paz es el objetivo máximo, el problema está en cómo conseguirla en cada momento.

No existe la paz con el gobierno cubano que está aparentemente decidido a continuar bajo la violencia a su pueblo, que aún no es una guerra, pero si mucha violencia y que decide pasarle por encima, ahora sólo pidiendo a su eterno enemigo que le facilite, entre otras cosas, el muchísimo dinero que necesita para seguir dominando. Vaya descarados que son.

El problema real del gobierno de Cuba no es con el gobierno norteamericano, que, por cierto, a pesar de errores, desaciertos, incomprensiones, es un gobierno que administra con electricidad, comidas, agua, ropas, casas, automóviles, viajes al Cosmo y democracia y libertad para todos, no perfecta, quizás sea cierto, pero democracia y libertad que no pueden ser desconocidas. El problema real del gobierno cubano es con el pueblo cubano, sobre todo hoy, esa parte del pueblo cubano, dentro y fuera de Cuba, que se ha cansado de esperar, que no quiere o no puede emigrar y está dando muestras públicas de su descontento.

El gobierno cubano, en otra muestra de desprecio, no sólo se brinca a su emigración, a la cual, si ha llamado para que inviertan en Cuba, para que salven al gobierno, sino que se brinca a aquellos cubanos en Cuba que dice defender, porque las conversaciones que existen con Washington, que han sido reconocidas a última hora porque no les queda más remedio, han venido sucediéndose en secreto e incluso con gran parte del combo negándolas en principios y brinca directamente al gobierno norteamericano.

El gobierno cubano está conversando con funcionarios del gobierno norteamericano y los que deberían saberlo, no lo saben. Nadie conoce que se pidió y respondió oficialmente en voz de los representantes cubanos, más allá de soberanía, independencia, etc., más de lo mismo. Los cubanos sabemos de qué va el tema, gracias a los comunicados del gobierno norteamericano. Así como de fácil, se está negociando para supuestamente salvar a un pueblo y no absolutamente a un gobierno, pero el pueblo no sabe cuándo se habló, quién habló y, sobre todo, qué se habló. El pueblo cubano, sin voz, porque la única voz es la del gobierno y los "sentimentales" que hacen propaganda de apoyo, supuestamente tiene que confiar a ciegas y aceptar una vez más.

Recuerdo hace ya muchos años, quizás 30, que el gobierno chino y su partido comunista, tratando de resolver el problema dentro de China, o sea, sacar a su pueblo de la miseria en que estaba, redactó y emitió un documento que llegó a mis manos, que por equivocación creo, mi madre me facilitó pues fue de limitada circulación. Ese documento oficial en varios párrafos en resumen decía con la típica rimbombancia china que la patria china era muy grande e importante, y que los chinos estuvieran dónde estuvieran eran orgullosos ciudadanos reconocidos. No habló del partido comunista, no hablo del gobierno chino, menos mencionó el comunismo como ideología. Habló de la grandeza de China y del orgullo de ser chino en cualquier lugar del mundo donde se encontrará uno de sus hijos.

Luego recreaba las cosas que los chinos emigrados, repito donde quiera que estuviera podían hacer para salvar a su familia. No mencionaba al gobierno, al partido comunista, menos al comunismo, la idea era salvar a la familia. Claro toda esa linda idea de hace 30 años y de ahí el atraso que tiene Cuba en la búsqueda de soluciones, fue arropada con una serie de acciones a realizar inmediatamente.

Un chino en el exterior, California, Brasil, Perú, etc., podía enviar dinero sin intereses a China a nombre de su familia cualquier cantidad de dinero, sin que el gobierno metiera las manos en ello. Un chino en el exterior podía enviar lo mismo un camión, una cocina, que una fábrica sin aranceles aduanales a nombre de su familia. Su familia en China podía administrar esos bienes incluyendo el dinero, sin intervención del gobierno chino. Esa familia podía con lo enviado, lo mismo un camión que una fábrica, montar una empresa sin que ella fuera administrada por el gobierno o podía vender a otros chinos dentro de China lo recibido, sin que mediara el control, menos la administración del gobierno comunista chino.

Hace 30 años los chinos crearon sus propios mecanismos internos y paralelamente comenzaron a negociar sin la palabra "enemigos" con las potencias capitalistas del mundo. El primer llamado, el más sólido, fue a esa gran población china que se encuentra regada por el mundo, incluyendo, imagino que mayoritariamente en los Estados Unidos.

En eso de ayudar directamente al pueblo, sin restricciones, sólo con la lógica que si el pueblo mejora, mejora el gobierno que lo dirige, tengo experiencia. En mi paso por República Dominicana descubrí que los gobiernos que conocí, sabiendo que tienen una gran comunidad en el exterior que ama a su familia y país casi que fanáticamente, levanta los aranceles aduanales todos los años desde noviembre a febrero con el objetivo de estimular que las personas que viajan traigan o envíen. Todo lo que puedas montar en un avión, menos drogas obviamente, da igual un elefante que un automóvil, un televisor que una cama con colchón camero, lo puede pasar en Dominicana sin que ni te pregunten. Sólo decir, cosa que ya he contado en momentos anteriores, que los emigrantes dominicanos son reconocidos públicamente como "Hermano Dominicano".

El gobierno cubano, si le hubiera interesado, hace años, quizás 30, podía haber hecho ese llamado y creado los mecanismos para avanzar, primero que todo a los cubanos, sin embargo, no lo hizo, sólo siguió chantajeando a su emigración y reprimiendo a sus ciudadanos y prefirió buscar él sólo la solución excluyendo de ellas a los nacionales. El gobierno cubano, personalmente Fidel Castro escogió entregar el país, porque no fue sólo un tema económico, al primer extranjero que se presentó en Cuba.

Entonces el desprecio por el pueblo y la única intención de mantener el poder para ellos seguir viviendo, siguiendo los pasos del loco de Fidel, luego los de su incapaz hermano y por último del más incapaz y además sin casa Díaz Canel, sólo han logrado, primero aumentar la miseria que ya venía caminando, porque no se llega a ella de un día para otro, luego sacar del pueblo a la oposición que, durante muchos años, a base del terror, estuvo dormida o contenida.

Hoy el gobierno cubano, que podría, a lo mejor, por lo menos desde el punto económico, si se hubieran hecho los cambios reales, honestos, definitivos, radicales, haber contado con los cubanos, los obvió, para hoy mandarle mensajitos a Trump y Marco Rubio hablándoles de patria, soberanía y de auto determinación. Creo que es tarde.

La única opción, la última opción es la mal interpretada Ley del Talión, que para este caso en cubano modernizándola y adaptándola a la realidad de hoy significa, el que a hierro mata, a hierro tiene que morir.

sábado, 25 de abril de 2026

674.- No puedes leer de pie, siéntate.

Recuerdo que en varias ocasiones anteriores he escrito sobre los cementerios. En esos escritos he afirmado mi gusto por esos lugares, cosa que ha dejado medio confundidos a muchos de mis amigos. Es cierto, me gustan los cementerios y trato de visitarlos en cualquier lugar por dónde paso o estoy.

El interés por los cementerios nada tienen que ver con un tema de fe, todavía a mi edad no soy adepto a ninguna religión, no sigo a ningún dios o santo y no creo en la vida después de la muerte. No tengo la menor idea, ni me preocupa, a dónde va el alma, que según dicen muchos se va a algún lugar, una vez que, también algunos dicen, deja la parte material de un ser humano. Los sentimientos que poseemos, buenos y malos, se van con nosotros.

Sigo creyendo que la vida es una, larga o corta, que hay que vivirla y sobre todo aprender a vivirla y no dejar nada para después, lo que se quede para luego es porque no pudimos hacerlo, no por no haberlo intentado. La complacencia de esperar a la otra vida, no me cuadra.

Los cementerios son fuentes de información, no sólo de personas, sino de épocas e historias. El diseño, la arquitectura, las esculturas nos hablan. Además, son lugares serios, de silencios, que permiten el pensamiento reposado.

He escrito que, también a mi edad, me han tocado ya algunos muertos, más cercanos unos, más alejados otros y encuentro diferencias entre las funerarias y los cementerios. Las primeras son aquellos lugares donde nuestra tradición obliga a mantener al fallecido 24 horas dentro de una caja de madera forrada para que familiares y amigos les presenten el último respeto o cariño. Tradición para mi gusto absurda y desgastante, porque cuando la ciencia hoy decreta que no hay vida, ya no hay más nada que hacer. Las funerarias tienen la capacidad, creo por el ambiente, que, aunque no conozcas al fallecido, si pasas algún tiempo allí adentro, sales agotado.

Pero las funerarias, como todo acto social, donde algunas personas asisten por el chisme, la comparsa o el simple compromiso, por momentos dejan de ser serias, en la misma medida que por momentos, como tenemos que estar allí, nos entretenemos en hablar de pelota o cortar levas a algunos de los presentes. A veces, no siempre, pero a veces, el más serio es el que está acostado.

Recuerdo mi primera funeraria estando yo en 7mo grado. Una compañerita se había suicidado con la pistola de su papá militar y, absurdo e injustificado, los estudiantes fuimos llevados masivamente a la funeraria, hoy me pregunto para qué. Nos sentaron en aquellas sillas duras, nos pusieron unos frente a otros, incluso a los que no la conocían, por lo que nada les interesaba allí y a los 15 minutos, adolescentes al fin, comenzó, ahora no sé de dónde, ni de quién, a lo mejor por nervios, una risa contagiosa imparable, de esa que te imposibilita mirar a la cara de una persona sin reírte, que terminó con que a todos nos sacaran de aquel lugar, pienso hoy por haber protagonizado un feo espectáculo. Yo tenía 11 años.

No pasa así con los cementerios. El viaje último, el camino detrás de un carro fúnebre o a pie detrás del féretro cargado a manos, la presencia frente a una bóveda, parada a veces incómoda por el poco espacio, la apertura y la inevitable e indiscreta mirada hacia adentro del rectangular espacio, el depósito de un cadáver, el sonido que crea el movimiento de la tapa, la última visión del lugar nunca trae juegos, chistes, apatía. Las personas, quizás porque ese camino sabemos que será recorrido por todos, incluso nosotros mismos, se mantienen solemnes, sin que nadie de forma programada pida solemnidad. El camino del cementerio siempre es serio y respetuoso, incluso en aquellos casos donde la tradición y cultura incluya música y cantos.

Cuba, ese lindo pedazo de tierra donde muchos nacimos, no deja de traernos nuevas y desagradables noticias. Con Cuba nunca se termina, si piensas que ya lo has visto todo y que nada peor puede aparecer, te equivocas. Han sido tantos y tantos años de maltrato hacia todo y de desconocer, en sentido general, ese maltrato, que hoy con el acceso a la información, cada día amanece peor.

Siéntate para leer y ver fotos

Hace unos días he visto, medio asombrado, digo medio porque viniendo de Cuba ya nada me asombra, un reportaje noticioso realizado por la periodista independiente obviamente, Camila Acosta, sobre un descubrimiento al que ella llegó por pura casualidad.

Estando haciendo un reportaje dentro del Cementerio de Colón en La Habana, símbolo de majestuosidad cubana, poseedor, a pesar de la barbarie y el saqueo de estos últimos años, de una inigualable riqueza arquitectónica y de esculturas, capaces de ponerlo a competir con los más famosos cementerios del mundo, descubrió lo que podría ser llamado un almacén de huesos, según expertos en humanos, que puede ser el resultado de entre 200 a 300 cuerpos, más huesos, ropas y pertenencias de fallecidos regadas por todos los alrededores, incluso los restos de una fogata donde se intentó quemar los huesos, quizás alguien o algunos inspirados en las mejores series de vikingos o en la tradición india de cremar los cadáveres, cuyas cenizas son luego tiradas al río Ganges, que al no haber ríos dentro del cementerio fueron dejados aparentemente al descuido, por lo que el número de cadáveres pueden superar los antes mencionados.

Las imágenes y fotos reales resultan espeluznantes, no por el miedo a los huesos o algo parecido, sino porque reflejan el desprecio total de las autoridades, o sea, la representación del gobierno encargado en ese sitio, por la vida y la muerte de cubanos y más por los sentimientos de sus sobrevivientes.

Durante mi vida es Cuba, fue conocido que de vez en cuando, alguna tumba era profanada, sobre todo, dicen, para fines religiosos. Algunas de nuestras religiones africanas, necesitan huesos de humanos, fuera más fácil de perros o gatos, para hacer sus trabajos, de ahí incluso que exista una persecución a algunos cadáveres específicos, porque mientras más importante, fuerte, conocedor, etc., fuera el fallecido, más fuerza cobra el trabajo religioso. Siempre esto ocurrió, pero no dejó de ser casos aislados, reconocidos y transmitidos por voz popular. También es conocido el saqueo por algunos de los trabajadores de los cementerios, en busca de prendas de vestir, joyas, ropas, dientes y muelas de oro, etc., pero seguían siendo casos aislados o por el momento histórico, menos publicitados.

La idea de cadáveres tirados unos sobre otros, si tirados desorganizadamente unos sobre otros, tal como se mezclan los espaguetis y huesos humanos regados por dondequiera, deja un sabor muy amargo, que al menos a mí, me recuerdan aquellas fotos que el mundo conoció para castigar al nazismo, donde cuerpos y más cuerpo eran apilados como sacos de papas, en realidad los sacos de papas, por su importancia para la alimentación, se apilan mejor y con más cuidado.

Resulta desagradable, porque esos huesos pueden ser de algún conocido, ojalá que no de un familiar o amigo, lo que no es imposible. Resulta incompresible la solución de tirar huesos humanos dentro de una nave, sin el menor, ya no digamos respeto, sino pudor.

Es cierto, deben existir muchos cadáveres que nadie reclama, cadáveres de personas sin familiares presentes en Cuba. Es cierto existen muchas bóvedas que se ha quedado sin dueños y a pesar de que hoy están en manos del gobierno, la imposibilidad de atender a los vivos justifica la mayor imposibilidad de atender y darle buen tratamiento a los muertos, sobre todo cuando ellos son pueblo cubano común. Es cierto la idea de cremar estos cadáveres resulta imposible porque los crematorios que existen, al menos en La Habana creo dos, no trabajan con electricidad de paneles solares y lo del combustible está complicado.

Todo esto es cierto, pero la solución, que es el resultado del mayor desprecio que puede existir, no tiene justificación.

Creo que quitándole dos litros de gasolina o petróleo a los carros de los del gobierno, a los carros y camiones de los militares, a los carros y camiones de los que reprimen, sólo dos litros, permitiría mover un camión y una excavadora, abrir un enorme hueco en el medio de un campo y enterrar todos esos cadáveres que nadie podrá reclamar, porque en realidad no son cadáveres armados tan siquiera, sino huesos, cráneos tal como dice la periodista, escombros. Nadie podrá reclamar a un familiar o amigo, porque sería difícil poder armar un cuerpo con lo que allí existe y los huesos no vienen marcados con un código de barras.

Un hueco en la tierra hubiera resulto la imagen no desagradable, sino inhumana de esos restos humanos, que cada cubano e incluso cada niño que visite el cementerio por necesidad o paseo, pueden presenciar. Nada, absolutamente nada justifica este desastre.

No son pocas las historias de familias, incluyendo la mía, que han llegado y encontrado las bóvedas abiertas y vacías, sin saber qué pasó con sus familiares enterrados y a dónde fueron a parar.

Ni hablar entonces de los niveles de insanidad, reguero, podredumbre, nada más y nada menos que en medio de la llamada capital de todos los cubanos. Animales, al menos perros visibles, que revuelven buscando comida y salen caminando con un hueso humano entre sus dientes. Ojalá no sea de algunos de nuestros conocidos.

Las imágenes hablan más y más claro que cualquier cosa que yo pueda decir aquí.

¿Sigues sentado leyendo, te parece que esto es mucho? Pues no, existen cosas peores. La historia a continuación es capaz de superar a la insuperable película cubana, verdadera obra de arte por su elaboración y sobre todo por su capacidad de imaginar cosas que 70 años después siguen existiendo, con otras personas, con diferentes posibles guiones, pero que siguen representando lo mismo.

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 Ayer asistí a una fiesta con amigos, donde el mayor por ciento de los participantes éramos cubanos, por lo que, entre comidas, bebidas, bailes, chistes, el tema Cuba siempre estuvo presente. Es imposible pedir que, entre cubanos, a partir de lo que estamos viviendo en y con nuestro país de origen, dediquemos mucho tiempo a hablar de los próximos viajes de Artemis a La Luna.

Una amiga nuestra, cubana, muy agradable y simpática, con aun esa bondad visible de las personas de origen campesino, originaria de Sancti Spiritus, ciudad que sigue estando en el centro de Cuba, nos contó una historia que, a no ser porque se la hice repetir tres veces bajo juramento, ya me conocen, pudiera ser imposible de creer, a pesar de que repito, nada en Cuba hoy resulta totalmente asombroso.

Nos contó ayer, por lo que tengo las tres versiones idénticas muy frescas, que la madre de la esposa de su tío se fracturó hace poco una cadera.

Conozco del tema, porque mi suegra en su larga vida se fracturó en dos momentos diferentes las dos caderas. Se fracturó sólo dos, pienso que de tener una tercera se la hubiera fracturado también y en esos dos eventos yo, salvo en el momento de las cirugías, tuve un papel muy destacado como enfermero profesional, al punto de poder hoy tener dos títulos de maestría, porque ninguna fractura de cadera y su recuperación se parece a la otra.

Bueno, frente a la necesidad de implantarle una prótesis al familiar de mi amiga, se abrió un problema, el Hospital Camilo Cienfuegos, principal instalación médica de Sancti Spiritus, no la tenía y no es cosa que se pueda remplazar por algo hecho en casa, un pedazo de madera, una cabilla de hierro, una soga o alambre, etc.

Frente a la necesidad de resolver, el médico ortopédico, en secreto, clandestinamente, porque le podía costar como mínimo su trabajo, le recomendó que fueran al cementerio a extraer de un cadáver conocido la antigua prótesis que poseía, para luego de ser limpiada y esterilizada, poder instalársela a la nueva necesita, cosa que los familiares después de reponerse con la solución, hicieron. Imaginen lo que puede significar ir a un cementerio a buscar un cadáver de alguien conocido para extraerle una prótesis de titanio que fue puesta dentro del fémur. No puedo imaginar lo que deben haber pensado los enterradores del cementerio con los que seguro hubo que contar, porque los cadáveres no están puestos sobre estantes como en los super mercados de auto servicio.

La prótesis llegó al hospital, pero ahí no paró el cuento. La prótesis, que obviamente tienen diferentes medidas, noooooooooooooo sirivióoooooooooooooooooo, era más grande que la que se necesitaba.

¿Qué paso entonces? Nada, “Resistencia Creativa”, según nos dice el Puesto a Dedo Díaz Canel. Les recuerdo que la paciente seguía ingresada y con los conocimientos que tengo en el tema fractura de cadera, sin poder caminar. El hospital seguía sin prótesis nuevas, Trump no dejaba que entraran claro, la señora sufría enormes dolores, podría incluso complicarse con otros padecimientos al tener que estar tanto tiempo acostada, la prótesis resuelta, o lo que es más exacto, robada a un cadáver no servía y la familia, que evidentemente no tenía como resolver con dólares o familiares en el exterior que pudieran comprar una prótesis exacta en Walmart, desesperada. Solución. Volver al cementerio por otra prótesis, lo que al final resolvió el problema. Ya estamos acostumbrados al mercado negro de medicinas, ya sabemos que desde el exterior se envía en muchas ocasiones todo lo que se necesita para atender a un enfermo en Cuba, incluyendo la anestesia, pero la idea de conseguir una prótesis de cadera en un cementerio rompe, mejor hace estallar, todo pensamiento humano. Sólo falta en la entrada de los cementerios el cartel de: No se preocupe, venga y busque su prótesis aquí. Admón.

Esta historia que puede superar cualquier surrealismo anterior, cualquier desastre que existió, que yo me negué a creer y que hice repetir tres veces, con la amenaza que escribiría sobre ella y no quería arruinar mi prestigio de famoso escritor, es cierta.

¿Hasta dónde puede llegar la miseria, el irrespeto, la poca consideración e incluso la deshumanización de un gobierno con su pueblo?, ¿Hasta cuándo esto sucederá?, ¿Qué tiempo queda para que los culpables de todos los desastres paguen?

Qué bueno que mi suegra, mi última fallecida de importancia, fue cremada, no sé a dónde fueron a parar sus prótesis, pero sé que, aunque ya no las necesitaba, hubiera sido complicado enterarme que se las arrancaron, aunque fuera para ponérselas a otro necesitado.

jueves, 23 de abril de 2026

673.- Presidentes, “sentimentales” y represores con una conveniente visión de túnel.

“El sistema no necesita que creas en él, el sistema necesita que actúes como si creyeras en él”.

Václav Havel. Autor, poeta, escritor, disidente político. Primer presidente de la Republica Checa, 1993-2003, elegido democráticamente después de la caída del comunismo europeo.

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Cuba siempre ha sido, ahora más que nunca, un experimento, primero, para el gobierno interno y segundo, para la izquierda mundial y de los “sentimentales”.

Cuba o la imagen que de ella se vendió en discursos, paseos dirigidos a los visitantes y muchísimos privilegios, muchos más que los que tuvo y tiene el pueblo cubano, es el sueño de todos los demócratas, por supuesto los comunistas y socialistas mundiales, que viven y disfrutan de las ventajas de sus respectivos países. Es más que todo eso, un sueño, para que lo vivan otros.

Resulta fácil ser demócrata tomándose un café en París, comiéndose un emparedado de jamón serrano y queso manchego en Madrid o mirando desfilar a las bellas brasileñas bailando samba en Río. Es fácil, conocer y compartir en un país como destino turístico donde después de una muela ideológica, se visita Varadero, los cayos turísticos y Tropicana. Café, emparedados, playas y espectáculos, prohibidos para la mayoría de los cubanos. Si, para una gran mayoría.

Es lindo llegar a conocer esa isla, hospedándose en hoteles o casas de descanso, trasladándose en modernos autos y comiéndose la “langosta del enemigo”, más que las personas que nacieron, vivieron y murieron allí, sin casi poder moverse de la cuadra donde vivían. El cubano de pueblo no conoce Cuba y no es precisamente por falta de deseos.

Es fácil ponerse un pullover del Che, incluso dejarse la barba y el pelo largo en Marsella, Barcelona, Sao Paulo, sin conocer lo que verdaderamente significó esa figura en Cuba y el daño que hizo como jefe militar y como jefe civil, porque saben que nadie les va a partir para arriba, reprimir, arrancar el pullover violentamente, menos llevárselo detenido. El Che, su verdadera historia, no la creada por el marketing, debería ser el símbolo del desastre.

Es fácil defender el pluripartidismo, las elecciones, las posibilidades de reunión e incluso la discrepancia o la abstinencia a sabiendas que, salvo raras excepciones hoy, no van a existir consecuencias. Nadie en Francia, España o Brasil irá a la cárcel por decir que tal o más cual político es un corrupto.

Los “sentimentales” con relación a Cuba, no son ideólogos, menos verdaderos revolucionarios de izquierda, ser de izquierda sobre todo de forma fanática es estar a favor del fracaso y el retraso, son sencillamente enormes hipócritas, muchos que se leyeron cuatro libros, escucharon las canciones de otro hipócrita el Sr. Silvio Rodríguez, se quedaron electrizados por uno de los mayores mercadólogos de imágenes Fidel Castro y sin renunciar a los beneficios que tienen en sus respectivos países, menciono solo uno, la libertad, pretenden convencer al mundo de la justeza y necesidad de existencia de un gobierno, un partido, un grupo de personas que controlan, con enormes dosis de miedo, a todo un país y que han determinado que ese poder tiene que ser eterno caigan los que caigan, mueran los que mueran. No importan las evidencias actuales, el discurso siempre está allá en el futuro no alcanzable en una, dos, tres o cuatro vidas.

Recién se acaban de reunir en España, bajo el título de IV Reunión en Defensa de la Democracia, cinco presidentes, España, México, Brasil, Colombia y Uruguay y dentro de los intereses particulares de cada uno de ellos para con sus homólogos, el tema principal común fue Cuba. Increíble, se reúnen para hablar de democracia y defender a Cuba, en la misma medida que el pueblo de Cuba, una gran parte de él al menos, está diciendo que no hay democracia, menos libertad. Y de esto ni la mínima mención.

Estos presidentes, con el respeto que merecen como figuras en sus respectivos países, o son sordos y ciegos, o son anormales, o son unos descarados.

Dedicar un espacio a Cuba para mencionar e insistir en el llamado bloqueo y ahora la posible intervención norteamericana, por cualquier vía, en el asunto cubano, dedicar un espacio a Trump, como el mayor culpable de todo, incluyendo la muerte de las hormigas gigantes en la Selva Amazónica, y no hablar de lo que está pasando el pueblo de Cuba, no dedicarle un pensamiento a las protestas, al disgusto, al desgaste, a las miles de muestras que ese pueblo está dando en contra del gobierno, de los cacerolazos, de las manifestaciones, de los cientos de personas que hoy hablan a través de un celular o internet contando sobre la represión o sus precarias vidas, de los continuos y crecientes encarcelamientos, de los cubanos que no pueden salir, de los cubanos que no pueden entrar, es sencillamente vomitivo con el respeto de los presidentes.

No les importa el pueblo de Cuba, imagino que realmente tampoco mucho sus respectivos pueblos, la idea de pueblo sólo es un pretexto para estar en el poder y responder a sus intereses personales, tal como pasa con el “famoso” democrático gobierno cubano, que en resumen afirma que Cuba tiene un proyecto propio, no parecido a ninguno de los otros existentes y que entonces ese proyecto “exclusivo” permite, a cualquier costo, mantenerse en el poder a todos aquellos que han llevado a Cuba a la casi haitianización y que están autorizados por algún poder divino, pienso, a equivocarse, probar, experimentar, fracasas repetidamente, sin que existan consecuencias. Están autorizados a no resolver absolutamente nada y prometer que lo lograran a la vuelta de los próximos 200 años. Los errores son rectificables siempre, para eso hay tiempo de sobra, piensan ellos, en la misma medida que el culpable siempre es un factor externo, si es Estados Unidos mejor.

Es increíble la hipocresía de parte del mundo, de parte de las organizaciones internacionales, incluso del mismísimo Vaticano con su recién estrenado Papa, que desconocen, o al menos se hacen los tontos con la realidad que vive Cuba internamente hoy, donde ni aquellos llamados logros del socialismo, que hoy todos sabemos que tuvieron como soporte los miles y miles de millones de dólares que el bloque socialista, especialmente la ex URSS, metieron en la isla caribeña con tal de mantener una punta de lanza contra los gobiernos norteamericanos, porque de solución cubana tuvieron poco, hoy no existen, han desaparecido, quizás como consecuencia de haber tenido durante décadas a un loco, prepotente, megalómano que dirigió el país tal como si fuera su finca privada, sin reparar en el más mínimo de los consejos.

Claro en el caso de estos cinco presidentes auto proclamados “democráticos”, el verdadero disgusto, que no llega a ser oposición franca y determinada, porque al final se lo tienen que tragar, que utiliza como pretexto conveniente hoy a Cuba, es a Trump, tratando de evidenciar al mundo el peligro de las palabras del presidente norteamericano y su, por lo menos declarada, intención de ayudar a los cubanos. Estos cinco presidentes ahora piden entendimiento, paz, dialogo y respeto a la soberanía de los pueblos, cuando en realidad deberían declararse a favor del gobierno castro-canelista directamente y no darle tantas vueltas a la noria.

Resulta increíble que esos presidentes “democráticos”, apelen a mantener la antidemocracia dentro de Cuba. Es imposible que no puedan conocer lo que significa un gobierno totalitarista, clásico ejemplo cubano, donde los fallos o grietas no son por intención, sino por la propia incapacidad del gobierno para desarrollar un totalitarismo de calidad y que conozcan a la perfección los fallos del gobierno y presidente Trump, lo que evidencia si no una ceguera descarada, una visión corta en forma de túnel que evidencia una pérdida de la visión periférica, dirigida a un solo objetivo.

No voy a defender a Trump, a él le sobra tiempo, recursos y apoyos, como para defenderse a sí mismo. Trato de llamar la atención sobre el pueblo cubano, que ya por desesperación, llega a plantear el deseo de una intervención de cualquier tipo, desde cualquier lugar que venga, porque sencillamente ese pueblo que no puede dedicarse hoy a la filosofía, menos a la ideología, está luchando diariamente para ver qué puede comer, cómo puede cocinar lo poco que consigue, cómo puede conservar lo que necesita para mañana. Ese pueblo no necesita de descargas patrióticas y clases de soberanía, es más, me arriesgaría a asegurar, que está cansado de ellas, porque lo que necesita hoy es no morir. Vayan presidentes demócratas y “sentimentales” a Haití y traten de convencer al pueblo haitiano de los beneficios que podrán experimentar dentro de 50, 100 años. Les parece una exageración, puede ser, pero existen muchos lugares de Cuba y muchos cubanos que viven tal como si estuvieran en Haití, quizás peor.

Cuba necesita libertad que no ha conocido en estas últimas décadas, porque tal como asegura Havel, en los gobiernos totalitarios, por muy dulces que parezcan, el pueblo vive bajo la “simulación”, y más allá dentro de una verdadera ideología, en una “vida dentro de la mentira”.

En Cuba tanto miedo tiene el represor, aunque aparenta convencimiento y valentía, como el reprimido. Todos al unísono están tratando de evitarse un problema y tratando de fingir como si creyeran evidenciando lealtad, lo que permite que el gobierno, que más que eso es un sistema muy bien definido y cerrado, se mantenga.

No creo que la realidad cubana pueda hoy ser defendida, más allá del discurso propagandístico, ni por los represores, menos por los presidentes democráticos y “sentimentales”, sólo que como dice el viejo refrán “el que empuja no se da golpes”.

viernes, 17 de abril de 2026

672.- Los cubanos queremos otro perro con otro collar.

Aunque me gustaría decir lo contrario, yo cada día entiendo menos lo que está pasando.

Sobre el tema Venezuela, creo que Estados Unidos y nuestro presidente Trump tuvieron un gran éxito en una operación militar y de inteligencia que terminó sacando a Nicolás Maduro vivo para presentarlo frente a la justicia norteamericana, enfrentando cargos que parece lo van a mantener legalmente muchos años presos. Felicidades.

Eso destapó la posibilidad, que muchos esperábamos, con más fuerzas la mayoría de los venezolanos, de acabar con todo lo que significó la presidencia robada varias veces del Sr. Nicolás y su grupo, porque como es conocido él no fue el único delincuente, hubiera sido imposible que una sola persona lograra lo que se logró, si no que contó desde siempre con un grupo de personas heredadas de su amado líder Hugo Chávez, aparentemente grande, pero además muy conocidos y acusados dentro de Venezuela como cabecillas, soportes y ejecutores del tráfico de drogas, de la malversación, de los robos y sobre todo de la represión que se desató y estableció en estos últimos 27 años a partir del inventor de ese famoso “socialismo del Siglo XXI”, cuya única explicación de existencia fue y es la fuerza.

Y es ahí donde comienza mi incomprensión, a no ser que, lo cual desconozco, este proceso tenga cinco partes como la película soviética “Liberación”, de la cual los cubanos conocemos tanto.

Quitan a Maduro del camino, más felicidades, pero inmediatamente dejan a todos los componentes de su equipo, tan malos y corruptos, algunos más que el mismísimo expresidente.

Delcy Rodríguez la vice presidenta ayer, hoy presidenta suplente, mano derecha, soporte total con incluso un historial probado de, entre otras cosas, robo del patrimonio y traslado de oro ilegalmente fuera de Venezuela y de la represión al pueblo venezolano, es nombrada de vice sustituta a presidenta temporal y tal como si no hubiera pasado nada ella comienza a tomar medidas que, más allá del discurso popular, destruyen todo lo que ellos mismos crearon y mantuvieron hasta el día 3 de enero del 2026 cuando Maduro fue “recogido”. Algo extraño y difícil de entender, Trump al referirse a ella la menciona como buena persona, con la cual tiene inmejorables relaciones, sólo porque la Sra. Rodríguez, parece que está haciendo lo que el gobierno norteamericano y, especialmente, él quiere.

Pero coño, cómo se puede mantener relaciones con una bandida represora, que formó parte principal de la maquinaria chavista-madurista, que además tenía orden de captura de los Estados Unidos para ser también presentada frente a la justicia.

Esto es, a no ser una jugada magistral para la quinta parte de la película, donde todo se resolverá con un chasquido de dedos, a no ser una enorme capacidad mágica real de Trump y todos sus muchachitos, que se nos han vendido como grandes estrategas, primero que todo una gran burla al pueblo venezolano, a los que votaron abiertamente en contra de la dictadura poniendo incluso sus vidas en peligro, a los muertos y a los presos políticos que aun pululan en ese país. Es una burla a María Corina y su candidato Edmundo García que movilizaron sin recursos y sin derechos a todo un país a votar y que demostraron que las elecciones y por tanto el triunfo del madurismo fue no sólo un gran fraude, sino un gran robo a la fuerza.

Es cierto, la política parece tener muchos recursos y vericuetos que yo no conozco, no podría ser político profesional, tengo muchos problemas de personalidad y sangre caliente, pero si esto que está pasando es estrategia política, quisiera que alguien me lo explique en letra de molde, porque parece más que todo maniobras y acuerdos entre delincuentes.

¿Cómo mantener en la presidencia a Delcy Rodríguez, masticarla, tragarla y además presentarla al mundo y, sobre todo, a los venezolanos, como la opción óptima para lograr lo que ese pueblo quiere?, ¿Cómo en medio de todo lo que pasó, Trump se da el lujo de no reconocer, o peor, casi demeritar a María Corina Machado, líder aclamada de los venezolanos y sustituirla por Delcy Rodríguez, con nombramientos de buena con la que se tiene buenas relaciones?

La idea de muchos de que no se podía desmantelar por completo al gobierno, no me queda clara, la idea de utilizar a los mismos ahora con mala memoria y disfrazados para controlar al país, menos. Delcy es una delincuente probada, pero además es una persona sin dignidad, ética, es un lagarto sin valores, que descubrió que olvidando a Maduro y vendiéndosele a Trump y manteniéndolo tranquilo, entre otras cosas alimentando su ego, obedeciendo sus demandas, podría sobrevivir “felizmente” en Venezuela, ella y todo su combo. Delcy y hasta el utilero de su banda deberían como mínimo estar fuera de alguna función de gobierno, en espera de la justicia justa y pasar a prisión.

El gobierno norteamericano quitó la orden de búsqueda a Delcy y el dinero como recompensa por su captura y entrega, lo que me dice o al menos me hace pensar que todo esto es un negocio. ¿Si detectas y declaras que una persona es una delincuente, incluso internacional, si dedicas tiempo a avalar esa idea, si propones recogerla para enjuiciarla y luego, por conveniencia le quitas todo de arriba tal como si todo fuera mentira, esto es estrategia o negocio? Creo que negocio y ningún pueblo que ha sido brutalmente agredido merece esa solución, ni tan siquiera temporal y transitoria. El cambio total si es posible, existen muchos ejemplos en la historia, recordemos nada más el caso cubano, Fidel Castro triunfó con su revolución, llegó, maniobró y se agenció el apoyo popular, los más ricos se fueron, el resto de la oposición se aconsejó o fue maniatada, los militares sin sangre se retiraron o se volvieron revolucionarios, los en contra fueron liquidados y no pasó nada más. De la noche a la mañana, la vieja estructura fue cambiada y todo el mundo que se quedó, apoyó, se acostumbró o sin otra, se adaptó.

Hay quienes comentan, tratando de dar una explicación coherente a la incoherencia, que era mejor dejar a Delcy Rodríguez, candidata a obedecer que quitarla del camino, cosa que me parece absurda. Delcy, en realidad, por detrás de la fachada, es la continuación del madurismo, sólo que, evidentemente, sin Maduro. Delcy es una delincuente, ladrona, represora, algunos aseguran que peor que Maduro, porque todos sabemos de la poca capacidad de este último a diferencia de su vicepresidenta, al parecer con mejor formación y preparación profesional y en resumen personal. Delcy sólo ha cambiado de la noche a la mañana su discurso, pero en realidad una transformación total como esta es imposible en 24 horas. Ella sigue siendo la misma.

Entonces Delcy no sólo es dejada, sino que, para obedecer a Trump y a Marco Rubio, quien parece le tiene puesto el pie arriba, ahora habla de las buenas relaciones con Estados Unidos el mismo Estados Unidos que hace menos de tres meses llamaba como mínimo imperialismo yanqui. Delcy es dejada y más nunca ha vuelto a mencionar a Maduro y dedica tiempo a hablar de los venezolanos desposeídos, siendo ella parte responsable de haberlos convertido en tal cosa. Delcy es dejada y ahora hace cambios aparentes, porque en realidad nada ha cambiado. Su hermano Jorge, extremadamente camaleónico, sigue allí, Diosdado Cabello, prepotente, desagradable, abusador y gozador de la represión, sigue allí, el General Padrino López acusado de militar traficante, fue quitado de ministro de las fuerzas armadas, mandado aparentemente de vacaciones, pero semanas después lo traen como ministro de la agricultura, Tarek William Saab y muchos otros causantes principales de la desgracia de Venezuela siguen vivos y coleando.

Qué descaro, estos son los nombres más conocidos, pero de ahí para abajo todo sigue más o menos igual, ahora la Sra. Rodríguez trata de crearse un equipo que responda a ella y todo esto Trump lo ve bien y, es más, si yo no mal lo interpreto, incluso en inglés, lo alaba. Venezuela, dice el gobierno norteamericano, está haciendo lo que nosotros queremos, pero y qué hay del pueblo venezolano, que hay de los casi nueve millones de venezolanos regados por todo el mundo que tuvieron que salir huyendo a la persecución o la pobreza.

Esta historia me da miedo, no porque yo sea venezolano o tenga intereses allí, más allá de la destrucción y desaparición total del régimen chavista-madurista, sino porque soy cubano y estamos precisamente los cubanos, al menos una buena parte de nosotros, interesados en concretar una ayuda internacional, que es lo mismo que decir norteamericana, mediante la cual se destierre totalmente al comunismo castro-canelista de Cuba para siempre como primera etapa y que luego logre prohibir para los próximos mil años la existencia de ese partido en la vida política cubana, como lo han hecho otros países. Esto que es lo que suponemos o en realidad queremos que pase, todavía no lo veo claro.

Trump ha asegurado que Cuba es la próxima, en realidad parece serio, pero como en otras ocasiones, puede ser un chiste, un pensamiento ligero que luego puede ser cambiado. Marco Rubio aparentemente tiene el acelerador pisado y con sus conocimientos sobre Cuba y sus raíces cubanas es de suponer que sea su mejor consejero. Muchos, entre ellos el propio gobierno norteamericano y el gobierno cubano, el que trató de ocultarlo, pero no le quedó más remedio que reconocerlo, aseguran que se ha estado conversando al más alto nivel, pero el mismísimo Puesto a Dedo Díaz Canel se ha cansado de afirmar que puede haber conversaciones las que quieran, pero ellas para nada tienen que ver con cambio de gobierno, sacrificio político, cambio de forma administrativa, etc. Lo que parece indicar que el gobierno cubano está dispuesto a ceder en el color de las paredes del Comité Central, los horarios de las reuniones, lo que se va a desayunar y comer, quizás una forma de corte de pelo o una dieta para bajar de peso, pero que de cambios radicales nada. Ellos pretenden conversar y quizás negociar para simplemente quedarse, pretenden incluso motivar a que el dinero norteamericano los ayude a construir el comunismo para disfrute del gobierno en Cuba.

Es cierto, la solución del asunto cubano debería ser exclusivamente una responsabilidad de los cubanos, de aquí, de allá, de cuyá, pero eso no lo hemos logrado y veo difícil de lograrlo, estamos divididos, desalentados, desorientados, tenemos mucho odio y chismes entre nosotros mismos.

El cubano es un pueblo más que cansado, agotado en lo físico y en lo cerebral. La juventud pujante y pensante, porque hay juventud que no piensa, se ha ido escapando, quizás para luchar desde el exterior. Cuba va quedando con personas mayores desencantadas, enfermas y necesitadas de hasta lo más mínimo, una aspirina. Los cubanos en estos últimos casi 70 años hemos perdido, bien organizado por el gobierno, la capacidad de protestar abiertamente, de reunirnos, de manejar la información secreta y pública, aunque es digno destacar que, frente a los acontecimientos dentro de Cuba, hoy han comenzado a aparecer manifestaciones en contra abiertas, la gente va perdiendo el miedo y se han desbordado algunos límites históricos. El miedo impuesto, insinuado, desarrollado y dado como desayuno al cubano, ha sido la mejor arma del control del gobierno.

Paralelamente los del gobierno, conocedores del futuro que le espera, han invertido como nunca en represión. Baste media vez que una voz se destaque, esa voz es apagada. Cada día más juicios amañados ahora con justificaciones de atentado contra la paz y tranquilidad ciudadana, violación del orden constitucional, desacato, etc.; paz, constitución, obediencia civil que solo funciona en el televisor y en los discursos propagandísticos del gobierno a todas sus instancias. El gobierno aterrado, trata de aterrar.

No hay combustible, no hay dinero para medicinas, no hay agua, ni electricidad, no hay comida, pero si existen sobrados recursos para reprimir, para movilizar tropas uniformadas y de civil para impresionar, detener bajo la fuerza incluso cualquier acto que le parezca complicado, para movilizar agentes del llamado orden, de militares o civiles, para evitar que una persona pueda salir de su casa por días. No hay recursos para el pueblo, pero si para marchas, actos, propaganda, viajes al exterior en busca de soporte, solidaridad, ayuda, etc.

El gobierno está dispuesto, según dice, a permanecer e incluso a morir para mantener el poder, entonces los cubanos desarmados y desarticulados, no pueden hacer más y de ahí la esperanza del factor externo, la espera porque alguien o algunos nos ayuden. Es la primera vez en la historia de Cuba que aparecen pinturas que dicen: "Viva Trump", cuando muchos de los cubanos, incluyendo a muchos del gobierno, tienen familiares cercanos en Estados Unidos, es la primera vez que se comienzan a manejar ideas, ya no de independencia, sino absurdamente de anexión, lo que indica, creo que, sin mucha base, un sentimiento de no digestión del gobierno comunista.

El Puesto a Dedo, no sólo mentirosísimo, sino descaradamente mentirosísimo, reconoce el malestar del pueblo, que remedio no le queda, pero afirma que ese malestar es en contra del bloqueo, cuando el pollo que se come el cubano viene de los Estados Unidos, muchos medicamentos, mucha ropa, muchos alimentos, vienen desde los Estados Unidos y las personas, además de pedir agua, comida y electricidad, gritan abajo el comunismo, abajo Díaz Canel y Raúl Castro, libertad, que se vayan, etc., etc., etc., quizás como nunca en la historia de la Cuba revolucionaria. El mentirosísimo dice que si el pueblo cubano no lo quiere que se lo digan y el renunciaría, lo que trae la siguiente pregunta: ¿Cómo hay que decírselo?, ¿Cuáles y dónde están los mecanismos democráticos para mandarle el mensaje?

Dice el gobierno que el cubano está dispuesto a morir por defender a la revolución y los cubanos en una gran mayoría no paramos de casi exigir a Trump que acabe de meterle mano a los delincuentes que controlan, porque no dirigen, a Cuba.

Ahora, si algo me queda claro es que el cubano no quiere solución como la de Venezuela. Eso de quitar a unos y dejar a otros iguales o peores. No queremos solución a medias, eso de “el mismo perro con diferente collar.  La solución al menos en mi entorno es que no queremos disfraces, queremos un perro distinto, salvaje o manso, con un collar distinto.

¿Trump y el gobierno norteamericano encontrarán la justificación para meterle mano al gobierno de Cuba, que no es Cuba como se quiere imponer desde la propaganda gubernamental y repiten los “sentimentales”? No lo sé, Trump es el presidente de los Estados Unidos y el gobierno cubano, llorando por las esquinas, tratará de no provocarlo mucho, y entonces hablar de paz, convivencia, colaboración, reconocimiento a las diferencias, soberanía, etc., pero deseo que algo pueda pasar, que acorte la vida de los que hoy, sin ninguna justificación, más que la propia, se mantienen en el poder.

martes, 14 de abril de 2026

671.- Una sola foto avala la necesaria desaparición de un gobierno.

Dicen que la historia la escriben los vencedores, pero las fotos, por suerte las hacen los fotógrafos. En estas dos fotos, tomadas en momentos diferentes obviamente se describe la verdadera historia. 

La primera fue tomada a la salida del llamado Presidio Modelo el 15 de mayo de 1955, donde aparece en primer plano Fidel Castro acompañado de un grupo de sus colaboradores, después de 22 meses presos, por el juicio a raíz del asalto al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba el 26 de julio de 1953.

Los revolucionarios no fueron fusilados, cosa que podrían haber sido, por haber provocado, no sólo disturbios, ni atacado al segundo cuartel en Cuba, sino muertes dentro del ejército batistiano.

El mismo Fidel reconstruyendo los hechos de su presidio político, contó en innumerables ocasiones que estuvo bien, que comían arroz, frijoles negros, proteínas, que tomaba café y fumaba tabacos y además que se dedicaba, junto a otros, a dar clases políticas dentro de la prisión. ¿Café, tabaco y clases políticas?

En ese tiempo pudo redactar, dicen, las ideas que luego aparecerían en su libro, “La Historia me Absolverá”, que es un resumen organizado y ampliado de su auto defensa en el juicio por lo del Moncada. Digo dicen y con eso otras de las mentiras que se repiten y se repiten hasta que nadie la cuestiona, porque, primero la idea de que es exactamente lo que dijo en su alegato no es cierta, luego, parece que los textos salidos de la prisión fueron revisados, cotejados por otro cerebro y manos, hasta conseguir la versión final.

Miren la foto histórica, en blanco y negro, parecen que se están bajando de un crucero y lo que está detrás no es el presidio sino una terminal turística. Gordos, sanos y limpios, con maletas de viajes, gracias a una amnistía general concedida por el dictador Fulgencio Batista.

No sólo salieron salvos, sino que se les permitió a Fidel que diera una conferencia de prensa en Nueva Gerona, capital de la por aquellos años Isla de Pinos, donde se dio el lujo de emitir un “Manifiesto al pueblo de Cuba”, luego de lo cual viajó a La Habana donde fue recibido como todo un líder. Nadie lo tocó. Llegó a La Habana a comer una rica comidita cubana, congrí, cerdo, tostones, que los amigos le prepararon. 

La otra foto a color, es de hoy, tomada a Alexander Díaz Rodríguez, tras ser excarcelado después de estar preso desde poco después de los hechos del 11 de julio de 2021, o sea, 5 años después de haber sido sancionado.

Alexander, al que no conozco personalmente, es la mejor prueba de lo que significa hoy una cárcel en Cuba, al menos para aquellos que han entrado por problemas políticos, que entre otras cosas el gobierno cubano, específicamente el presidente Puesto a Dedo, una vez más, acaba de asegurar que no existen. ¿Cómo se logra tal deterioro en tan poco tiempo?

La tercera y cuarta foto son de esas clásicas tomadas a los que sufrieron los campos de concentración del nazismo. Hombres anónimos, fechas desconocidas, pero las mismas caras y cuerpos. Fotos que recorrieron el mundo y sirvieron como pruebas para eliminar al nazismo, sus jerarcas sobrevivientes y sobre todo para que le mundo conociera y comprendiera lo que significó y la imposibilidad de que regrese.

¿Mirando estos cuerpos y rostros, dónde está la diferencia entre las cárceles del nazismo y las cárceles cubanas, salvando las cámaras de gas obviamente y los fusilamientos masivos? 

¿Dónde están los defensores, sobre todo internacionales, de los Derechos Humanos, aquellos que hoy, más que nunca, vuelven a cargar para defender la legitimidad del gobierno de Cuba?

¿Mirando la foto de Alexander, cubano como cualquiera de nosotros, cubano como tus hijos, sobrinos, hermanos, se puede hablar de la justeza de algún régimen?

¿No creen que, por sólo esta foto, simplemente por esta foto, el gobierno cubano tiene que desaparecer?

Habría que enviarle esta foto, sólo esta foto, a los “sentimentales” y preguntarles si esto tiene defensa. ¿Se podrán seguir haciendo los de la vista gorda y justificando lo injustificable?

Cuba necesita un cambio radical, para bien, para mal, para regular, para azul, verde o amarillo, para crecer y desarrollarse o para fracasar y fracasar. Cuba necesita ser un país normal con todos los beneficios de los países normales y dentro de ellos los problemas que todos los países tienen que seguir resolviendo. Cuba necesita probar algo nuevo, totalmente diferente a lo que se ha probado en estos últimos 67 años. Los culpables, que se sabe quiénes son, deben pagar, tal como históricamente han pagado los culpables en otros países del mundo.