miércoles, 4 de junio de 2025

609.- Felicidad del hombre abstracto vs felicidad del hombre concreto.

El totalitarismo como forma o ideología de gobierno, donde se inserta precisa y perfectamente cualquier régimen comunista o socialista, donde quiera que existió o existe, "presenta la felicidad del hombre abstracto mientras aplasta al hombre concreto”. Esta no es una idea mía, se la he robado a una persona que la dijo en un programa de TV, porque además de resumir exactamente lo que ha pasado y muy inexplicablemente aún pasa, se aviene a mi forma de pensar.

No sólo estoy de acuerdo con ella, sino que estoy totalmente de acuerdo con ella. A veces escuchando o leyendo a otros, se reafirman muchos de nuestros pensamientos, lo que dice que no se está muy equivocado.

Si algo hay que destacar del llamado sistema comunista, que nunca existió, pero por ejemplo, en Cuba se trató de construir paralelamente a la construcción del socialismo, mientras se trataba de consolidar la siempre tambaleante revolución caribeña de 1959, de donde resultó el gran ajiaco que somos y tenemos hoy, es la creación y propagación de imágenes, junto, o mejor, teniendo como protagónico formal al llamado pueblo, que ya sabemos que un día puede ser heroico, gigantesco, inteligente, creador, único y otro puede ser nombrado como confundido, manipulado, enemigo, etc., en dependencia de cómo el poder se levante.

El pueblo es ese caldo sin sabor que se estira y se estira donde se cocina todo.

Hombre en Abstracto.

Si algo es promocionado hasta el cansancio o el hastío, es que todo en este tipo de gobierno se hace para beneficiar al pueblo. Para él, como en ningún otro momento, se hacen las revoluciones, se cambia y cambia, a veces tanto que no se sabe para dónde se va con esos movimientos. Sólo se repite que es a favor del pueblo, cuando ese pueblo grande ni se consulta, ni se entera, y en no pocos casos, ni entiende los cambios. Muchos cambios de forma general no se ven o peor, perjudican.

Al pueblo se le enseña desde muy temprano a esperar por el beneficio que casi nunca llega. El pueblo es sólo un pequeño gorrión que espera y espera. Se le alfabetiza, aunque esté alfabetizado, se le da estudios incluso cuando no lo quiere, se le da comida, la que el dueño de la granja determina, se mueve de un lugar a otro o se prohíbe el movimiento a pura conveniencia de los que mandan, siempre con el apellido “gratis”, lo que hacen aparecer como un gran beneficio para las grandes masas. El pueblo es por momentos un ariete y en otros una muralla.

Cuando es necesario, se le viste de campesino con sombrero y botas de trabajo, de mambí con machetes y caballos incluidos, de verde olivo rebelde con barbas postizas que forman parte del disfraz. Ese pueblo, está constantemente actuando en obras de teatro escritas y dirigidas por el poder.

A ese pueblo, por ejemplo, en Cuba, se le convenció de que hacía falta una revolución para expulsar a los dueños capitalista de hoteles, los hoteles eran para el pueblo, aunque años después a ese mismo pueblo se le trató de convencer, y mucho lograron, de que no podía entrar a “sus” hoteles, porque el gobierno necesitaba dólares, por tanto, eran sólo para extranjeros. También a ese pueblo se le habló de estudios gratuitos a todos los niveles, la única forma de ser libres era ser cultos e instruidos, años después se definió que no sólo las calles, sino también los estudios, sobre todo los universitarios, eran sólo para los revolucionarios.

A ese pueblo se le exhibe riendo, cantando, alegre de las conquistas que dicen fueron alcanzadas, que no se ven, pero que se repiten en discursos, en todos los medios de información propiedad exclusiva del gobierno, panfletos, etc., partiendo de la vieja técnicas de repetir muchas veces una mentira hasta que se considera verdad.

A ese pueblo se le entrevista y siempre como respuesta repite que está satisfecho, que confía, que está mejor que antes, aunque luego sabemos que los entrevistados son seleccionados y las opiniones, no pocas, son sugeridas o al menos repetidas de carretilla como una moda.

A ese pueblo, con ideas gigantescas, se le manda a pelear para “liberar” a otros pueblos “oprimidos”, tarea que se presenta como única de los más avanzados. Ese pueblo no sólo vive bien, sino que le sobra tiempo y fuerzas para preocuparse por la humanidad entera. Ese pueblo inyectado del gran veneno ideológico regresa con menos, regresa sin nada, pero orgulloso de haber luchado a miles de kilómetros de su casa, a veces sin entender por qué luchaba. Alguien determinó y lo convirtió en ley que a falta de comida el orgullo engorda al pueblo.

Si no estás dispuesto a apoyar, pues inmediatamente dejas de ser pueblo. Si te declaras en contra, no sólo dejas de ser pueblo, sino que pasas a las filas de los enemigos que no tienen patria. El pueblo sólo existe como “telón de fondo” para la más que utilizada propaganda, no importa si entiende, conoce, comprueba, sólo se necesita de su apoyo, expresado en una sonrisa.

El pueblo grande es un número que vota, aunque no esté de acuerdo o no sepa por qué lo hace, que desfila frente a sus gordos e incomunicados jefes, que sale a la calle incluso a golpear a otros, que deberían ser pueblo, pero ya no lo son, que está dispuesto a repetir y repetir consignas e incluso hasta las más locas e improbables ideas a veces por miedo, por comodidad, por demagógico convencimiento. Ese pueblo se conoce utilizado, lo permite y juega con ello.

Ese pueblo teóricamente beneficiado, hoy no sabe explicar qué pasó con él y sólo muestra como respuesta una cara de carnero degollado. Ese pueblo grande hoy no sólo se ha quedado sin respuestas, sino que desconociendo o escondiendo su participación, trata de echarle la culpa a otro de todos los fracasos.

Hombre en Concreto.

A ese hombre en concreto e individual, lo primero que se le enseña es que la libertad sólo existe para apoyar al gobierno. La libertad es lo primero que se convierte en algo abstracto, es sólo una idea para discursos. La libertad individual se subordina desde todos los ángulos a la más que manejada y utilizada masa.

A ese hombre se le trata de enseñar que lo individual, o sea, el yo, va en contra de la soberanía y la patria. Si quieres ser patriota tienes que hablar de nosotros y subordinarte a ello, la libertad termina convirtiéndose en una camisa de fuerza.

A partir de esa inmediata pérdida de la libertad individual, todo lo demás se pierde, se cambia, dicen los del gobierno, en interés de todos, o sea, los otros y ellos, los del gobierno son no sólo los portavoces, sino también los dueños. Entonces en esos escenarios, donde Cuba hoy tiene un papel protagónico, con el paso del tiempo no sólo se pierde, sino que no se sabe cómo y qué significa ser libre. Con un muy buen manejo de las ideas, lo que incluye el cambio a conveniencia de la historia pasada, se pasa de un arcoíris de brillantes colores, a un color, digamos verde, luego al naranja, luego al rosado y finalmente al rojo y la gran masa no sabe decir cuándo y cómo se logró. A partir de un tiempo, todos reconocen el color rojo como el único que siempre existió. Quien quiere recordar que existieron otros colores, puede no sólo perder su libertad individual, sino incluso la vida.

El hombre en el totalitarismo socialista no conoce su historia, se dedica sólo a repetir lo que otros crean para él. Es hombre concreto es sólo un martillo, una escoba, una llave de clanes, o sea, una herramienta a utilizar y que puede ser desechada a conveniencia.

El hombre en concreto vive luchando, en no pocas veces contra todo y todos, vive sobreviviendo cada día, sin un rumbo fijo.

El hombre en concreto tiene limitada su vida, lo llega a saber y en no pocos casos a aceptar como normal, la no creación, la no idea, la discrepancia, la denuncia y sobre todo la lucha por su yo.

El hombre en concreto, más allá de los discursos demagógicos y hasta delincuentes, no existe.

martes, 20 de mayo de 2025

608.- Para los que pretenden olvidar (Segunda Parte)

Continuación

En la primera parte de este escrito he tratado, no sé si lo conseguí, de dejar claro que no significa inaugurar una cazaría, entre otras cosas, por diversión. No significa ir preguntando: ¿Fuiste militante, fuiste revolucionario, colaboraste con el gobierno cortando caña, sembrando café, haciendo guardias en tu barrio, pintaste la escuela de tus hijos, arreglaste las sillas y mesas? Oh entonces eres el Diablo y tienes que irte a morir a Cuba, el infierno.

No hablo tan siquiera de las FAR, ni del MININT de forma general, esos lugares también tienen oficinistas, cocineros, choferes, mecánicos, médicos, etc., que están allí adentro escapando, viviendo, pero cuando llegan a sus barrios tienen que comprar, vender, aceptar, mirar para otro lado, porque lo de la doble, diría yo triple, cuádruple, quíntuple moral en Cuba es más que un planteamiento teórico.

No hablo de los internacionalistas que Cuba envió a tantos destinos, porque muchos de ellos fueron enviados sin saber a dónde iban, muchos de ellos cumplieron la mayoría de edad con un fusil en la espalda dentro de una trinchera, otros fueron siguiendo una idea inyectada como un antibiótico que hablaba de la necesidad y el disfrute de liberar al mundo explotado. No hablo del médico, la enfermera, que participaron en guerras desde el principio de la revolución y que con su labor enseñaron a otros a hacerse médicos y enfermeras, ni tan siquiera hablo de esos batallones de trabajadores de la salud, porque todos no son expertos en medicina, que, con tal de escapar hoy pasan dos, tres, cuatro años en misiones de las llamadas médicas, de las cuales ya se viene con algo más que una medalla y un diploma como al principio.

No hablo de todos los militantes de la UJC y del PCC. De ellos tuve muchos familiares y amigos sobre los que puedo asegurar que no hicieron daño personalmente a nadie. Creyeron, se incorporaron y sobre todo trabajaron, aunque es cierto que otra gran parte de esos revolucionarios llamados “la vanguardia” estuvieron siempre metiendo con la cara, tal como dice la canción de Juan Luis Guerra, esperando que llueva café en el campo, escapando o sencillamente, moviéndose con la manada, pero que desde el punto de vista personal no han hecho grandes daños, trabajan, levantan la mano como parte del espectáculo, van a las marchas y si llegan al final miran hacia otro lado para no saludar a la tribuna, cogen lo que pueden coger, escapan mientras puedan escapar.

Han hecho el daño del bulto, muchos han sido contados como números que apoyan, muchos estuvieron o están porque “no les queda más remedio”, es mejor estar embarajando que bajarse a esta hora, muchos están esperando y creando un expediente de enfermedades que les imposibilita participar. Si algo somos los cubanos es extremadamente hábiles para escapar. Eso nos lo enseñó el comunismo.

No hablo de nada de esto, hablo del DAÑO.

Para los asombrados hoy, real o falsamente, es bueno recordar que lo del pase de cuenta no es nuevo para la humanidad, tampoco lo es en Cuba. La idea de resolver los temas, incluso personales, está tan arraigado en nosotros como nuestra pertenencia a un lugar específico, por tanto, la revolución de 1959, antes del triunfo y después del triunfo optó por esta solución. 

Existe una lista grande, ahora no necesaria, sobre todo en los primeros años, de los ajusticiados fuera de la justicia que existieron. Sin hablar de los atentados en las luchas clandestinas, después del triunfo, muchas personas, a veces muy culpables, otras no, fueron sacadas de sus casas, llevadas a lugares apartados y ajusticiados dirían algunos, asesinados dirían otros. Sobre todo, algunos meses después en esos mismos momentos, la existencia de tribunales llamados “populares” donde a partir de cualquier testimonio, sin mucho tiempo para investigar y sin muchas garantías procesales, se presentaron y sancionaron incluso a muerte a muchos llamados batistianos. Los nombres todos los conocían, ellos estuvieron en listas desde mucho tiempo antes.

¿Hasta dónde todo esto fue justo, real, investigado, respaldado por información verificada?, ¿Hasta dónde se incluyó la revancha, la venganza, el desborde del llamado pueblo afectado?, ¿Hasta dónde una bofetada se convirtió en un hecho de sangre sancionado con la muerte?

Es difícil determinar, la línea entre una cosa y la otra es demasiado fina. Si los llegados al poder son de color azul, todos los que amen ese color están en el poder.

Fue realmente Marcos Rodríguez, alías Marquitos, verdadero delator de los sobrevivientes del ataque al Palacio Presidencial escondidos en Humboldt No.7 y por eso sancionado a pena de muerte años después de los sucesos de los que se le culpó?, ¿Fue el comandante Hubert Matos un verdadero traidor como se le presentó?

Entonces, vuelvo a mi análisis central, estoy a favor de que, luego y sólo luego de una rigurosa investigación, donde existan como es lógico testigos o afectados que declaren con sus caras, no de forma anónima, aquellos que hicieron daño a cualquier persona en Cuba paguen por ello, en el mejor de los casos sean devueltos al “paraíso” que defendieron con las uñas.

Si, como víctima de esos personajes que fui, conozco lo que se le puede hacer a un ser humano, inocente o culpable, da igual, por esas personas emborrachadas del poder o sencillamente utilizadoras del poder, que les permitió en busca de la verdad o en el invento de una verdad, torturar, como mínimo psicológicamente, burlase, chantajear a una persona y por supuesto a todos los que se relacionaban con ella, familias enteras.

Conozco lo que significa acusar a alguien de tener problemas ideológicos, solución fácil y muy utilizada y desplegar hacia y en contra de ella todos los resortes incluso los de la familia.

¿Qué tal si hoy te encuentras al instructor de Villa Marista o de 100 y Aldabó, por sólo citar dos lugares de los miles que existen en Cuba, que disfrutó con no dejarte dormir por días o se reía cuando tú te lamentabas de un enorme dolor, comiendo al lado tuyo en un restaurante de Estados Unidos, que obviamente es más que Miami?, ¿Qué tal de aquel que te inventó una causa por la que “alaste” 5, 10, 15 o más años dentro de el “tanque”?, ¿Sería cómodo que quien te arrancó casi un brazo, que te dio patadas mientras estabas en el piso incluso ya esposado, hoy maneje la guagua que lleva y trae a tus hijos de la escuela?, ¿Qué tal que el vecino que se ensañó en ti y los tuyos, que no te dejó vivir, que te llevó varias veces a una estación de la policía acusándote de … hoy sea tu vecino nuevamente, te felicite en Halloween, el 4 de julio, por Navidad y Noche Buena y te hable todo el tiempo mal del gobierno cubano y te hable de libertad, de democracia, de lo bien que se vive en USA?

No, no podemos olvidar, tal como no olvidan los judíos. Si, es cierto, esas personas, muchas hoy han envejecido, pero fueron jóvenes un día y no dudaron en hacer daño. Como dice un viejo refrán cubano, repetido por Martica con frecuencia, muchos de ellos han pasado de sinvergüenzas a viejos.

¿Cómo creer que un fiscal, un juez, declare que no sabía lo que hacía, mientras condenaba a personas a muchos años, sólo porque gritaron libertad? Esos casos pasaron de sinvergüenzas a hijos de puta.

Sigo siendo partidario de el que hizo daño probado, sea regresado. Nunca sabremos bien lo que significaron aquellos mítines de repudio, donde una turba con apellido "revolucionaria", día y noche durante semanas, torturaron a familias enteras, viejos y niños incluidos, cortándoles el agua, la electricidad, destruyendo sus casas, tirándoles cualquier cosa incluyendo los famosos huevos que hoy no existen o hacerlos caminar por las calles con carteles colgados en el cuello, por sólo querer salir de Cuba.

Todo aquel que levantó la mano para golpear a otro en nombre del poder, todo aquel que echó para delante de forma pública o anónima por lo cual personas sufrieron, todos los que sancionaron, todos los que reprimen, golpean, maltratan, encierran, abusan, todos aquellos que te humillan, que te han echado de un trabajo o escuela sin una verdadera causa, sólo la ideológica y política, deben ser regresados a Cuba.

Obvio todos aquellos que viven aquí amparados en la “famosa” pero a veces cuestionable libertad de expresión que utilice su vida para defender al comunismo da igual el de Cuba que el de Marte, todos aquellos agentes de influencia, por supuesto, todos los que jueguen con el espionaje profesionalmente, deben ser regresados a Cuba.

No nos puede dar pena, porque ellos no sintieron ni la más mínima pena, ni la más mínima lastima, ni el más mínimo respeto por nosotros, otro ser humano, mientras disfrutaron de las “mieles” del poder.

No puede tener perdón quién viole a un niño o niña, a un o una joven, incluso a personas adultas, sea el violador cura, político, congresista o senador, deportista de alto rendimiento, etc. Yo, comprobada la violación, le daría una sola solución definitiva. Tendríamos de seguro un poco menos de violadores. Esto es lo mismo, no es una violación física, pero si lo es moral, espiritual, sentimental, al final humana. Esos no pueden vivir, al menos, aquí. Si los aceptan en el Desierto de Sahara, allá los árabes.

¿Qué tal si un día en una fiesta, un tipo ahora disfrazado de “americano” con unas cervecitas arriba, comienza a hacer un cuento de cómo torturó a alguien mientras lo interrogaba, a ese alguien que no dejó dormir, que no le dio de comer, que levantó y sentó varias veces a la fuerza, que negó a sus familiares verlo, que disfrutó mientras gritaba por agua y ese alguien, al cual el tipo no recuerda porque sólo eras un número, eres tú? Estas cosas no pasan, dirán algunos; si, si pasan, digo yo, tengo mis propias experiencias que nadie me las contó.

Cada cual debe tomar su posición y defender una idea, no se puede estar todo el tiempo en el limbo como si no pasará nada o con la increíble justificación de que yo no sé y no me gusta la política. Yo no estoy a favor de la cacería injustificada, menos de repetir lo que allí, en Cuba, nos hicieron, pero si se encuentra a alguien, si se documenta una culpa, no importa la edad, no importa el sexo, no importa quién o quiénes lo trajeron, esa persona no tiene derechos a vivir aquí, entonces el camino es corto.

Nadie puede bajarse ahora con aquello de yo no sabía, me obligaron, estaba en mi salsa y no me di cuenta, me tenían chantajeado. Si fuiste parte de la maquinaria, pudiendo haberte bajado de ella, si has engañado para entrar aquí e incluso vives recibiendo ayuda del gobierno norteamericano, no puedes permanecer, no tienes ese derecho.

¿Es ojo por ojo, diente por diente? No, para nada, es sólo la Ley del Talión en su explicación de justicia proporcional.

lunes, 19 de mayo de 2025

607.- Para los que pretenden olvidar (Primera Parte)

Hace ya muchos años tuve la oportunidad de leer un gran libro, “Justicia, no Venganza” de Simon Wiesenthal, judío sobreviviente del Holocausto, creo que ya he escrito sobre él en este espacio. Impresionado, luego con el paso de los años, me lo volví a leer.

Wiesenthal, arquitecto, escritor, es reconocido sobre todo como el “cazador” de nazis más importante de la historia de la postguerra hasta que murió en 2005.

Su labor, como su actuación lo definió, fue dedicar su vida a investigar y localizar a los nazis que escaparon con vida y luego de una muy profunda documentación entregarlos a la justicia para que fueran procesados como correspondía por los crímenes cometidos durante el período nazi en Europa. Entre los alemanes escondidos por el mundo, siempre, bajo una identidad falsa, gracias a una rigurosísima labor investigativa dirigida por Wiesenthal, fueron entregados a la justicia, entre otros, Adolf Eichmann, Franz Stangl, Hermine Braunsteiner y Josef Mengele, todos con sendos expedientes de asesinos.

Y esto hace a los judíos diferentes y respetados en el mundo. No olvidan, no quieren y no pueden olvidar su historia.

La idea de justicia, no venganza, no sólo es aplicable a los judíos, aunque ellos sean los más lamentablemente famosos afectados, sino que debe existir para cualquier pueblo, comunidad, grupo de personas que han sido reprimidas, apartadas, torturadas, asesinadas por otros en el poder, no importa la justificación, porque no existe justificación. Entonces me declaro a favor absolutamente de esa idea.

La comunidad cubana hoy, sobre todo en Estados Unidos, estamos viviendo la identificación, captura y, sobre todo, de momento, la posibilidad de deportación con regreso a Cuba de algunos cubanos que han decidido olvidar todo, mentir, y, sobre todo, vivir en el país que durante décadas declararon enemigo, declaración que no sólo se estableció en el plano internacional, sino que llegó a afectar a miles de otros cubanos en Cuba. Familias y amigos que sufrieron las inclemencias de un poder extralimitado, abusivo, represor y hasta en no pocos casos, asesino.

Esto ahora en el 2025, desata dos grandes grupos encontrados; el primero, en defensa de esas personas, que hablan de un nuevo macartismo en Estados Unidos, haciendo una referencia equivocada al período, década del 40 y 50, donde se persiguió a los comunistas, que debe su nombre para la historia al Senador Joseph McCarthy y el segundo que no sólo está a favor de la identificación y la captura, sino que está haciendo el esfuerzo por conocer a esas personas que hoy pretenden vivir dentro de nosotros, tal como si nada hubiera pasado. Hay quienes pretenden olvidar por pura conveniencia.

Encontronazos públicos de una parte por aquellos que aún, incluso viviendo dentro de los Estados Unidos defienden al fracasado gobierno cubano con su variante de gobierno ya sin nombre y otros, quizás afectados o sensibilizados que luchan porque Cuba obtenga un camino diferente, con otro tipo de gobierno, con otro tipo de vida.

Distinción necesaria para los que no sean cubanos y puedan leer; para los cubanos es parte de nuestras vidas, a veces como protagónicos, otras como simples observadores.

En Cuba, como en los países exsocialistas a los que tanto imitamos sin necesidad, creo que, en todos aquellos países con tendencias totalitaristas, es muy difícil establecer una línea fronteriza entre lo absolutamente bueno y lo absolutamente malo, en no pocos casos la misma necesidad de adaptación y sobrevivencia hace que las personas adopten posiciones que van desde la más pura inocencia a la más descarada hipocresía y oportunismo.

Cuesta trabajo encontrar a un inocente o culpable puro, veamos:

Desde muy niños los cubanos incorporados a la escuela, a veces el trabajo ideológico comienza antes como aquello de Fidel el papá de todos los niños, somos pioneros comunistas, organización paralela a la enseñanza académica que tiene el objetivo de “formar” al hombre nuevo, o sea, comunista, casi desde la cuna. Desde muy chicos todos amamos al Che, a Camilo, convertimos a Fidel en nuestro segundo papá, en no pocos casos en el primero, participamos en trabajos voluntarios, marchas, hicimos guardias pioneriles, etc., La inocencia infantil es utilizada sin vergüenza por el poder.

Luego los sobrevivientes llegamos a la adolescencia. Entro los 11 y los 18 años, nos cambian de organización, dejamos de ser pioneros para ingresar en la llamada FEEM, otra organización extra-academia a la que no se te pregunta si quieres estar. Si estás estudiando, pues eres de la FEEM, no existe otra vía. Continua el trabajo ideológico en esta etapa más exigente, Marchas, movilizaciones, guardias, etc. Mucha ideología. Más Che, Camilo y por supuesto, mucho más Fidel, porque ya los anteriores muertos, fueron útiles para hervirlos y hacer el caldo base.

Llegamos a la Universidad y entramos sin tan siquiera preguntarnos o respondernos en la FEU, organización extremadamente política e ideológica que a nivel nacional trata de controlar tu mente, no importa si estudias historia o matemática. Organización obligatoria si quieres permanecer estudiando. Fin político ideológico y el control.

Sin darnos cuenta pasamos más de 20 años controlados, organizados, y sobre todo utilizados por el gobierno.

Para colmo de males, paralelamente a todo esto, existen organizaciones con el mismo objetivo a nivel de barrios y familias. Tan pronto cumples 14 años, si eres varón, pasas a formar parte de los CDR, nadie te pregunta si quieres formar parte, porque está establecido que formas parte, pero, además, si eres hembra, pues pasas a integrar las filas de la FMC. Ambas organizaciones detrás de sus posibles actividades aparentemente inofensivas, tiene como objetivo principal el control individuo por individuo.

Todo esto, tal como respirar, funciona en Cuba con gran naturalidad. No nos preocupa, está establecido.

Ahora, dentro de este camino diseñado para cada uno de nosotros, existen los más destacados. A los 14 años se puede ingresar en un grupo creado para la vanguardia, o sea, las filas de la UJC, a veces por proposición de otros que destacan tus valores, otras por auto proposición que destaca tus valores. Organización con una marcada intensión ideológica que funciona como brazo del gobierno para “controlar y dirigir” por el “buen camino” a los jóvenes. Esta organización, como tu cerebro, te acompaña hasta que, por simple declinación con el paso de la edad, integras las “gloriosas” filas del PCC, organización que a los más decididos o quizás obstinados los acompaña hasta la muerte, poco falta para que te entierren con el carné de pertenencia, tal como se hacía en la antigüedad con monedas, escudos, espadas, etc., para el camino a la “nueva vida”, en la cual, por compromiso, tendrás que seguir siendo comunista, porque hasta después de muerto se es útil.

Todo esto crea en Cuba “revolucionarios” de verdad, de mentira, de buenas intenciones, de malas intenciones, inocentes, aprovechados, sinceros, mentirosos, oportunistas, hipócritas, etc. Todo esto dentro de cada centro de trabajo, estudio, barrio, casa, familia, fiestas, velorios, nacimientos, entierros, lo que hace extremadamente difícil pasar una raya y poner de un lado a los siempre puros y del otro a los impuros. Las actuaciones constantemente se mezclan incluso en el mismo día. Los cubanos sabemos, se puede ser comunista de vanguardia y participar de un negocio por la izquierda, se puede ser revolucionario y vivir de las remesas de alguien que está afuera, se puede ser aparentemente delincuente y colaborar por detrás con las autoridades. Se puede salir de una reunión comunista de aquellas de preferimos morirnos aquí y al día siguiente montar en un avión con VISA para … Resulta muy difícil, no imposible, pero difícil hablar de víctimas y victimarios, de culpables e inocentes. Cuba desde hace décadas es una gran mentira.

Esta simple descripción ataña, toca, ensombrece, embarra al 100% de los nacidos en Cuba. Entonces no hablaré de ellos. Si pasamos la cuchilla muy pegada al suelo por estas actuaciones, algunas voluntarias, otras no, habría que recoger a casi todos los emigrados y devolverlos al terruño. Hasta los más connotados opositores, cuando niños, quisieron ser como el Che y no precisamente asmáticos y le tiraron flores a Camilo, a veces en el Malecón de La Habana, otras en su río local y aunque pueda parecer increíble dentro de una palangana.

Dentro de todo este grupo, llamado pueblo, existen tantas variantes como en cualquier otro lugar. Están los que muy rápido se dieron cuenta del desastre y se bajaron a veces con bulla, otras con muy pocos ruidos, otros que se mantuvieron por inercia, durante muchos años ya que es más fácil continuar que detenerse, están a los que le daba lo mismo que crecieran los niños o los accidentes, los que apoyaron y quizás aún apoyan de forma convencida de la posibilidad de un futuro mejor no definido en cómo, cuándo, dónde y los que aprovechando la sombra que el gobierno da se dedicaron y dedican a reprimir, controlar, contener, presionar, chantajear, torturar a esa parte de los cubanos que ya no quieren por diferentes razones que llevan todas al mismo lugar, continuar. La cantidad de personas que han vivido estás últimas décadas de la sombra del gobierno es enorme, lo que significa casas, viajes, beneficios colaterales, inmunidad para deshacer, no importa que haya que reprimir a otros.

Y creo que, contra todos aquellos que trataron de construir el comunismo, caribeño o no, en Cuba, donde pueden estar algunos de nuestros más cercanos familiares y amigos, hoy agotados, no se puede hacer nada, no se trata de venganza, muchos de ellos hoy forman parte de la gran hueste que emigra. Se convencieron, después de dedicar décadas de vida a construir algo siguiendo un sueño poco realizable, que es mejor vivir en un lugar donde ese sueño, con otro nombre ya esté construido. Lo llamativo es la facilidad con que han realizado o realizan el “crossover”, sin dolor y remordimientos.

Entonces hablemos de esa parte del pueblo cubano, que no es de otro lugar, que no sufrió y no sufre, que ha vivido no sólo defendiendo una idea a construir, sino reprimiendo a todos aquellos que se opusieron o sencillamente se inmovilizaron.


Continuará...

miércoles, 14 de mayo de 2025

606.- El pueblo cubano que NO sufre

 "Quien se convierte en gusano no puede quejarse después si la gente lo pisa". 

Inmanuel Kant

Hace ya unos meses, junio 2024, publiqué en este mismo lugar un artículo, “El pueblo cubano que no sufre”, que pretendía ser el resumen de muchas ideas que venía desarrollando, sobre el ya más que famoso sufrimiento del pueblo cubano. En aquella ocasión afirmé:

“El pueblo cubano sufre, no deja de ser verdad, pero también dentro de ese saco, hay pueblo que reprime, golpea, arrastra, se rasga las ropas defendiendo al gobierno y obedece a la usanza de viejos esbirros. Hay un pueblo que, por múltiples razones, todas enfermizas y enfermantes, llega a disfrutar la aplicación del poder y la fuerza violenta contra otros. El gobierno fracasado, hoy más que nunca, vuelve a sacar a aquellos batistianos como ideología que, según los libros de historia, disfrutaban con torturar, golpear y reprimir, amparados en la inmunidad y la protección. Si, hay casos de mucho disfrute.

Casos de todas las torturas psicológicas inventadas e incluso muchas físicas pueden llenar miles de páginas, casos de represión y abuso también. Casos de sanciones inventadas, medidas sin ley, deportaciones internas, prisiones domiciliarias, imposibilidad de movimiento, vigilancia, etc., son las mejores armas hoy de ese gobierno que, descaradamente, dice respetar los derechos civiles”.

Ha pasado casi un año de esta idea y sigo pensando lo mismo, quizás peor. La parte famosa sigue sufriendo, quizás más, porque, entre otras cosas, el deterioro económico es más grande, agudo, conocido, señalado y, sobre todo, sin solución visible para los próximos “64 000 milenios”, lo que trae aparejado otros deterioros sociales, incluyendo el de la ilusión, la esperanza y el futuro posible alcanzable.

Todo eso es cierto y es la realidad agravada de un pueblo por casi ya 70 años. Nunca Cuba ha estado bien, sólo tuvimos una ficción, desarrollada descaradamente por un líder loco que llegó a enfermar a muchos.

Pero, ¿Cómo es, si tanto sufrimos, que el mismo tipo de gobierno, sólo con algunos cambios de caras y sobre todo cuerpos, no sólo se mantiene, sino que alardea, entre otras cosas frente al “imperio” norteamericano, que seguirá existiendo?

Pues es sencillo, muchos cubanos no sufren y para colmo, muchos cubanos disfrutan de esa presencia gubernamental, porque forman parte de ella, por miedo al cambio, por comodidad o por la estrategia del gorrión, o sea, abrir la boca y esperar a que la madre adulta, le eche lo que ha conseguido en el día para alimentarlos. Los gorriones, al no saber y poder volar, se conforman.

Existe mucho pueblo que no sufre.

¿Quiénes son los que reprimen en nombre del gobierno? Son pueblo cubano. Son aquellos que quizás por identificación total o por puro oportunismo, vestidos de uniformes, policía, ministerio del interior, seguridad del estado, pero también inexplicablemente vestido de civiles, salen a contener a los que pudieran estar en contra públicamente. Chantajean, presionan, mantienen dentro de sus casas como prisiones y llegado el momento aplican la fuerza.

Ellos, son ese brazo fuerte y armado que está a favor de que todo siga igual, a cambio de uno que otro beneficio, a veces económico, a veces de impunidad, otras de sencillamente el disfrute de torturar, obligar, someter.

Los famosos llamados batistianos, no fueron nada nuevo, único, exclusivo de un período de nuestra historia, los batistianos siempre han existido, todavía hoy existen sólo que han cambiado el nombre por revolucionarios.

Pero tampoco sufre el dueño de un “paladar” o de uno de los últimos inventos en Cuba, los dueños de una de las llamadas mypimes. A ellos les conviene el desastre económico y disfrazados en intenciones “humanitarias”, aprovechan el momento para hacer mucho dinero, dinero que paga el cubano de a pie.

Las mypimes es la mejor muestra de una parte de un pueblo que explota a la otra parte sin la menos consideración. Son la mejor muestra de la hipocresía “revolucionaria”.

Tampoco sufren mucho, muchos de los que están afuera.

Para no hablar de aquellos que desde el exterior defienden la sobrevivencia del “socialismo cubano”, asisten a encuentros con el gobierno cubano, desarrollan campañas en defensas de él, etc., lo que da ganas de vomitar, a no ser que se pueda demostrar que son agentes pagados, cosa que existe, me referiré a las famosas agencias de trámites y paquetería, muchas de ellas, estoy convencido que trabajan con el dinero del gobierno cubano.

Esas agencias y su ejército de las llamadas “mulas”, negocio medio turbio, secreto a voces, han especulado con la miseria del pueblo cubano hasta hacerse millonarias. Todo esto envuelto también en campañas de ayuda al sufrido pueblo cubano, nos han estado robando nuestro dinero para llevar comida, medicinas, etc. Más miseria en Cuba, más agencias que llevan paquetes a precios exorbitantes. Enviar una libra ha costado 10 dólares, o sea, estamos pagando cuatro o cinco veces el verdadero precio de un producto cualquiera en una tienda.

¿Esas estructuras están interesadas en que el problema Cuba se resuelva? No. A esos inventos, en cualquier momento hay más agencias que potenciales clientes, les conviene la crisis económica, les conviene el hambre, la falta de medicamentos, la falta de electricidad, la necesidad de ropa, el deseo de celebrar una boda o unos quince, les conviene que en las escuelas no existan los uniformes o los útiles escolares. Les conviene la viejita o el niño enfermo, les conviene que Estados Unidos y Cuba sigan de enemigos, porque todo eso a ellos les produce dinero.

Recientemente, tan reciente como 14 días, el gobierno cubano llamó a un desfile por las celebraciones del 1ro de Mayo, actividad clásica año por año y ha informado que sólo en la capital del país, desfilaron 2 000 000 de personas, lo que se suma a las manifestaciones hechas en otras ciudades del país. Imágenes de plazas llenas, de personas que sonríen, bailan, corean consignas revolucionarias, portan carteles y fotos alegóricos a la revolución y los más que tradicionales “Viva” incluso sobre personas que están ya fallecidas, lo que rompe un poco la estructura de la simple lógica, porque no puede vivir alguien que ya murió, a no ser que viva en otro lugar en otra forma de vida.

Imágenes que tienen su explicación, la mayor, es demostrarle al mundo que el gobierno cubano tiene un enorme apoyo y que todo aquello de oposición, descontento, etc., es mentira.

Para los chinos, acostumbrados a este tipo de celebraciones, pero además para un noruego, un boliviano, un tipo que viven en la India es difícil de entender que la miseria esté invadiendo al cubano que a veces está hasta cerca de 20 horas sin electricidad y que al mismo tiempo las personas marchen en apoyo de quienes son los causantes de tantos problemas.

Los chinos, los bolivianos, los noruegos, los indios, etc., la ONU, Europa, más todas las organizaciones que existen para resolver nada, termina n concluyendo que el pueblo cubano y ahí nos meten a todos en el mismo saco, está decidido a defender a su revolución, o como tantas veces se alardeó, morir por ella.

Para el análisis cubano es diferente, o al menos tiene muchas otras explicaciones. Los que vivimos allí por algún tiempo sabemos que a esas movilizaciones se va por:

  • Chantajes y amenazas
  • Aburrimiento
  • Para robar, tomar ron o conseguir parejas
  • Por conservar el estudio o el trabajo
  • Convencimiento y compromiso real

Pero, así y todo, en el supuesto caso que la mitad fuera obligada con pases de listas al inicio, en el medio y al final de la actividad que sea, la otra mitad asiste porque no sufre. La otra mitad prefiere seguir manteniendo a su represor, la otra mitad ha desarrollado como pocas veces el famoso Síndrome de Estocolmo por el cual el reprimido termina justificando al represor, identificándose con él, incluso, creo que, justificándolo.

La otra mitad, donde puede estar tu papá o el mío, tu hermano o el mío, tu primo, tu compañero de juegos de infancia prefiere vivir de limosnas, de remesas, del invento y la lucha diaria, antes de cambiar nada y eso el gobierno lo sabe y lo utiliza.

¿Quiénes son entonces los que a lo largo y ancho de la isla ejecutan todo esto? Ellos son también pueblo cubano. Hace todavía muy poco Díaz Canel dio una orden de combate contra manifestantes civiles y pacíficos, es cierto, pero: ¿Quiénes salieron a ejecutarla? Los “comprometidos” ejecutores fueron pueblo cubano. Los comprometidos fiscales y jueces que enjuiciaron fueron los “comprometidos pueblo cubano. Los carceleros que reprimen, golpea, torturan dentro de las cárceles son el “comprometido” pueblo cubano.

Es más que cierto, el pueblo cubano sufre, pero, ojo, no desconozcamos que existe también el pueblo cubano que disfruta haciendo sufrir.

 

 

jueves, 10 de abril de 2025

605.- New Braunfels, otra ciudad alemana en Texas.


Siempre, cuando se escucha decir que San Antonio en Texas, tiene varios pueblos de origen alemán, la pregunta es la misma: ¿Alemanes?

Cuesta trabajo entender y no deja de ser interesante o al menos curioso para los amantes de la historia, porque Texas está muy lejos de Alemania, es un territorio muy grande, medio árido, por tanto, seco, de una vegetación muy exclusiva, donde priman los cactus, los robles, los álamos y no mucho más debido a que aguantan temperaturas muy altas, que poco se parece al país europeo.

Una cosa es tres, cuatro y hasta cinco inmigrantes de cualquier parte, ciudad o pueblo del mundo y otra es el asentamiento organizado, programado de grupos de personas parecidas, en épocas tan tempranas como mediados del siglo XIX. Muchas veces asentamientos en medio de la nada, sin dependencias de otros lugares y personas que terminan creando nuevas formas de vida, pero que en la misma medida que surgen nuevas, arrastran lo que traen de sus más fuertes tradiciones.

Las imágenes más comunes que albergamos del pasado, sobre todo durante todo el siglo XIX, son la existencia de algunas tribus de los llamados nativos americanos, tradicionalmente conocidos por muchos como indios, mexicanos que vivían aquí parece que felizmente sin chocar con nadie por la enorme extensión del territorio y muchos nacidos aquí ya como norteamericanos y los integrantes de las huestes que se movieron desde la costa atlántica hasta la costa pacífica, algunos con marcadas intenciones colonizadoras y de negocios, otros para sobrevivir, asentarse en algún lugar y comenzar nueva vida bajo nuevas leyes y personas.

Muchos de estos antiguos inmigrantes con movilidad interna, fueron los responsables de eliminar físicamente a todo lo que encontraban a su paso, incluyendo a una parte de los “indios”, algunos nobles y otros muy agresivos y guerreros y a los bisontes. Muchos escaparon de sus pueblos en Europa donde se estaban muriendo de hambre o habían cometido delitos por los que eran perseguidos por la justicia, para los cuales “America” se mostraba totalmente virgen. Claro las cosas malas hechas y sobre todo la violencia que realmente existió de muchos contra muchos acaparan la atención, pero también con y gracias a ese movimiento de personas, se crearon y desarrollaron nuevos pueblos y ciudades y se inauguró un desarrollo cultural y sobre todo económico industrial que luego conformaría la riqueza de todo el territorio. No existe lo totalmente malo, ni totalmente bueno.

Parece que dentro de todo ese movimiento que fue además dejando personas en el camino, muertos por enfrentamientos no sólo con los nativos, sino entre ellos mismos, enfermedades, etc., o vivos que se “aplatanaron” y no llegaron al final del viaje, llegaron interesados los alemanes, que no eran delincuentes, ni vinieron a quitarle las tierras a nadie, ni se fajaron con los “pobres indios”, sino que, con algunas posibilidades económicas las compraron oficialmente y establecieron en ellas pueblos cerrados donde era difícil penetrar. Esos alemanes reconstruyeron en Texas algo parecido a su Alemania: cervezas y vinos, comidas, dulces y chocolates, ropas, casas, leyes, actividades culturales e idioma.

En varias ocasiones anteriores escribí en este blog sobre Frederiksburg, el pueblo alemán más grande y por tanto importante y rico que está a una hora y media del centro de San Antonio, territorio comprado, no conquistado por la fuerza, por un grupo de alemanes. Bello lugar, hoy de una enorme atracción turística.

El resto de los pueblos alemanes tienen más menos la misma historia de surgimiento, como ya conté en uno de mis artículos, “artistas, escritores, poetas, profesores universitarios, o sea, ciudadanos alemanes con cierta preparación intelectual y posición económica, que huían de las deplorables condiciones políticas y sociales en su tierra natal, se instalaron en Texas y comenzaron a vivir como granjeros, estancieros y cowboys.

Pero este hecho no fue casuístico, ni desorganizado, mucho menos improvisado. Estuvo planificado por alemanes, entonces fue diferente. A mediados de 1842, un grupo de alemanes “nobles” se reunió y crearon una compañía, cuyo nombre no sólo me es imposible de pronunciar, sino también de escribir, juntaron una buena cantidad de dinero y decidieron comprar grandes cantidades de tierra, barata por aquellos años, para crear varios pueblos donde se establecieran los inmigrantes alemanes, sin tener que fajarse o convivir con personas de otras nacionalidades. Inteligentes”.

Otro de esos pueblos que muestra hoy una gran comunidad texana - alemana es New Braunfels, fundado en 1845 por el príncipe alemán Carl de Solms-Braunfels, Comisionado General de la "Sociedad para la Protección de los Inmigrantes Alemanes en Texas”, también conocida como Sociedad de Nobles, quien además de utilizar parte de su apellido, la nombró así para homenajear a su ciudad natal en Alemania.

Este hecho, o sea, la fundación organizada de New Braunfels, como ya dije en el caso de Frederiksburg, no es casual, menos desorganizado o como resultado de la acumulación espontánea de paisanos extraviados; todo lo contrario.

La Sociedad de Nobles organizó a miles de alemanes para que se establecieran en Texas quienes comenzaron a viajar desde 1844, para los cuales previendo lo largo y complicado del viaje, primero en barcos obviamente y luego tierra lejanas e inhóspitas adentro, se compraron y habilitaron tierras y se les ayudó a construir edificaciones para que pudieran asentarse y comenzar a cultivar la tierra sobre todo a la largo del río Comal, reconocido como uno de los más cortos del mundo, pero rodeado de una enorme cantidad de manantiales y el gran río Guadalupe.

New Braunfels prosperó, y en 1850, a sólo cinco años de establecida, se convirtió en la cuarta ciudad más grande de Texas. No es de extrañar, eran alemanes.

Esta ciudad, a poco más de 30 minutos del centro de San Antonio, atrae a muchos turistas, muy representados los alemanes, creo yo que un poco asombrados por encontrar y reconocer parte de Alemania en el gran y alejado territorio texano: arquitectura y construcciones, familias, nombres, tiendas de souvenirs, chocolates, cervezas y vinos, salchichas artesanales, sobre todo estas últimas destacado símbolo de las tradiciones alemanas cuyo mayor momento es Wurstfest "Festival de las Salchichas", los noviembre de cada año, acompañado todo esto de los famosos parques acuáticos y los ríos de agua muy fría que atraviesan la ciudad.

Caminar por Frederiksburg y New Braunfels, además de agradable, puede resultar un poco extraño. En medio de tanto y tanto desarrollo, super avenidas, mega edificios, luces y más luces, ellos mantienen rigurosamente un apego al pasado, que habla de mucho orgullo de una comunidad completa, no fácil de encontrar en muchos lugares dentro de los Estados Unidos.

Todavía hoy existen muchos descendientes orgullosos de aquellos primeros pobladores alemanes. Apellidos, nombres de calles, biotipos que recuerdan a esa población europea.






jueves, 13 de marzo de 2025

604.- 62 años

Ya tengo 62 años, lo que es muy bueno, porque me dice y transmite un mensaje de que aún sigo vivo. Entonces los míos han comenzado una jornada de celebraciones.

Es duro desde el punto de vista del entendimiento, hasta hace muy poco la edad de 60 años me parecía muy lejana y sobre todo una edad de viejos ya y ahora descubro que recién estoy empezando.

Los 60 años, al menos los míos que no he padecido de enfermedad crónica alguna y que me sigo quitando los catarros con agua, es ese momento donde tu cuerpo joven aún te comienza a decir que envejeces, si te extremas en lo físico, al día siguiente te duele este o el otro músculo, los golpes demoran más en dejar de doler, los ojos te comienzan a gritar que necesitas espejuelos, ya no puedes comer de madrugada, quizás la mejor comida del día, porque corres el riesgo de tener problemas estomacales, tus hijos te comienzan a decir frente a cualquier cosa, error olvido, es que te estás poniendo viejo, pero el cerebro, siempre y cuando lo hayas tenido bueno, aún se mueve rápido y seguro, comienzas a tomar decisiones más equilibradas, aprendes a escuchar más y sobre todo, logras ver las caídas de otros mucho antes de que se caigan e incluyo mucho antes de que ellos mismos la puedan ver. A los 60 años se comienza justificadamente a disfrutar el viejo refrán popular de que “más sabe el Diablo por viejo que por Diablo”.

Mi cumple comenzó con una caminata. "Moscú no cree en lágrimas"

62 es un poquito más que 60, entonces comienzo a caminar sobre los récords y me place declarar que sigo sin padecer de los nervios y quizás para contradecir la predicción de una vieja amiga, aún no he caído en alguna de las religiones que existen. Sigo siendo mi propio Pastor.

Me sigue pareciendo mentira y con frecuencia cuando se habla de la edad, cosa que los seres humanos no dejamos de hacer porque lo disfrutamos, sobre todo la edad del otro, me hago la misma pregunta: ¿Cómo llegué aquí?

Me parece mentira, el tiempo ha pasado muy rápido y todavía tengo muchos planes no hechos o terminados.

Quizás sea el sentimiento de preservación, me miro en un espejo, poco, pero me miro y aún me sigo viendo joven. Algunas canas que adornan mi anterior casi negro cabello, alguna pérdida de ese cabello copioso que tuve, algunas libras de más, quizás uno que otro ronquido y alguna manía o costumbre, pero al final todas estas cosas las tienen personas desde muy jóvenes.

Sigo teniendo el consuelo que “nuestra linda, dulce y buena Estrellita” es seis meses mayor que yo.

A mis 62 años gozo de buena salud, ahora mejorada por la carne de res y mi cerebro funciona muy bien, tan bien que a veces me asusto y trato de ralentizarlo, pues la rapidez, a veces, no es buena. Vivo contento, porque descubro a mi alrededor la falta de ese órgano tan importante para una buena vida humana.

Tengo problemas, los resuelvo con música, tengo más problemas, los resuelvo con más música. Cuando parece que ellos me van a vencer, pues me conecto con el rock fuerte y esa energía me calma.

Sigo teniendo lo que yo llamo una virtud y es la capacidad de hablar. No me trago los problemas, no los dejo para mañana, mis libras de más, que tampoco son tantas, no son debidas a tragar y tragar problemas, insatisfacciones, incomprensiones, etc., ellas se deben todas, sobre todo, a los panes y no a los peces.

Claro esa virtud la estoy aprendiendo a controlar. Muchas personas no quieren escuchar, por lo que a veces para aconsejar a los más lejanos, exijo que me lo pidan, si puede ser por escrito, aunque a los que llamo míos los sigo aconsejando sin que me lo pidan. Muchas personas no quieren escuchar la verdad o al menos una verdad y prefieren vivir dentro de sus burbujas muy coloridas casi todas fabricadas en China.

Sigo siendo un hombre de short, tennis y pullover. Me siguen sin gustar las mujeres repintadas, revestidas, refabricadas, con uñas de 10 cm y pelos de peluquería. Por suerte “nuestra linda, dulce y buena Estrellita” me complace en esto. Me gustan y valoro las mujeres de manos fuertes, quizás deformadas por el trabajo y que estén listas para disfrutar una fiesta o una visita a un supermercado en 10 minutos. Ya no me parecen extrañas las arrugas o las estrías, ellas hablan de la vida.

Tengo 62 años y ahora he vuelto a la juventud. Tengo tres bellas nietas hembras. Entonces estoy comenzando a vivir de nuevo y disfrutar, quizás, más que cuando fui papá, de esa ternura única que proveen esas figuritas que un día, sin contar conmigo, aparecieron en mi vida y que hoy ocupan un gran porciento de ella.

Mia, Maeve y Melodie, a las que cariñosamente a veces llamo M1, M2 y M3 por lo de la M en sus nombres u ojos bellos, mi bella o la gorda o el paquete, por orden de aparición, me mantienen conectados a la vida y me dan muchas ganas de vivir mucho más. No hay nada como aparecer y que de pronto alguien venga corriendo, te brinque para arriba y te grite: “Abuelo. Abuelo, I love you”. No hay nada parecido a el abrazo de esas pequeñas personitas, que imitando lo que se hace con ellas, te den palmaditas en la espalda mientras te abrazan. No hay nada parecido a que esas personas te identifiquen, te acepten y rían con tus monerías.

Sigo siendo una persona apasionada, debo reconocer que a veces la pasión no es buena, pero a mí me ha funcionado bien. Ahora esa pasión está dirigida a esas tres niñas, a las que extraño si paso 24 horas sin verlas.

Sigo al menos sintiéndome joven, entonces ahora en camino a los 63 años, espero poder llegar a ellos y celebrar.

domingo, 2 de febrero de 2025

603.- Universo Marvel. Thanos saca a Cuba de la lista de patrocinadores del terrorismo e inmediatamente Captain America, a muy pocas horas, la vuelve a meter.

Debo agradecer para la redacción de este artículo a mi nieta Mia y sus conocimientos mayores que los míos sobre los super héroes de Marvel. A ella pedí: necesito un personaje malo y uno bueno y me preguntó: y para qué, al explicarle sobre lo que estaba escribiendo, sonrió y me dijo: estás loco abuelo. Luego me suministró dos nombres, uno ya lo conocía, el otro me era nuevo, pero como era malo, me servía.

Parece que los demócratas en estos últimos tiempos están diseñados para, además de lo mal que han gobernado, dejarnos a los cubanos un recuerdo cuando terminan sus mandatos. Ya lo hizo Obama cuando a muy pocos días antes de dejar la Casa Blanca, la cogió con los cubanos y tomó medidas que beneficiaron solamente al gobierno de la isla, creo yo que, conocedor Barak de que no resolvería nada a cambio de forma sólida, porque había que ser estúpido para pensar otra cosa, quizo engordar su ego con aquella lista de ser el primer presidente que …

Ahora, Thanos, su vice en aquellos años, presidente que sale bajo la derrota partidista frente a Captain America, hace lo mismo. No bastándole con lo mal hecho durante sus cuatro años y los millones de críticas recibidas no sólo de los mismos demócratas, casi la totalidad de los republicanos y una gran parte de los ciudadanos norteamericanos, incluyendo a una supuesta base con la que siempre habían contado, los latino y para colmo parte de los negros, llamados aquí por una simple tradición y conveniencia, afroamericanos, Thanos decide sacar a Cuba, de la lista de países que apoyan o patrocinan en terrorismo.

Thanos no es un desconocedor, no es un recién llegado y ha demostrado no estar 100% mal del cerebro, entonces es una acción muy bien pensada, quién sabe desde cuándo antes, para beneficiar a cualquiera menos al pueblo de Cuba, quizá para como su maestro y guía espiritual “San Barak”, ser él también el presidente que …

Resulta ridículo escuchar que a esa lista se entra con sólo seis meses de actuación y análisis, o sea, yo puedo apoyar el terrorismo toda mi vida, incluso hasta hace seis meses y medio, pero como en el último periodo de seis meses no lo he hecho, pues no merezco estar en la lista. Su actuación o decisión no sólo es ridícula, sino insanamente injustificada.

No obstante, es cierto Cuba no merece estar en esa lista, Cuba es muy grande y diversa, por lo que es injusta su inclusión.

Cuba nunca ha apoyado el terrorismo. Mientras yo viví allí, nunca apoyé el terrorismo de cualquier gobierno, incluyendo el cubano. Uno de mis hermanos que aún está allí no es un terrorista. La viejita que vive en la esquina de la que fue mi casa no apoya las acciones terroristas internacionales, el profesor y la enfermera menos. Los niños en Cuba, independientemente de que han sido y son utilizados todos los días por el gobierno, no apoyan el terrorismo de forma consciente, porque ni saben lo que esa palabra y acción significa.

Los cubanos que vivimos fuera de Cuba, generalmente, no somos partidarios del terrorismo, no lo apoyamos y no participamos en él. Los cubanos que vivimos fuera de Cuba, generalmente, podemos ser anticomunistas furibundos, pero no apostamos por poner bombas, asesinar, torturar, desaparecer, masacrar, etc., como modo de vida.

En esa lista debería estar de forma eterna, incuestionable, irrevocable, sujetada con clavos o soldaduras eléctricas, el gobierno de Cuba, sus funcionarios, los militares, los de la Seguridad del Estado, todos aquellos que reprimen al pueblo de Cuba y que defienden el comunismo o como se llame en ese país. En esa lista debería estar el gobierno que, durante más de seis décadas, no sólo de seis meses, ha mantenido una política de aprobar, apoyar, soportar al terrorismo internacional.

Cuba no, el gobierno cubano es el absoluto culpable de todo lo que está pasando e incluso lo que no está pasando o incluso está por pasar. Díaz Canel y su combo, incluido el anciano ya Raúl Castro deberían tener una lista exclusiva para ellos solos.

El gobierno cubano, Fidel, Raúl y Díaz Canel, como continuador de los hermanos, tienen un enorme expediente de apoyo al terrorismo internacional, que no debería expirar cada seis meses. El gobierno cubano se ha dedicado de forma sistemática a entrenar, apoyar, e incluso dirigir a personas y/o movimientos que pueden ser catalogados como terrorismo, en la misma medida que apelando a determinada ideología, gran parte de ella creada, redactada y enseñada en Cuba, se ha entretenido en tratar de subvertir procesos, eliminar a gobiernos, personas, etc.

El gobierno de Cuba, no mi hermano, ni la viejita de la esquina, todavía hoy 2025 alberga y mantiene a terroristas buscados internacionalmente y se niega a entregarlos a la justicia.

Desde Fidel con la organización y apoyo de una invasión a República Dominicana a tan sólo cinco meses de haber llegado al poder en Cuba, hasta hoy, donde Díaz Canel se da el lujo de ser de los pocos presidentes del mundo en apoyar públicamente a Putin y su invasión imperialista injustificada a Ucrania o en la participación y apoyo de Maduro en su toma de posesión no sólo fraudulenta, sino ladrona y criminal, han vivido apoyando el terrorismo, algunas veces llamado revolución, otras movimientos populares, etc. ¿Dónde y quiénes organizaron la invasión comandada por el Che Guevara a Bolivia?, ¿Cómo separar al gobierno cubano del movimiento de la cocaína desde América del Sur hasta los Estados Unidos a pesar del “lavado de cara” con el enjuiciamiento de altos funcionarios militares cubanos?, ¿Cómo separar al gobierno cubano del terrorismo después de la voladura de aviones civiles de Hermanos al Rescate o el hundimiento del transbordador lleno de hombres, mujeres y niñossssssssssssss?, ¿Cómo separar al gobierno cubano que lleva seis décadas dando albergue a cualquier trasnochado “luchador”.

¿Entonces cómo poder evaluar nada más que los últimos seis meses?, ¿Biden no vio a Díaz Canel hace escasos días, sentado frente a Maduro mientras él hacia su circo de juramentación presidencial?, ¿Biden se está haciendo el chivo con tonteras y no ve la influencia y compromisos de Rusia y China con el gobierno cubano?

El gobierno cubano, a veces en secreto, otras a vox pópulos, se ha dedicado a meter sobre todo en toda la América Latina y el Caribe y por supuesto dentro del propio Estados Unidos a sus espías, lideres de opinión, agentes de varios tipos, funciones y claro, beneficios, con el objetivo de destruir y sacar ventaja. ¿Biden no lo sabe?

¿Alguien puede dudar que este país está lleno de agentes o trabajadores para la inteligencia y gobierno cubanos? A veces, parece que puede haber más agentes aquí que en la mismísima Cuba. ¿Cuántos cubanos de formas desorganizada, sin control, acaban de entrar por la frontera con México, de ellos, cuántos vienen a hacer trabajo de espionaje?, ¿Si controlados son miles, descontrolados, cuántos pueden ser?

Bueno, lo cierto es que Thanos, antes de irse se acordó del tema Cuba y la sacó de la lista de países que patrocinan el terrorismo y con ellos aflojó la mano del gobierno norteamericano sobre el gobierno cubano, que inmediatamente reaccionó enviando mensajitos de amor, pero entonces a escasas horas el presidente entrante, Captain America, la volvió a sembrar en la lista. Solo a escasas horas, tal como si todo estuviera cuadrado para un buen espectáculo. Tú la sacas, eres el policía bueno y yo la meto, soy el policía malo.

La pregunta: alguien puede creer que esto es casual. Ya he escrito en varias ocasiones que los “más famosos” oponentes políticos, que parece que se están matando todos los días, que parece que no se pueden encontrar porque ambos se saltarían a la yugular, al final comen juntos, se abrazan con saludos amorosos, se ponen de acuerdo en el bien supremo, o sea, el de ellos mismos y todo lo demás es parte de un espectáculo que años tras años se sucede.

Quizás la idea estaba sobre la mesa en espera de las decisiones electorales últimas, quizás fueron demoradas en espera del posible voto latino, particularmente el cubano, pero al terminar Kamala Harris derrotada como terminó y, por tanto, Biden como oferente, ya no es necesario esconder más nada.

Entonces yo casi estoy convencido de que Thanos consultó con Captain America y le dijo: Qué te parece si dejamos un recuerdo. Yo la voy a sacar de la lista, te llamo por teléfono cuando lo haga y entonces tú inmediatamente la vuelves a meter. Nos reunimos, comemos juntos y se acabó. Yo me voy con esa imagen cándida de demócrata y a ti te sirve para reforzar tu imagen de hombre fuerte. ¿Qué te parece? Vamos, embúllate, hagámoslo, es sólo un jueguito donde nuestras abuelitas nos traen para la merienda galleticas horneadas en la casa y limonada.

Tal como dice Carlos Varela en su último genial disco, Nada es como antes.

Los muy cara de guante se visten elegantes,
están a tu lado, pero no los ves,
prometen y prometen como los farsantes
que a rato salen en la TV
y mienten, a todos nos mienten
a ellos no les duele porque no lo sienten.