sábado, 26 de septiembre de 2026

689.- ¿El asunto lo resolverá el Espiritu Santo?

Es duro de decir, pero después de haberlo digerido el gobierno de Cuba a partir de 1959 ganó siempre en el pasado, gana hoy y parece, lamentablemente que después de casi siete décadas, volverá a ganar y creo que, en esa victoria mantenida, que obviamente no tiene una sola causa, los gobiernos norteamericanos, 14 presidentes, algunos de un solo período, otros con dos, que han pasado en ese ya largo periodo, tienen una enorme responsabilidad.

Lo de ganar y perder nunca es absoluto, hay momentos que se pierde como resultado de una derrota franca, más grande o pequeña, y otras se pierde porque se cede en algo para ganar en otra cosa. Muchas veces lo de perder o ganar es un negocio.

Creo que no es necesario hacer un inventario exhaustivo de estas ganancias y pérdidas desde que triunfó la revolución, sería muy extenso, sin embargo, grosso modo, durante todo este tiempo, el gobierno cubano, tres caras, Fidel, Raúl y Díaz Canel, ha ganado, muestra más clara del asunto es que todavía está ahí, con cirugías plásticas, con cambios de colores en la fachada, con idas y venidas, con soportes y no desde el exterior, con agresiones y no desde ese mismo exterior…, todavía está ahí. Y lo peor es que a pesar de todos los pasares, no sólo pretende permanecer ahí, sino que alardea con que estará.

Desde poco después del triunfo de la revolución, Fidel Castro se agenció el apoyo de la URSS, potencia que se fabricó y adueñó absolutamente de algo que se conoce como Campo Socialista, por lo que Cuba, con una gran ventaja, su cercanía con Estados Unidos, se convirtió en una presa con mucho que ofrecer a ese bloque.

La URSS compró a Cuba, sin pagar cash obviamente, fue una nuevo tipo de colonización y Fidel Castro, que era el líder exclusivo que sobrevivió porque de tiros y combates muy poco, por tanto el Comandante en Jefe, el secretario vitalicio del único partido que se estableció, el chef principal, el mejor cuidador de vacas, el más conocedor de azúcar, el más abnegado constructor, el papá de todos los niños, el mentiroso que logro pasar sus mentiras como verdades, etc., además de aprovechar ese apoyo para sobrevivir económicamente sin preocuparle mucho la economía, se dedicó a convertirse en el principal y más famoso enemigo de los Estados Unidos y a crearse un apoyo internacional en todos los continentes hablando de lucha de clases, de obreros y campesinos, de antimperialismo, etc.

Fidel no era ni mago, ni más inteligente, ni más valiente que cualquier ser humano, sólo que tiene que haber contado con negociaciones y acuerdos que estaban por encima de él y le permitieron hacerse del protagónico, a sabiendas que no pasaría nada. Creo firmemente que contactos secretos hubo incluso, sino con la CIA como institución, si con algunos de sus funcionarios.

Sólo imaginemos que Fidel, dicen, suma más atentados e intentos de linchamiento que los que acumuló todo el Imperio Romano, donde el asesinato, el envenenamiento, el pase de cuenta, etc., se convirtieron en algo casi diario. El número, casi imposible de recordar, está montado en varios cientos de atentados, que ninguno de ellos tuvo tan siquiera ni mediano éxito. En Estados Unidos, desde Lincoln, pasando por Kennedy, por Regan, se les dispara a los presidentes, en Italia, nada más y nada menos que se le cae a tiros a un Papa y Fidel siempre escapó. Los encargados con todo planificado según dicen, o eran muy brutos, muy poco valientes o estaban muy mal pagados. Lo cierto es que sólo se logró aumentar el simbolismo, casi de infalibilidad del más que conocido líder cubano.

Durante décadas, mientras el gobierno comía langostas y llegaban las papas y los chicharos para el pueblo desde la URSS, el gobierno cubano, no sólo organizó y formó movimientos en todo el mundo, guerrillas armadas, preparó y moldeó líderes, sino que minó de agentes y espías a los Estados Unidos, muchos de los cuales llegaron a alcanzar posiciones importantes dentro del gobierno norteamericano, logrando existir por varias décadas. Los gobiernos norteamericanos y todas sus agencias se hicieron los de la vista gorda, lo dejaron correr u obedecieron a negociaciones y decisiones que se tomaban entre determinadas figuras de influencia que garantizaban victorias más importantes, figuras que no aparecen en la televisión.

Cuba, a todo el que levantara la mano en contra de los Estados Unidos lo apoyó, pública y secretamente, por décadas se recibieron en la isla a terroristas famosos, identificados y perseguidos por las autoridades internacionales, sobre los cuales nunca se pudo hacer nada. Muchos latinoamericanos, europeos e incluso norteamericanos, con probados hechos de sangre, caminaron, vivieron y murieron con enorme inmunidad y tranquilidad amparados por el gobierno cubano y Estados Unidos poco hizo al respecto, más allá de una que otra denuncia, más allá de algún intercambio siempre desproporcionado. Los enemigos de Estados Unidos siempre se refugiaron en Cuba casi con inmunidad diplomática.

Fidel murió de muerte natural dejando a Cuba en un camino destruido y de destrucción sin retorno, sus méritos históricos son haber resistido, haber convertido a Cuba en un campo minado ideológico, haber creado un grupo de incondicionales a cambio de vivir bien, Hoy, después de un periodo gris de Raúl que sólo siguió el guion de su hermano mayor, su ídolo, porque nunca tuvo un guion propio y dejó el país peor de lo que lo cogió bajo su mando directo y con él el de los militares que lo apoyan, el presidente designado Díaz Canel, asegura que el asunto más importante de Cuba es la resistencia, que no se sabe hacia dónde va, ni que tiempo puede durar. Resistencia que ahora por falta de una idea nueva, se apellida creativa.

Resistencia del pueblo sin electricidad, sin agua, sin medicamentos, sin servicios básicos, sin comida, con constantes derrumbes y con una clara decisión, al menos en una gran parte de él, de que no quieren más a ese gobierno. El pueblo cubano no vivía tal como vive hoy, parece que desde que terminó la Guerra de Independencia en 1898.

Esa no es la resistencia de un pueblo, es la eliminación de él. Es la resistencia bajo presión, bajo represión, bajo los niveles más bajos de vida que permite que los del gobierno resistan en sus aires acondicionados, con sus cuotas especiales de comida, con los tanques de sus autos llenos de gasolina, con hospitales especiales. Es la resistencia de los viajes al exterior y de las compras en el exterior capitalista para vivir, dicen, dentro de Cuba con un modo de vida comunista. Es la resistencia para que los familiares del gobierno, hijos, esposas, novias e incluso amigos vivan fuera de Cuba como ciudadanos ya españoles, italianos, chilenos, panameños, etc., con negocios bien establecidos, con relaciones económicas dentro de Cuba, proclamando que el comunismo, socialismo o cómo se llame, debe existir en la isla.

No es la resistencia de un pueblo a una guerra puntual, a una catástrofe climatológica, a una mala cosecha un año, es un camino a la depauperación larga y lenta, donde no se ve el fin, donde no se sabe el cuándo termina y ahora mismo ni el por qué se pretende resistir. Es el aceptar que tocó y como tocó hay que asumirlo así nada más.

El gobierno cubano, con Fidel muerto, Raúl con sus 95 años y un Díaz Canel inepto, incapaz, mediocre, mentiroso, sigue allí administrando lo que no se puede administrar, controlando lo que no se puede controlar. Es un gobierno que dice en todas las esquinas que cuenta con el apoyo del pueblo, que, sin embargo, todos los días, una gran parte de él, da gritos y toca cazuelas pidiendo que se vayan. El gobierno asegura en todas las esquinas que el pueblo cubano lo quiere y paralelamente el cubano no para de irse del país para cualquier punto del planeta Tierra donde se abra una posibilidad al menos para tener agua que tomar.

El gobierno de Cuba ha ganado frente a, nada más y nada menos, que el país más poderoso del mundo, por mucho que ahora se hable de China o Rusia que no son más nada que gigantes con los pies de barro.

El asunto de Cuba y los Estados Unidos es digno de estudio. Cuba desde su gobierno, por momento es una gran potencia invencible, con seres humanos únicos y súper, capaz de movilizar al mundo y de tener una fuerza militar capaz de detener a cualquier enemigo, más un pueblo capaz de inmolarse como dicen dijo Antonio Maceo hace más de un siglo y cinco minutos después es una pequeña isla, pobre, sin recursos, necesitada de solidaridad, agredida y bloqueada.

Estados Unido desde su gobierno declaran al gobierno cubano como terrorista o al menos de apoyarlo internacionalmente y lo pone en listas y más listas negras, organizador y propulsor del comunismo internacional, socavador de democracias, enemigo número uno de los norteamericanos y cinco minutos después permite venta de productos, bajo justificaciones humanitarias, a nivel de convertirse en el principal suministrador hoy para la isla y dicen que están negociando con personalidades de ese mismo gobierno. ¿Alguien puede dudar de que de esas ventas humanitarias también se nutre el gobierno comunista?

Cuba, por un lado, está tratando de motivar a una salida conveniente, estimulando conversaciones incluso hasta con el mismo Trump, pero sigue poniendo como freno que no se negociará sobre la soberanía, tal como si la soberanía de un país radicara en su gobierno y más, en el único partido que existe, ese partido comunista como único partido posible a existir en el futuro incluso lejano, las figuras del gobierno que hoy están, la estructura de gobierno que existe, etc., entonces la pregunta es: ¿Sobre qué es lo que se está hablando, si el gobierno cubano dice no va a ceder en lo que a todas luces en casi ya 70 años está haciendo daño al pueblo y se mantiene plantado?, ¿Qué es a lo que se aspira con las conversaciones? En el mismo momento que desde la propaganda se culpa más que nunca a los Estados Unidos de las desgracias que vive Cuba, el gobierno cubano sólo está ganando tiempo y si de eso me doy cuenta yo, que no se nada del asunto, cómo es que el gobierno norteamericano no se da cuenta e insiste en que el gobierno cubano renuncie pacíficamente y se largue.

El gobierno cubano no se va a largar, ahora dicen porque Raúl ejerce un valor moral a continuar, luego se inventarán otra cosa, porque saben y tienen miedo que van, al menos algunos de ellos, a tener que pagar. El gobierno cubano tiene un enorme miedo y entonces se muestra sin él para confundir y lograr asociados.

Trump, que para nada es responsable o culpable en esa relación de casi 70 años, sólo un continuador del desastre y que me parece claro que no se siente obligado a tomar una acción definitiva lo que es entendible porque no está directa y explícitamente dentro de su contenido de trabajo, anuncia su lucha contra el comunismo como doctrina enferma y enfermante y tiene al alcance de la mano a ese gobierno identificado como uno de los máximos responsables de difundir esa idea. Trump, también es bueno reconocer, un día se levanta y dice que es rojo y muchas veces, minutos después, dice que es azul, pretendiendo ser convincente en ambas ocasiones.

Estados Unidos, confundido en eso de las libertades ha permitido históricamente que dentro del país Cuba mueva a sus agentes, a veces envestidos de académicos ingenuos que visitan universidades, otra de supuestos hombres de negocios que cumplen con las leyes norteamericanas pero ayudan al gobierno cubano por la derecha y por la izquierda.

El gobierno cubano está ganando nuevamente, porque los incumbentes de ambos lados, juegan al poder, se entretienen y gustan verse en los periódicos y canales de televisión. Ambos están, aparentemente, en una guerra, sin guerra. Ambos parece que están esperando que la situación la resuelva el Espíritu Santo. 

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