miércoles, 3 de junio de 2015

Chinos de China en Lincoln.

La idea de escribir un poquito sobre los chinos, parte de que desde hace dos días me estoy leyendo un libro escrito por una periodista china, que me ha llamado enormemente la atención, del cual luego les contaré.

A veces resulta difícil entender a un gobierno, a un país, a una población, etc. Las diferencias y variantes son tantas, que imposibilita o al menos me imposibilita, dar una definición abarcadora y concluyente. Y como tengo la comida segura, me provoca miles de preguntas y reflexiones.

China es un país rico o pobre?

Parece ser que es ambas cosas a la misma vez. Deben existir polos y grupos de personas que han alcanzado altos niveles económicos, sólo polos y grupos, mientras que la otra parte, la gran mayoría vive aún sumida en el más terrible atraso y pobreza. Terrible, a nivel de un feudalismo brutal, con aldeas, no pueblos y ciudades, sino aldeas incluidas.

Lincoln, como muchos otros lugares, se está llenando de chinos. Esto lo puedo asegurar, porque a diario observo en el residencial donde trabajo, el crecimiento sostenido de la población china. A veces entro en la oficina y mi manager está reunida con 12 chinos, uno de ellos viene como traductor, lo que permitiría formar por ejemplo un equipo de voleibol.

Todos son jóvenes que tienen entre 19 y 24 años. Todos son estudiantes. Todos pesan más o menos de 100 a 110 libras. Son tan parecidos entre ellos que podrían pasar como primos.  A veces estoy caminando y me cruzo con uno de ellos y me digo, a este ya lo saludé hace unos minutos, unos metros detrás y resulta ser que no es la misma persona.

Es típico en el movimiento histórico de los chinos. Primero viene uno, cosa que parece inofensiva y luego ese trae al otro. Como son pequeños y tranquilos no llaman mucho la atención, diferente por ejemplo a los cubanos que hacemos evidente nuestra presencia, no siempre por buenas actuaciones. Cierras los ojos y cuando los abres tienes miles de chinos a tu alrededor. Imagino que muchas personas se levantarán un día y se preguntarán, pero bueno, cuándo vinieron.

Podría arriesgarme a definir a estos chinitos míos, sin la intensión de definir nada. Descubro en ellos como mínimo cuatro características comunes que los distinguen.

1.- Son chinos

2.- Son agradables, tranquilos y bondadosos. Siempre saludan. A diferencia de otros residentes, incluyendo a los norteamericanos, siempre que vas a un apartamento de chinos a trabajar, ellos te ofrecen algo. A veces una botella de agua caliente, un refresco, o un chocolate, lo que evidencia una fuerte tradición o costumbre. El momento siempre me recuerda a Cuba y la costumbre de brindar como mínimo un café al visitante, obviamente durante todos aquellos años en que los cubanos teníamos café para brindar.

3.- Todos, muchachos y muchachas, viven como animales, para mi concepto. Son famosos aquí los apartamentos de los chinos. Comidas crudas y cocinadas por donde quiera. Todos los zapatos, a veces 20 pares, tirados unos sobre otros, exactamente detrás de la puerta de entrada. Todas las pertenencias, incluyendo equipos electrónicos regados y tirados, tal como si en los apartamentos existieran tornados permanentes y un olor único e inconfundible a partir del reguero y lo que comen o no comen y dejan tirado. Olor que cuesta trabajo quitar incluso cuando ya los chinos no están y hay que preparar el apartamento para otro cliente.

4.- Los carros que usan. Los chinitos, recuerdo que me refiero a los que veo todos los días, no utilizan autos norteamericanos y menos usados, sólo compran autos europeos de la alta gama del automovilismo, AUDI, BMW, Porche. Autos cuyos precios están siempre por encima de los 45 dólares.

Quienes son sus papás?

Los padres de estos chinitos, viviendo en China, están pagando renta en un residencial en Lincoln que no es de los más caros, pero tampoco es regalado, comidas chinas y americanas, ropas, nada más y nada menos que carreras universitarias, cervezas e imagino que hasta condones y además pagan 40, 50, 60 mil dólares americanos al contado para comprar carros para que sus hijos se trasladen a la Universidad.

La semana pasada nos movíamos en compañero mío y yo en nuestro carro de golf y pasamos por el lado de uno de estos chinitos que estaba pasando tremendo trabajo para ponerle la chapa o placa al carro que acababa de comprar. 0 millas.

Nos detuvimos y le ofrecimos ayuda y por supuesto hablamos de su auto, era imposible dejar de hablar del auto, porque más que eso, es una nave casi que extraterrestre. Un SUV Porche nuevo de paquete por el cual había pagado 65 000 dólares, más 7 000 dólares por el impuesto y la chapa. 72 000 dólares para ir a la escuela.

Esto puede parecer una locura, pero no lo es. Es algo más complejo.

Como les conté hace dos días leo un libro sobre la China de hoy. Buscando y buscando para leer, tropiezo con un libro, Nacer mujer en China, escrito por una prestigiosa periodista de ese país. El título me llamó la atención y como nunca antes había leído un libro de un autor chino más allá de Mao Tse Tung y algunos documentos del Partido Comunista Chino, me dispuse a leerlo.

El libro es el resultado de una, al parecer, seria y profunda investigación y escoge dentro de decenas de mujeres, la historia de 15 mujeres chinas, mujeres reales. Trata entonces sobre la humillación, la explotación, la compra y venta de muchachas e incluso de torturas físicas que sufren muchas mujeres en China, especialmente las adolescentes y jóvenes.

Esto no está del todo mal. A lo mejor la mujer fue inventada para ser torturada. JAJAJA. Lo llamativo del asunto es que todo esto ocurre bajo el conocimiento de familias y las autoridades civiles y militares de ese, hoy, famoso país. Sobre todo ocurre en las aldeas, donde parece que las mujeres son abusadas, incluyendo sexualmente por sus padres, vendidas con 12, 14 años a viejos "babosos" con algún dinero y sólo sobre esto se obtiene como respuesta, la callada. Las familias tienen miedo, las autoridades también. Los jefes de las aldeas son los dueños absolutos.

Me torturo leyendo este libro, pues como saben, tengo una hija y una nieta hembras. A Martica ya no hay quien la torture, ha aprendido demasiado y mucho menos aparece quien quiera comprarla. JAJAJA. Me torturo porque esto que leo no es sobre la China del Siglo XV, sino la China de ayer martes y de hoy. Me “encojona” tanta hipocresía de muchas personas y gobiernos que ahora nos quieren hacer ver a los chinos como fantásticos.

En qué creer entonces? En la China desarrollada, que tiene dinero para comprar al resto del mundo incluyendo a mega compañías norteamericanas o en la China salvaje que todavía hoy en el Siglo XXI, compra, vende y aún más, tortura a sus jóvenes mujeres.

Es el experimento chino un gobierno con dos economías diferentes o una economía con un desgobierno? En qué tiempo aquel pueblo pobre, uniformado, que consideraba a Mao no un líder, sino un Dios, se ha convertido en multimillonario lo que le permite a algunos pagar astronómicas sumas de dinero por un auto? En quién creer, en el gobierno que fabrica cualquier cosa que le lleven o en la cruda realidad de millones de personas ganando un salario de muerte en esas mismas fábricas, que aún viven en condiciones de extrema pobreza?

Deberá ser que algunos miembros del poliburó, la policía secreta, el ejército, los ministerios, etc,  tal como pasó en la desaparecida URSS, durante todos estos años de socialismo, y gracias a la intocabilidad que este sistema genera para sus “cuadros”, se apoderaron de contactos, mecanismos y cuentas bancarias que clavaron en el exterior secretamente mientras hipócritamente defendían al pueblo. Estoy casi seguro. El dinero no se da en los árboles, ni siquiera aquí en USA.

Pasará igual en Cuba? Los políticos y militares que queden, pasaran a millonarios? Se los dejo de tarea a mis queridos lectores

La naturaleza es sabía, a veces los hombres no.

Sigo en lo del auto desarrollo de la sensibilidad. Es más negocio de ésta forma que meterme a religioso.

Este lunes cuando llegué a mi trabajo, mi nido de pájaros había desaparecido y los dos pichones que tenía dentro, estaban muertos sobre la calle.

Supongo que el autor del "crimen" debe haber sido un adolescente, porque un niño no puede llegar a donde se encontraba el nido. El joven debió bajar el nido, que estaba bastante fácil de coger, para ver lo que contenía adentro y determinó no dejar vivos a los pichones. Aunque ahora no me gusta, puedo entenderlo, yo, como muchos otros niños, también lo hice, sin tener muy en cuenta por aquellos años lo del ecosistema.

Lo cierto que me causó mal efecto. Me había acostumbrado a entrar y salir y mirar siempre para el nido. Digamos que le había cogido cariño y aspiraba a ver volar a los pichones tal como ocurre en los documentales del NatGeo. En fin, probablemente tendré que esperar al próximo año para ver si se me da la experiencia.

En otro orden de cosas, estamos a principios de junio y no para de llover. Nada extraño porque en los libros dice que en la primavera llueve. Según los expertos el pasado mes de mayo rompió el record de lluvia en 120 años, que es el período en que llevan los registros. Antes puede haber llovido más, pero no queda constancia.

Llega a ser incómodo para las personas que como yo, tenemos que trabajar moviéndonos de un lugar para otro. Ha habido días en que no ha parado de llover en las 24 horas.

Donde vive Jenny, Yordan y Mía, Texas, la cosa ha sido peor, pues las lluvias han provocado inundaciones, ríos desbordados, etc, lo que es muy extraño, porque estamos hablando de un territorio medio desértico, famoso por sus sequías.

El agua es buena. Nebraska, lugar de muchos campesinos se beneficia. Pero demasiada agua no ayuda, ni a los propios campesinos que a principio de la primavera estaban contentos y hoy están medio preocupados.

Días como en Cuba, primero llueve y luego ha salido el Sol, por lo que la estancia se convierte en un infierno. Cuando menos te lo esperas y más calor tienes, vuelve a llover de nuevo.

Esperemos que acabe de entrar el verano y lo de la lluvia nos dé un chance.

lunes, 18 de mayo de 2015

Las 36 Cámaras de Shaolín.

Ya conté que me estoy poniendo sensible.
Hoy veo la vida como aquella película que fue muy famosa en Cuba y que muchas veces vi cuando fui joven, incluso no tan joven, “La Cámara 36 de Shaolín”, donde los aspirantes a monje en la antigua China, tenían que pasar por 35 Cámaras, niveles, estudios, muy difíciles, para luego de aprobarlas todas, lo que significaba poseer una fortaleza física y espiritual descomunal, poder ejercer.
Entonces estoy en esto de pasar por las Cámaras. A veces las he ido cursando de una en una, otras he tenido que batirme con varias de ellas a la misma vez, porque alguna diferencia introduce la vida real.
Acabo de recibir lo que a continuación reproduzco. Es lindo, emotivo y evoca una realidad muy recordada por muchos. El envío fue de Yordan, mi súper yerno. Como es la primera vez que utilizo esta denominación, aclaro para mis suspicaces lectores y para la historia, que lo de súper yerno no es una ironía, ni un sarcasmo, además de que Yordan no me está pagando para que lo haga famoso.
Para un suegro exigente y jodido como soy yo, es un reconocimiento muy sincero. Hasta cierto punto para cualquier suegro es fácil llegar a reconocer que el marido de su hija es un súper o un yerno, pero la realidad de unir a estas dos palabras, sin dinero de por medio, es más que reconocer, hacer justicia. No la de Dios, sino la mía, que es más importante.
Esto que leí y que quizás algunos de ustedes lean, reproduce exactamente la forma en que vivimos los que nacimos en Cuba durante la décadas del 60 y 70, incluso antes. Lo malo que tuvimos, no nos mató, entonces nos hizo más fuertes. Los jóvenes y niños actuales no entenderán cómo sobrevivimos y sobre todo por qué nos sigue emocionando el recordarlo.
Estoy seguro que los que hoy tienen más de 35 años y se encuentran transitando por sus propias Cámaras, o sea, están vivos, lo disfrutaran.
Yo continuo esforzándome. Pienso vencer lo de las 35 Cámaras y antes de ponerme viejo del todo, crear, tal como en la película, mi propia Cámara, la 36.

Nota del Autor.
Pido disculpas a mis lectores creyentes, se me puede haber ido un poco la mano en aquello de la justicia mía más importante que la de Dios, entiéndanme es que ya soy residente permanente en "América". JAJAJA
¿Cómo hiciste para sobrevivir?

De niños andábamos en autos que no tenían cinturones de seguridad,  ni
bolsas de aire...

Ir en la parte de atrás de una camioneta, con baranda baja, era un paseo
especial y todavía lo recordamos.

Nuestras cunas estaban pintadas con brillantes colores de pintura a base de
plomo.

No teníamos tapas con seguro contra niños en las botellas de medicina,
gabinetes, puertas. ..

Cuando montábamos bicicleta no usábamos casco, ni protectores de rodillas

Tomábamos agua de la manguera del jardín y no de una botella de agua cara
que dicen que es mineral...

Gastábamos horas y horas construyéndonos carritos de chatarra y los que
tenían la fortuna de tener calles inclinadas los echaban a andar cuesta
abajo y en la mitad se acordaban que no tenían frenos.

Salíamos a jugar con la única condición de regresar antes del anochecer.

No teníamos celular... así que nadie podía saber dónde estábamos,  y eso…
era impensable.

Nos cortábamos, nos rompíamos un hueso, perdíamos un diente, pero nunca hubo
una demanda por estos accidentes.

Nadie tenía la culpa sino nosotros mismos.

Comíamos bizcochitos, pan y mantequilla, tomábamos bebidas con azúcar que no
tenían marca comercial y nunca teníamos exceso de peso porque siempre
estábamos jugando ,o mejor, "mataperreando"...

Compartíamos una bebida entre cuatro... tomando en la misma botella y nadie
se moría por esto.

Nunca oímos de cólera, giardia o cualquiera de esas

No teníamos Playstations 3; 4  o mil,  canales de televisión en cable,
ipods, iphones, computadoras,  Internet...

Sino que TENÍAMOS AMIGOS.

Salíamos, nos subíamos en la bicicleta o caminábamos hasta la casa del
amigo, tocábamos el timbre o sencillamente, entrábamos sin tocar y allí
estaba y salíamos a jugar.

¡En el mundo cruel ¡Sin un guardián permanente! ¿Cómo hacíamos?

Algunos estudiantes no eran tan brillantes como otros y cuando perdían un
año lo repetían.

Nadie iba al psicólogo, al psicopedagogo, ni había gran crisis familiar,
nadie tenía dislexia ni problemas de atención, ni hiperactividad,
simplemente repetía y tenía una segunda oportunidad.

Teníamos libertad, fracasos, éxitos, responsabilidades...y aprendimos a
manejarlos.

La gran pregunta es

¿Cómo hicimos para sobrevivir, y sobre todo para ser las grandes personas
que somos ahora?

Seguro dirán que éramos unos aburridos pero.....


¡CARAMBA, ÉRAMOS MUY FELICES!”

domingo, 10 de mayo de 2015

Residencia Permanente.

Todo en la vida es una cuestión de tiempo. A veces para bien, a veces para mal, tal como dice mi amigo Ruso, el tiempo es la vida, la vida es el tiempo.

Cuesta trabajo esperar. Cuando uno está interesado en algo, cada segundo se convierte es inacabable y cada día demora mucho en ponerse viejo.

Entonces el hombre sabio inventó los refranes, no con ganas de conformarse o consolarse, sino como una transmisión de medicamentos que, visto con cierta experiencia, curan.
  • Al que madruga, Dios lo ayuda.
  • No te apures, la vida se la cobra.
  • No hay nada mejor que un día tras de otro.
  • Detrás de la tormenta, viene la calma.
  • Si tu mal tiene cura, para que te apuras. Si tu mal no tiene cura, para que te apuras.
Pues es así. Ayer, después de alguna espera, un año exactamente después de haber presentado los papeles, recibí por correo la Residencia Permanente  en los Estados Unidos. Estaba yo trabajando cuando Martica me llamó para darme la noticia. Ella lloraba. “Cada cual sabe sus cosas y Dios la de todo el mundo”, decía mi abuela Tomasa.

Los cubanos sabemos que, gracias al “acuerdo” de Fidel Castro con los gobiernos americanos, una vez que pisamos territorio norteamericano, tenemos derecho a quedarnos legalmente. Sobre esto y cómo lo hemos conseguido existen historias que de escribirse, podrían superar a las ediciones de las obras completas de Martí. Este debe y deberá ser proclamado el mejor logro de nuestro Comandante y su revolución. Sólo por haber conseguido que nos acepten legalmente, puede pasar a la inmortalidad.

Así de fácil resulta, después de pasar por miles de trabajos para llegar a tierra norteamericana, anuncias tu procedencia y horas más, horas menos, te dan un permiso válido por dos años para residir legalmente en Estados Unidos. El “parole” asegura que puedas conseguir ayuda gubernamental, permiso de trabajo, permiso para conducir, etc. Es, como dicen los viejos, toda una bendición.

Sin embargo, a los efectos prácticos, no deja de ser una jodienda. A lo mejor en Miami, más acostumbrada a la presencia cubana, todo es más fácil. Pero al salir de allí, cualquier trámite que necesites hacer, se complica. Hay que andar con unos cuantos papeles arriba para cualquier cosa, muchos americanos no entienden esto del “parole”. Como estás en un proceso intermedio, no puedes viajar fuera del país y tus documentos de identificación, permiso de trabajo, licencia de conducción, etc., se vencen anualmente, por lo que tienes que renovarlos y renovarlos, lo que cuesta además de dinero, tiempo.

La espera desespera. Para muchos de nosotros, que salimos de Cuba hace hay algunos años, aunque no tengamos la posibilidad exacta de salir ahora mismo corriendo para la Isla, lo de no tener la residencia se convierte en una imposibilidad casi palpable.

Pero, como la vida es tiempo y el tiempo es la vida, y gracias, repito al memorable “acuerdo”, un día recibes la “famosa” tarjetica plástica de color verde que dice que eres RESIDENTE PERMANENTE en los Estados Unidos. No creo que ahora mismo podamos valorar lo que significa, pero debe ser mucho, sólo habría que pensar en los millones de personas de todos los rincones del mundo que aspiran a lograr esta categoría.

Ya había sido residente en República Dominicana, país que recuerdo con agrado. Entonces esto de obtener residencias no me es nuevo, la diferencia exacta está en que con la residencia dominicana no podía venir a Estados Unidos, pero con la residencia americana puedo viajar a República Dominicana, sólo tengo que buscar quién me pague el pasaje. JAJAJA

En primera instancia, la condición permite salir y entrar libremente del país, por lo que para mí, se hace más real y cercana la posibilidad de ir a Cuba. No tengo que explicar, soy cubano y más que destino turístico, cosa que no es,  tengo allí parte de mi familia y amigos, parte de mi historia, recuerdos, etc.

Luego con la Green Card se acabaron las explicaciones, las renovaciones, las pequeñas trabas. No hay nada más que hablar, es claro e inequívoco, soy residente.

Más allá de esto, que puede ser igual para todo el mundo, para mí tiene un extra. Soy de los que siempre quiso vivir en Estados Unidos. No de aquellos que fueron comunistas hasta montar en el avión que los trajo, y jugaron hasta el último día con el sistema que jugaba con ellos, no de aquellos que vinieron porque esto es la “yuma”, sin conocer exactamente ni la ubicación geográfica. Sencillamente soy de los que nunca le cayó bien el súper sistema comunista y entonces puso su timón cerebral para el norte. Dirección cerebral que mucho me costó, sufrimiento en silencio y público, discusiones, rechazos, años de gestiones, años de espera. Así que la idea de hoy ser residente permanente, como primer paso para lograr la ciudadanía americana, reviste un gran triunfo. Podría ser mi Everest.


Estoy contento, no porque ya pueda viajar, pues tampoco soy Marco Polo, sencillamente ya no soy en Estados Unidos un simple “aliem number” y eso es mucho

sábado, 9 de mayo de 2015

La naturaleza es sabia. Los animales son inteligentes. Yo soy un tipo sensible.

Como saben, vivo en una región donde se observan, disfrutan y padecen las cuatro estaciones del año.

No he sido un tipo enormemente sensible. Con relación a temas como este, durante muchos años me dio igual que “crecieran los niños o los accidentes”, sin embargo con el paso de los años, los tropiezos, triunfos y fracasos, en fin la vida, mi sensibilidad ha ido en aumento. Al menos eso pienso.

No llego a los niveles de no comer carne para evitar que sacrifiquen a los animales, o de querer, como mi amigo Chino, llevarme a la casa a cada perro que veo abandonado en la calle, que por cierto, mientras escribo esto, me doy cuenta que no he visto perros callejeros aquí. No sé si es que la gente es más responsable o si los depositan en algún lugar cuando ya no los quieren o pueden con ellos o es que el gobierno de la Ciudad los recoge sistemáticamente. Lo que aquí abundan son las ardillas y las liebres, más que abundan, pululan.


Hasta hace muy poco todo mi entorno estaba pelado, seco, oscuro y en muy pocos días, casi sin que uno pueda darse cuenta, 
todo se ha ido cubriendo de un verde muy intenso. Los árboles se han llenado de hojas y las flores de colores inimaginables comienzan a llenar los canteros y jardines de los parques, casas y edificios.


Todo en este orden cambia muy rápido. Las plantas, tal como si estuvieran apuradas, comienzan a recuperar lo que perdieron en el último otoño. Ahora todo es verde, de un verde muy intenso, fuerte, que no recuerdo haberlo visto anteriormente en los lugares donde ha estado.

Los animales también se animan. Muchos, imagino, se embullan y entran en la fase de apareamiento. He visto a más de una ardilla, la cual asumo que son los machos, caerle atrás desesperadamente a otra ardilla, presumiblemente hembras y pájaros que juegan unos con otros como si se estuvieran fajando.


Ahora como una curiosidad, tengo un nido de pájaros justo sobre el bombillo que está encima de la puerta de entrada de mi taller. Durante todos estos días he podido observar cómo esta pareja de Robin, que no es el ave de Nebraska no sé por qué, pues son los pájaros que más abundan, han venido construyendo su nido pedacito a pedacito, ramita a ramita. He sido testigo, como nunca antes de este proyecto, que desde lejos o en un libro, puede parecer insignificante, pero que habla muy bien de la sabiduría de la  madre naturaleza.


Los animales son inteligentes más allá de lo que diga el Discovery Channel. El lugar escogido por la familia Robin, es ideal. Primero, porque está cubierto por el alero del techo del taller, lo que los resguarda de las lluvias. Segundo, está en la pared de Sol, por lo que el lugar es muy cálido, a veces demasiado por el día. Tercero, el bombillo permanece encendido por las noches, lo que debe mantener el calor en el nido incluso en las noches más frescas o húmedas.


El único inconveniente podría ser el ruido que hacemos cuando cerramos o abrimos la puerta, lo que hemos tratado de minimizar para hacer la estancia de la madre y los pichones lo menos traumática posible, a tal punto que los pájaros se han acostumbrado a nuestros movimientos.

El nido es medio cónico, o sea, más ancho en la base, lo que dice que los egipcios no eran los únicos inteligentes y tiene un alto que permite solamente a los padres sacar las cabezas, así los pichones estarán siempre protegidos.

Ha sido lindo pues he estado parado debajo del nido cuando han estado poniendo pedacitos de ramas secas y en determinado momento he visto al macho con una rama seca en el pico posarse casi al alcance de mi mano y mirarme como diciéndome, necesito que te quites, tengo que terminar de construir mi casa.

Evidentemente, esto de hacer nidos y copular, pasa desde los tiempos de Adán y Eva, no me lo tienen que decir, pero en realidad, antes yo no era tan sensible.

Esto de la sensibilidad no sé exactamente de qué dependerá. Pienso que hay personas que se desarrollan más sensibles que otras desde la propia infancia, por un asunto de personalidad, temperamento, gustos, etc. Creo que hay pueblos a los que les es más fácil esto de la sensibilidad, por ejemplo, debe ser más fácil en Canadá, de forma general, proteger a los gatos o interesarse por las ballenas que están siendo cazadas en los mares. Creo además que hay personas que importan una dosis de sensibilidad para parecerse al entorno donde viven, por ejemplo, algunos escogemos los teléfonos o los autos para diferenciarnos y/o parecernos y otros escogemos una cuota de “ultra” sensibilidad tal como en los reality show de la TV.

Mi amigo Ruso me cuenta que cuando llegó a este país y fue a parar a un pequeño pueblo que está cerca de Lincoln, hubo un pequeñito problema porque un grupo de vietnamitas que fueron enviados allí, descubrieron que había un pequeño lago lleno de patos medios bobos y por supuesto, allí fueron a cogerlos para comérselos. Poco a poco los patos, que en realidad no es que fueran bobos, sino que eran americanos y estaban acostumbrados a vivir tranquilos entre vecinos también americanos, fueron desapareciendo hasta que hubo que llamar a la policía para que interviniera y explicara a los vietnamitas que los patos, aquí en “America”, eran parte del patrimonio de la ciudad y estaban para adornar, si querían comer patos tenían que comprarlos en el súper.

Son los vietnamitas menos sensibles que yo? Para nada, sencillamente en Viet Nam, los patos son para comer y si están en un estanque y pueden ser cogidos fácilmente, por qué no.

En medio de esto, descubro que mi sensibilidad ha venido aumentando. Tengo un nido casi al alcance de mi mano, el cual he disfrutado como si fuera el abuelo de los pichones que van a nacer. Trataré de preservar a los nuevos pajaritos hasta que puedan levantar el vuelo.   Mi sensibilidad es enorme. Es una lástima que los Robin sean tan pequeños, de ser un poquito más grande nada más, me hubiera sido fácil cogerlos y … sensiblemente comérmelos.  JAJAJA




viernes, 17 de abril de 2015

Mesa estilo pallet. Entretenimiento.


Diseño mesa. Explicación a Jennifer
Todo comenzó con el paso de Mario y Lisy por nuestro apartamento. Ellos recién se han mudado para Lincoln y su necesidad de independizarse rápido, los hacía estar buscando cosas para comprar en internet.

Un día Mario me hizo un comentario sobre los muebles hechos con o a partir de pallet, esa vulgar plataforma de madera “mala” que se utiliza para transportar mercancías. Yo desconocía la existencia de una industria tan versátil, que utiliza dicha estructura para diseñar y construir muebles de todos tipos, desde sillas y mesas para interiores y exteriores hasta juegos de cuartos y estanterías.

Aporte de Jennifer desde San Antonio
para la cubierta de la mesa
Quedé asombrado, primero por mi desconocimiento; segundo, por la enorme creatividad que posibilita convertir algo tan elemental en lindos y modernos muebles.

Ni idea tengo de cuándo y cómo surgió ésta variante. Ni si fue el arte o la necesidad lo que amparó tal tendencia, pero lo cierto es que sólo dediqué unos minutos en internet y descubrí una super potencial posibilidad, quizás no para Estados Unidos, pero si para países como Cuba, donde comprar un mueble, sigue siendo, a pesar de los más de 50 años de desarrollo mantenido, un enorme lujo.

Claro para Cuba podría ser también un poco complicado el tema de “resolver” los pallet, pues la madera, no sé por qué siempre ha escaseado. Recuerdo que hubo momentos donde casi se les pidió a los compañeros que colaboraran y se pusieran de acuerdo para morir, pues había algunas dificultades con la fabricación de las cajas para muertos.

En  Estados Unidos, que es el lugar que estoyconociendo un poquito, es diferente. Como país altamente desarrollado, no quiero decir perfecto pues no lo es, pero si altamente desarrollado, si se te antoja un pallet rosado pensando un poco en Paris Hilton, después de tener algún dinero, lo puedes conseguir. Podría parecer una exageración, y quizás lo sea, pero después de tener algún dinero, puedes conseguir lo aparentemente inconseguible, en el plano material obviamente.

Entonces con la idea de los pallet me propuse modernizar el centro de mi sala con una nueva mesa, de acuerdo con las tendencias modernas. El asunto de construir me entretiene.

Comencé con el diseño y la estructura. No necesité pallet originales porque por lo que hago todos los días puedo “resolver” la madera. Para esta fase conté, como siempre, con la ayuda de un equipo altamente calificado, Martica, Jonathan, Jennifer y Victoria, que aportaron sus buenas y malas ideas en el plano siempre teórico. Y entonces yo, en mis ratos libres, o sea, de 6:00 pm a 11:00 pm y los fines de semana, me dediqué a medir, cortar, abrir huecos, poner tornillos, pintar, etc, hasta conseguir el resultado que pueden ver en las fotos.

Lo de mi equipo de asesores es una suerte, tan pronto se me ocurre una idea, me empiezan a llover miles de sugerencias, consejos, advertencias, que sin dudas hacen mejor el resultado.

Escogí para este proyecto los colores negro y rojo, por aquello de “la sangre derramada en combate y el luto del pueblo” JAJAJA. El diseño de la parte de abajo fue aportado por Victoria para la parte de arriba y las líneas que finalmente aparecen en la cubierta fueron recomendadas por Jenny. Martica sigue siendo mi compañía constante por lo que tiene su participación en  cada centímetro de la mesa. 

Maderas, tornillos, demasiados según Jonathan, y pinturas, que permiten crear algo moderno y hermoso. La pregunta podría ser: ¿no es mejor comprar la mesa en una tienda? Claro, sin dudas es mejor, pero para mí sigue siendo una ventaja poder diseñar algo en un papel y luego llevarlo a la práctica.

Me asusta lo mal preparado que estamos y la cantidad de personas que padecen de aburrimiento o stress y como resultado de inteligencia emocional destruida. El desarrollo, también puede ser la causa del subdesarrollo personal. Convivo entre personas que llaman a mantenimiento para que les maten unas hormigas, o que no pueden, porque no saben cambiar un bombillo, peor, que dejan de comer porque su microwave no funciona. Eso me da miedo.

Es cierto que no todo el mundo puede ser bueno en todo. Sería lo perfecto, pero es algo imposible de alcanzar. Es verdad que en lo que el cirujano está reparando corazones, otra persona va a su casa a arreglarle la pila de la cocina. El primero no sabe de plomería y el segundo a lo mejor ni conoce que posee un corazón, pero el exceso de desarrollo para mi entender ha creado comodidad y el exceso de comodidad ha creado anormalidad en muchos casos.  A lo mejor todo depende de lo que uno disfrute.

Creo que he mejorado, ahora tengo una mesa linda, moderna, que me ayudó a pensar y a mover las manos y que no me costó mucho porque hay cosas que puedo seguir “resolviendo”.






















jueves, 12 de marzo de 2015

52 años.

Hoy he cumplido 52 años. Podría estar mejor, podría estar peor, todo dependerá de quién y de cómo se mire.


Hasta aquí he vivido en tres países diferentes, por lo que he tenido que lidiar con muchas fechas de poca relevancia para mí. Triunfo de revoluciones, días de independencias, de brujas, de santos, de difuntos, etc. y por encima de ellas, en momentos buenos y en los malos, he mantenido y celebrado, a mi forma, el día de mi nacimiento.

Como una tradición de casi 40 años, el 12 de marzo de cada año, no trabajo, no estudio, no asisto a reuniones de ningún tipo, no hago nada impuesto. En ocasiones aprovecho y hago algo diferente, en otras me siento, escucho música y miro al techo. Casi siempre, después de una comida más rica hecha por Martica, espero la llamada de mi amiga Normita, que esté yo dónde esté, nunca deja de hacerme.

En realidad a mis años tengo varias fechas privadas que podría celebrar. Además de mi nacimiento, podría recordar mi primer infarto sin morirme, o la llegada a Estados Unidos después de muchos años de añoranza, e incluso la operación de corazón donde tampoco morí, pero lo de tumbarme dos o tres días en celebraciones privadas, resultaría más difícil de entender por otros y por tanto lograr.

En ésta fecha, además de los de plantilla, siempre me viene a la memoria mi profesora de Historia de África en la Universidad de La Habana. He tratado de olvidarla, pero ni modo, siempre termino dedicándole unos minutos, tal como si ella tuviera que ver algo con mi llegada al mundo.

No sé si ya hice el cuento, pero …, de todas formas lo volveré a hacer. Puede que, tal como dicen los míos, a veces me vuelva un poco repetitivo.

Recuerdo que cuando estaba finalizando mi carrera, la profesora que antes mencioné me impartió dos semestres sobre África. Un año entero de tortura. Ella, la profesora, era muy mala. De esas que le quitan a cualquier alumno las ganas de seguir estudiando. Además como pueden imaginar la materia que impartía también torturante. Discúlpame Normita
La profe, lo que no tenía de inteligente, le sobraba de aburrida, pero era por aquellos años la Secretaria del Núcleo del Partido Comunista en la facultad ideológica de la UH. Muchas veces pasa así. Hoy no tengo claro si a los brutos los seleccionan para las tareas partidistas por ser brutos o lo de ser brutos no les deja otra opción. Esto fue casi una ley durante muchos años en los lugares que conocí. Por ejemplo, recuerdo que en el Museo de la Ciudad donde trabajé varios años, el Secretario del Núcleo del PCC era un hombre viejo, albañil, buena persona, obrero de la mano, de muy bajo o ningún nivel de escolaridad. Imagínense en un museo como aquel, donde primaba la intelectualidad, un secretario del partido albañil. El pobre hombre, creo que en realidad un buen hombre, solo podía como líder del Partido, presentar y darle la palabra a Leal, que como es sabido decía y hacía lo que le daba la gana.

Yo, además de mis problemas ideológicos, lo que ya era bastante, me empeñé en demostrarle a la profe que lo que ella explicaba, mal o bien, a mí me interesaba poco y como parte de mi plan, el día de mi cumple, no fui a su clase. Yo era joven.

En el siguiente encuentro, por supuesto que me preguntó por la causa de mi ausencia y yo se lo expliqué públicamente. Para qué fue aquello. La profe indignada arremetió contra mí con una gastada arenga revolucionaria. 

Parecía mentira, dijo, que un alumno casi al finalizar su carrera universitaria faltara a una clase por algo tan banal como su cumpleaños y que además frescamente lo confesara.

Era una mujer torturada, además de ser mala profesional. Su esposo a la sazón también profesor de la misma carrera, la apabullaba, se burlaba y la humillaba públicamente. Él era un tipo inteligente, tenía amarrado bien su negocio con su Historia de América, pero era un comemierda.

Como todo en la vida, pasó el tiempo y pasó y un día, donde los últimos comenzaron a ser los primeros, ya yo historiador famoso, JAJAJA, caminando por una de las calles del Vedado, miro y veo que aquella profesora venía con los brazos abiertos, sonriendo y casi corriendo hacia mí.

Primer pensamiento, me confunde con alguien.
Segundo pensamiento, se volvió loca.

Pues no, ni lo uno,  ni lo otro. Todo aquel agrado era para mí, cosa que acepté con un poco de sorpresa y de temor.

Preguntas, respuestas, hasta que en un determinado momento inesperado, me dijo, no sabes cómo me he acordado de ti en todos estos años. De mí, le pregunté, me parecía raro pues ella y yo no habíamos sido ni medianamente allegados.

No recuerdo exactamente el día de esto que he contado, pero si recuerdo que ya estábamos en  el errónea o cabronamente llamado “periodo especial” por lo que la Revolución había comenzado a caminar desenfrenadamente hacia atrás y todo aquello escrito en la Historia me Absolverá se estaba comenzando a absorber por un pueblo que experimentaba por primera vez algo llamado polineuritis por la falta de …

Asombrado le escuché decir a la antigua Secretaria del Partido, Rolando, si yo hubiera celebrado mis cumpleaños como tu celebraste los tuyos y dejó la frase inconclusa, a lo mejor porque tenía miedo de que yo a esas alturas fuera además de historiador, miembro de la Seguridad del Estado y entonces …

Dejó la idea inconclusa, y me ofreció una cara de esas de pucheros.

De más está decir que aquello me gustó mucho. Ella fue espontánea y sincera. Aquella vez, en medio de la calle me habló de su derrota. Me sentí bien, igual que hace muy poco cuando una persona muy cercana a mí, decidió en su pleno juicio darse de baja del PCC del mismo PCC al que había pertenecido siempre y por el que tanto había luchado. No espero a enfermarse, no se agarró de que está creciendo el hueco negro de la capa de ozono y que se están extinguiendo las ballenas por la caza indiscriminada, no espero a morirse, como han hecho y harán muchos otros. Creo que hay que estar un poco cansado y ser muy valiente para tomar esa decisión. La noticia me llegó como si yo hubiera ganado una batalla, y como saben los que me conocen, un triunfo es un triunfo.

Entonces sigo celebrando mis cumple a mi forma, incluso aquí en Estados Unidos. No dejaré que el imperialismo acabe con mis convicciones.

Este año, o sea, hoy, introduje algún cambio, para dar muestras de mi madurez y sobre todo flexibilidad. Hoy jueves 12 de marzo vine a trabajar, de hecho esto lo escribo desde mi puesto de trabajo, a cambio me voy a echar  el día de mañana y así empato el fin de semana con tres días para descansar más. Se puede ser maduro, pero no comemierda. JAJAJA

No puedo pensar en jueves y viernes, o sea, si lo pensé, lo que no puedo es ejecutarlo, porque el imperialismo es manso, pero no bobo.

Aún estoy bien, no lo duden. Desde el punto de vista frío y material, cuando pasé por la frontera sólo tenía una maleta, hoy si tengo que mudarme necesito contratar un camión para mover todos los tarecos que tenemos. He sido ayudado y como compensación hoy tengo en mi aval el haber ayudado a otras personas más necesitadas. Eso como dice Jonathan, me gusta.

Por los números, he vivido mucho. Voy en camino a la vejez, ya que lamentablemente a la juventud no se puede regresar, Sin embargo estoy empezando a vivir, en realidad cada día que despierto, empiezo a vivir de nuevo.

Soy un tipo alegre, ya casi no me pongo bravo. Trato de estar siempre en positivo. Quiero y tengo muchas buenas personas que me quieren y para colmo tengo menos arrugas en la cara que Brad Pitt, a lo mejor porque él no tiene aire acondicionado central en su casa.

Vivir en USA es toda una historia, algún día escribiré sobre mis experiencias, ahora les estoy experimentando.

Tengo planes? Claro, pero he aprendido a hacer planes a corto plazo. Las cosas para demasiado lejos no me atrapan. Tal como dice mi amigo Ruso, “no me hables de futuro. El futuro es ahora. El futuro es hoy”

Les dejo unas foticos acabadas de hacer hoy. Puedo jurar que no las he pasado por Photoshop. JAJAJA