lunes, 13 de abril de 2026

670.- Tronco de mierda de entrevista a Díaz Canel

Estuve, creo que muchos igual, varios días esperando por una más que anunciada entrevista que realizaría la periodista Kristen Welker, del programa Meet the Press de la NBC al presidente Puesto a Dedo Díaz Canel.

Según cuentan los conocedores, la periodista y su espacio son de cierta importancia dentro de Estados Unidos, por lo que era de suponer al menos un papel no sólo profesional, sino digno.

Para mí que nada sé de periodismo, fue algo de lo más malo que he podido ver, pero además de malo, no se me quita de la cabeza que la periodista, el programa e incluso la NBC, al menos para este caso, estaban cuadrados para permitirle al Puesto a Dedo que saliera no sólo ileso, sino victorioso. Después de haber visto algunas otras entrevistas, sólo puedo afirmar, tronco de mierda de entrevista.

Si, aunque duela, creo que es la mejor intervención de Díaz Canel frente a una cámara, lo que me da a pensar que teniendo en cuenta su incapacidad, sus pocas luces y sus pocas posibilidades para la comunicación, conocía lo que la Welker le preguntaría y tuvo tiempo antes practicando las respuestas.

Como resumen Díaz Canel no fue a responder, no le interesaba convencer con la verdad, Díaz Canel fue a mentir descaradamente, tal como siempre hace en sus intervenciones y en las entrevistas que da sobre todo a periodistas nacionales que más que profesionales son damas de compañía, chaperonas, etc.

No creo que merezca mucho dedicarles tiempo a las mentirosas respuestas a las malas preguntas. Más de los mismo. Mas de 80 veces repetida la palabra bloqueo, con más o menos intensidad y por supuesto a esto toda la culpa.

Díaz Canel, al que no le queda más remedio que reconocer lo que pasa, obvio siempre quitándole importancia, dijo que era cierto, el pueblo cubano está molesto, pero no con el gobierno, sino con el bloqueo. Mientras parte de ese pueblo pide libertad, abajo el comunismo, abajo el partido comunista, Patria y Vida y viva Trump.

Lo primero que es llamativo es que fue el gobierno cubano el que invitó al medio de prensa, o sea, no existía un listado de periodistas y medios luchando por “llevarse el gato al agua”, el gobierno cubano no tuvo que escoger entre varias demandas, lo que se evidencia cuando la periodista comienza agradeciendo la invitación, por lo que queda claro, al menos para mí, la verdadera intención.

El medio de prensa no propuso la entrevista y fue aceptado, sino que el entrevistado es quien propone al entrevistador el encuentro, lo que me permite entender que el entrevistado estaba en condiciones de imponer o al menos proponer el ritmo y los temas.

La entrevista por tanto se da entre dos aparentes amigos, suave, distendido, risueños, donde nada desagradable podría pasar, cosa que cambia todo. No es lo mismo, creo yo, entrevistar a un cantante o actor, con el que incluso se puede tener discrepancias, que entrevistar a un político, presidente de un país, que está más que cuestionado tanto por el interior de su país como por gran parte del exterior, sobre todo, por la comunidad de nacionales que se encuentran hoy fuera de Cuba.

Yo, que reconozco no saber nada de periodismo, ahora mismo tengo 20, 30 preguntas al Puesto a Dedo que tienen que ver, primero que todo, con la realidad cubana y la gestión del gobierno, pero la periodista, que repito, según dicen es muy buena, yo lo dudo, escogió otro paquete de preguntas, tontas, repetidas, sin importancia, que le daban la posibilidad al Puesto a Dedo de repetir el guion ensayado.

La Welker le dejó pasar miles de oportunidades donde el Puesto a Dedo repitió y repitió el guion y no lo presionó. Es cierto, era una entrevista y no una batalla, pero creo que para eso que ella hizo no hacía falta ir a Cuba, hubiera cogido recortes de las intervenciones de Díaz Canel y hubiera armado mejor la obra teatral. Se supone, yo supongo, que una entrevista a un político, o sea, la posibilidad de tener a alguien al frente al cual preguntarle, debería buscar y traer respuestas claras y sobre todo nuevas. Creo que Kristen Welker, por más prestigio que dicen tiene, actuó más como propagandista que como periodista.

Todo esto que asumo puede ser incorrecto, entonces no me queda más remedio que pensar que ni ella, ni Meet the Press, ni la propia NBC saben nada de Cuba, no se prepararon, no estudiaron el escenario sobre el cual preguntar y se fueron allí sólo para aumentar el rating, tirarse la fotico al final de la entrevista, donde todos, el equipo de la periodista y el gran equipo del Puesto a Dedo sonríen, cosa que me parece no apropiada, pues me sigue pareciendo más colaboración que otra cosa, incluyendo a la esposa del presidente cubano que imagino estaría allí para servir el café e imagino pasear un poco por La Habana.

Todo lo que la periodista preguntó, dedicó más tiempo al bloqueo y a la posición de Díaz Canel frente a él, la decisión de morirse defendiendo a la revolución, los peligros de una intervención armada para el pueblo norteamericano, etc., que a la realidad del pueblo cubano que es, supongo yo, lo más importante, lo podría haber resuelto con dos preguntas.

Claro, el tema para la Kristen, emisaria de Meet the Press y del propio Puesto a Dedo, no es Cuba, no es el pueblo cubano, no es la libertad y la desaparición de la dictadura, no es el tema de los presos políticos que el “Sincasa” volvió a afirmar que no existían en Cuba, el tema a todas luces estuvo dirigido a motivar y convencer a la opinión pública norteamericana de lo injusto de una posible intervención militar de la mayor potencia del planeta contra, ahora, una pequeña, pobre y pacífica isla del Caribe.

El Puesto a Dedo, una vez más alardeó con aquello de morirse peleando y retomó aquello que dijo Maceo sobre que los enemigos recogerían la tierra encharcada en sangre, o sea, el Puesto a Dedo vaticinó que habría más muertos que quizás en la Segunda Guerra Mundial, incluidas las víctimas de los campos de concentración y sobre todo hizo énfasis melancólico en los perjuicios que el bloqueo y una guerra contra Cuba producirían en el pueblo norteamericano, o sea, el Puesto a Dedo, se mostró más preocupado por el pueblo norteamericano que por el pueblo cubano, que obviamente no apareció para nada en la entrevista. Faltó poco para que entonara las notas del “The Star-Spangled Banner” de los Estados Unidos

Qué bochorno para, según dicen, un espacio importante y una periodista, también dicen, prestigiosa.

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