martes, 28 de abril de 2026

675.- A razón de Cuba. El que a hierro mata, a hierro tiene que morir.

"Un trabajador que mejoraba su estatus, que mejora su nivel de vida, el llamado aristócrata obrero por la teoría, es un revolucionario menos"Vladimir Ilich, (Lenin)

"El pueblo tiene que ser siempre esperanzador, pero siempre pobre"Hugo Chávez

"When a people accept injustice, they condition their oppressor to continue". Malcolm X

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El gobierno cubano y su revolución llegaron al poder por la fuerza y violencia: asaltos, sabotajes, bombas, asesinatos, fusilamientos, “ajusticiamientos” extrajudiciales, guerras, guerrillas, etc. El gobierno cubano y su revolución se han mantenido en el poder por la violencia y la fuerza: decomisos, intervenciones, fusilamientos, encarcelamientos, represión, vigilancia, prohibiendo entrar y prohibiendo salir a los cubanos, segregación, prohibiciones, etc., y ahora el gobierno cubano y su revolución piden dialogo y respeto, nada más y nada menos que al gobierno norteamericano.

Habla de la parte del pueblo que los apoya, pero se les olvida la otra parte, la que está pidiendo a gritos que se vayan, que renuncien o más rápido, al menos aparentemente, que los saquen para siempre. Esos cubanos no existen, esos cubanos no son cubanos.

Ellos se han negado a escuchar y siguen obstinados con el poder a cualquier costo, por tanto, tal como asegura, por tradición equivocada, la interpretación popular de la Ley de Talión o idéntica pena, aunque nos parezca vieja y el famoso refrán de que a hierro mata a hierro muere, ellos tendrán que salir por la fuerza.

Lo curioso de todo esto es que ese dialogo que piden, para nada tiene que ver con el pueblo cubano, mayor interesado, beneficiado o perjudicado, los cubanos no existimos, ese dialogo es con el enemigo eterno, ese interés es con aquella fuerza que, según la propaganda comunista cubana, los ha querido eliminar siempre, entonces más que dialogo es un lamento, una súplica pintada de valentía, que demuestra, a lo mejor lamentablemente, el valor de la fuerza. Si supuestamente es el enemigo eterno, que quiere que desaparezcas, poco habría que hablar con él, sobre todo cuando ese enemigo no ha cambiado su posición enemiga, por el contrario, la ha reforzado.

El gobierno cubano gran experto comprador de tiempo, lo que en no pocas ocasiones le ha resultado, está trabado, tiene problemas con una parte de su pueblo dentro y fuera de Cuba y escoge hablar con el gobierno norteamericano, que en realidad poca vela debería tener en este entierro, lo que evidencia el poco respeto hacia ese pueblo que dice representar.

¿La paz para evitar la fuerza o la fuerza para conseguir la paz?

Paz, palabra, acción o idea que más se repite en el ser humano desde que nacemos: necesito paz, dame paz, soy pacífico, queremos paz, déjame en paz, más que una moda, es una necesidad.

Es obvio que la paz es necesaria, tanto para el humano de forma individual como para cualquier grupo de ellos, unidos en pequeños, mediados o grandes, tan grandes que podía abarcar o al menos aspirar que funcionara para toda la humanidad, al menos la conocida.

Y es contradictorio porque, de forma general, desde que apareció, para algunos o se creó para otros, el hombre y la mujer, ha sido la no paz, sino la guerra, la violencia, los conflictos, etc., lo que ha lidereado el proceso de desarrollo y por qué no, el avance.

La guerra, los conflictos, las matanzas, las torturas, la sangre, etc., han marcado el camino de la humanidad y esto, si es cierto que ha sido malo, también fue bueno, porque hasta hace muy poco estábamos metidos en una cueva, en total oscuridad, comiendo carne cruda, tapándonos con la piel de algunos animales, teniendo sexo sin amor y hoy disfrutamos de viajes al Cosmo o a las profundidades marinas incluso como turistas y tenemos robots que nos ayudan a vivir, incluso para redactar una carta de amor.

De ser por la paz eterna, todavía estuviéramos cazando en alegres grupos, con cancioncitas incluidas, a los mamuts. Qué vida tan pacífica llevaríamos. Nos levantaríamos a las 10:00 am, sin que la hora existiera, saldríamos a cazar, tendríamos carne de mamut para un mes, no haríamos más nada hasta que nuestra mujer Martica, nos dijera, se acabó la carne, tienes que salir a cazar de forma pacífica a otro pacífico mamut. Nada de stress, nada de deudas, nada de tener que pagar algo o salir a ganarnos un salario para pagar y pagar.

No existirían los psicólogos, los siquiatras, los trabajadores sociales, las pastillas, las clínicas, porque todos estaríamos tan en paz que la felicidad no hubiera dado cabida a esas especialidades, aunque, ahora mientras escribo, se me ocurre pensar en la existencia de expertos especialistas, evaluadores, definidores, medidores de los diferentes niveles de paz, porque siempre hay gente que se las arreglan para no cogerla fuertemente.

Lamentablemente las guerras, la violencia, las contradicciones siempre han existido, incluso dentro de los cazadores de mamut, los poseedores del fuego, los hacedores de sexo, porque para diferir busquen a los seres humanos.

Si hubiera existido sólo paz, no tendríamos pirámides en Egipto, los faraones y sus familiares no las hubieran podido construir ellos solos. Por la paz eterna los romanos no hubieran caminado por Europa dejando como consecuencia su desarrollo. España seguiría siendo un conjunto de pueblos desorganizados y aislados, unos, poseedores del queso Manchego, otros del jamón de pata negra, pero jamás hubiéramos disfrutado todavía de la unión de ambos. China seguiría haciendo de forma secreta los fideos de arroz y sus helados de frutas, pero jamás Marco Polo los hubiera llevado a Italia para convertirlos en la tan diversa pasta y los ricos helados que hoy conocemos.

El territorio luego llamado América seguiría su lento andar dentro de lo aborigen, es cierto con diferentes desarrollos por comunidades, por lo que la brutal colonización española, portuguesa, francesa, inglesa, hizo a esas comunidades brincarse el tiempo y comenzar a vivir en los desarrollados para aquellos tiempos siglos XV; XVI, XVII. Hubiera sido mejor, visto desde aquí, dejar a los aborígenes desarrollarse solos, quizás aun andaríamos de recolectores y cazadores.

Sería imposible contabilizar lo que ha significado la muerte en el desarrollo humano, lo correcto frente a cualquier cosa hubiera sido enviar un grupo de pacifistas para negociar, pero lo más a mano que siempre existió fue mandarte un ejército, ganarte la guerra, dominarte, lo que creó en no pocos casos y con cierta lógica, resistencias internas, o sea, más guerras.

A veces nos hemos fajado por ideas religiosas, otras por puras conquistas políticas y de influencias, por supuesto, por objetivos económicos e incluso intereses personales o familiares. De la caverna, el mamut y el fuego hasta aquí, siempre nos hemos fajado y la guerra ha sido la mejor arma para conseguir la paz que pocas veces nos ha llegado sola.

Los psicólogos, mejor si no son padres, recomiendan escuchar al niño, hablarle constantemente de forma dulce, permitirle su espacio, nada de violencia física porque está probado que ella crea mayores problemas, pero los papás sabemos que, en un determinado momento, quizás contradiciendo la más ortodoxa teoría, una nalgadita sin avisar, un regaño fuerte, un castigo, es necesario. ¿Si ves a tu hijo encaramado en el refrigerador, te dará tiempo a sacar el libro de psicología para niños y leerle el capítulo que enseña a cómo bajar a un niño que se está tratando casi de suicidar, sin emitir un grito, sin cargarlo por las malas, sin hablarle fuerte?, ¿Qué hay de tu hijo cuando detectas que llegó drogado? De nuevo el capítulo del libro que teoriza sobre el peligro de drogas que en lo que terminas de aplicarlo, tu hijo puede haber muerto. Todos los que aprendemos a manejar hemos sufrido las consecuencias de la violencia, quizás poca comparada con una guerra, pero violencia, incluso la misma Martica de los mamut, pero, si vas sentado al lado de una persona que aprende a manejar, sin tú tener el control del automóvil y ves que va de frente a otro auto o a un árbol, peor, a un barranco, si sientes que acelera en vez de frenar, si ves que se quiere meter por dónde no cabe, si ves que intenta soltar el timón para coger una llamada “importante” de última hora y el auto comienza a zigzaguear; ¿te dará tiempo a la frase pacífica, en bajos decibeles e incluso amorosa y rítmica de: “mi amor, por favor, nos vamos a matar”?

La paz es el objetivo máximo, el problema está en cómo conseguirla en cada momento.

No existe la paz con el gobierno cubano que está aparentemente decidido a continuar bajo la violencia a su pueblo, que aún no es una guerra, pero si mucha violencia y que decide pasarle por encima, ahora sólo pidiendo a su eterno enemigo que le facilite, entre otras cosas, el muchísimo dinero que necesita para seguir dominando. Vaya descarados que son.

El problema real del gobierno de Cuba no es con el gobierno norteamericano, que, por cierto, a pesar de errores, desaciertos, incomprensiones, es un gobierno que administra con electricidad, comidas, agua, ropas, casas, automóviles, viajes al Cosmo y democracia y libertad para todos, no perfecta, quizás sea cierto, pero democracia y libertad que no pueden ser desconocidas. El problema real del gobierno cubano es con el pueblo cubano, sobre todo hoy, esa parte del pueblo cubano, dentro y fuera de Cuba, que se ha cansado de esperar, que no quiere o no puede emigrar y está dando muestras públicas de su descontento.

El gobierno cubano, en otra muestra de desprecio, se brinca a su emigración, a la cual, si ha llamado para que inviertan en Cuba, para que salven al gobierno y brinca directamente al gobierno norteamericano.

Recuerdo hace ya muchos años, quizás 30, que el gobierno chino y su partido comunista, tratando de resolver el problema dentro de China, tratando de sacar a su pueblo de la miseria en que estaba, redactó y emitió un documento que llegó a mis manos, que por equivocación creo, mi madre me facilitó pues fue de limitada circulación. Ese documento en resumen decía, la patria china es grande y usted es chino donde quiera que se encuentre. No habló del partido comunista, no hablo del gobierno chino, menos mencionó el comunismo como ideología. Habla de la grandeza de China y del orgullo de ser chino en cualquier lugar del mundo donde se encontrará uno de sus hijos.

Luego recreaba las cosas que los chinos emigrados, repito donde quiera que estuviera podían hacer para salvar a su familia. No mencionaba al gobierno, al partido comunista, menos al comunismo, la idea era salvar a la familia.

Claro toda esa linda idea de hace 30 años y de ahí el atraso que tiene Cuba en la búsqueda de soluciones, fue arropada con una serie de acciones a realizar inmediatamente.

Un chino en el exterior podía enviar dinero sin intereses a China a nombre de su familia. Un chino en el exterior podía enviar lo mismo un camión que una fábrica aranceles a nombre de su familia. Su familia en China podía administrar esos bienes incluyendo el dinero, sin intervención del gobierno chino. Esa familia podía con lo enviado, lo mismo un camión que una fábrica, montar una empresa sin que ella fuera administrada por el gobierno o podía vender a otros chinos dentro de China lo recibido, sin que mediara el control, menos la administración del gobierno comunista chino.

Hace 30 años los chinos crearon sus propios mecanismos negociando paralelamente con las potencias capitalistas del mundo, paralelamente, pero el primer llamado, el más sólido y primero fue a esa gran población china que se encuentra regada por el mundo, incluyendo, imagino que mayoritariamente en los Estados Unidos.

El gobierno cubano, si le hubiera interesado, hace años, quizás 30, podía haber hecho ese llamado y creado los mecanismos para avanzar, primero que todo a los cubanos, sin embargo, no lo hiso, sólo siguió chantajeando a su emigración y reprimiendo a sus ciudadanos.

Sin embargo, el desprecio por el pueblo y la única intención de mantener el poder para ellos seguir viviendo, siguiendo los pasos del loco de Fidel, luego los de su incapaz hermano y por último del más incapaz y además sin casa Díaz Canel, sólo han logrado, primero aumentar la miseria, luego sacar del pueblo la oposición que, durante muchos años, a base del terror, estuvo dormida o contenida.

Hoy el gobierno cubano, que podría, a lo mejor, por lo menos desde el punto económico, si se hubieran hecho los cambios reales, honestos, definitivos, radicales, haber contado con los cubanos, los obvió, para hoy mandarle mensajitos a Trump y Marco Rubio hablándoles de patria, soberanía y de auto determinación. Creo que es tarde.

La única opción, la última opción es la mal interpretada Ley del Talión, que para este caso en cubano modernizándola y adaptándola a la realidad de hoy significa, el que a hierro mata, a hierro tiene que morir.

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