martes, 14 de abril de 2026

671.- Una sola foto avala la necesaria desaparición de un gobierno.

Dicen que la historia la escriben los vencedores, pero las fotos, por suerte las hacen los fotógrafos. En estas dos fotos, tomadas en momentos diferentes obviamente se describe la verdadera historia. 

La primera fue tomada a la salida del llamado Presidio Modelo el 15 de mayo de 1955, donde aparece en primer plano Fidel Castro acompañado de un grupo de sus colaboradores, después de 22 meses presos, por el juicio a raíz del asalto al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba el 26 de julio de 1953.

Los revolucionarios no fueron fusilados, cosa que podrían haber sido, por haber provocado, no sólo disturbios, ni atacado al segundo cuartel en Cuba, sino muertes dentro del ejército batistiano.

El mismo Fidel reconstruyendo los hechos de su presidio político, contó en innumerables ocasiones que estuvo bien, que comían arroz, frijoles negros, proteínas, que tomaba café y fumaba tabacos y además que se dedicaba, junto a otros, a dar clases políticas dentro de la prisión. ¿Café, tabaco y clases políticas?

En ese tiempo pudo redactar, dicen, las ideas que luego aparecerían en su libro, “La Historia me Absolverá”, que es un resumen organizado y ampliado de su auto defensa en el juicio por lo del Moncada. Digo dicen y con eso otras de las mentiras que se repiten y se repiten hasta que nadie la cuestiona, porque, primero la idea de que es exactamente lo que dijo en su alegato no es cierta, luego, parece que los textos salidos de la prisión fueron revisados, cotejados por otro cerebro y manos, hasta conseguir la versión final.

Miren la foto histórica, en blanco y negro, parecen que se están bajando de un crucero y lo que está detrás no es el presidio sino una terminal turística. Gordos, sanos y limpios, con maletas de viajes, gracias a una amnistía general concedida por el dictador Fulgencio Batista.

No sólo salieron salvos, sino que se les permitió a Fidel que diera una conferencia de prensa en Nueva Gerona, capital de la por aquellos años Isla de Pinos, donde se dio el lujo de emitir un “Manifiesto al pueblo de Cuba”, luego de lo cual viajó a La Habana donde fue recibido como todo un líder. Nadie lo tocó. Llegó a La Habana a comer una rica comidita cubana, congrí, cerdo, tostones, que los amigos le prepararon. 

La otra foto a color, es de hoy, tomada a Alexander Díaz Rodríguez, tras ser excarcelado después de estar preso desde poco después de los hechos del 11 de julio de 2021, o sea, 5 años después de haber sido sancionado.

Alexander, al que no conozco personalmente, es la mejor prueba de lo que significa hoy una cárcel en Cuba, al menos para aquellos que han entrado por problemas políticos, que entre otras cosas el gobierno cubano, específicamente el presidente Puesto a Dedo, una vez más, acaba de asegurar que no existen. ¿Cómo se logra tal deterioro en tan poco tiempo?

La tercera y cuarta foto son de esas clásicas tomadas a los que sufrieron los campos de concentración del nazismo. Hombres anónimos, fechas desconocidas, pero las mismas caras y cuerpos. Fotos que recorrieron el mundo y sirvieron como pruebas para eliminar al nazismo, sus jerarcas sobrevivientes y sobre todo para que le mundo conociera y comprendiera lo que significó y la imposibilidad de que regrese.

¿Mirando estos cuerpos y rostros, dónde está la diferencia entre las cárceles del nazismo y las cárceles cubanas, salvando las cámaras de gas obviamente y los fusilamientos masivos? 

¿Dónde están los defensores, sobre todo internacionales, de los Derechos Humanos, aquellos que hoy, más que nunca, vuelven a cargar para defender la legitimidad del gobierno de Cuba?

¿Mirando la foto de Alexander, cubano como cualquiera de nosotros, cubano como tus hijos, sobrinos, hermanos, se puede hablar de la justeza de algún régimen?

¿No creen que, por sólo esta foto, simplemente por esta foto, el gobierno cubano tiene que desaparecer?

Habría que enviarle esta foto, sólo esta foto, a los “sentimentales” y preguntarles si esto tiene defensa. ¿Se podrán seguir haciendo los de la vista gorda y justificando lo injustificable?

Cuba necesita un cambio radical, para bien, para mal, para regular, para azul, verde o amarillo, para crecer y desarrollarse o para fracasar y fracasar. Cuba necesita ser un país normal con todos los beneficios de los países normales y dentro de ellos los problemas que todos los países tienen que seguir resolviendo. Cuba necesita probar algo nuevo, totalmente diferente a lo que se ha probado en estos últimos 67 años. Los culpables, que se sabe quiénes son, deben pagar, tal como históricamente han pagado los culpables en otros países del mundo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario