sábado, 9 de noviembre de 2019

Boqueo interno contra bloqueo externo. ¿Cuál hace más daño?


“El peor enemigo del Socialismo no es el Capitalismo, es la realidad”.
                                                                                                                             Margaret Thatcher

He visto a Díaz Canel, montar aviones y pasar de país en país, pienso que como unas merecidas vacaciones después de los últimos meses de candela que se ha metido en Cuba, quizás para olvidar que salió corriendo de Regla frente a parte de ese pueblo que le gritaba improperios, quizás para hacer lobby internacional días antes de la ya tradicional votación sobre el tema del embargo de los Estados Unidos a Cuba, en Naciones Unidas.

Cualquier de las tres razones me parecen aceptables. Humano Díaz Canel, puede necesitar vacaciones fuera de las fronteras cubanas, buena comida, buena bebida, paseos, etc.; puede necesitar olvidar un mal momento por el cual su predecesor, el invicto Fidel, lo hubiera regañado, pues “poner pies en polvorosa”, o sea, en buen cubano, salir echando cobardemente, no es lo que dicen los estatutos de los comunistas y lo de hacer lobby es una acción más que utilizada por todas las fuerzas políticas, ideológicas, militares, económicas, artísticas, etc. en la actualidad, para conseguir detrás del telón determinados acuerdos y/o beneficios. Lo que no acabo de entender es que, en esos viajes, la delegación oficial cubana, se reúna con parte de los representantes de la emigración cubana en cada país en cuestión y que esos reunidos, copas de buena bebida en manos, no hayan aprovechado el momento para preguntarle al máximo dignatario cubano, qué va a pasar con el futuro de Cuba y para cuándo es.

Todo lo contrario, esos emigrantes cubanos se han reído, le han dado una calurosa bienvenida, le han dedicado palabras de aliento, aceptación y apoyo y han aprovechado para tirarse fotos de alegría con el recién estrenado oficialmente presidente cubano, tal como si se tratara de una estrella de rock o una celebridad. A no ser que alguien me pueda asegurar que todos los reunidos allí son miembros de la inteligencia y contrainteligencia cubana y que trabajan como espías y son mantenidos en sus respectivos países por el presupuesto del gobierno cubano, no entiendo cómo esto puede suceder.

¿Han olvidado esos cubanos por qué se fueron de Cuba?, ¿Han olvidado que emigraron, sencillamente por no encontrar cómo vivir decentemente en el país donde nacieron?, ¿Han olvidado que, aunque siendo de los más honestos que existieron, tuvieron que delinquir, comprar en el mercado negro lo robado por otros, luchar el dólar, o en su lugar, el invento llamado CUC a altos precios, por no ser la moneda que producían con sus trabajos, incluso siendo los más altos profesionales, porque sin ellas prácticamente no se podía subsistir? Es que todos se enamoraron, porque el amor es así y a pesar de estar rodeados de cubanos o cubanas, se encontraron con un extranjero que de casualidad pasó por frente a la casa donde vivían y entonces no abandonaron a Cuba, no están en contra del gobierno, menos convencieron al enamorado extranjero de instalarse en la bella isla, sino que se mudaron a vivir y por supuesto “sufrir” donde él vivía, como muestra del gran amor que en pocos días por él llegaron a sentir. El amor en París, Madrid, Londres puede ser más fuerte que el amor en La Habana. ¿Se les olvidó que tuvieron que callar, tuvieron que votar por algo con lo que no estaban de acuerdo, tuvieron que hablar en voz bajita para evitar el oído indiscreto del vecino, tuvieron que mentir diciendo a sus hijos que comían pescado, cuando en realidad era langosta, disfrazar el “refresco de latica” en envases plásticos no transparentes o echar la basura cada día en un lugar diferente para evitar la mirada indiscreta de los “revolucionarios” bajos, vengativos, envidiosos, etc.?, ¿Se puede tener tan mala memoria?


He visto en otro video a Bruno Rodríguez, Ministro de Relaciones Exteriores, la cara, las palabras y la fuerza del gobierno cubano hacia el exterior, responder cínicamente, sin la más mínima señal de pena, a un periodista, por supuesto no cubano, que él no sabe nada de la lista de “regulados”, cuando las redes sociales están llenas de videos, no mecaniqueados, de personas que después de haber obtenido VISAS y haber pagado los pasajes de avión, sin deberle nada al gobierno, maletas en manos, han sido prohibidos a viajar, sin que nadie les dé una explicación coherente del por qué y, paralelamente, he visto videos de personas que después de haber pagado el pasaporte cubano más las habilitaciones exigidas, después de pagar pasajes caros de avión, han llegado a Cuba y no los han dejado entrar, ni porque han ido a participar en el velorio de su madre muerta, porque están “regulados” y lo único que han obtenido es la justificación de un funcionario alto de emigración, que declara no saber exactamente del tema porque él sólo cumple ordenes que le han mandado de arriba. ¿Bruno, existen los regulados o no?

Bueno, tampoco es nada extraordinariamente nuevo. La idea de un presidente de un país viajando para hacer lobby, recordando vínculos históricos reales e inventados y prometiendo beneficios y dando garantías para el futuro y a un funcionario de gobierno hacerse el bobo o mentir frente a una cámara de televisión es bien común en nuestros tiempos. Ya lo de salir corriendo, montarse en un carro y huir, es algo diferente, aunque así y todo puede ser considerado por los psicólogos de gobierno como un momento de debilidad.

Recién hace pocas horas, una vez más, las Naciones Unidas han sometido a votación el tema embargo de Estados Unidos a Cuba y una vez más, como es tradición, el resultado de la votación es mayoritaria y aplastantemente en contra del embargo. Salvo muy poquitos que se abstuvieron y los de siempre que votaron a favor, el resto de los que asistieron levantaron la mano para condenar la política ya vieja, de muchas décadas, que gobiernos norteamericanos, unos tras otros, mantienen al respecto. Victoria aplastante en el marco formal internacional que no significa mucho en la vida real que formule cambios para los de a pie. Lo bueno sería que las Naciones Unidas, viendo que esto es más de lo mismo, un día, llevarán a votación el bloqueo interno que durante los mismos años del externo e incluso más, la administración cubana, presidente tras presidente, tiene aplicado en Cuba. Bloqueo interno, que no sólo existe tal como el embargo externo norteamericano, sino que existe cada día más y que a razón del pueblo cubano que vive allí, es el verdadero culpable de lo que hoy ese país tiene.

Las políticas económicas en Cuba, no hablar ahora de las políticas políticas e ideológicas, desde el propio 1959 hasta hoy, han sido improvisadas y todas experimentales, no hay una sola de ellas que durante todas estas décadas tenga un resultado palpable, mantenido, estable, etc., todas han estado y están encaminadas a monopolizar la gestión y, sobre todo, la propiedad del gobierno en cada gestión. Siguiendo los mandatos teóricos del marxismo, pasados por la interpretación de los pioneros hermanos soviéticos, el gobierno cubano obtuvo en tasa de oro, o sea, funcionando, desde las grandes producciones de azúcar que estaban en manos del gran capital burgués nacional e internacional, hasta el pequeño vendedor de duro frío, el propietario de un taller que reparaba zapatos, el bodeguero o panadero de una esquina cualquiera, Olga “La Tamalera”, etc., y cada una de estas actividades incluyendo los tamales de Olga hoy son sólo historia.

Los votantes en contra del embargo quizás desconozcan estos hechos, sería bueno que un día, averiguaran, solo por averiguar, qué ha pasado con los tamalitos que vendía Olga y entonces puedan entender el verdadero valor del bloqueo interno y su mayor daño por encima del embargo externo. Naciones Unidas tendría que ir a Cuba y dejando a un lado a los funcionarios representantes de los países que tiene dentro, hacer una votación en el pueblo cubano, votación libre, no dirigida y entonces podrá entender que el bloqueo interno, ese que hoy desestimula a los campesinos a sembrar y cosechar o criar ganado, independientemente de los fertilizantes y piensos que podrían haber llegado de los Estados Unidos, es el verdadero culpable de los resultados económicos que hoy esa isla exhibe.

Cuando los españoles llegaron a Cuba descubrieron que los habitantes de esa isla fumaban unas hojas que olían y sabían bien. El tabaco cubano inundó Europa, se convirtió en una de las posesiones de lujo de los ricos europeos, luego los norteamericanos enriquecieron la leyenda del mejor tabaco del Orbe. Hoy la agricultura cubana no produce el tabaco que la demanda nacional e internacional exige. Hoy el tabaco cubano es, sobre todo, una leyenda inalcanzable, no por su calidad, sino por su escasez real. Sin contar, obviamente, que el cubano, descendiente de aquel indígena que recibió al colonizador fumando, jamás, jamás ha consumido ese producto. El tabaco y el cigarro que siempre ha consumido el pueblo cubano, son, cómo decirlo, infumables. Somos los productores del, según dicen, mejor tabaco del mundo y siempre, siempre, hemos tenido que conformarnos en verlo disfrutar en manos de extranjeros. ¿Embargo externo o bloqueo interno?

He escuchado para que no me cuenten, el discurso del canciller cubano en la ONU. Más de lo mismo. El discurso que no está mal escrito es la repetición de todos los discursos anteriores. Es como si, se hubieran dedicado a coger un párrafo de cada discurso pasado y lo fueran empatando, repito con coherencia, para leerlo ahora. Los nuevos en el organismo internacional podrán estar impresionados, los viejos se deben haber aburrido porque las ideas ya las habían escuchado anteriormente.

Resumen. Estados Unidos es el culpable absoluto y único de todos los males que hoy, después de 60 años, afectan a Cuba. El imperialismo yanqui, interesado en destruir el sistema socialista, del cual obviamente no depende, ha dado una vuelta más a la rosca, lo que ha causado que, ya no Olga, sino sus descendientes no puedan hacer tamales para vender y vivir. Bruno ha anunciado todos los males que padece Estados Unidos, haciendo un recorrido por los presos, los muertos, los que no tienen seguros médicos, etc. Ha apoyado una vez más a Venezuela, a Nicaragua, a Palestina, al Sahara Occidental, pienso que se le olvidó mencionar el apoyo a las ballenas, los pingüinos, los caracoles azules, el avestruz africano, padre del avestruz que se comerá próximamente en Cuba, etc., no por olvido, sino por modestia, no quizo demorar mucho más su intervención.  Luego no faltan en sus palabras el uso del término pueblo cubano, cosa que le da cierto sentido sentimental al discurso. El pueblo de Cuba que sufre, el pueblo de Cuba que quiere mejorar y no puede porque cada persona está bloqueada, el pueblo de Cuba que la está pasando mal y envía un mensaje de amor y paz a su vecino más cercano, con el que según Bruno, se está dispuesto a mejorar relaciones sin hacer concesiones internas, sin cambiar nada, sin que ese mismo pueblo de Cuba que tanto menciona, pueda decidir cómo quiere vivir, sólo interesado el canciller y el gobierno cubanos, en utilizar el desarrollo norteamericano, los adelantos norteamericanos, la producción norteamericana y sobre todo el dinero norteamericano para perpetuarse más aún en el poder y continuar, como lo han hecho hasta ahora, gastando de una cuenta sin límites en cuantas locuras se les ocurra.

¿Qué fácil es ser canciller en Cuba? Se tiene garantizada una vida, tal como la que se critica de sus enemigos burgueses imperialistas, nada más que ver el traje, el reloj, los espejuelos y las libras corporales que exhibe y pararse frente a las cámaras a decir cualquiera cosa, cosas que saben no le van a cuestionar y si se le cuestiona, él no va a tener que responder. El canciller sale a dar un discursito que ya está desde hace años escrito y sólo tiene que leerlo bien, dándole entonaciones a aquellas palabras e ideas que lo necesitan, y levantando el dedito acusador siempre que mencione la palabra imperialismo o gobierno norteamericano. Ya eso lo descubrió Ivan P. Paslov, fisiólogo ruso, cuando estudiando los fenómenos glandulares en los perros, a los cuales observó bajo investigación, describe como reflejos condicionados, aquellos que son el resultado de la adaptación del organismo a cierto medio ambiente a través de la cual ayudan a preservar su existencia. Bruno es el mejor ejemplo hoy de lo que Paslov descubrió a través de los perros.

Del embargo norteamericano a Cuba, todos los cubanos hemos escuchado lo suficiente como para entender el significado. Sabemos que Cuba no puede usar los dólares americanos en transacciones internacionales, en determinado momento no puede acceder a una tecnología o medicamente específicos, se le dificulta al gobierno cubano comprar mayonesa y cátsup Kraft Heinz y venir a vacacionar a Disney World. Sin embargo, hay otras ideas, nuevísimas para mí que podrían darnos alguna información para entender mejor qué es lo que ha pasado y desde cuándo pasa.
He encontrado una carta de un cubano llamado Manuel Artime, dirigida a Fidel Castro desde la propia Sierra Maestra, en fecha tan temprana como el 7 de noviembre de 1959, a menos de un año del triunfo de la revolución rebelde y lo primero que me ha llamado la atención es que yo, graduado de Licenciatura en Historia de la Especialidad de Historia de Cuba, del señor Artime, de su vida y de su carta, no sabía nada. Claro al leer la carta, me doy cuenta del por qué yo, e imagino, la gran parte de los cubanos, lo desconocemos.

He investigado un poquito y parece que sí, Artime existió, luchó en la Sierra Maestra participando en los importantes combates de Guisa, Mafo y Palma Soriano y a raíz del triunfo fue nombrado como segundo comandante de la Zona 0-22 en el Distrito Ciro Redondo de Manzanillo como representante del Instituto Nacional de Reforma Agraria, (INRA), encargado por el propio gobierno revolucionario, lo que es decir para aquellos años Fidel, de organizar el tema campesinos, tierras, producciones, etc., en aquella parte del país. Artime, ahora lo podrán evaluar cómo les dé la gana, pero sabemos que, si fue nombrado para aquellos menesteres, de más está decir, que, de suma importancia para la sobrevivencia de la revolución, fue porque, además de ser una persona capacitada, era de extrema confianza.

La carta se explica por sí sola, no hay que traducirla. Ella define lo que desde fechas tan tempranas como el propio año 1959 fue la forma de trabajar de la dirección revolucionaria y más, si se lee con detenimiento es fácil de entender por qué Cuba, hoy, a más de 60 años de redactado ese documento, ha llegado a donde ha llegado. Es fácil de descubrir en ella el engaño, el capricho, el desconocimiento de los verdaderos intereses del pueblo y peor, la traición a aquellos que se incorporaron, a cambio incluso de la vida, sin mayores pretensiones que la de liberar a Cuba de la dictadura de Batista que la ahogaba en sangre, para desarrollar luego un país próspero, que quizás no supiera de guerras ideológicas y de apoyo al Sahara Occidental, lo que nos queda a los cubanos bastante lejos desde todo ángulo de análisis, pero que pudiera vivir de su tierra, de sus ganados, de sus playas, de su historia y cultura, etc., sin llanto.

Es larga, pienso que el teniente Manuel Artime trató, de forma honesta, de avalar detalladamente su decisión, aunque no le quedaba muy seguro que sería bien recibida y que él saldría ileso. No pudo asegurar 100% que sea cierta, porque no he visto el original, no me la enviaron a mí, incuso se redactó antes de yo haber nacido, pero tampoco tengo por qué dudar sobre su legitimidad. Como dijera el Apóstol, que para ser libres hay que ser cultos y para entender el presente hay que conocer el pasado histórico, les recomiendo que la lean y luego piensen en el bloqueo interno, ese bloqueo que incluso desde antes del embargo externo, nos limitó, anuló y subyugó a intereses caprichosos de magalomanía internacional, donde todo fue posible si de conservar el poder se trataba.

Sierra Maestra, 7 de noviembre de 1959. Dr. Fidel Castro Ruz Primer Ministro del Gobierno Revolucionario; Presidente del INRA; Presidente de la Comisión Nacional de Fomento del Turismo. Comandante en Jefe de la Fuerzas Armadas.
Comandante: No sé si después de escribir estas líneas pueda seguir viviendo, o no sé si seguiré viviendo con el adjetivo denigrante de "traidor" delante de mi nombre.
De lo que sí estoy seguro, es de que a mi conciencia le llegó el momento de negarse a trabajar por una causa que no es la misma que llevó a los cubanos al clandestinaje, al exilio, a la guerra y a la muerte.
Por eso no me importa que Ud. el día de mañana quiera desintegrar mi prestigio y mi honra (yo sé que lo va a hacer) ante un pueblo que aún tiene fe en Ud. porque no ha vivido en el seno del Ejército Rebelde y del Instituto Nacional de Reforma Agraria como he vivido yo.
No sé de qué me acusará ante el pueblo, si de inepto, de borracho, de ladrón, de batistiano, de marihuanero, de pepillo o de alguna otra cosa que se le suele endilgar a los que no quieren engañar al pueblo y se niegan a seguir en la comparsa roja.
Sólo sé que después de haber oído de sus labios el asunto de la carta de Trujillo en que se "alababa" a Huber Matos, creo que usted es capaz de falsificar una carta con mi firma confesando que he asaltado el Banco Nacional.
Pero prefiero ser escueto, Comandante; después de la última reunión del INRA, en la cual oí de sus labios el plan completo para comunizar a Cuba, muy poca fe me quedó en Ud.
Pero tratando mi cerebro de aferrarse a una última tabla, traté de disculparlo y me dije: "Esto lo hace para tratar de tranquilizar al ala roja", como antes pensaba: "De esto Fidel no sabe nada".
Pero ahora después de la canallada que se le ha hecho a quien nunca estuvo conjurado con nadie, a quien siempre le planteó verticalmente y de frente el problema comunista, a quien Ud. mismo estimuló varias veces a mantenerse firme, a quien fue el héroe del cerco de acero a Santiago de Cuba, a Huber Matos Benítez, yo creo Comandante Fidel que el problema de Cuba no es plantearse hasta qué punto hay infiltración comunista en este Gobierno Verde Olivo, sino hasta qué punto hay infiltración Verde Olivo en este régimen comunista.
Y ahí está Huber Matos, el héroe que cometió el delito de ser sincero en una carta particular a Ud. Ahí está, desnudo en una celda, cuidado por cancerberos fieles al "glorioso" Piñeiro, al "valiente" "Barba Roja", ahí está impotente frente a la calumnia que pesa sobre él.
No, Comandante, los traidores a la revolución no son los Huber Matos. Los traidores a la revolución son los que la han prostituido, volviéndola roja.
Por eso yo renuncio a mi puesto en este Ejército Rojo y a mi cargo como Segundo Jefe de la Zona O-22 "Ciro Redondo" de Desarrollo Agrario del I.N.R.A,
Por eso, y por los puntos que le paso a exponer:
1- Porque no quiero engañar al guajiro, diciéndole que va a haber reparto de tierra (como Ud. prometió en La Sierra Maestra y sigue prometiendo todavía), cuando sé, porque Ud. mismo lo dijo en la última reunión del INRA, que no se iba a dar tierra a nadie, que solo crearíamos cooperativas en tierras que serían del Estado, pero que el campesino no debía saberlo. ¿Por qué Ud. no es sincero con ese campesino que dio su vida por hacer libre a Cuba y que espera justicia?
2- Porque me niego a engañar al guajiro diciéndole que el día de mañana ellos serán los dueños y administradores de las cooperativas, sabiendo que Ud. personalmente nos ha dicho que el administrador ha de ser siempre el Estado y observando en la práctica que no hay la más leve intención de formar al guajiro para que ocupe el día de mañana esa administración. Sea sincero con ese campesino, Comandante, dígale la verdad, dígale que va a seguir siendo jornalero, ahora del Estado y que no será propietario. Dígale, además, que las ganancias de esa cooperativa van a ser limitadas.
3- Porque no quiero engañar al pueblo que cree que la Reforma Agraria está haciendo pequeños propietarios y que está estructurando Cooperativas. Dígale la verdad, dígale que lo que Ud. ha hecho es volver jornalero del Estado al jornalero del terrateniente. Y ponga su nombre a esas Cooperativas falsas que Ud. hace llamar "Haciendas Comuneras". Y dígale sinceramente al pueblo, no tema, cómo se llama el régimen que hace ese tipo de "haciendas comuneras": "Régimen Comunista". Se lo está diciendo, Comandante, quien ha hecho 34 de esas "haciendas comuneras", creyendo que de verdad iban a ser verdaderas cooperativas, en que el campesino iba a ser dueño de la tierra, y recibiría cursos de capacitación para administrar las cooperativas. ¿No se acuerda la cantidad de veces que Ud. dijo que nuestra zona era la primera de Cuba? ¿Y cuándo la felicitó por televisión?
4- Porque no quiero engañar a los comerciantes y bodegueros y decirles que las "Tiendas del Pueblo" solo se harán en el campo y solo cobrarán un 10 % de ganancias, y que esto se hace para obligar a los demás comercios del campo a no cobrar un precio abusivo al infeliz campesino; cuando usted mismo ha dicho por sus propios labios en la última reunión del INRA, que con las tiendas del pueblo haríamos como en la guerra: que empezaríamos en el campo, y cuando el campo fuera nuestro, tomaríamos las ciudades. ¿No se acuerda?
¿Tampoco se acuerda que nos dijo que cuando una bodega ofreciera resistencia poniendo los precios más bajos que nuestras "Tiendas", pusiéramos los precios por debajo del costo aunque perdiéramos? ¿No se acuerda que nos entregaron un folleto sobre tiendas del pueblo, y que el antiguo bolchevique universitario, hoy Capitán Núñez Jiménez, aclaró que el folleto era "confidencial", pues si se daba a la publicidad ocasionaría una batalla contra todos los comerciantes y bodegueros? Sea sincero con su pueblo, Comandante Castro, diga a todos que los comercios y bodegas pasarán a manos del estado o sucumbirán por la competencia del Estado, y dígales cómo se llama el régimen en que todos los negocios están en manos del Estado: Régimen Comunista.
5- Porque me niego a engañar a los industriales y a los que sueñan en invertir en industrias nuevas, diciéndoles que el gobierno estimulará la iniciativa industrial privada, habiendo oído de labios suyos el plan para fomentar industrias estatales de todos los tipos que producirán a más bajo costo que las privadas y obligarán a éstas a cerrar o a vender al Estado. Después de haber oído al Che Guevara decir que estuviéramos atentos a cualquier tipo de industria nueva que se quisiera poner para comunicárselo inmediatamente al INRA, pues no quería que cualquier particular se le adelantara al Estado. Después de oírle sugerir que el control del permiso para industrias nuevas debía pasar de Agricultura al INRA, para vigilar esto de más cerca. Sea sincero con los industriales, Comandante Castro, dígales que más tarde o más temprano, sus industrias serán del Estado. Y dígale al pueblo, Comandante Castro, como se llama el Régimen donde las industrias son manejadas por el Estado: Régimen Comunista.
6- Porque me niego a presenciar el hambre que vendrá sobre Cuba por querer implantar esa comunicación violenta con hombres ineptos aún para hacer esto. Claro que comprendo que éste es el momento que Ud. espera, para con la justificación económica del caos, intervenir estatalmente toda la economía del país y cerrar con justificación y con broche de oro, este ciclo de conversión comunista de la isla de Cuba.
7- Porque he sido engañado, vilmente engañado, por los que me estimularon a luchar contra el comunismo en el seno de las Asociaciones Campesinas , haciéndome cree que tenía el respaldo oficial si procedía con mano izquierda y con diplomacia. Por creer eso, nos enfrentamos al conocido y mediocre líder comunista en Contramaestre y Mafo, Rodríguez Rivas, que fue enviado por el Capitán Antonio Pérez (Jefe del Buró Agrario del Ejército, organización comunista, aparentemente disuelta) a trabajar a Manzanillo entre los campesinos, porque en Manzanillo no lo conocían como comunista. Por creer eso nos enfrentamos a esa otra organización comunista, que esconde sus intenciones bajo el nombre de uno de los mártires más puros de la revolución: "La Federación Provincial Campesina Frank País". Y en respuesta a todos nuestros trabajos y sacrificios, y después de lo de Huber Matos, me entero de que el camarada Rivas ha sido nombrado en el I.N.R.A. de Manzanillo y se me ordena que disuelva los Comandos Rurales y se me "aconseja" que no ataque más al comunismo y que me haga "el de la vista gorda". Yo sé que quien me dijo esto, me lo dijo por mi bien, y solo cumplía órdenes, pero yo sé retirarme a tiempo y no tengo la nobleza de Huber de esperar sentado a que me desprestigien, para ser conducido después a una prisión donde no podría ser útil a mi patria.
8- Porque me niego a seguir escuchando esas marchas de las milicias juveniles donde se inculca al niño un caudillismo estúpido y absurdo, esas marchas que oía por las noches en las calles de Manzanillo: Uno, dos, tres, cuatro, viva Fidel Castro Ruz.
9- Porque me niego a seguir tolerando que se inculque un adoctrinamiento marxista al Movimiento Revolucionario y a los nuevos maestros que suben a la Sierra.
10- Porque me niego a seguir pasando la vergüenza de que se escoja en el mismo pueblo donde yo repetía que este gobierno no era comunista, a una mujer comunista, que no hizo revolución, para asistir con Vilma Espín al Congreso Latinoamericano de Mujeres, y que se desprecie a tantas mujeres manzanilleras valiosas que arriesgaron sus vidas en pro de nuestra causa verde-olivo.
Por eso, Comandante, por eso y algo más que en su momento diré, presento MI RENUNCIA.
Pero no solo mi renuncia. Creo que ha llegado la hora de citar al honor y al decoro de todas las fuerzas sanas y revolucionarias del país, para ir sin vacilaciones y sin temores al rescate de nuestra Revolución, y de hacer esto, despreciando la ayuda y aun el contacto con los corrompidos del Régimen pasado y con los buitres de Ciudad Trujillo. Esta ha de ser una tarea nuestra.
Una tarea del pueblo sano, de los campesinos, de los obreros, de los universitarios que tenemos el orgullo de un José Antonio Echevarría que siempre tuvo una posición vertical frente a los rojos, de los soldados rebeldes, del pueblo en general, de este pueblo heroico que ha sabido escribir con sangre los pedazos más bellos de la historia de Cuba.
Creo que ha llegado el momento de hacer saltar de nuestras gargantas ese grito bendito y heroico que hirió los aires de la Sierra Maestra para lanzar a Cuba una promesa de un futuro glorioso.
Ese grito que sale de una montaña trágica de muertos. Ese grito que sale de los charcos de sangre derramados por una causa grande, cubana y distinta. Ese grito que sale de lágrimas y de huérfanos.
Ese grito que sale de sepulcros aun tibios. Ese grito que hará erguirse del suelo los cuerpos de los mártires, para clavar en los traidores rojos la mirada sin vida de sus cuencas vacías, y decirles: Revolución sí, pero comunismo no.
Ese grito patriótico y trágico de LIBERTAD... O MUERTE”
Firmado: Primer Teniente Manuel F. Artime Buesa 2do. Jefe de la zona O-22 "Ciro Redondo" del INRA.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Comentarios de El Terrible. Noviembre 5, 2019.

Podría parecer que el El Terrible y yo, no tenemos más nada que hacer que escribirnos y rescribirnos, inventarnos un tema y luego opinar sobre él. No, no es así, lo que pasa es que tanto él como a mí, hay temas que nos unen e interesan desde hace muchísimos años. Ahora me responde y creo que sus ideas, claras como siempre, no necesitan comentarios. Aquí las dejo.

Noviembre 6, 2019

"No tengo nada en contra de la cultura en sus muchas formas de manifestarse y coincido con la afirmación del más querido de nuestros Pepe's. La mejor manera de ser libre es ser culto, hasta ahí todo suena bien, pero, ¿Cómo un país con tantos, profundos, serios y añejos problemas estructurales en todas las más importantes esferas de la economía que afectan de manera directa la vida diaria de la gran mayoría de su población, puede mantener semejante ritmo de acontecimientos culturales si sabemos este es un sector subvencionado que funciona como resultado del muy deficitario presupuesto estatal?, ¿Cómo un ser humano que apenas puede llegar vivo a fin de mes, (sin robar), puede tener ánimo para leer una novela, asistir al ballet o asistir a una obra de teatro?  Nadie puede llegar a semejante estatus de la mente y del espíritu sin tener sus necesidades básicas resueltas. El gobierno, por los medios, se esfuerza en mantener una imagen de una supuesta realidad en la que el pueblo disfruta de una gran gama de opciones culturales. Hoy a las 10:00 am nos traen lo que por aquí se conoce como "jamonada", que cuando uno la ve y prueba no puede evitar el juego mental con la frase "de jamón nada". Una rueda del ancho de dos dedos para tres personas al mes, pero en realidad la trajeron desde La Habana ayer a las 5:00 pm en transporte sin refrigeración, aguantando la alta temperatura y humedad ambiente que en Cuba es permanente y la guardaron hasta hoy sin refrigeración. Es una mezcla de piel, más grasa de cerdo muy salada y con fuerte sabor a algún sazonador de chorizo, pienso yo. Los que pueden, que siguen siendo minoría, se la echan a sus mascotas, pero la mayoría se la tienen que comer. El gobierno dice que esto es parte del esfuerzo que hace y que está subvencionado, por el precio que se le cobra a la gente, por esta "exquisita jamonada". ¿Cómo un pueblo que tiene semejante estándar de vida puede tener ganas de desarrollar su "lado cultural" que tanto defiende nuestros Canel y su familia, que no por casualidad muchos de ellos pertenecen a ese sector?"

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Noviembre 6, 2019

Si, en realidad los "Buena Fe" son parte de un movimiento y/o una tendencia de un grupo cada vez menos pequeño de artistas que han vendido su alma al Diablo desde hace algún tiempo y ahora con Canel de jefe, pues se suman otros al ver los resultados de semejante manera de actuar en el actual contexto cubano. Los "Buena Fe "que por estos días están celebrando sus 20 años de vida artística, como tú dices nacieron en Guantánamo y decidieron "extrañamente" venir a vivir a La Habana de manera ilegal en uno de los barrios insalubres de Marianao, sin cambio de dirección, ni libreta de abastecimiento, como viven muchos de sus coterráneos en La Habana, para no regresar a su lugar de origen. Ahora ese momento ya es pasado para ellos y como otros le han cogido la vuelta al tema. Hacen declaraciones como esas, alguna cancionsitas por encargo del gobierno, se sientan en la Asamblea Nacional del Poder Popular, votan a todo que sí y no tienen problemas. Ellos te dejan tranquilo y hasta te protegen. ¿Por qué los "Buena Fe" no regresan a vivir a el barrio de Guantánamo de donde salieron a ayudar a aquellas personas a combatir el bloqueo?, ¿Por qué no llevan el dinero que tienen en sus tarjetas, para tratar de resolver algunos de los muchos problemas de por allí, causados por el inhumano bloqueo de tantos años? Si, ellos pasan por allí, dan unos conciertos, pero regresan a sus vidas en La Habana, donde los esperan sus buenas casas, sus autos modernos y sus freezers llenos de comida. Viajan por todo el mundo y si les preguntas te dirán, nosotros nos lo ganamos y lo merecemos. Así obran algunos seres humanos obligados por sus verdaderos deseos de escapar de la realidad. Nos convertimos en demagogos, calculadores y cínicos en nombre de los más desfavorecidos. Nunca me gustaron y menos ahora, pero tengo que reconocer que son muy "inteligentes" y están muy bien asesorados. Tienen milimétricamente calculado lo que dicen, cómo y cuándo lo dicen, estrategia que hasta ahora les ha dado magníficos resultados. Tienen a sus hijos y mujeres disfrutando la mejor cara de Cuba y viajan para disfrutar de la mejor cara del capitalismo. Ya no son aquellos orientalitos que llegaron por primera vez a La Habana, ahora tienen amigos capitalistas regados por el mundo y aprovechan cada invitación y oportunidad que se presenta para escapar de la realidad nacional.



La crisis es más que económica.


El Terrible me sigue ayudando con sus recuentos actualizados y me anima a escribir.

Ayer jugó Cuba su primer juego de pelota contra Canadá y perdió en el certamen internacional "Premier 12". En el pasado cuando los jugadores no exigían nada, o sea, bajos salarios, cuando se terminaba la competencia regresaban a su lugar de residencia fuera el que fuera, los uniformes e implementos deportivos eran fabricados en Cuba, etc., ganaban en muchos de los eventos internacionales que participaban administrando así gran orgullo y felicidad a nuestro gran líder histórico, manteniendo bien arriba su ego, muy fanático de este deporte desde niño. Ahora les subieron el salario, les entregaron autos, muchos viven en La Habana, los implementos y uniformes son de las mejores marcas a nivel mundial, salen exhibiendo muchassssss y gruesas cadenas de oro en sus cuellos, sumaron a ese equipo a los que juegan en las Grandes Ligas de Japón con grandes resultados, pero no ganan. ¿Qué pasa??? Nadie se lo puede explicar. Llegaron a Asia con días de antelación para aclimatarse y jugaron en varios juegos como preparación, pero no ganan. ¿Qué pasa? Los que en Japón juegan, ganan y son líderes en cuadrangulares, ayer se poncharon varias veces. ¿Qué pasa??? Hoy contra Australia y si pierden se van del torneo. El gobierno no sabe qué hacer para cambiar esta realidad que parece una maldición imposible de superar. El sistema deportivo en Cuba fue diseñado por nuestro líder histórico desde el programa del Moncada y el niño comienza desde que está en el útero de su madre en el deporte, transitando por los diferentes niveles hasta llegar a la universidad, todo dentro del sistema totalmente gratuito sin importar procedencia social, raza ni sexo. En su diseño original la masividad es el eje principal que mueve todo el mecanismo. ¿Qué pasa con el deporte en Cuba???.

Cuba es un país de una fortísima tradición beisbolera. Nunca ha importado el agua, los ciclones, los apagones, la falta de comida, el mucho calor, la guerra contra los imperialistas, los que se fueron y los que luego llegaron, el aumento de los robos y asaltos, si alguien nació jodido, o alguien se jodió y murió. No han importado los casamientos, ni los divorcios, menos si los niños pasaban o no de grado escolar. Cuando se trataba de beisbol todo lo demás tenía una importancia secundaria. El beisbol, la pelota, como la conocemos en Cuba, era de todas aquellas actividades, incluyendo las programadas por la ideología, la que más nos movilizaba. Los cubanos y las cubanas son fanáticos a la pelota. Es nuestro deporte, es nuestro orgullo, es nuestra diversión, es aquello que nos permite gritar, llorar, unirnos, fajarnos, etc., todo esto de forma bien vista. Si gritas por el calor, eres un vulgar grosero y mal educado, pero si gritas por la pelota, es otra cosa, eres un buen fanático, un buen cubano e incluso un buen revolucionario.

Como todo niño cubano jugué pelota en las cuatro equinas de mi reparto, en las calles, en placeres que desmontábamos y chapeábamos para convertir en terrenos improvisados. Con guantes, bates y pelotas de poli y al taco, con palos y pelotas que fabricábamos con tubos de desodorantes o papel envueltas en tape. Como todo niño cubano, aunque reconozco jamás fui de los más destacados como para convertir aquello en el centro de mi vida, jugué pelota en el patio de las escuelas, en las calles, de día y hasta casi de noche.

Recuerdo las visitas obligatorias con mi abuela Mamá Yuya a las dos tiendas de deporte que existían en La Habana en busca de un guante para mí. Soy zurdo y los guantes para zurdos siempre fueron difíciles de conseguir. En aquellos años los guantes costaban 20 pesos cubanos, que era, recuerdo, un dineral. El guante, por la insistencia, al final lo compramos y fue como tener oro en las manos. Recuerdo ponerlo debajo del colchón de mi cama con un poco de aceite ricino y una pelota adentro para suavizarlo y dormir toda la noche sobre él, para hacerle lo que llamábamos cajón.

Recuerdo que, como muchos otros jóvenes cubanos, guardé mi guante zurdo para mi hijo, convencido de que él sería zurdo también, porque para suma de probabilidades su mama es zurda. El primer regalo que le hace un papá cubano a su hijo, o al menos le hacía, es un guante, una pelota o un bate. Es nuestra tradición, es nuestro orgullo. Los papás teníamos como plan siempre, enseñar a jugar pelota a nuestros hijos. Soy testigo de esto, pasé muchas horas delante de mi casa tirando pelotas a mi hijo Jonathan, quien lo mismo me esperaba todos los días a las 5 de la tarde, preparado, pelota en mano, como me levantaba los fines de semanas a las 7 de la mañana porque se hacía tarde para jugar pelota. 
Recuerdo estar tirándome pelota hasta que casi ya no se veía por la llegada de la noche y correr el riesgo de que la pelota nos diera de plano en la cara. Actividad que sólo se suspendía, bajo la promesa de que al día siguiente se continuaría sin falta.

La pelota era nuestro orgullo. Si no sabías jugar eras la burla de tus amiguitos, si no sabías jugar eras punto menos que anormal. Nos burlábamos de los que se ponchaban, nos burlábamos de los que dejaban pasar la pelota bateada y no eran valientes para meterle el pecho. Nos burlábamos de cuando le pelota “te registraba”, o sea, se te escapaba entre las piernas. Nos burlábamos de los que no sabían jugar pelota, sin importarnos si sabía leer o si recitaba de memoria las tablas, cuando no sabíamos nada del famoso y moderno bullying y de cuando haber sabido, tampoco nos hubiera importado. Jugábamos a la mano con cualquier cosa, pero también jugábamos al fuerte, sin caretas, ni petos de cátcher, sin zapatos especiales, sin mascotines para primera base, etc., sencillamente desayunábamos, íbamos a la escuela o no, pero siempre jugábamos pelota.

¿Qué decir de los estadios y la participación popular? Era impresionante. Ver una serie mundial era de las cosas que más disfrutaba una familia completa. Un juego de Cuba contra Japón o Estados Unidos eran de los programas que rompían cualquier cálculo de rating. Un juego entre Industriales y Santiago de Cuba, dentro de una serie nacional, literalmente paralizaba al país. Todos, aún hoy mi suegra a sus 92 años, disfrutan la pelota. Cuando había pelota, el que pretendía ver otro programa en otro canal de televisión, tenía que buscar la casa de un amigo apático, pues nada, absolutamente nada, era más importante. La pelota por momentos nos unía y por otros momentos nos separaba en interminables discusiones, argumentaciones, historias, estadísticas, que unos esgrimían contra otros.

¿Qué cubano no recuerda a Marquetti, Capiro, Puente, Medina, Muñoz, Huelga?, ¿Quién puede olvidar a Cheito, Anglada, Germán Mesa, Víctor Mesa, Lazo, Vinent? Imposible. Te gustara o no la pelota, hubieras jugado bien o mal, esos nombres y muchos otros, se escuchaban todos los días, en todos los lugares. En los parques, en las bodegas, en las esquinas, en las famosas peñas beisboleras, en las escuelas y los centros de trabajo, donde primero se hablaba de pelota y luego se estudiaba o trabajaba.



En realidad, además del beisbol, nuestro deporte nacional, Cuba tuvo muy buenos resultados en deportes, pues durante años, fue, como dice El Terrible, uno de los objetivos, no de un programa, no de un partido, no de un gobierno, sino especialmente de una figura, “nuestro Fidel”, el que, aunque pueda parecer mentira, personalmente apoyaba, incluso con su presencia, esa actividad social. Meter un jonrón era luchar contra el capitalismo, traer una medalla era un triunfo del proletariado cubano, renunciar a venderse por dólares y regresar a Cuba, era una hazaña sólo comparada con la que se lograba en una guerra cuando se vencía solo en una batalla.

Disfrutamos de inigualables éxitos en atletismo. ¿Quién no escuchó el nombre de Ana Fidelia, Juantorena, Pedroso?, ¿Quién no recuerda a las Morenas del Caribe, equipo de voleibol femenino fuera de liga, con Lucila, Mamita, Mercedes Pomares, Mireya? Tuvimos innegables éxitos en el boxeo mundial en todas las divisiones, baste mencionar a Stevenson. Tuvimos tremendos deportistas en judo, de pesas, etc. Cuba, esa pequeña isla del Caribe, se conoció, más que por su revolución socialista, por su deporte. Llegamos a ser y a competir, quitándole posiciones y medallas a potencias como Estados Unidos, la URSS, las dos Alemanias, Japón, etc. Llegué a República Dominicana, país tan beisbolero como Cuba y descubrí que los dominicanos sabían más de la pelota cubana que yo y admiraban al beisbol cubano muchísimo más que yo. Y si algo tengo que decir a favor de ellos es que saben de pelota. Cuba fue una potencia deportiva, teniendo equipos nacionales e internacionales en todos los deportes y categorías que existen, exceptuando por razones obvias, los deportes de nieve y hielo. La delegación cubana a unos panamericanos, mundiales u olimpiadas siempre fue de las más grandes. Llevaba deportistas hasta en deportes tan extraños para nosotros como el patinaje o el bádminton. Lo que significaba detrás, escuelas, entrenadores cubanos y extranjeros, estadios, terrenos, pistas, piscinas, dinero y más dinero.

Y entonces, un buen día hasta llegar a hoy y sin que se pueda explicar mucho, todo cambió. De la noche a la mañana, ni el mismo beisbol cubano vale para nada. Los juegos han pedido encanto, los partidos se han convertido en pocos atrayentes y entonces los cubanos de hoy, prefieren ver el futbol europeo por la televisión y hay muchas más personas detrás de Messi y Ronaldo que de los peloteros cubanos.

¿Qué puede haber o estar pasando? Bueno, primero pienso que murió Fidel, gústenos o no, principal impulsor del deporte cubano, aunque todos sabemos que el tipo era fanático a el beisbol, al básquet, a la caza submarina y que podría estar utilizando al deporte como muestra de su triunfo en la política, no es menos cierto que, con dinero o sin él, lo impulsó, lo calzó y lo llegó a convertir en más que deporte, un arma de su Revolución. Los deportistas cubanos ganaban medallas y podrían olvidar mencionar a su entrenador, pero todas, exactamente todas eran regalas, obsequiadas y agradecidas a Fidel. Fidel fue el padre de todos los deportistas, cosa que no había que inventar, son famosas las entrevistas a Stevenson, el cual, con aquella forma inentendible de hablar el español, decía siempre que Fidel era su papá, cosa que sabemos que fue verdad. Teófilo estaba en la frontera entre lo animal y lo humano y entonces Fidel lo convirtió en boxeador, no sólo eso, sino en uno de los mejores boxeadores de la historia internacional del boxeo.

Luego, es entendible, al desaparecer la URSS y todo el dinero que ella permitió, el respaldo económico para cada uno de los deportes comenzó a disminuir, hoy creo que casi no debe existir. En la pelota, para no hablar de otros deportes, comenzaron a aparecer los deportistas con zapatillas rotas, guantes remendados, escasez de pelotas, bates luchados, pedidos como regalos, al final de cada juego, a los equipos contrincantes, disminución visible de topes internacionales para experiencia, disminución visible de entrenamientos y giras nacionales. Comenzaron los peloteros buenos y no tan buenos a emigrar, sobre todo para República Dominicana, con destino final Estados Unidos y estos comenzaron a enganchar a sus compañeros, quienes motivados por los cheques que veían cobrar, también se interesaron e interesan por emigrar.

Los peloteros cubanos comienzan a ser rentados y permitidos a jugar en otros países del mundo y entonces, cuando regresaban a Cuba, demostraban que, jugando en el deporte profesional, cosa que el gobierno cubano jamás había permitido y juró jamás pasaría, se vivía miles de veces mejor que jugando en el equipo de Matanzas, Pinar del Río, Camagüey, etc. Regresaron, luego de jugar pelota, o sea, lo mismo que hacían antes y lo mismo que sus compañeros en Cuba seguían haciendo y regresaron ricos, compraron casas, carros, mujeres y les sobraba para invitar o ayudar a sus amigos que no habían sido contratados en el exterior. Los peloteros contratados fuera, regresaban a Cuba, pasaban un mes vacilando y con la misma montaban en aviones y se regresaban a “sufrir” en los equipos profesionales que los “explotaban”.

Entonces el deporte se hizo eco de la misma contradicción existente en todo, en toda Cuba. Los que se quedan y juegan pelota en Cuba, no tiene ni pelotas para jugar y los que se van al capitalismo salvaje y brutal, mejoran enormemente por salarios millonarios, regresan a Cuba de visita y a los pocos días, están desesperados por volver a sus países de contratos. ¿Dónde está lo de la explotación del capital y lo de la plusvalía y lo del disgusto de los explotados y su lucha contra los explotadores?

¿Cómo entender lo de las zapatillas rotas, la falta de pelotas, la falta de encuentros deportivos como entrenamiento?, ¿Cómo entender que los equipos de beisbol provinciales viajen dentro de las guaguas con un saco de azúcar prieta para tomar con agua? Estamos en la era de las rápidas y fáciles comunicaciones, entonces los peloteros que salen, ya sea por contratos o quedados, se comunican con sus amigos peloteros en Cuba, les enseñan sus casas, sus carros, sus cadenas de oro, tan importante en el beisbol, sus cheques millonarios y todo eso, al final, lo que ha creado, pienso yo es una apatía en los deportistas, la misma apatía que existe en otros sectores de la sociedad cubana. Si los jóvenes cubanos, incluso muchos profesionales, no sienten interés por trabajar en Cuba, por qué pensar que los peloteros quieran jugar pelota.

Es la misma mierda. Todo se ha afectado, como consecuencia de la economía, pero no, no tan sólo por esa afectación. Cuando fui niño y joven, los deportistas no tenían privilegios extras, vivían en sus provincias de origen de forma humilde, cobraban los salarios establecidos para nada altos, jugaban con pelotas, trajes, etc., fabricados en Cuba y no usaban cadenas de oro, pero si, salían a ganar. El ganar, el tirarse para coger una pelota, el sacar un double play, o sea, dos out en la misma jugada, el meter un cuadrangular, formaba parte del orgullo personal que los convertía en héroes. No había nada más importante que las personas de pueblo te pararan en la calle para saludarte, para tocarte, que las personas gritaran tu nombre y que los niños, al preguntárseles cómo quién querían ser cuando grandes, dijeran tu nombre.

Hoy, si la pelota está como está, qué pensar de la natación, la gimnasia y gimnastica, el tenis de mesa, etc. Creo que esos deportes deben estar prácticamente en extinción, lo que, más allá de estar a favor o en contra del gobierno, como cubano, me da pena.

Hoy no soy fanático a la pelota cubana, ni a las Grandes Ligas norteamericanas, pero siento pena, me imagino que a los cubanos nos pasa lo mismo que a los egipcios, que sabiendo o no, se deben sentir orgullosos de las pirámides, lo mismo que les debe pasar a los parisinos cuando escuchan la palabra Paris. Es entendible que no tengamos ni azúcar, pero la pelota … Eso nos duele.

Dulces Incoherencias.

Hace ya algunas semanas, escribí sobre una variante puesta de moda entre algunos cubanos que frente a lo que está pasando Cuba, que por demás está decir que es el peor momento de su historia, ellos declaran a entrevistadores que no saben nada de esa realidad, que sólo son músicos, artistas y nada más y se niegan a comprometerse con la honestidad de decir lo que ven. Sabemos que no hay que ser políticos, ni conocer ninguna ideología, para ver que las casas se están cayendo, las calles están destruidas totalmente, los hospitales están peor que los campamentos que se montaban en las guerras del siglo XVIII y XIX, cada día es peor y más difícil comer y ahora con tal de aguantar el desborde, las autoridades están en la calle atajando con alguna que otra violencia, por decirlo de una forma linda, cualquier manifestación que por pequeña que sea, pueda desembocar en un gran problema de masas, etc.

Músicos y artistas cubanos, famosos, que hoy son millonarios en dólares, que han olvidado cuando no tenían ropas que ponerse, cuando nadie los escuchaba, cuando las autoridades cubanas no le daban un chance para cantar, ni actuar, ni eran invitados a la radio o la televisión, cuando tenían que delinquir, cuando estuvieron detenidos y presos. Cubanos que olvidaron que vivieron en barrios marginales, en solares y que su música fue censurada. Cubanos hoy, que, por la santa acción de la hipocresía y la demagogia, cantan y viven en Estados Unidos, disfrutando de las ventajas de la economía capitalista fuerte y al mismo tiempo “descargan” en el socialismo, a todas luces autorizados por las autoridades en Cuba. Cubanos que, sin ningún bochorno, tratan de estar bien con Dios y con el Diablo, y además hacer creer que esa es la variante para vivir. Artistas que después de cantar una canción en la Plaza de la Revolución, se abalanzan a abrazar y besar super cariñosamente a Fidel Castro, agradeciéndole por existir, sin, creo yo, que nadie se lo exigiera y luego montan un avión y viene a celebrar su cumpleaños en Miami, rodeados de amigos “gusanos”, cake de chocolate, traguitos, etc. Es una burla a todos. A aquellos que se fueron tristes o contentos y, sobre todo, a aquellos que se quedaron tristes o contentos. Son actuaciones que nos están diciendo a todos, estúpidos, ustedes no saben lo que es vivir.

No son pocos, hay muchos casos de esto hoy, en realidad no sólo músicos, sino otros muchos, que con tal de disfrutar a la Cuba que obtuvieron cuando salieron de ella o por continuar con miedo a no poder disfrutarla, callan o mienten. Cubanos todos, que en busca de popularidad y por supuesto contratos con dinero, vienen a Estados Unidos a hacerle un homenaje a Celia Cruz, aprovechando que está muerta, la misma cantante que todavía hoy está censurada en Cuba a la que nunca se le dejó regresar a la tierra que la vio nacer y a la que nunca defendieron. Cubanos todos, que, basados en una innegable fama internacional, se han olvidado de ese pueblo que les dio los aplausos para llegar a ser lo que hoy son.

No son pocos, estamos asistiendo a una gran selva llena de animales salvajes, donde cada cual está en el sálvese quien pueda, no importa si esto es a base de mentir, ocultar información, negar, etc. Lo importante es escapar a cualquier precio. Esto que a mí me sigue llamando la atención porque debo ser anormal, si recorremos la última historia de nuestro país, es fácil concluir que no están haciendo nada nuevo, están haciendo lo que muchos vienen haciendo y hacen todos los días. Si el problema es mentir para escapar, pues convirtámonos todos en unos mentirosos.

Animado por mis escritos que están en esta cuerda, un amigo me ha enviado un video, donde el cantante principal, no sé si el director y además el relacionista público de la agrupación cubana, Buena Fe, con un micrófono en mano, hace unas declaraciones políticas, en contra de lo que él llama bloqueo norteamericano a Cuba y por tanto para mí, en defensa del gobierno cubano y esto que no es nada nuevo como ya dije en el párrafo anterior, me llama la atención por la incoherencia entre lo que dice y lo que luego hace. Me parece que, con su discurso pausado, dulce y bien estructurado, con su repetida frase de, “bueno, mi gente”, porque el joven parece inteligente, se está limpiando con alguien o algunos, en la misma medida que se burla de otros, incluyéndome a mí.

Si quieren ver el video, pueden visitar: https://www.youtube.com/watch?v=nPwChhVVVXE y de esta forma, no confiar ciegamente en lo que yo puedo contar.

Debo decir que no conozco la trayectoria musical de este grupo, Buena Fe, no he escuchado jamás una sola canción. Los recuerdo cuando salieron de Guantánamo, provincia del oriente cubano, con aquella música muy elemental, con aquellas letras dulzonas, que nunca me llamaron la atención. Ahora, a cada rato veo que dan conciertos dentro y fuera de Cuba, delante de mucho público, lo que me lleva a pensar que tienen éxito en lo que hacen. Recuerdo que, al principio, no sé exactamente hoy, aparecieron vinculados a actividades de gobierno, cosa que es entendible porque no hay otra forma de hacerlo en Cuba, por lo que muy rápido entendí que no era lo que yo quería escuchar, me sigue gustando Santiaguito Feliú y Carlos Varela. No los estoy evaluando como músicos, desconozco casi de forma absoluta su obra, además de que no me interesa, aunque pueda ser buena, sin embargo, si le dedicaré algún tiempo aquí en mi blog, por lo llamativo de la actuación como persona.

En el video en cuestión, del cual reproduzco textualmente parte de sus palabras para aquellos que conozco no podrán ver las imágenes directamente, aparece el cantante principal, Israel Rojas, creo que la cara más visible de la agrupación, con micrófono en mano y un fondo de un solo color muy feo, para no distraer la atención. Israel dice:

“Además de injusto, inhumano criminal y de todos los términos que le se puedan achacar al bloqueo, yo, en lo particular, podría añadir que, en la medida que por mi trabajo he viajado y he estado en países del área sobre todo de América Latina y me he dado cuenta lo que el orden mundial les ha hecho a las clases menos favorecidas y también por qué no, lo destellos de progresos que han logrado sin bloqueo, me pongo a pensar en lo que seríamos nosotros capaces de lograr, nosotros que pensamos en las clases menos favorecidas, nosotros que hemos intentado ordenar un país tratando de que sea con todos y para el bien de todos, que nadie se quede rezagado, que nadie se nos quede sin educación y sin salud, qué lograríamos justamente si no tuviéramos bloqueo económico, cuantas cosas positivas, por qué no, podríamos legar a la humanidad en materia de experiencia, de investigaciones y también que nuestra propia juventud podría encontrar realizaciones sin necesidad de emigrar, (…), por eso y por otras razones es que voto contra el bloqueo”.

Este tipo es un cara de tabla, no me queda ninguna duda. Sus palabras, más que repetidas, encierran el mismo mensaje que trata de culpar a otros de las desgracias propias. Fácil solución. Es un cara de tabla porque, para nada tiene que ver el embargo hoy, en un país donde se construyen y construyen hoteles anunciados como 5 estrellas para un turismo inexistente, en el mismo momento que se están cayendo los edificios y casas por falta de mantenimiento o las personas por necesidades han construido casas que emulan los llega y pon de hace 80 o 100 años y muchas otras personas viven albergadas por 15 o 20 años, esperando que se les entregue una vivienda prometida. ¿Cómo se habla de bloqueo cuando se lleva años y años reconstruyendo el magnífico Capitolio de la Habana, símbolo de la magnífica sociedad burguesa, delante de un pueblo que están durmiendo en la calle por miedo a que los edificios donde viven se terminen de derrumbar?, ¿Hay cemento, arena, cabillas o no? 

Apartando el sentimentalismo histórico arquitectónico, se debería dejar que el Capitolio se derrumbara a cambio de que cada cubano tuviera una vivienda digna, moderna, cómoda donde vivir; total, hemos presenciado una historia donde se destruyeron muchas esculturas y monumentos por considerarlos burgueses, uno más no haría el cambio. Capitolio y hoteles contra viviendas, si nos guiamos por la teoría y las propias palabras de Israel, aquellas de no olvidar a las clases menos favorecidas, entonces son más importantes las viviendas.

¿De qué embargo habla el joven Israel, cuando parte de la comida que se vende en las tiendas en divisas, a veces muy cara, tiene el cuño de “Made in USA”, que no han tenido a bien ocultar?, ¿De qué embargo culpable de los males de Cuba habla el joven Israel, cuando el presidente recién electo coge un avión, acompañado de una gran comitiva, esposa incluida y se va de gira a visitar varios países, algunos tan lejanos de Cuba, no sólo geográfica, sino históricamente, como Irlanda? Visitas que cuestan al país miles de dólares americanos, cuyos objetivos no quedan claro, más allá de la muela y podrían haberse logrado a través de un teléfono o una video cámara. ¿De qué embargo habla Israel, que al parecer desconoce que, desde hace muchos años ya, los empresarios norteamericanos y sus productos, ocupan el mayor pabellón de la feria comercial en La Habana?, ¿De que bloqueo se habla cuando los artistas y músicos cubanos, incluyendo a Buena Fe, viene a cantar y luego disfrutar en los propios Estados Unidos, llevándose de aquí los dólares a veces de forma no muy ortodoxa?

Creo que el joven Israel, guantanamero, surgido a partir de la Asociación Hermanos Saiz, apoyado por la Unión de Jóvenes Comunistas, tiene que pagar la vida que lleva y de ahí su declaración increíble, con argumentos irrisorios.

Decir que, de haber dejado a Cuba sola, sin lo que él define como bloqueo, podría haber garantizado cosas positivas, que se podrían haber legado a la humanidad, es además de una vulgar mentira, un chiste. Cuba estuvo sola durante muchas décadas, en realidad no estuvo sola, sino que estuvo 100% apoyada por la URSS y el llamado Campo Socialista. Cuba fue parte de aquel bloque donde a partir de regalos e intercambios, todo se garantizaba. Durante todos aquellos años, nunca Cuba se quejó tanto del embargo, por el contrario, se burlaba de él y paralelamente se dedicó a gastar y dilapidar el dinero de derecha a izquierda. Cuba, luego de la debacle del comunismo mundial, abrió sus puertas a la inversión extranjera capitalista y se llenaron sus calles de españoles, italianos, mexicanos, canadienses, árabes, y otros, que corrieron frente a la llamada apertura de la economía cubana y metieron su dinero y sacaron el nuestro, mientras que, entre ellos y el gobierno, se daban las manos y las lenguas, actos que salvarían a la isla caribeña. Nunca estuvo sola, nunca se acordó tanto ni de América Latina, ni del “imperio”. De todo este reguero, amigo Israel, que ha sido enorme, hasta la hija de Raúl Castro, nada más y nada menos, de Raúl Castro, se empató con el italiano que hoy es su esposo y que debe pagar los espaguetis y el vino que la familia consume cuando se reúnen los domingos a almorzar al lado de la piscina.  ¿Y qué queda hoy?, ¿Se habla los domingos en la casa de Raúl, en la piscina, comiendo pastas importadas directamente de Italia, de salvar a las clases menos favorecidas?

Decir que la juventud cubana, o sea, yo, mis hermanos, mis amigos, nacidos todos después de 1959, no sentiríamos la necesidad de emigrar y pudiéramos haber encontrado nuestra realización dentro del gobierno revolucionario, no sólo es otra mentira vulgar, sino es la más asquerosa de las justificaciones a lo que ha pasado en Cuba. Ni hubiéramos encontrado jamás nuestra realización, salvo que nos hubiéramos dedicado, como Israel, a apoyar cada uno de los proyectos de esa llamada revolución desde su surgimiento como gobierno en 1959 hasta hoy.

La juventud cubana no emigra por el llamado bloqueo, porque la juventud cubana se mueve en dirección hacia donde sale ese llamado bloqueo. La juventud cubana que emigra no sale de Cuba porque el bloqueo la reprime, la separa, la excluye, la minimiza; sencillamente los jóvenes huyen de una realidad, que incluso en los momentos mejores que tuvo, implementó el criterio público de que están conmigo o están contra mí. No fue el bloqueo quien los puso preso por ser católicos, por tener el pelo largo, o por escuchar música en inglés. No fue el bloqueo el que los separó de las aulas por ser aparentemente homosexuales o por tener los más que llevados y traídos problemas ideológicos. No fue el bloqueo el que les pagó 198 pesos cubanos cuando se graduaron en las universidades, salario punto menos que de muerte. Para nada intervino el bloqueo cuando esos jóvenes inconformes protestaron, se lanzaron a las calles y fueron “popularmente” repudiados, agredidos, reprimidos, encarcelados, etc.

¿De qué bloqueo entonces habla Israel como causante de los males que hoy tiene ese país?, ¿Es culpable el bloqueo de los miles de caprichos comenzados y nunca terminados en la economía cubana o peor de aquellos planes, por docenas podemos contarlos, en los que se invirtieron millones de dólares y hoy solo son ruinas inoperantes? ¿Cómo el amigo Israel puede detectar lo que, según él, ha hecho lo que él llama “orden mundial” sin aclarar mucho a lo que se refiere, y no es capaz de, recorriendo la isla con sus conciertos, ver lo que ha ocurrido en los campos cubanos, en su agricultura, en los pueblos del interior y en la propia capital, llena hoy de solares, barrios marginales, destrucción y olvido como nunca antes? El tipo menciona a los más desfavorecidos, sacando la frase de uno de aquellos típicos manuales de marxismo, tratando de darle cierto contenido filosófico a sus palabras. ¿Más desfavorecidos tiene que ir a buscarlos a América Latina?, ¿Qué hay de los negros, de los que no estudiaron y no trabajaron en Cuba, de los que pueblan las abarrotadas cárceles, de los que vienen del interior a la capital y viven acinados en cualquier lugar donde se puede pasar la noche?, ¿Qué hay de las prostitutas, los pingueros, los travestis, más las otras miles de definiciones que como animales nocturnos, salen a luchar la noche en sus pueblos y ciudades?, ¿Qué hay de los que viven el Palo Cagao, La Corea, El Moro, debajo del Puente de la Lisa, etc., en la propia Ciudad de la Habana?

Ma parece que el amigo Israel, no sólo en el cumplimiento de su deber, para limpiarse de algo que seguro debe, dejándose utilizar como líder para la juventud que sigue su música, miente salvajemente. Sin embargo, esto no es lo peor.

Si pudiéramos decir que el amigo es sincero y que cree en lo que está diciendo, entonces YO LO APOYO. Creo en los que creen, aunque no esté de acuerdo con lo que dicen. Si el cantante de Buena Fe, cree en el comunismo como solución aplicable en la práctica en una vida, pues lo respeto. Es bueno, saber que, aunque hay personas que piensan diferente, tienen aún el decoro de defender sus ideas y vivir por ellas.

Esto no es nuevo, existen miles de ejemplos en la historia universal, incluso en la nuestra como pequeño y nuevo país, donde personas, poseídas por ideales, siguiendo sus postulados, respaldando sus actuaciones, se erigieron con determinadas posiciones, incluso a cambio de sus vidas. Esas personas, equivocadas o no, merecen SIEMPRE respeto.

Martí se montó en un caballo y se lanzó a la batalla, en contra del criterio de sus más cercanos colaboradores, incluyendo a Máximo Gómez, que casi le rogó para que se quedara tranquilo en el campamento, pues consideraban que el líder y alma de la Guerra del 95 se debía conservar para la dirección.  Maceo, frente a frente al Capitán General español, sabiendo de sobra que no podía mantenerse en la lucha, se negó a firmar el luego llamado Pacto del Zanjón, por considerar que esto traicionaba a los cubanos que habían luchado y trataba de terminar 10 años de lucha sin una verdadera independencia para Cuba.

Gandhi hizo innumerables huelgas de hambre que lo llevaron al borde de la muerte, sólo para lograr que los indios se dejaran de fajar entre ellos y de esta forma logar la unidad de todo un país. Mandela, prefirió alar más de 20 años en prisión ante de claudicar en su lucha contra el colonialismo. La Tatcher, descubriendo que el Reino Unido en un momento necesitaba un cambio de política, decidió dejar el camino libre, pues ella no podía cambiar, de la noche a la mañana, su posición. The Beatles, aunque no soy fan a ellos, se separaron, creando casi una crisis mundial, dejando a la mitad del mundo al borde de la desesperación, llorando y dando gritos histéricos de dolor, porque sus principales figuras, Lennon y McCartney no se lograron poner de acuerdo, con Yoko incluida en el brete, y decidieron no volver a verse jamás.

Fidel, aunque a algunos no nos guste, se metió dentro de un pequeño yate junto a otros 81 compañeros, tal como se meten las sardinas en una delgada lata y sin saber mucho de navegación, se dirigió a las costas cubanas y desembarcó para comenzar lo que él llamó revolución. ¿Estuvo loco o cuerdo?

Estos y otros miles de ejemplos de fuera y dentro de Cuba, enseñan. Fueron personas, quizás obstinadas, es cierto, pero en determinado momento tuvieron la honestidad de vivir como decían que pensaban. Esto, gústenos o no, es de admirar, pero el discurso del joven de Buena Fe, para nada se parece a esto que he descrito.

Israel, defensor público del gobierno cubano, enemigo y votante activo en contra de lo que muchos, tratando de aumentar el significado, llaman bloqueo, aparece en los Estados Unidos cantando y como todos sabemos recogiendo los dólares, muchas veces pagados por la izquierda, nada más y nada menos que acompañado de su esposa e hija, según he visto en fotos que se publican en internet y entonces, es como para dejar de creer en él.

¿Cómo se puede estar en contra del bloqueo, llamando enemigo número uno a Estados Unidos y al mismo tiempo venir a cantar y pasear a este país?, ¿Qué avala el descaro de pasar por la YUMA a cobrar en dólares?, ¿Cómo no se ha atragantado un pedazo de hamburguesa, cómo no se ha ahogado con un poco de Coca Cola al ver lo que este país significa de malo para el mundo?, ¿Hasta dónde está formando bien a su hija, de esas jóvenes que el pide y dice quererle dejar algo positivo, dejándola que disfrute enormemente de lo que él considera el mayor flagelo del mundo?, ¿En qué momento, amigo Israel, te acordaste, mientras disfrutabas de las grandes ventajas y bondades del peor de los imperios de la historia, de aquellos que tú personalmente llamas las “clases menos favorecidas”?

Entonces, ¿cómo creer en otro más que se para delante de una cámara a defender algo, con ideas no creíbles, con argumentos tontos, enunciado con aparentes sentimientos y que luego vive y pretende vivir y peor, escoge para los suyos vivir, como lo que tanto critica? ¿Cómo entender que el bloqueo oprima a Cuba, que sea la causa de que los jóvenes se tiren al mar o traten de escapar cruzando selvas y fronteras e Israel se vea disfrutando junto a su familia, como pocos en Cuba, la posibilidad que le da su condición de músico?

Israel, como otros tantos, es uno de los que pretende vivir bien en cualquier escenario. Vive en Cuba y vive bien autorizado por el gobierno diciendo que está en contra del bloqueo y luego viene a vacilar en el lugar del hijo de puta bloqueador. Dulces incoherencia.

Israel Rojas, al que repito, respeto su idea en contra del gobierno de Estados Unidos y su apoyo al gobierno cubano, debería seguir cantando en los municipios y cabeceras de provincias en Cuba, respaldando las ideas ideológicas que anuncia. Buena Fe debería seguir cantando en potreros, plazas y actos revolucionarios dentro de Cuba y debería cobrar pequeñas sumas de dinero cubano en defensa de sus clases menos favorecidas. Israel debería ir a cantar a Bolivia, no a un teatro, sino al campo boliviano, al mismo campo que trató de conquistar el Che en su intento de guerrilla; a Perú, pero no a los intelectuales limeños, sino a los cosechadores de coca, que hoy están extremadamente empobrecidos; deberían ir a cantar a Venezuela, imagino que para la familia de Maduro y su equipo, nada nuevo, pues en Cuba cuando la visitó Billy Joel, Rita Coolidg y Kris Kristofferson, sólo asistieron por invitación los funcionarios, sus familiares y amigos, a un concierto que se realizó a puertas cerradas, dejando afuera los verdaderos fans. Israel debería ir a cantar a África, allí en los quimbos, allí entre los que mueren de hambre y enfermedades.

Israel debería cantar en cualquier lugar del mundo que le diera la gana, pero si tuviera vergüenza, jamás vendría a cantar a los Estados Unidos.

No creo que sea mejor seguir repitiendo las mismas ideas que sirven lo mismo para Israel como para otros que tratan de jugar al DOBLE JUEGO, para ellos tengo la letra de una canción, de un genial poeta y cantante, por supuesto muchísimo mejor que Israel. Ella, por encima de todo lo que he escrito, puede explicar lo que se siente frente a casos como este.




Probablemente en su pueblo se les recordará
como a cachorros de buenas personas,
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas.

Probablemente que todo eso debe ser verdad
aunque es más turbio como y de qué manera
llegaron esos individuos a ser lo que son
ni a quien sirven cuando alzan sus banderas.



Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
Tienen doble vida, son sicarios del mal,
Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,
viajan de incógnito en autos blindados
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
a colgar en las escuelas su retrato.

Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías, listas negras y arsenales;
resulta bochornoso verlos fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande.

Se arman hasta los dientes en nombre de la paz,
juegan con cosas que no tienen repuesto
y las culpa es de otros si algo les sale mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Y como quien en la cosa nada tiene que perder
pulsan la alarma y rompen las promesas
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer,
nos ponen la pistola en la cabeza

Se agarran de los pelos pero, para no ensuciar,
van a cagar a casa de otra gente
y experimentan nuevos métodos de masacrar,
sofisticados y a la vez convincentes.

No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni recuerdan que en el mundo hay niños
Nos niegan a todos el pan y la sal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Pero eso sí, los sicarios no pierden la ocasión,
de declarar públicamente su empeño,
de propiciar un dialogo de franca distensión,
que les permita hallar un marco previo.

Que garantice unas premisas mínimas
que faciliten crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz
de este a oeste y de sur a norte,

Donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
un hermoso futuro de amor y paz