miércoles, 14 de octubre de 2026

693.- En cualquier lucha, hasta los cuerpos aparentemente más musculosos y fuertes, se desgastan rápido. (Segunda Parte)

Cuando no se tienen argumentos o no se quieren buscar, se tiende a respuestas facilistas que por momentos pueden convertirse en teorías que luego se repiten y repiten, tales como, un pueblo que no se rebela es un pueblo cobarde, disfrutan con el sufrimiento, todos son carneros, no les importa nada, se han acomodado, no tienen armas, etc., etc., etc.

Y no es falso que muchas de esas variantes pueden existir, pero jamás servirán, primero, para clasificar a todos, porque todos siempre es mucho y segundo, encontrar una solución que explique más cerca de la verdad, porque lo que sucede es más complicado para un simple pensador.

Otra variante, establecida por la gran propaganda totalitarista, no importa de derecha o de izquierda, porque utilizan los mismos métodos desde el poder, es que todo el pueblo, voluntaria y sobre todo felizmente, apoya el proceso y por eso perdura, cuando la realidad demuestra que nunca en ningún lugar fue así y no es así, aspectos sobre los cuales ya escribí y no voy a repetir para hacer este escrito más largo sólo por largo.

En el caso cubano a partir de 1959, que me queda más cerca, no es cierto que todo el pueblo cubano apoyó a la revolución y lo más paradójico es que ese no apoyo no fue exclusivo de los llamados burgueses, civiles y militares, que fueron afectados directamente en primeras instancias, esa oposición poco a poco fue sumando a muchos obreros, estudiantes, campesinos, familias enteras y algo más complicado de entender, a muchos de los que habían participado activamente en la lucha armada para tratar de derrocar a Batista, muchos de los cuales fueron a parar a la oposición también armada contra lo que había comenzado a ocurrir tan pronto una facción de las existentes porque no fue la única, el llamado Movimiento 26 de Julio, convertido en Ejército Rebelde con Fidel Castro a la cabeza, con maniobras más parecidas a mafiosas que revolucionarias, se estableció en el poder.

Claro que todos los interesados nos preguntamos, hasta cuándo y con esto nos es fácil apuntar a los que llamamos máximos responsables de alcanzar el éxito, pero se nos olvida, por sólo citar un logro que, por ejemplo, el conseguir la independencia de España nos costó a los cubanos 30 años de lucha contra el poder colonial español, con varias guerras diferentes organizadas. Tres décadas de devastación, muertes, hambre, éxitos y fracasos, traiciones, etc.

Se nos olvida que desde que se estableció la República Cubana en 1902 existió oposición, críticas, huelgas, sublevaciones armadas incluso y hubo que esperar a 1959 para introducir un cambio que se planteó radical, que en realidad visto desde hoy, fue más de lo mismo con otras caras. ¿Fue más valiente Fidel que Villena?, ¿Fue más honesto que Eddy Chibás?, ¿Las federadas cubanas actuales son más dignas que aquellas mujeres cubanas que desfilaron contra la dictadura de Batista?, ¿Frank País, José A. Echeverría y muchísimos otros que murieron, sólo fueron jóvenes aburridos que por no tener otra cosa que hacer, se dedicaron a las guerritas y jugar a los policías y los ladrones?, ¿Los comandantes, los capitanes, los tenientes, los simples soldados rebeldes que se pasaron al bando contrario al de la revolución que habían ayudado a realizar, estaban sólo imbuidos por un disgusto personal contra Fidel Castro?

Es cierto, ha pasado mucho tiempo de que esa revolución dejó de enamorar a los “sentimentales”, yo nací dentro de ella y ya tengo 63 años. Ha pasado mucho tiempo y sobre todo las condiciones de vida de los cubanos han cambiado radicalmente para mal, tan mal que casi no existe nada más malo teniendo en cuenta lo que fue la vida del cubano, que no vivíamos en quimbos, ni recolectábamos yuca y cazábamos jutías y eso tiende a desesperar y presuponer que debe haber un cambio, entonces por qué no ocurre ya, ahora mismo, mañana por la mañana y todo se resuelve de una vez, sabiendo los más lúcidos que de una vez no existe nada, de una vez sólo sería el comienzo de un camino que sólo en las películas se recorre sin tropiezos.

Las transformaciones sociales, para el caso cubano, radicales, no se logran en 24 horas, no se caminan sin problemas, tropiezos y retrocesos, no son una película de “Happy End” eterno.

No creo que exista una sola causa, nunca en los procesos sociales las causas son únicas, no es tan fácil como romper una piñata en un cumpleaños de niños, tampoco creo que cualquier análisis sea tan concluyente que no admita otro punto de vista. Los análisis que se plantean como únicos y tratan de establecer una sola opinión, dirección, conclusión, son tan totalitarios como el mismo totalitarismo que se está tratando de eliminar. Converso con mi madre casi diariamente sobre estos temas, por momentos hoy, ella se vuelve suavemente crítica, por momentos justificativa, en otros sólo pone cara de carnero degollado, así somos los humanos.

Entonces creo que, luego del estudio social que realizan los estudiosos, se puede dar una variante de lo que pasa en sentido general y dentro de eso lo que nos pasó a los cubanos y nos pasa, entendiendo exactamente que es sólo una variante, que para nada es un invento de Cuba, que para nada es una creación nueva de un grupo de personas en y desde el poder, por el contrario, es la imitación, el seguimiento de, llamemos, normativas, recomendaciones, clases, que ya otros habían aplicado con determinados resultados; claro, con pequeñas adaptaciones para una isla caribeña de música, ron, tabaco, de playas y mujeres hermosa, donde siendo honestos, la rigidez social, la disciplina colectiva, no es nuestro fuerte. No somos japoneses, vietnamitas, ni tan siquiera alemanes; no somos mucho latinoamericanos tal como bolivianos, peruanos, etc., somos caribeños y eso es bueno y malo a la misma vez. El mar como única frontera, funciona para bien y para mal.

Existen muchas teorías y practicas sobre la conducta humana y sobre la conducta de las masas, por lo que, primero, nada de lo que ocurrió es producto de la casualidad o espontaneidad, segundo, no dudar que fueron procesos diarios, semanales, mensuales, anuales estudiados y bien estructurados desde el poder para mantener el poder. Cada palabra, cada discurso, cada cara, cada movimiento de las manos, cada sonrisa y entonación de la voz estuvieron detalladamente estudiadas, aunque los actores no lo supieran y a los presentes hoy nos cuente trabajo imaginarlo. No hubo nada improvisado, no hubo nada que se hiciera que fuera el resultado únicamente de la emoción. No existieron esos sentimientos honestos, todo fue calculado. El engaño se convirtió en estrategia de gobierno.

Si algo hay que reconocer, aunque algunos nos duelan es que los gobiernos totalitarios y dentro de ellos muy especialmente los comunistas, de donde Cuba no queda afuera, han sido y aún son expertos en aquellos países donde existen, en la propaganda. Quizás poco se puede hablar de lo que esos gobiernos han logrado para la posteridad en cuanto a materia económica, reales y estables beneficios, etc., pero sería hasta tonto desconocer que paralelamente durante toda su existencia lograron y logran dedicar grandes presupuestos económicos y enormes potencialidades profesionales a la creación de imágenes favorables de calidad mentirosa, pero calidad, capaces de convencer a no pocos alrededor de todo el mundo.

Entonces: ¿Cómo en determinado momento se logra el apoyo de una mayoría al borde del fanatismo, en la misma medida que, con justificaciones oportunistas, se va eliminando a los que no apoyan, lo que trae como resultado la consolidación del poder?

Primero, hace falta una masa popular, esa que comúnmente llamamos pueblo, desconocedora, con poca formación política ideológica, con poca cultura y conocimientos de la historia, cosa que era precisamente el pueblo cubano y que muy a conveniencia utilizó Fidel Castro como maestro.

Un buen maestro, actor, histriónico, con dotes conversacionales, logra no sólo que lo sigan casi ciegamente, sino que logra cambiar la historia pasada y presente, sin correr el riesgo de cuestionamientos.

Esa masa enajenada se separa de su realidad. Esa masa tal como altamente drogada o profundamente alcoholizada deja de pensar y comienza a interpretar a través de las ideas de otro, llegando incluso a no ver las injusticias. Esa masa a la cual se ha ido enfermando, es capaz no sólo de apoyar las ideas o acciones más absurdas, sino de cometer hasta los actos más abusivos, grotescos y violentos apoyando ideas suministradas por aquel o aquellos que han escogido como maestros. ¿Cómo alguien, en nombre de otros, puede llegar a intervenir, nacionalizar, decomisar la honesta bodega o la pequeña empresa familiar de su abuelo o padre, habiendo sido esa bodega o pequeña empresa la que le permitió vivir, estudiar, comer y hacerse grande?

Las masas no necesitan ser torturadas, sólo necesitan de un buen maestro que las conduzca para bien y paradójicamente para el mal, porque está definido que los seres humanos tenemos una tendencia natural, bajo determinadas condiciones, a la obediencia. Por sólo mencionar un ejemplo que no es cubano, fijémonos en la Alemania de los años 30 y 40 del siglo XX y preguntémonos: ¿Cómo un pueblo como el alemán, uno de los pueblos históricamente más culto de Europa, de científicos de vanguardia, económicamente rico para aquella época, con tradiciones de óperas, pioneros en música, teatros, con un muy buen sistema educativo a todos los niveles, fue capaz de apoyar o al menos de hacerse el loco frente a los atroces crímenes de sus líderes?

La obediencia masiva, tal como enfermedad, llega a convertir hasta los actos más brutales, en simples tareas a cumplir. ¿Cómo un pueblo puede pedir a gritos paredón, paredón, paredón, o sea, muerte, a personas incluso que no han sido procesadas en juicios donde se demostró su culpabilidad?, ¿Cómo un pueblo puede llegar a gritar histéricamente, gusanos, escorias, mercenarios, traidores, acompañado esto de no pocas agresiones morales y físicas, a sus semejantes, a veces a sus antiguos amigos e incluso a muchos de sus familiares, por sólo pensar diferente?, ¿Cómo alguien puede declarar muerto en vida a su padre, hermano, tío, por no estar de acuerdo con un proceso, con una idea, incluso cuando ese proceso o idea lo había afectado personalmente?, ¿Cómo justificar o hacerse el loco frente el derribo de avionetas civiles o el hundimiento de lanchas en el mar donde incluso viajaban niños?

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