martes, 15 de febrero de 2022

438.- Ellas también bailan solas

Recuerdo que en varias ocasiones he escrito que me gustan los argentinos. Sigo siendo fanático a Fito Páez, ahora él más maduro, no puedo escuchar a Mercedes Sosa sin emocionarme y hasta encuentro encanto en aquel canto folclórico de Atahualpa Yupanqui, que dice “Porque no engraso los ejes me llaman abandona´o, Si a mí me gustan que suenen, ¿Pa que los quiero engrasaos?" Creo que el cine argentino es uno de los mejores de América Latina y dicen que la comida, sobre todo la carne, es muy buena. Se habla muy bien de la belleza de las mujeres en Buenos Aires. He descubierto recientemente a un psicólogo que aún a mi edad me enseña de forma muy pragmática sobre la vida y para colmo me he reencontrado con una antigua compañera de estudio que vive muy feliz en Argentina, por lo que supongo que yo también sería feliz viviendo allí. Quizás por eso la pasión y el respeto que siento sobre la historia que voy a contar.

Si hay personas que siempre me han inspirado una inmensa admiración son esas mujeres argentinas agrupadas en lo que se conoce como Madres de la Plaza de Mayo y Abuelas de la Plaza de Mayo. No sé por qué, no tengo idea, no soy argentino, ni tuve ninguna afectación personal con aquellos sucesos, no perdí a nadie, sin embargo, cada vez que me acerco a aquel momento, a aquellas mujeres, muchas nada jóvenes por aquellos años y los sucesos que lo caracterizaron, lo hago con un enorme respeto, tal como si algunas de ellas o todas fueran mi familia.

No voy a hacer aquí la historia completa, les recomiendo a que lean sobre ella. Es interesante, además conmovedora. Sólo hay que decir que, durante la férrea dictadura militar en Argentina 1976–1983, se calcula, algunos dicen que muy conservadoramente, que existieron 30 000 personas desaparecidas. Organizaciones argentinas e internacionales, más las declaraciones de familiares y los propios militares a cargo durante aquellos años, han afirmado que la cifra puede ser mayor, porque en realidad existieron muchos prisioneros y asesinados que nunca fueron reportados como tal y al no tener familia o quién los reclame, no aparecen en las listas, más que muchas familias por miedo no declararon a sus familiares desaparecidos.

En abril de 1977, tratando de pedir una audiencia al presidente de facto Videla y en espera de la atención de su secretario, 14 madres de prisioneros o desparecidos se dieron cita en la Curia Metropolitana, Buenos Aires. Al darse cuenta de que nadie las atendía y estaban perdiendo el tiempo, se movieron a la Palza de Mayo, lugar más céntrico, que está ubicada frente a la Casa Rosada, sede de la presidencia, lugar tradicional para manifestaciones políticas, bajo la siguiente idea muy lógica, individualmente no iban a conseguir nada, pero la presencia del grupo presionaría a que las recibieran.

Las 14 madres caminaron hasta la plaza y se quedaron paradas pacíficamente frente a la entrada de la Casa Rosada. Como existía un estado de sitio, policías se les acercaron para echarlas del lugar bajo el criterio de que estaba prohibido los grupos de más de tres personas. Ellas, haciendo caso omiso, comenzaron a caminar de dos en dos tomadas del brazo, alrededor de la plaza. La policía tuvo que soportarlo.

La próxima semana aparecieron más madres y así en los próximos encuentros. Ellas comenzaron a utilizar el pañuelo blanco que las identifica hasta hoy, hechos con pañales de niños, para representar a sus hijos y nietos desaparecidos. Esto es el comienzo de una lucha larga, con miles de dramas e historias que sobrevive hasta hoy a pesar del cambio democrático en Argentina a partir de 1983 con el gobierno de Alfonsín.

Guarden esta historia. 14 madres, caminando pacíficamente en círculos en una plaza, bajo una dictadura militar férrea y brutal, lograron crear un enorme movimiento, Madres de la Plaza de Mayo, cuando nadie quería hablar y menos reconocer el tema. Movimiento de amplio reconocimiento internacional, hoy con más de 40 premios internacionales.

Las Madre de la Plaza de Mayo pasaron de ser 14 mujeres que pacíficamente reclamaban los cuerpos de sus esposos, hijos y nietos, vivos o muertos, a más de 400 mujeres que se convirtieron en un prestigioso movimiento que lucha por los derechos humanos para el mundo, además de identificar a los militares que participaron durante la dictadura, asesinando, torturando, robándose niños bajo falsas adopciones, etc., para entregarlos a la justicia argentina para que paguen, o sea, sean juzgados y sancionados.

La historia demuestra esa famosa afirmación que dice que, cuando una madre pierde a un hijo, ya no tiene nada más importante que perder. Cuando una madre se siente despojada a la fuerza de eso que más quiere, esposo, hijo, nieto, es capaz de echarse el mundo a las espaldas y remover lo que tenga que remover. La historia que aún existe en Argentina es una muestra de que no existe el terror que paraliza cuando una madre tiene que defender a sus hijos y que el miedo humano y necesario, se supera constantemente.

Luego pasaron los años y en 1988, Sting, el casi genio, el casi único, el casi inigualable, estuvo en Buenos Aires por segunda vez. En aquella ocasión dio un concierto acompañado de otro inglés, Peter Gabriel. He visto ese video más de cien veces y les recomiendo verlo. Creo que no se puede ser visto sin uno emocionarse.

https://www.youtube.com/watch?v=-P9m-3mrflo


Como todo concierto de Sting, ahora acompañado de Gabriel, la expectativa fue enorme, la mitad del mundo siguió el evento y por supuesto miles de periodistas de las agencias más prestigiosas trataron de clasificar sus noticias. Miles y miles de personas en el lugar. Entonces Sting, ya marcadamente interesado por los problemas de los habitantes del mundo y ya con experiencia en campañas por la defensa de los humanos, en español, dijo:

“Cuando vine a Buenos Aires al año pasado, yo he visto miles de fotografías de desaparecidos. Hermosas jóvenes, jóvenes hermosos, niños hermosísimos. Yo me pregunto por qué la Junta Militar pensó que Argentina podría crecer sin estas bellezas. Yo me pregunto por qué la Junta Militar pensó que América Latina podría crecer sin este espíritu. Yo me pregunto por qué la Junta Militar pensó que el mundo podría crecer sin este talento. Esta canción está dedicada a los familiares de los desaparecidos”.

Luego, también es español comenzó a cantar su emotiva canción, “They dance alone”, (Ellas danzan o bailan solas), escrita precisamente para contar los sucesos de los desaparecidos, que mucho trabajo costó que fueran reconocidos.

“¿Por qué estas mujeres aquí bailan por su cuenta?
¿Por qué hay esta tristeza en sus ojos?
¿Por qué los soldados están aquí?
¿Sus caras fijadas como piedra?
No puedo ver qué es lo que desprecian
Están bailando con los desaparecidos
Están bailando con los muertos
Bailan con los invisibles
Su angustia no es dicha
Están bailando con sus padres
Están bailando con sus hijos
Están bailando con sus maridos
Bailan solas Bailan solas”

Grande Sting, en determinado momento de su canción, donde Peter Gabriel le acompañó en el coro, subió a un grupo de esas Madres de la Plaza de Mayo al escenario, con sus característicos pañuelos blancos y sus banderas blancas con sólo una silueta de un cuerpo humano sin rostro y una flor roja en las manos y les cantó la canción. Como si fuera poco, el Grande Sting dejó de cantar y acompañado sólo de la música, bailó con cada una de aquellas mujeres, con un respeto enorme, pero sobre todo con un contagioso cariño que desborda la pantalla del equipo donde se está viendo. Bailó con esas mismas mujeres sobre las que él había contado en su canción que bailaban solas. Bailó como muestra de reconocimiento y apoyo. Bailó para dar un mensaje al mundo. Bailó para que aquellas mujeres tuvieran con quien bailar.

“Es la única forma de protesta que tienen permitido
He visto sus caras silenciosas gritar tan fuerte
Si ellos dijeran estas palabras
También desaparecerían
Otra mujer en la mesa de tortura
¿Qué más pueden hacer? Están bailando con los desaparecidos
Están bailando con los muertos
Bailan con los invisibles
Su angustia no es dicha
Están bailando con sus padres
Están bailando con sus hijos
Están bailando con sus maridos
Bailan solas Bailan solas”

Todo esto para llegar a lo que quiero contar sobre Cuba y quiero decir desde ahora que considero que los cubanos, ni somos menos, ni somos anormales, ni tenemos ningún problema que nos diferencia con el resto de las actuaciones de otros seres humanos de otras latitudes. No somos mongos y si es cierto que muchos no reaccionamos como la lógica indica que deberíamos reaccionar, en tiempo y forma, también es cierto que, como cualquier pueblo, deberemos tener nuestros propios límites. Creo que, como pueblo, o sea, conjunto, hemos mejorado mucho en el camino hasta nuestra libertad del comunismo, aunque no pueda demostrar ahora mismo cuándo conseguiremos la mejoría total.

Hoy se sabe que, a partir de los sucesos del 11 de julio del 2021, el gobierno y sus fuerzas militares y para militares, autorizado explícitamente por su presidente, ha desatado una brutal represión contra parte del pueblo cubano, represión que hoy se mantiene.

A pesar de que el gobierno y sus lacayos internos, más sus repetidores, que, increíblemente viviendo fuera de Cuba, defienden al gobierno y a lo que aún llaman socialismo cubano, han tratado y están tratando de enmascarar, disfrazar, esconder, justificar, con sus siempre campañas de descrédito llamando delincuentes, vándalos, mercenarios, a los que participaron en las pacificas manifestaciones, las fotos, las entrevistas, las declaraciones y videos dicen lo contrario.

Existen millones de pruebas que permitirían hoy sancionar en cualquier tribunal serio a los autores represores por atentar contra los más elementales derechos humanos de un pueblo. Han existido miles de encarcelados y luego hoy, otro enorme número de sancionados a privación de libertad con sanciones aleccionadoras de más de 10 y 15 años. Juicios amañados, con testimonios falsos, con tribunales comprados y advertidos, con abogados defensores maniatados, con familiares reprimidos, apartados, imposibilitados de contacto con sus esposos, hermanos, hijos, etc.

Apareciendo por primera vez al público la detención y sanción a menores de edad por haber participado en las manifestaciones, lo que puede generar cierta confusión e incluso cierta defensa de los que todavía están emborrachados. ¿Menores de edad participando en marchas pacíficas que piden acabar con el comunismo? Si, menores de edad. Jóvenes, adolescentes, que están en contra de su situación, pero que, a la hora de ser evaluados, no reúnen los años para ser sancionados como adultos. Jóvenes, adolescentes que, por convencimiento o embullo, salieron a gritar “Patria y Vida”, “Abajo el Comunismo”, porque su realidad los lanzó a la calle, pero que frente a las leyes siguen siendo niños. Jóvenes que no mataron a nadie, que no robaron en ningún banco, que no pudieron ninguna bomba, sólo salieron a reclamar, lo que muy teóricamente para el caso cubano, es un derecho.

Adolescentes que fueron cazados como animales, sacados de sus casas a la fuerza, conducidos esposados, nadie puede desconocer que fueron maltratados físicamente y por supuesto más que maltratados psicológicamente. Adolescentes en calabozos, muchos, sin que sus padres supieran en los primeros momentos dónde se encontraban, o sea, durante esas primeras horas, quizás días, desaparecidos. Creo no exagerar, para los incrédulos o los que aún tratan de embarrar todo con vaselina, están por miles las fotos y los videos en internet.

Cada día me levanto y veo declaraciones de madres cubanas, que cuentan lo que están pasando con sus hijos detenidos en espera de juicios y ya sancionados. Madres que lloran frente a las cámaras de sus teléfonos pidiendo ayuda. Madres enfermas, desequilibradas, cansadas, que son, junto a sus hijos, chantajeadas, abusadas, reprimidas, presionadas por el gobierno. Madres que tiene preso no sólo a un hijo, sino a dos y a tres al mismo tiempo, en diferentes lugares, a las que se utiliza para contra sus propios hijos. Niños que están sin padres en sus casas porque sus mamás, único sustento hasta esos momentos, hay están dentro de calabozos, por sólo haber salido a reclamar precisamente la mejoría para los niños que tenían en sus casas.

Es triste ver a madres llorar frente a una cámara. Mujeres de pueblo, a veces de escaso nivel cultural que les permita explicarse bien y es triste precisamente porque todo el que estuvo detenido en Cuba, no importa un día, un mes, un año, sabe lo que los represores hacen con los familiares, saben las huellas que esto deja en los más cercanos, tanto para arriba, padres, abuelos, como para abajo, hijos, nietos, como para los lados, amigos, conocidos, etc. Entonces los sancionados son muchos, los que están dentro de los calabozos, más toda su familia que está aparentemente fuera de ellos, aunque todos sabemos que se tiene a la isla como cárcel mayor.

Hasta ahora, las madres lloran frente a celulares pidiendo ayuda. Otras, las más bravas, nos hacen los cuentos de los que les pasa diariamente. Algunas han tratado de salir a las calles para ver a sus hijos en los tribunales, cuando los bajan de los camiones donde los trasladan de un lugar a otro. Pero, de ahí no ha pasado, por lo menos hasta el momento y entonces me pregunto: ¿Cómo 14 mujeres pudieron pacíficamente crear un movimiento que, a pesar de que también trató de ser desconocido y escondido, movió al mundo, llamó la atención sobre Argentina y puso el tema de los desaparecidos y asesinados de una dictadura en el candelero mundial?, ¿Cómo esas madres sumaron a otras madres y a otras madres, donde como era sabido los militares en el poder, las agredían, reprimían, etc.?, ¿Dónde está aquello de defender a los hijos como furiosas leonas?

Es sencillo, claro desde mi cómoda silla, Hay que conocer la historia de las Madres de la Plaza de Mayo, quizás pedirles ayuda, quizás, ahora que está de moda la red, pasar un curso online con un solo tema: ¿cómo lo lograron?

Una madre cubana, llorando, desequilibrada de los nervios, filmándose frente a un celular, sola, no va a lograr mucho, pero 14 madres cubanas, citando oficialmente a la prensa internacional y a todas las organizaciones nacionales e internacionales que existen en Cuba, sentadas frente al Comité Central pueden empezar a cambiar las cosas. El gobierno las acusará de madres delincuentes y serán reprimidas, pero al día siguiente 37 madres se sentarán en la calle a conversar, el gobierno nuevamente las acusará, ahora de madres mercenarias y la policía las volverá a reprimir. Al día siguiente 57 madres, más padres, más hermanos, más los tíos, más los amigos que son familia, se volverán a sentar en la calle a conversar y así llegará el momento que no exista policía, ni calabozos, para reprimirlas.

Mucho he escuchado y personalmente repetido sobre la defensa de los hijos. Muchos, entre los que me encuentro, alardeamos de lo que somos capaces de hacer si alguien toca a uno de nuestros retoños. ¿Dónde está ese sentimiento ahora?

Y en realidad no hay que ir mucho a Argentina, Cuba tiene en su historia ejemplos de súper madres. La de Martí, la inigualable, según cuentan, de los Maceos, fábrica de producir hijos para la guerra, la madraza de Frank, Josué y Agustín País, la madre de Elian, que dio su vida y dejó a su hijo dentro de un salvavidas, pero además millones de madres y abuelas anónimas que han luchado a brazos partidos para echar a sus hijos adelante, lucha a veces no calculada, pero enorme. Madres que han visto partir a sus hijos para una guerra y los han recibido dentro de un ataúd cerrado, donde a veces ni cuerpo había, sólo una foto y una bandera. Madres que han despedido a sus hijos y los han visto partir por el mar sobre una balsa de construcción casera y nunca recibieron noticias de sus llegadas a tierra firme.  

¿Dónde están las madres cubanas, que, en defensa, como leonas, de sus hijos están dispuestas a derrocar a una dictadura, sin armas, sin combates, sólo con la persistencia de sentarse en el medio de la calle a conversar? No hay gobierno que pueda con esa imagen, no hay fuerzas represivas para reprimir a un pueblo entero. La imagen de una madre o abuela, arrastrada por la calle, que puede ser tu madre o mi madre, tiene que conmover a muchas otras personas. Una madre y otra y otra se convierte en una bola de nieve, capaz de movilizar, por ejemplo, al inglés Sting y llevarlo a Cuba a dar un concierto en favor de los “desaparecidos cubanos”.

“Están bailando con los desaparecidos
Están bailando con los muertos
Bailan con los invisibles
Su angustia no es dicha
Están bailando con sus padres
Están bailando con sus hijos
Están bailando con sus maridos
Bailan solas Bailan solas”

“Un día bailaremos en sus tumbas
Un día cantaremos nuestra libertad
Un día nos reiremos de nuestra alegría
Y bailaremos
Un día bailaremos en sus tumbas
Un día cantaremos nuestra libertad
Un día nos reiremos de nuestra alegría
Y bailaremos”

lunes, 14 de febrero de 2022

437.- “Para tus nietos”. ¿Optimismo o pesimismo?

Miremos seis realidades que ocurren en el mismo país en el mismo momento. Evaluemos los hechos, como dicen los norteamericanos.

  1. Cuba se prepara para celebrar el próximo abril un festival internacional de música, parece que de nombre San Remo, aunque por los problemas que ya comienzan a aparecer, las presiones internacionales, la renuncia de varios invitados extranjeros que han dicho no van a cantar en un país donde se violan los más elementales derechos humanos y se encarcelan a personas, incluyendo a menores de edad, por protestar pacíficamente reclamando sus derechos e incluso varios artistas nacionales, que se han comenzado a bajar, esgrimiendo “entendiblemente” razones de tipo personales, a lo mejor ya ni el nombre puede ser real. No obstante, sin conocer el costo, cosa que en Cuba nunca se llega a conocer, es fácil, por la tradición y experiencia vividas, saber que deberá costar muchos miles de dólares, más otros millones de pesos cubanos, sólo para que hoy la llamada “primera dama”, haga algo para lavar la imagen del desgobierno de su marido. Tal como si fuéramos Suiza, Mónaco o la misma Italia, madre de los festivales San Remo, Cuba, un país que se está partiendo en pedazos, sin agua potable, sin comida, sin medicamentos, con una población sobre todo joven que está restrenando, no la emigración, sino la huida, se entretiene en organizar eventos musicales para el beneplácito de la cúpula de gobierno.
  2. Se está tratando de impulsar un nuevo Código de Familia lleno de artículos tontos, pero en realidad la intención es de reparar sobre todo un asuntico con la niñez y la juventud que estaba medio suelto. Recuerden la historia sobre la que ya escribí de Hammurabi Díaz, tío de Díaz Canel, allá por el 1751 a.C. (antes de Cristo). Código de Familia para entretener, para dar la idea de que se está haciendo algo útil, para, en realidad esconder que no hay azúcar, café, ni papas. Código que, también por la tradición y experiencia vividas, ya está escrito y definido y sólo se anuncia para una falsa consulta popular, donde se aclara contradictoriamente que ese pueblo sólo podrá opinar, pero que nada se va a cambiar y menos se someterá el panfleto completo o algunas de sus partes a votación, o sea, algo así como: “ya yo lo definí, te lo comento para que luego no me acuses de que no te lo dije, puedo escucharte, pero te advierto, nada de lo que digas me interesa, menos va a cambiar mi idea”. Todo esto en un momento donde se le han arrancado de las manos a los padres y se han sancionado a privación de libertad a jóvenes menores de edad por salir a manifestarse el 11 de julio del pasado año o en silencio se está presionando a las figuras, sobre todo jóvenes, más visibles de la disidencia y por qué no la resistencia, a que abandonen el país, lo que antes pudiera ser llamado deportación.
  3. Campesinos cubanos, en un momento de crisis alimentaria, que yo recuerde y tengo buena memoria, la mayor crisis alimentaria de toda la historia a partir de la revolución, denuncian que miles de toneladas de, por ejemplo, tomates, coles, mangos, se pudren en los campos después de recogidas porque la estructura y burocracia del gobierno no los va a recoger. Esto genera que el campesino no reciba pago alguno por su cosecha, pero además que esos productos no lleguen a la población que pasa hambre. Paralelo, el campesino no puede vender sus productos de forma privada y muchas veces ni regalarla por temor a ser denunciado, multado, etc. Hambre en un país donde la tierra, a pesar del mal trabajo y lo rudimentaria de la labor agrícola, todavía, sin apenas abono, sin agua para regar, sin herramientas, menos con alguna tecnología moderna, produce. Mi padre me contaba que en las zafras que hizo e hizo voluntariamente nueve, muchas veces los macheteros, por hambre, salían a recoger mangos verdes para, mezclándolos con azúcar, hacer “dulce de mangos verdes en almíbar” para “apaliar” la falta de comida. 
  4. El Ministro de Economía, un pobre tipo víctima del gobierno, aunque un comedor de vaca también, que está puesto en su posición para recibir palos y compartir el desagrado que hoy la gran mayoría de los cubanos siente por el gobierno, asegura que las tiendas en dólares, que pocos productos tiene dentro, son beneficiosas para la economía nacional porque la impulsan, a pesar de que el pueblo, en un por ciento muy alto, no tiene acceso a ellas, las odias y las acusa de profundizar las divisiones entre los cubanos, en momentos donde la red de distribución nacional a la que estábamos acostumbrados después de 60 años, o sea, la regulada, murió, no existe y a penas oferta nada. Entonces la mayor parte del pueblo cubano, desformado y acostumbrado a vivir de lo que el gobierno garantizaba, hoy pasa hambre. Tiendas en dólares vacías, que obligan al cubano a comprar lo que hay, lo que aparezca, lo que llega, en la moneda que, paralelamente, es nombrada enemiga, explotadora, imperialista, que es garantizada por los que, todavía hoy o mejor, hoy con más fuerza, son reconocidos como gusanos, apátridas, mercenarios, entreguistas, etc. Hoy el valor del dólar en el mercado negro clandestino, pero casi oficial y público, está a más de 100 pesos cubanos y sigue subiendo.
  5. A partir de un acuerdo negociado en silencio entre los gobiernos de Cuba y Nicaragua, donde el segundo permite viajar a los cubanos sin necesidad de VISA, los isleños están saliendo en oleadas alocadas y desenfrenadamente para el país centro americano, llegando los pasajes de avión a costar cerca de 4 000 dólares. Unos pocos van a comprar a los mercados nicaragüenses y se regresan a la isla para trabajar y “engordar” el más que oficial mercado negro, pero la gran mayoría pone “pies en polvorosa” y comienza su viaje hacia el norte, la frontera de México con Estados Unidos. El gobierno cubano oficialmente publica en su TV nacional una intervención de la ministra de turismo nica, que asegura que los cubanos viajan a Nicaragua para ver de cerca los volcanes que no tienen en la isla caribeña. El mismo esquema de San Remo, la mentira publicada por la oficialidad, la mentira publicada para crear una opinión, la mentira que se trata de convertir para los crédulos en verdad. Decir que los cubanos están viajando para visitar el Momotombo,el Masaya, etc., no sólo es una enorme mentira, sino una gran humillación al pueblo cubano, una muestra más de lo poco que el gobierno siente por él.
  6. Un pueblo que, gracias a su enorme creatividad artística, sobre todo musical, hoy tiene dos himnos nacionales, el histórico, aquel que dice: “Al combate corred bayameses, que …” y el otro, “Patria y Vida”, recién ganador de muchos premios internacionales, incluyendo un Premio Grammy. Nada extraño para caribeños, viví en República Dominicana y ellos allí tienen paralelamente tres padres de la patria.  Un pueblo que todavía no sale a la calle masivamente a explotar al gobierno, pero cuando le dan un chance grita dos grandes frases, que un día deberán ser llevadas a los libros de historia, “Oye, policía pinga” y la cadenciosa y pegajosa: “Cuando yo diga Díaz Canel, ustedes dicen Singa´o. Díaz Canel, Singa´o, Díaz Canel, Singa´o”. Y que recién acaba de estrenar una conga santiaguera, con una gran y alegre participación popular, dirigida, o sea, lidereada por un joven negro que, para mí, muy simbólicamente viste un pullover con una bandera cubana en el pecho, seguido por otro joven, que toca un cencerro, vistiendo un sombrero de pirata, con un ojo tapado y todo, cuyo texto, elaborado a partir del mayor cuidado de nuestro idioma dice: “ya no me dan carne de “re”, de primera, ni segunda / el café me lo dan liga´o, la multipropósito perdió la junta / oyeeee, me quitaron el jabón de baño, hay que lavar con el detergente / me quitaron una libra de azúcar y liberaron la “pata” de diente. Oyeee, ya no existen los reyes magos, desaparecieron los juguetes, los niños están embarca´o, a los 7 años le quitan la leche”. Conga santiaguera arte, donde me parece ver a mi Viejo, arroyando, porque los santiagueros no bailan, la conga se arroya, vestido con una bata de casa, a la que antes allí le decían “kimona”, con los pantalones arremangados, unas chancletas de palo, (madera) y una sombrilla, Trocha arriba, Trocha abajo.

Esto, complicado de entender, está pasando ahora mismo, a la misma vez en Cuba, tal como si se tratara de muchos países. Esto, que puede ser perfectamente una buena muestra de lo “real maravilloso latinoamericano” creado por Carpentier, puede llegar a confundir y lo paradójico es que puede hacerlo con la misma fuerza y argumentos, lo mismo a la izquierda que a la derecha. Cuba es un país que parece que va a explotar por lo caliente que se pone y luego o paralelamente, tal como si tuviera un sistema anti-incendio desde el interior, muestra un frío gélido que desestimula. El mismo camino, tal como si fuera un elástico o muelle, se ve muy corto y alcanzable y luego se pone muy largo y enredado.

Es difícil, al menos para mí a la hora de escribir, definir una situación únicamente a partir de dos palabras claves. Siempre necesito escribir o hablar más. Cualquier hecho de la vida tiene muchas explicaciones. Mientras más personas intervengan, mayor sea la diversidad de todo tipo, entonces, cada una de estas palabras cobran vidas y variantes diferentes, incluso en la realidad, a veces, cuesta mucho trabajo verlas de forma pura, por lo que las actitudes de las personas se reflejan mezclando a la misma vez ambas definiciones, frente a un determinado hecho y proceso.

A mí me parece que por momentos podemos ser optimistas y segundos después podemos desarrollar una posición pesimista, porque, a veces, ningún proceso, hecho o acción es absolutamente de una forma u otra lo que nos permitiría estar en una posición u otra definidamente. Claro, todo esto dependerá de los implicados, de su fuerza, de su valor, de su historia, de su claridad, de su empuje, de sus ganas, de todo aquello que hacer ver una parte o posición por encima de la otra.

Existen personas que viven en positivo, se auto animan, se auto dan cuerda, ven, por encima de todo, sus sueños y esperanzas. Esas son generalmente optimistas, por qué no, líderes. Existen otras aparentemente contrarias, en las que priman los análisis más moderados, con más trabas y aspectos negativos, lo que los lleva a una vida o análisis pesimistas o cercanos a esa postura.

Es bueno decir, a partir de mi propia experiencia, que la vida es tan linda y rica y a la misma vez tan compleja y complicada, que lo de optimismo o pesimismo es parte de lo que todos los seres humanos pasamos diariamente. No recuerdo a nadie optimista todo el tiempo y digo esto porque a veces el optimismo desmedido deja de ser un sueño y alegría con vínculos terrenales y se convierte y confunde con una real locura o demencia. Pasa igual con el pesimismo. Las personas que transitan mucho tiempo en esa posición, llega el momento que, más que pesimistas, están enfermos, deprimidos, etc., y eso es otra cosa.

Todo, optimismo y pesimismo, nada más que posiciones humanas, están dentro de una posición cuerda, con una, más o menos, posibilidad de análisis. Lo otro, lo desmedido, lo irracional, para cualquiera de las dos posiciones, me parece enfermedad.

Veamos las definiciones más utilizadas.

Optimismo: ilusión, aliento, euforia, alegría, jovialidad, humor, entusiasmo, ánimo, esperanza.

 Pesimismo: apatía, congoja, decepción, desaliento, desconsuelo, desdicha, desesperación, desgana, desmoralización, despecho, dolor, enfado, infelicidad, melancolía, pena, quebranto, pesar, sinsabor, tristeza.

Todo esto y más, está inevitablemente relacionado hoy con Cuba. Yo, sigo en la posición optimista cuerda, que reconozco cada día se hace más complicada de mantener, porque existen muchas evidencias de la otra parte, de esa parte, no pequeña y no débil que asegura que no pasará nada, que todo es más rollo que película y que la sangre no llegará al río. Es a veces difícil mantener una posición optimista, frente a la realidad y a un grupo enorme de personas, queridas, que aseguran pesimistamente que nada cambiará, que los males de Cuba, generados por un desgobierno de seis décadas, serán eternos y que estamos condenados a nacer y morir sin lograr otra realidad, mala o buena, pero otra realidad.

Y esto me jode. Soy de aquellos hombres, ya casi maduro, que apostó toda su vida por el cambio dentro de Cuba. No recuerdo un momento a partir de mi adolescencia donde no haya planteado franca y abiertamente que esa llamada revolución era un fraude, que estábamos dirigidos por locos, que Cuba completa se encaminaba a la miseria económica y más que ella, a la miseria social, de valores, de ideas, a la que hoy se ha llegado. Es bueno, pero muy triste, recordar que hoy Cuba se acuesta pobre y en cada madrugada empobrece más. El amanecer de un nuevo día nos trae una posición más atrás de la que teníamos cuando nos acostamos y digo “nos trae” y “nos acostamos” conscientemente y no por error, porque cubanos, da igual si estamos dentro o fuera.

Me he pasado la vida, claro a mi nivel y dentro de mi entorno, discutiendo, a veces, discutiendo mucho sobre Cuba, lo que me trajo no pocas consecuencias en mi vida estudiantil y luego laboral, que ahora no vienen al caso. Salí de Cuba como muchos otros y me he refugiado en la sólida seguridad del duro, fuerte, agresivo y a veces despiadado exilio para mantener, lo que llamaría, mi lucha, siguiendo el nombre de un libro de un autor que ni mencionar vale la pena. Ahora desde aquí, detrás de mi PC, observo a Cuba y lo que veo es que, sin remedio, ni consuelo, sin escuchar críticas y consejos, camina francamente como el cangrejo, pero, además, como el cangrejo, que ya no puede estar más jodido porque le faltan algunas patas.

Sin embargo, mi optimismo, aún creo yo, con vínculos terrenales, me hacen seguir pensando que tiene que pasar, que estamos en un buen momento para sacar el comunismo del poder, no porque sea teóricamente malo o bueno, espectro enorme que la mayoría de un pueblo, cualquier que sea, no llega a calcular, no porque ha quedado demostrado por la vida de los padres europeos, que sólo es una etapa difícil entre capitalismo y capitalismo, sino, porque llámese como se llame, en el caso cubano, hoy ya en el 2022, no funciona, no tiene nada resuelto, no ha logrado sacar a un país de la crisis, por el contrario la ha profundizado en todos los aspectos donde la palabra crisis pueda ser analizada, porque con sus malas y más malas decisiones, sólo ha logrado destruir a un pueblo, o sea, a los seres humanos.

Lean a Viktor Frankl, sobreviviente del tristemente famoso campo de concentración Auschwitz, en su libro “El hombre en busca de sentido” o lean la historia de los sobrevivientes del hecho que se conoce como la Tragedia de los Andes en 1972 y podrán entender, que más allá de comida, ropa y posesiones materiales, el ser humano necesita encontrar un sentido a su vida, a lo que hace. Sentido, camino, huella que lo hace moverse. Ese sentido o significado en Cuba hoy se perdió para una gran mayoría.

Si contamos los que se han marchado de Cuba desde 1959, marcha que hasta hoy no se ha detenido y los que están dentro de la isla viviendo de forma incómoda por darle un nombre, más los que estando dentro de la isla no están de acuerdo con absolutamente nada de lo que el gobierno propone, viviendo lo que un día leí contado por el Cardenal Jaime Ortega Alamino, un “exilio interno”, el número de personas afectadas es de muchos millones.

Teniendo en cuenta ese 86% que dicen votó por la nueva constitución, donde se declara eterno, incuestionable e inamovible al partido comunista y a lo que ellos llaman sistema socialista, del cual en la práctica más allá del nombre, queda poco, pensando que ese por ciento fuera de verdad, de conciencia, conseguido en el año 2019, de allá para acá ha llovido tanto, que estoy seguro de que si sometieran a votación libre, sin presiones y chantajes, esos dos aspectos nuevamente hoy, no conseguirían ni el 8 con que comienza la cifra que ellos diariamente exhiben para decirle al mundo que todos los cubanos queremos al comunismo. Para demostrar lo bueno de la conquista española, los nativos en ese país enarbolan lo que se adelantó en América con el desarrollo que ya tenía España en 1510.

El gobierno cubano, tiene nada más y nada menos, que la figura de un presidente, que la mayoría de los cubanos no saben de dónde salió y peor, no confían en él. El gobierno cubano tiene un presidente desprestigiado, que dio la orden de “combate” contra una parte del pueblo desarmada, lo que ha desatado la mayor represión pública desde el año 1959. Y es ese mi optimismo. Si, es cierto Fidel fue el más malo, pero en aquello de “si salimos, llegamos y si llegamos triunfamos”, tuvo, aunque nos duela, mucha razón. Fidel, el diablo, tuvo y aún muerto, tuvo y aún tiene mucha ascendencia sobre el pueblo cubano, lo confundió, lo utilizó, siempre diciendo que era con cariño. Todavía hoy, frente a la cara del actual presidente Díaz Canel, muchas personas gritan: “viva Fidel”. Raúl, bueno, Raulito tiene un gran mérito, es el hermano de Fidel, que como hermano pienso que siempre le envió un cake el día de su cumpleaños, pero, Díaz Canel y, ¿Ese de dónde salió? Y de ahí mi optimismo.

Recuerdo que, en mi visita a Cuba, estábamos sentado en el portal de mi casa, compartiendo una de aquellas animadas conversaciones entre 10, 12 personas, donde todas hablamos a la vez y nos entendíamos y el tema que se impuso fue Cuba. Mi madre trataba, tal como hace una gata recién parida cuyos cachorros comienzan a caminar en muchas direcciones a la misma vez y los trae cerca de ella una y otra vez, trataba de que la conversación no se fuera a “mayores”, dejando siempre una frase de ilusión y hablando de un tal “proyecto”. En un momento, mi joven medio hermano y digo lo de medio para que se entienda el momento, o sea, era hijo no de mi madre, sino de mi papá con otra esposa, muy respetuoso y creo que, hasta temeroso, le preguntó a mi madre: “¿Alicia, pero esa mejoría de la que usted habla para cuándo será?” Entonces ella, con una de esas caras únicamente típicas de actrices como la norteamericana Joan Crawford, la mexicana María Félix o la siempre estelar cubana Raquel Revuelta, le respondió: “Para tus nietos”. Mi hermano aún no estaba casado.

sábado, 5 de febrero de 2022

436.- Otra vuelta a la tuerca que ya estaba apretada. (Segunda Parte)

Bueno, veamos ahora la nueva oferta del gobierno cubano ¿Qué pensar del nuevo código penal?, ¿Se puede cambiar, así por conveniencia, cada vez que un rey descubra que algo se le olvidó o algo no le conviene, incluso cuando está tratando de organizar los próximos 100 años de vida para que no lo molesten? Si, la historia de Hammurabi Díaz y por supuesto, la de Cuba hoy, con su rey Miguel Díaz Canel, demuestran que sí, que se puede hacer esto y mucho más.

La realidad siempre es más rica que la más grande imaginación. Cuba, su gobierno, representado ahora por su Asamblea Nacional del Poder Popular, lo que sería llamado en cualquier lugar del mundo sencillamente Parlamento, se encuentra enfrascada, dicen ellos, en “mejorar” a su conveniencia siempre obvio, el Código Penal vigente y con esto remendar, tal como Hammurabi y el sacado de ojos, algunos detallitos que faltaban para garantizar lo que ellos demagógicamente llaman “tranquilidad ciudadana”, que en buen cubano queda demostrado que significa la permanencia eterna del partido y gobierno comunistas sin que alguien intente cambiarlo, ni tan siquiera cuestionarlo.

Darle, en buen cubano, una vuelta más a la tuerca, que ya venía apretada en todos los sentidos de la vida cubana, a partir de los acontecimientos ocurridos el 11 de julio, que dejaron miles de apresados y ahora decenas de sancionados, donde, por cierto, se le están pidiendo sanciones que rebasan cualquier lógica de la interpretación penal, como, por ejemplo, 18 años de privación de libertad, a un joven manifestante menor de edad, que tiene sólo 17 años u otros 10 años a otro joven que rompió una foto vieja de Fidel, quizás porque había quedado feo en ella.

José Martí, en lo que luego escribió y se conoce como “El presidio político en Cuba”, teniendo 18 años, narra lo que pasó cuando en 1870 fue sancionado, por el poder colonial, a 6 años de prisión con trabajo forzado. Luego, por gestiones de su familia y amigos acaudalados, después de un corto paso por la, en aquellos años, conocida Isla de Pinos, en 1871, fue deportado a España, territorio donde quedó libre, pudo comenzar su vida de político, escritor, ensayista, revolucionario, etc. Seis años de privación de libertad sancionado por el más brutal de los poderes, el colonial, a una persona que evidentemente, comenzaba a cuestionarlo y trataba de demostrar la necesidad de una Cuba libre.

Muchos años después, a raíz de los sucesos de los ataques a los cuarteles en Santiago de Cuba y Bayamo en 1953, acciones que ocasionaron heridos y muertos, de ambos lados, o sea, los asaltantes y los asaltados, más la puesta en peligro de la “estabilidad” del gobierno de Batista, Fidel Castro, máximo líder de los eventos, fue sancionado a 15 años de privación de libertad. Luego, con la misma suerte de Martí, gracias a una amnistía dada por el propio gobierno sancionador, debido a múltiples factores o actores que intercedieron, fue liberado junto a todos sus compañeros de asaltos, en 1955. Por esta cuenta, mágicamente cumplieron sólo 22 meses de una aparente buena condena. Miren las fotos, parece, por lo bien que se ven, que se están bajando de un crucero, donde pasaron unas inigualables vacaciones.

Los más famosos presos cubanos antes de 1959, por cuestionar a sus gobiernos, por provocar asaltos y muertes, por querer una Cuba libre del poder colonial o de la dictadura militar estrenada en 1952, no cumplieron más de dos años de privación de libertad. Cómo han cambiado las leyes.

Veamos entonces lo que está pasando en Cuba y para eso nada mejor que mirar, dentro de todo, el código penal, análisis profundo que dejo a mis expertos y conocedores abogados, el artículo nuevo, propuesto, el 143. Llamo la atención que estos análisis corresponden a la propuesta de un nuevo código penal, o sea, el anteproyecto, que también, por tradición, todos los cubanos sabemos que de anteproyecto tiene poco, sino que, en líneas generales, esos artículos son puestos directamente por el gobierno y partido comunista y sobre ellos no hay nada que discutir. Lo de anteproyecto puede referirse al tipo de letra y tamaño a utilizar, el color de la portada, si de cartón o cartulina, si se imprimen mil o más ejemplares, etc.

Dice textualmente la “propuesta” del artículo 143:

"Quien, por sí o en representación de organizaciones no gubernamentales, instituciones de carácter internacional, formas asociativas o de cualquier persona natural o jurídica del país o de un Estado extranjero, apoye, fomente, financie, provea, reciba o tenga en su poder fondos, recursos materiales o financieros, con el propósito de sufragar actividades contra el Estado y su orden constitucional, incurre en sanción de privación de libertad de cuatro a diez años”.

Esto ahora, tal como lo de los ojos del culpable en la época de Hammurabi que les conté, viene a tapar esos pequeños huecos que no estaban cubiertos y que el gobierno descubre que estaba cojo, porque, aunque puede hacer lo que le da la gana, no tenía un cuerpo legal, una letra o párrafo dentro de un código que lo sancionara.

Es, a todas luces una acción, primero que todo desesperada. No hay comida, ni medicamentos, pero tenemos ahora que arreglar, reformular, agrandar, completar, etc., el código penal.

Segundo es una acción directa contra aquellas personas de la oposición, que trabajan como periodistas independientes o sencillamente narradores de la vida cotidiana, a los que ahora, sin mucho, se les puede acusar de “sufragar actividades contra el Estado y su orden constitucional” y nadie puede protestar, porque está en el código.

Esto en realidad no es nada nuevo, estos cubanos, que desarrollan una especie de periodismo o reporte, al margen de las hipócritas instituciones y personas que informan desde el gobierno, desde hace muchos años viene siendo reprimidos. Les entran a sus casas, les confiscan los escritos y los equipos, los retienen, los ponen detenidos, les sitúan guardias permanentes frente a sus casas para que no puedan salir a la calle, si hace falta sancionarlos a privación de libertad se les inventan unas causas comunes, como, por ejemplo, comprar un jabón por la izquierda, etc. No es la primera vez que uno de estos comunicadores cubanos, francamente en contra del gobierno, son agredidos, incluso físicamente, por su trabajo, pero además, no sólo los periodistas, llamados independientes, sino que muchos periodistas extranjeros, radicados oficialmente en Cuba bajo la oficialidad, han sido repudiados, invadidos, agredidos físicamente, y expulsados, por la siempre turba-mugre cubana, sabemos que muchos policías disfrazados de civiles, quienes han impedido o tratado de impedir que las noticias salgan de Cuba.

Es fácil para el gobierno ahora, poder decir: tu celular es pagado desde el exterior por tu primo y eso está hecho para desestabilizar al gobierno, porque tú, aprovechas el celular para filmar en la calle a la policía cuando le está cayendo a golpes a una mujer madre cubana, que pretende ver a su hijo cuando lo bajan esposado de un camión, frente al tribunal donde lo van a sancionar, o sea, a desgraciar su vida.

El gobierno, sobre todo su policía y agente de la seguridad, se deben haber cansado, porque pululan las imágenes de cubanos que, filmando por sus celulares, les dicen en sus caras, no me puedes tocar, el celular es mío, es mi derecho a usarlo. Policía y peor, agentes de la seguridad no identificados, porque en ese país no tienen por qué identificarse, que se tapan la cara o se esconden detrás de las ahora más que útiles mascarillas anti Covid para no aparecer filmados sobre todo en las publicaciones para el exterior.

El gobierno descubrió el detallito, el huequito y entonces, nada más fácil que a la carrera, proponer a la Asamblea Nacional, que por los resultados tiene poco que hacer, un anteproyecto de nuevo código penal con artículos más que sembrados. Ahora, pocos podrán repetir eso de que el celular es mío y es mi derecho a filmar, porque muy rápido alguien del poder le dirá, te equivocas, lo era, ahora tu celular pagado por tu madre desde Estados Unidos está sirviendo para desestabilizar la tranquilidad ciudadana, lo que quiere decir la tranquilidad del gobierno.

No sé cómo se puede redactar un artículo como este, sabiendo el gobierno que el 95% de los celulares, creo yo, son pagados desde afuera, o precisamente por saberlo, es que lo hace.

Esto no es nada más en contra de los celulares, porque el artículo aclara que puede ser también considerado un delito tener “recursos materiales o financieros”, o sea, pasa por el mismo análisis que yo pueda tener una resma de papel para imprimir, cuatro o cinco lápices o bolígrafos, una goma de borrar, etc., todo lo que pueda ser utilizado para escribir o publicar, por ejemplo.

Pero puedo tener una brocha para pintar, lo que puede ser utilizado para adornar una pared con el ya lema Díaz Canel Singao, un poco de keroseno, que yo utilizo para el quinqué, pero podría ser usado para armar un coctel Molotov o sencillamente un pedazo de pan viejo que puede ser utilizado para alimentar a una persona que se manifiesta en contra.

Por esa vía, el sistema digestivo o urinario pueden ser sancionados como posesiones complicadas, financiadas desde el exterior, porque una buena parte de los cubanos reciben remesas y otros se las buscan dentro de Cuba, porque el primero sirve para defecar y el segundo para orinar, lo que puede ser utilizado como armas para desestabilizar la tranquilidad civil. Y pensar en esto, ambos sistemas pueden ser considerados como armas del enemigo, porque al final sus poseedores están consumiendo productos financiados desde el exterior.

¿Cómo puede un gobierno probar lo del financiamiento? En realidad, no lo podrá probar, sino que puede ser que sea mencionado este aspecto como algo más en aquellos interrogatorios y luego juicios de aquellos que quieran ser desaparecidos. Si le pides a un cubano que abra su bolsillo y le encuentras un CUC o un dólar, es evidente que está siendo mantenido desde el exterior, pero además si le pides que te enseñe sus bolsillos y lo descubres con miles de pesos cubanos es posible que también sea mantenido desde el exterior, pero además de lo además, si le pides que te muestre sus medias, calzoncillos, blumer o ajustadores será más que fácil poder demostrar que están financiados desde el exterior y frente al primer cuestionamiento o acción desagradable podrás ser sancionado de cuatro a diez años de privación de libertad. Financiar no sólo es pagar en dinero, perfectamente en la situación cubana hoy, alguien puede ser financiado a través de leche en polvo, unos pollos, algunos refrescos, un paquetico de café. Bueno, ese sería uno de los mejores financiamientos para cualquier cubano, o sea, no me pagues en dinero, págame en caféeeeeeeeeeeeee.

Muchos dicen que las prostitutas en Cuba, por cierto, actividad social que ha aumentado ahora con el uso de internet, son diferentes, muchas cambian sus servicios sexuales porque las lleven a comprar a las tiendas ropas para sus hijos, batidoras o televisores o que les pongan una recarga desde Miami por el sexo a través de una pantalla. ¿Ellas, de no estar a favor del gobierno, no creo que existan muchas “jineteras” que lo estén, podrían ser acusadas de ser financiadas para actividades desestabilizadoras?

Recuerdo ahora con este tema del financiamiento, yo profesor del Instituto de Comercio Exterior, una profesora, no menciono su nombre por decencia, además no viene al caso, pero si ella me está leyendo lo recordará, me propuso dar un curso en una empresa. La entidad no podía pagar nuestros salarios en dinero, pero podía pagarnos con comida. Estábamos en medio del periodo especial, momento que le movió el piso realmente a muchas personas y la necesidad también tiene cara de hereje, entonces yo, también necesitado, pero loco, jocosamente le respondí: ¿pero profe cuántas libras de arroz o frijoles vale mi curso?, ¿por cuántas latas de carne puedo explicar el tema uno, el dos, el tres y así sucesivamente? Obvio, no fui.

No sé cómo un gobierno puede escribir un artículo como este. Es difícil de entender en un país de derechos, como se puede utilizar argumentos como estos frente a un juicio, o sea, tu celular es pagado desde el exterior, cuando el propio gobierno ha propiciado que esto ocurra y cuando todos los días Etecsa, empresa que monopoliza el servicio telefónico, promociona ofertar para que los familiares desde el exterior paguen en dólares o euros, megas para celulares, nautas, internet, etc.

No sé cómo se podrá demostrar que una presilladora o una libreta de escuela pueden ser materiales obtenidos para luchar contra la constitución cubana. No entiendo cómo a un detenido por discernir se le puede pedir que orine y a partir de eso demostrar que ha tomado cerveza y que esa cerveza ha sido comprada en dólares enviados por un hermano y que eso puede significar el intento por revertir el orden del gobierno.

Pero lo cierto es que como no estamos frente a un estado de derecho y más, los propios abogados de la defensa se parecen mucho a los fiscales, porque todos son advertidos de los resultados a alcanzar, ese artículo, primero, sirve de susto y trata como muchos otros de que los supuestos reprimidos se sigan o aumenten su auto represión. Segundo, es más que evidente que ahora se podrá convertir en un slogan comercial que se repetirá y se repetirá, algo así como: usted está sancionado a 10 años de privación de libertad, porque ha publicado en su celular un video que cuestiona al gobierno y hemos descubierto en el “famoso” período de instrucción que su teléfono móvil está pagado por un amigo desde el exterior, que probablemente esté en contra del gobierno, Como no podemos coger a su amigo, usted, amigo cubano, va detenido y sancionado y le cuento, en su caso, no hay familia, ni amigos, ni amnistía, como en el caso de Martí y su “más cercanos admirador” Fidel.

Yo que a veces me hago el tonto con eso de las pregunticas de “cómo se puede”, luego me respondo, pero es que siempre ha sido igual. Si se puede, aunque parezcan o sean aberraciones.

Les dejo dos cuentos de mi experiencia personal ya lejanos en el tiempo, existen otros, miles, de miles.

Busquen y lean el juicio al comandante Hubert Matos. Se publicó en Cuba al principio de la revolución y que leí muy joven, gracias a Pipo Martín, el Dr. Martín Landa Bacallao, abuelo de mi Normita y Robertico, mis amigos. Juicio donde el fiscal acusador y principal testigo en contra del comandante fue nada más y nada menos que el mismísimo Fidel Castro y verán lo que se puede hacer con las llamadas leyes. Pobre Hubert, apenas pudo hablar. Peor que en 1750 a.C.

Siendo yo joven, un día asistí como testigo de los acusados a un juicio laboral contra tres compañeros de trabajo en el Tribunal Municipal de la Habana Vieja. Trabajaba yo como historiador en el Museo de la Ciudad.

Mis compañeros reclamaban a la administración del museo por sanciones amparadas en falsos hechos. La otra parte, o sea, la administración, estuvo representada por Eusebio Leal, director del museo e Historiador de la Ciudad y su jefa de personal, uno de los personajes más tenebrosos y bajos que he conocido. En realidad, mis compañeros, ya desde aquellos momentos se identificaban con posiciones en contra, primero de Leal y luego de la revolución, uno de ellos, siguió su camino y hoy es una figura reconocida y de prestigio de la disidencia y oposición dentro de Cuba. Sanciones administrativas formuladas sobre falso hechos, que en realidad encubrían la intención de sancionar y expulsar a personas públicamente en contra, o sea, por su ideología.

15 minutos antes de comenzar el juicio, apareció Leal acompañado de su jefa de personal y entró en el tribunal, nosotros sentados afuera, y se reunió con ellos a puertas cerradas. Minutos después salió un funcionario del tribunal y dijo, los testigos presentes, pueden retirarse, no se les permite participar. El juicio no llevó testigos, se realizó a puertas cerradas con un tribunal que había sido minutos antes instruido. Conclusión, mis amigos fueron molidos y triturados. Leal con su gran poder, se salió con las suyas. No había nada que hacer, durante muchos años fue el dueño, rey, de la Habana Vieja.

Y fue así. Una de las partes implicadas en un juicio, se reunión, antes de comenzar, con el tribunal. Leal podía haber llamado por teléfono, los integrantes del Tribunal de la Habana Vieja lo conocían de sobra. Hubiera quedado más “ético”, pero eso no le interesaba. Entró caminando, mandó a cerrar puertas demostrando su poder, le hizo su historia sobre mis compañeros e imagino que pidió al tribunal la necesidad de sancionarlos. Obvio, identificado yo con mis compañeros, como testigo defensor, al poco tiempo tuve que irme también.

Entonces mis pregunticas tontas, esas de, pero ¿cómo esto puede pasar? Van seguidas muy rápido de mis autorespuestas: Pasa, siempre ha pasado.

jueves, 3 de febrero de 2022

435.- Otra vuelta a la tuerca que ya estaba apretada. (Primera Parte)

Con mucha frecuencia recuerdo a mis abuelas, lo que quiere decir que me voy poniendo viejo. Una de ellas, Tomasa, de origen campesino en Santiago de Cuba, con muy poca instrucción académica, pero una gran experiencia de vida, decía, “los mirones son de cera” cuando alguien llegaba y de pronto daba una opinión sin saber de qué se estaba hablando o, por ejemplo, sin estar trabajando con las manos, opinaba categóricamente sobre lo que había que hacer.

Los “mirones son de cera” es algo que repito con frecuencia y sobre todo Martica me entiende porque conoció a mi abuela con 15 años, por lo que tiene que haber escuchado la frase miles de veces. Me pasaba con Jonathan, cuando él era más joven, el cual, después de yo poner un cuadro en la pared, guiado por los manuales de Da Vinci, con nivel y todo y al finalizar considerar mi obra tan perfecta como la del maestro, llegaba, se paraba frente al cuadro y me decía, “está jorobado”. Frase que hoy dentro de mi familia se ha convertido en un constante chiste.

Así pasa con Cuba y aclaro esto porque sé que pasa. Acercarse a Cuba tiene muchos problemas, uno de los primeros es que los cubanos que están dentro de la isla, en no pocas ocasiones, dicen algo como, “los mirones son de cera”, o sea, es fácil estar afuera y dar una opinión, pero para opinar y saber lo que pasa hay que estar adentro.

Esto tiene un valor, pero relativo. Es cierto, el que está en “la caliente” como se dice ahora, puede tener, en dependencia de su capacidad de análisis, un mejor reflejo de su realidad concreta puede tener una información más rápida y detallada de su entorno más inmediato, puede saber inmediatamente a quién le dieron una galleta en su cuadra, lo que no quiere decir, a mi modo de ver, que tenga una idea total y acabada de todo lo que está sucediendo. Muchas veces los que vivimos en la Ciudad de la Habana, desconocemos totalmente lo que está ocurriendo ahora mismo en Santiago de Cuba a 1000 kilómetros de distancia.

Estar afuera, a veces, sentado en una cómoda silla, detrás de una moderna computadora, puede dar, y de hecho da, una visión más general, un detalle más pormenorizado, una rapidez más rápida, lo que permite, claro, teniendo un cerebro funcional, acercarse a cualquiera de los temas. Y es entendible, por mucho que duela. Marx, el genio, no escribió sobre el capitalismo agresivo después de trabajar 12 horas diarias, más “over time” los fines de semana, en una fábrica cargando jamones. Martí, el escritor sobre todos los temas, jamás la cogió con sus manos y sin casi vivir en Cuba hoy es nuestra referencia para todo, incluso para entender cómo las abejas fabrican la miel. ¿Qué decir de Fidel? Dirigente de guerras sin tirar muchos tiros, generador de ganado vacuno, sólo habiendo tenido relaciones con Ubre Blanca, su vaca amor, conocedor de presas, embalses, hidroeléctricas, nuclear atómicas, producción de malangas y papas, constructor de edificios y puentes, diseñador de ropas, promotor de la cultura cubana, la música, la poesía, la pintura, organizador de países, democracias, elecciones, guerrillas, etc., todo esto detrás de un buró, también sentado en una buenísima silla, quizás fabricada para él personalmente.

Vamos a Cuba.

Siempre recuerdo la historia de Hammurabi y su código, al que hoy llamaríamos penal, mandado por el propio rey a escribir en piedras, porque fue una de las preguntas que tuve que defender oralmente frente a un tribunal de tres profesores de Historia Antigua, presidido por el mismísimo Dr. Gustavo Du´Bouchet en el primer año de mi carrera de Historia. Du´Bouchet, no tan viejo, pero un poquito viejo, se recostó en una de aquellas cómodas sillas que existían en los podios de las aulas de la Facultad de Historia y se quedó dormido durante mi “gran” explicación a nivel primer año, pero de todas formas él fue el presidente.

Un día de 1751 a. C., (antes de Cristo), el Rey Hammurabi, se encontraba disfrutando de una bella tarde en su Mesopotamia, acompañado de tres bellas jóvenes, sobre las que algunos historiadores de la antigüedad dicen que estaban semi vestidas y otros aseguran que estaban totalmente desnudas, posesión de ropa nada importante para la ciencia historia analítica moderna.

En un determinado momento, su más cercano ayudante, acostumbrado a la escena, pero siempre nervioso por interrumpir, tocio tres veces para llamar la atención sobre su presencia y dijo:

_ Excelentísimo señor, mi Rey, representante del dios Marduk en toda Babilonia, dice el Administrador de Torturas que puede cortarle las manos y los pies, más desgarrar el abdomen del detenido mientras continua vivo, pero no puede sacarle los ojos, porque no aparece en el código que usted había mandado a escribir, en realidad esculpir sobre piedras, un año antes.

Hammurabi, medio disgustado sacó la cabeza por encima de uno de los cuerpos de las ya sudadas muchachitas, Mesopotamia tenía un clima caliente, ellas no se dieron cuenta, pues estaban muy entretenidas y ocupadas y preguntó:

_ ¿Eso es verdad? Mi código está muy completico

El administrador, casi que aparentando culpabilidad le respondió:

_ Si, mi señor, eso es cierto, podemos hacer muchas cosas, pero faltó ese detallito.

Hammurabi entonces, dándose cuenta de lo que se estaba perdiendo sobre su cama imperial, muy rápido le dijo:

_ Busca al escultor que escribió mi código en las piedras y dile que ahora mismo incluya lo de sacarle el ojo izquierdo o el derecho, o los dos a la misma vez a aquel que consideremos culpable. Cuando termine de esculpir la letra, mátenlo. Luego irás a ver al Administrador de Torturas y dile que todo se resolvió, que le saque, sin explicar mucho, los dos ojos al culpable antes de que muera y de esa forma damos a conocer la nueva ley. Cuando haya terminado, lo matan también y promueven a Administrador de Torturas a mi sobrino que me tiene loco desde hace rato con ocupar esa dignísima posición.

El ayudante lo miró, asintió para demostrar no sólo que había entendido, sino que estaba totalmente de acuerdo con todo. Estaba claro, de oponerse el tercer muerto hubiera sido él y después de varias reverencias que Hammurabi ya no vio, pues había sumergido su cabeza y otras partes del cuerpo dentro del grupo de muchachitas que formaban parte de su gobierno, lo que era en aquel momento su más importante contenido de trabajo, dio la vuelta y se retiró.

La historia recoge, como hecho relevante, lo que significó el Código de Hammurabi como la muestra más antigua de las leyes escritas, que el Administrador de Torturas y el escultor fueron sacrificados salvajemente por el sobrino del rey, el cual además de espiar a su tío en sus reuniones con las doncellas, estaba loco por acumular méritos sacando ojos, cortando manos y pies, descuartizando personas vivas, no les importa a muchas personas.

Esa es la historia y cada uno de nosotros puede interpretarla a su interés o diversión.

Claro, mis lectores más activos me dirán, pero Roly, eso ocurrió en 1751 antes de Cristo en la antigua Mesopotamia, eso hoy, en la vida moderna, no pasa. Todo está más organizado y regulado.

Noooooooooooooooooooooooooo. Eso mismo, o sea, el mismo Hammurabi con otros nombres, las muchachitas de la cama, hoy muchas veces militantes de la Juventud Comunista o el Partido Comunista que existen por confiables para amenizar fiestas, atender personalmente a los dirigentes, apoyarlos en sus momentos de debilidad, etc., existennnnnnnnn.

Selfis. Rey Hammurabi Díaz, 1750 a.C. Rey Miguel Díaz Canel, 2022. (Tio y Sobrino)

¿Qué decir del ayudante del rey, siempre nervioso, pero fiel, del Administrador de las Torturas, el sobrino, el primo, el ahijado, el conocido, el amigo, o el “Yunta” del dirigente? Esas categorías pululan y crecen en Cuba como las bacterias malas.

Observemos esta secuencia de fotos tomadas hace dos días, que yo, a mi nivel elemental de editor, he construido. Berta Soler, probablemente la mujer más reprimida, detenida, encarcelada y sancionada en Cuba, la mujer negra vestida de blanco, líder hoy de las Damas de Blanco, sale a caminar sola y manifestar su oposición al gobierno y pedir por la liberación de los presos políticos, sólo portando en sus manos una flor blanca.

2022. Hammurabi García, a pesar de su código, nunca imagino esto.

Como jugada cantada, de la nada, apostadas esperando por ella, aparecen siete mujeres vestidas de civil, pero que todos en Cuba sabemos que son del Ministerio del Interior o de la policía, mujeres que probablemente tengan entrenamiento para detener y reprimir. Siete mujeres se pueden contar fácilmente en la foto. Es probable que otro número parecido se encontrara como refuerzo esperando por la orden de ataque, por si Berta acababa con las siete primeras o por si de casualidad aparecía cualquier respuesta espontánea de los vecinos de lugar.

Berta, mujer negra, para la cual, teóricamente, se hizo una revolución, como siempre, una vez más es brutalmente reprimida en el medio de la calle. Ni Bruce Lee, en la vida real, podría haber combatido con siete mujeres gordas y entrenadas, arriba de él. Inmediatamente, cosa nunca vista en los regímenes represores anteriores, ni al mismísimo Hammurabi se le ocurrió, aparecen cuatro hombres portando una nueva herramienta construida para ocultar la imagen, o sea, la golpiza que está sucediendo. Entre otras cosas no sé si es más repugnante para hombres la tarea de reprimir directamente, arrastrar, golpear o cargar con esta sábana blanca como telón que oculta las acciones. ¡Que poco valen esos tipos!!!!!!!!!!

Una tela blanca diseñada con postes de madera, por eso la defino como herramienta, cuya función, en las manos de hombres también del mismo ministerio o de la misma policía es ocultar la imagen para los que, apostados desde sus balcones, como el caso de estas fotos, graban las imágenes para luego publicarlas. Todos sabemos que a el gobierno cubano no le interesa la opinión de los cubanos, pero esas imágenes en manos de organizaciones internacionales les puede complicar un poquito más el juego, en momentos donde los representantes del gobierno, del presidente para abajo todo el “mundazo”, como diría un amigo mío, se están desgañitando, diciendo que Cuba es un país donde se respetan los derechos humanos.

Muchos siglos después las acciones de Hammurabi han tomado una nueva forma. Ahora en Cuba, se tapa u oculta con telones blancos a las personas que se están golpeando brutalmente por salir a decir consignas. Si algo tuvo de bueno para la historia, según recuerdo, es que el código definido en Mesopotamia en 1750 a. C., (antes de Cristo) y lo ha hecho llegar hasta hoy como ejemplo, es que había que demostrar con pruebas la culpabilidad del acusado, de lo contrario el acusador era el que salía culpable y sancionado. Es cierto, Hammurabi mandaba a matar o sacarle los ojos a cualquier, basado en la famosa ley del talión, que imponía un castigo reciproco al crimen cometido, pero, coño, por lo menos exigía que el culpable fuera culpable de verdad y no se estaba guiando por chismes. ¿Berta Soler, culpable de qué es?

434.- La familia del hielo.

Gracias a TODOS por desearnos suerte en nuestro nuevo lugar. Las merecemos, somos buenos. JAJAJA. Reitero mis invitaciones, siempre habrá un espacio y una buena comida caliente. Como un buen rico, me traje a mi chef personal o privado, no sé cómo se dice.

La vida tiene sus encantos.  Hemos salido casi huyendo de Lincoln, contentos, sobre todo Marty, porque nos mudamos el 24 de diciembre y hasta esa fecha el frío no fue tanto e increíblemente no había nevado. En todo nuestro viaje de 15 horas seguidas, esa fue la idea que más manejamos, este año nos escapamos. Cosa extraña para un diciembre invernal en el midwest. Digo increíblemente porque los norteamericanos dicen que no existe navidad sin nieve, sin embargo, al parecer Papa Noel este año viajó sin abrigos.

Pero, como al parecer somos la “familia de hielo”, hoy acabo de levantarme y hay 28 grados F. Está lloviendo mucho desde ayer en la tarde noche y de madrugada debe haber bajado más la temperatura, San Antonio, una ciudad calidad, amaneció con hielo y un aire que no se puede estar afuera.

¿Maldición? JAJAJA. Mi mujer duerme aún, espero que se despierte para escucharla casi pelear. A mí el invierno me hace menos daño, cuando no es muchísimo llego a encontrarle su encanto, pero a Martica, no sólo es que le hace daño, claro es mucho más vieja que yo, sino que lo odiaaaaaaaaaa, tanto, que te paras a su lado y le dices, no aquello de “ahí viene el coco”, sino invierno y empieza a hablar mal de la naturaleza, por si acaso, con Dios incluido y todo.

Siempre sigue siendo un buen recurso, por un momento, cuando uno está jodido, mirar para atrás. Mientras escribo, me llama Jonathan para una llamada de control y se ríe cuando le cuento lo de los 28 grados en San Antonio. Ahora mismo Lincoln tiene 0 grados F, siempre les recuerdo que 32 grados F. son 0 grados C. para los que no se adaptan a las conversiones. Pero que, al mezclar frío, aire y humedad, se siente como -13 grados F., que es en realidad lo que importa porque es lo que llega y se siente en el cuerpo. Me cuenta, cosa que pasa mucho, que se volvió a equivocar y salió ligerito de ropa, tuvo que regresarse a buscar guantes, gorro, etc. -13 grados F., según la tabla, son -25 grados C. 

Sigo contento con haberme mudado. JAJAJA

Aquí les dejo las fotos de hoy



miércoles, 2 de febrero de 2022

433.- Finalmente, más temprano que tarde, nos movimos a San Antonio, Texas

Todo comenzó con esta foto el 24 de diciembre de 2021. En realidad, la idea de mudarnos a San Antonio nos venía dando vueltas y más vueltas y por una razón u otra, a veces objetiva, otras subjetiva, nos habíamos demorado.

Pero como todo llega en la vida, donde esa misma objetividad y subjetividad existe, pero uno dice: olvídate y métele, después de varios días de recogida, donde yo sigo teniendo las mismas cajas de cuando llegue a este país y mi mujer ha logrado acumular 10, 12 o más cajas que dicen: OJO, Frágil, Cristales, Cosas de Cocina, decidimos meterlo todo en un camión y volver a manejar 15 horas desde Lincoln, Nebraska, hasta San Antonio, Texas. Más o menos 900 millas, que son más o menos 1448.4 kilómetros, como desde Ciudad de la Habana hasta lo que debe quedar de la ciudad de Guantánamo.

Vivimos en Lincoln, o sea, el llamado midwest, desde febrero del 2013 hasta diciembre de 2021. Fue una muy buena experiencia.

Lincoln es una ciudad muy suave, capital del estado de Nebraska, no es una enorme ciudad, tampoco es un pequeño pueblo. Sus habitantes originales, son descendientes de alemanes, irlandeses, holandeses, por lo que priman las personas de ambos sexos de 6 pies y más, rubios o pelirrojos, de ojos azules, verdes o las otras múltiples combinaciones dentro de lo que conocemos como ojos claros. Por lo que era muy fácil de entender que nosotros eremos extranjeros, a pasar de lo cual, puedo asegurar que jamás en todo ese tiempo, al menos yo personalmente, sentí la más mínima agresión de ningún tipo.

Esto es bueno, al ser casi todos descendientes de inmigrantes, están más preparados para luchar o convivir con este tema. La otra población está compuesta por mexicanos, africanos, asiáticos, ahora muchos árabes y por supuesto, los emigrantes por excelencia, los pobladores de todos los lados, nosotros, los cubanos, pero en realidad ninguna de estas nacionalidades tiene la suficiente fuerza en número, ni en modo de vida, como para alterar el suave ritmo de los pobladores norteamericanos de toda Nebraska.

Llegamos en un invierno muy fuerte, vestidos con la mejor ropita que nos conseguimos o compramos en Miami, o sea, ropita para el invierno de una región muy calurosa y muy rápido nos dimos cuenta de que antes de comer, teníamos que comprarnos verdaderas ropas para el frío.

En todos estos años hemos pasado inviernos difíciles, nieve, hielo y sobre todo temperaturas muy frías como, por ejemplo -20 grados F, lo que significa -28 grados C, o sea, muchos grados por debajo de cero, lo que ha sido igual, por momentos, a un frío infernal.

No obstante, Lincoln y todo su frío invierno, no nos mató, por el contrario, nos permitió aprender, conocer de cerca a los norteamericanos, practicar nuestro idioma, porque el español no funciona y pasear por esa región tan diferente.

Admiración por el granjero, lo que para nosotros es el campesino. Nebraska y los estados vecinos tienen millones y millones de acres cuadrados, todos, hasta el milímetro, sembrados de maíz, soya y frijoles. La región es conocida como el granero de los Estados Unidos. El resto de la tierra es dedicada al ganado vacuno, porcino y avícola. Se come buena carne de res en Nebraska, pero creo haber conocido que es mayor la producción de cerdos y pollos. Actividades económicas que los convierte en estados ricos y fuertes económicamente y, sobre todo, de esa riqueza llamada vieja, o sea, la que produce la tierra. Muy rápido se descubre entre los pobladores, el orgullo de esos hombres y mujeres, también jóvenes y niños que aman el campo, los animales, las granjas, etc. No les importa New York, California. No les importa la bolsa o el turismo, no dependen de ellos. Muchos nacen y mueren y no conocen el mar, sin embargo, saben que, pase lo que pase, su trabajo creará riquezas.

Lincoln, nos permitió sobrevivir o mejor, por qué no, vivir bien. Nuestra economía creció y nos garantizó algunos lujos, antes no pensados. Nos permitió, además, como en muchas otras ocasiones, ayudar a otros.

Allí dejamos a muchos buenos amigos cubanos, algunos que nos recibieron, a otros que trajimos y ayudamos a instalarse, o conocimos sobre la marcha, pero, además, a pesar de todos los pronósticos y teorías de las diferencias culturales entre norteamericanos y el resto del mundo, dejamos allí muy buenos amigos “yumas”.

Amigos que nos pidieron que no nos fuéramos, amigos que nos agradecieron por todo lo que les habíamos enseñado con nuestras vidas, ideas, enseñanzas y modo de vida. Amigos norteamericanos que se acostumbraron a nuestros abrazos y besos constantes, a cualquier hora, cualquier día, a nuestras comidas, a nuestras formas de compartir y hablar todos de todo como locos, a nuestros momentos de alegría y a nuestros encabronamientos, lo que demuestra, a pesar de los prototipos que nosotros mismos, los humanos, nos creamos, los seres humanos somos iguales donde quiera, nos gusta el cariño, disfrutamos de una buena amistad y lo que no conocíamos, cuando lo tenemos, nos gusta.

Lincoln es una ciudad que enamora. Linda, organizada, de personas educadas y solidarias, donde el dinero rinde, pero, como ya dije, nada es eterno y hay momentos en los que hay que cambiar. Lincoln fue un libro bueno que se terminó de leer y se guarda con agrado.

Jennifer, Yordan y Mia, llevaban muchos años tratando de que tomáramos la decisión. Ellos viven en San Antonio, Texas, desde que llegaron a Estados Unidos y pasaron, también como nosotros los cuatro meses reglamentarios en Miami, tiempo para muchos necesario para entender que Estados Unidos es más que una ciudad al sur de la Florida.

Y, compitiendo con aquello del “momento ideal”, diciembre de 2021, marcó el despegue y sin pensar mucho en lo que tendríamos que enfrentar, nueva ciudad, nuevo estado, búsqueda de nuevo lugar para vivir y trabajar, nuevos aspectos de una cultura, etc., montamos y nos mudamos.

Entonces ahora vivo en San Antonio, que viene siendo la cuarta ciudad grande del poderosísimo estado de Texas, el más grande dentro del territorio continental, sólo aventajado por Alaska, donde ya saben, hielo y más hielo.

En Lincoln, Nebraska, ahora dejamos a Jonathan y Naty, quienes tuvieron que regresar luego de las fiestas de fin y nuevo año, porque tienen cosas que terminar allí, lo que hace que tengamos ahora que llamar a Lincoln todos los días y seguir interesados por lo que allí pasa, nieve, frío, tráfico, trabajos, etc. Ellos deben venir antes de mediado de año y entonces si tendremos el equipo completo de este lado. 

Entonces, primero, están todos invitados. Como siempre digo, todavía no he cambiado mucho y no hay que llamarme para visitarme o hacer planes para verme. Sigo, en algún pedazo de mi cabeza viviendo en Cuba, donde no había celulares, ni teléfonos públicos. Cuba, donde incluso tener un teléfono fijo en la casa seguía siendo un lujo y los amigos pasábamos a vernos. Si estabas compartíamos, sino estaba tu esposa, tu mamá, tu papá, etc., que también eran amigos. Si no había nadie, no importaba, la idea de pasar a verte era lo que primaba.

Segundo, he pensado cambiar el nombre de mi blog, porque la idea de “Lincoln in” ha dejado de funcionar y si pretendo escribir desde y sobre Texas, podría traer confusiones, incluso a mí mismo. Siguiendo la tradición, debería ponerle Álamo, porque aquí todo lleva ese nombre, pero me parece demasiado. Ya algún día escribiré sobre ese lugar, su historia y entonces quizás se entienda el por qué se repite tanto ese nombre, entonces para ser coherente y ubicarme primero y luego ubicarlos, cambiaré el nombre de mi blog por otro más cercano, que ahora mismo ni sé cuál podrá ser. A lo mejor, pondré un nombre provisional, para ver si luego aparece otro más definitivo. Algo así bien sencillo, que me permita seguir escribiendo, dejando ubicada mi silla y mi computadora sobre la verdadera tierra donde está.

BSOS a TODOS