miércoles, 10 de mayo de 2023

500.- Tal como si no pasara nada.

Según la información oficial emitida por el desgobierno cubano, tres borrachos "con insatisfacciones" convencen a una parte del pueblo de Caimanera, Guantánamo y desestabilizan al gobierno, obligándolo a tomar medidas extremas, cero internet, tropas militares entrenadas, que vuelven a reprimir a los que, aparentemente, sin darse cuenta, siguieron a los borrachos.

Fácil la tiene un gobierno cuando, no sólo está contradiciendo la realidad, sino que le importa poco la imagen y opinión nacional e incluso la internacional. Es como si para el gobierno cubano, todos, exactamente todos fuéramos anormales. Así, con este desprecio hemos sido tratados y siguen siendo tratados los que, de una forma u otra, por derechos, sentimientos, negocios, aburrimientos, entretenimientos, estamos vinculados a Cuba.


El gobierno cubano siempre ha actuado igual, literalmente defecándose, en buen cubano hay otra definición que ahora me ahorro por los susceptibles, en cualquier pensamiento racional, emite una información que ni ellos mismos creen. El gobierno cubano, a veces en voz de sus integrantes, incluyendo al propio presidente, otras, fabricadas por las figuras que lo apoyan, actúan diciendo, no importa lo que piensen de nosotros, no importa lo que se diga, emite este mensaje y cierra las puertas y ventanas.

Y fue así siempre porque el gobierno desde muy temprano monopolizó el control de la información por todas vías, televisión, radio, periódicos, revistas, vayas, sueltos, etc. Tan fácil fue por décadas, que a los que defendían al gobierno les resultó posible tratar de desmentir, anular, demeritar, desconocer hasta la más mínima opinión contraria. Base, soporte y justificación, por supuesto, de la represión y anulación. El gobierno cubano, como toda institución totalitaria, convirtió sus ideas y doctrinas en fe indiscutible, por lo que, entre otras cosas, logró, como con toda fe, que sus seguidores poseídos y fanatizados no pensaran, porque el gobierno sólo necesitaba repetidores.

Hoy las noticias corren más rápido, los cubanos sin comida, sin ropas, sin medicinas, sin futuro al menos en los próximos 100 años si no se ponen las pilas, tienen un celular en las manos, a veces más modernos que los que tienen sus familiares y amigos que viven fuera de Cuba, entonces filman, comentan, dan noticias. No obstante, aquellos que defendieron y aún defienden, hoy sin muchos elementos porque la evidencia es gigantesca, ahora apelan a que los que reaccionan, protestan, etc., son delincuentes pagados.

Y eso tiene Cuba, cuando el pueblo apoya cualquier medida del gobierno, es pueblo abnegado, trabajador, sacrificado, consciente, sólido, revolucionario, pero cuando ese mismo pueblo, esas mismas personas con sus mismos carnés de identidad, se manifiesta en contra, entonces son delincuentes, mercenarios, están pagados, son ingenuos y fáciles de engañar, etc. Así hemos vivido durante seis décadas. Eso también nos ha deformado.

Cada explosión en Cuba pasa por el mismo filtro. Primero son confundidos, luego son pagados mercenarios o ahora, sin mucho nuevo que decir, borrachos, pero además no están cuestionando al gobierno, no están en contra, sólo están un poquito disgustados por las picadas de mosquitos.

En los videos que circulan, se ve y se escucha a decenas de personas gritando Libertad, Abajo el PCC, Abajo Díaz Canel, Abajo Raúl, Díaz Canel Singa´o y el gobierno dice que estaban pidiendo cualquier otra cosa, puede ser algo así como que se estuviera preocupado y defendiendo a las abejas, con gritos de “Salven a las Abejas” porque nosotros, los cubanos, estamos acostumbrados a consumir miel todos los días de nuestras vidas.

Todavía hoy no existe el reconocimiento, ya no de la causa o causas, sino tan siquiera de lo que se está escuchando, sólo existe la única justificación, más que repetida hoy, el reconocimiento y la culpabilidad del enemigo externo, o sea, lo que el gobierno cubano y sus defensores llaman “bloqueo” como causante de TODOS los males que existen, además de prohibirle y obstaculizar el buen funcionamiento del gobierno. ¿Díaz Canel está bloqueado? Entonces, no es que no lo sepan, sino que no les da la gana de saber y no les importa lo que tú, yo, los cubanos de aquí y allá y el resto del mundo piensen. Algo así como no nos da la gana de escuchar y saber, por tanto, no está pasando, no está existiendo. Fin del cuento.

De los responsables, el único que no sabe de estos últimos acontecimientos es Fidel, porque yace, dicen, dentro de una piedra, aunque de seguro se lo imaginó antes de morir, pero el resto, lo sabe, lo domina, lo conoce a la perfección. No les interesa, no están para escuchar, resolver, dar la cara. Sólo están para mantenerse cada uno de ellos en el poder y para eso, mienten. Para ellos, qué de malo tiene el mentir, si al final todos los anteriores han mentido.

No vale la pena seguir describiendo lo que pasa con el gobierno en Cuba, baste decir que no van a soltar el poder, o sea, no se van a ir por las buenas y la única forma de que los cubanos todos, los de aquí y los de allá, podamos cambiar nuestras presentes vidas, es sacarlos por las malas, tal como se logró hacer en 1959 con el gobierno de Fulgencio Batista.

Ahora lo que me sigue llamando la atención es el circo. En cualquiera de estas manifestaciones, definidas por el gobierno como de un grupito de gente, lo anormal es la cantidad de espectadores que existen, o sea, la escena es la siguiente, unos que protestan, los represores que viene a dar golpes, arrastrar, llevarse detenidos y una enorme cantidad de personas que filman, comentan, se ríen, llaman a Dios, algunos gritan detrás de sus teléfonos y desde lejos, pero más nada.

Es cierto, yo no estoy allí, pero tampoco tengo el complejo del que se fue y murió, entonces tengo la posibilidad de pensar y expresarme. Caimanera, unas decenas de personas protestando pacíficamente, no hubo asalto a tiendas, no hubo atentado contra la propiedad estatal, otra decena de represores que llegan bajo la orden de acabar y una inmensa cantidad de pueblo, que está sufriendo lo mismo que los que están protestando, una inmensa cantidad de pueblo que se tiene que ver representado en esos que protestan, pero que no hacen nada. Observan la golpiza y sólo filman para poner sus videos en las redes, para que otros sigan protestando y quizás algún día le resuelvan sus problemas y cuando se dé el cambio deseado, cuando todo comience a resolverse, cuando aparezca la solución, entonces sumarse.

Esto llama la atención, pero si somos sinceros, no es nuevo. Es lo que siempre ocurre en Cuba, quizás en otros pueblos también, lo que pasa es que no tenemos memoria, no queremos pensar en el pasado o nos parece que una cosa no tiene que ver con la otra.

Para no ir tan lejos en el pasado, allá por nuestras guerras de independencia contra España, donde la historia ha inventado algo grandioso que no pasó, con la famosa revolución de Fidel, se creó la imagen de que todo el pueblo de Cuba estaba ensangrentado, que todo el pueblo de Cuba estaba de luto, que todo el pueblo estaba incorporado a la lucha, que todo el mundo colaboraba y que en Cuba existió una guerra que destruyó al gobierno y por eso la revolución triunfó. Eso es mentira, o al menos no es toda la verdad. Tanta mentira o tan poca verdad, ha hecho que nosotros mismos hablemos de un patriotismo y una dedicación magnificada de la cual no somos autores.

A esto puede dedicársele, merece dedicársele, un tiempo. Ni fueron tantos combates, ni fueron tantos los muertos, ni hubo tal destrucción del país, ni hubo un apoyo general, masivo, absoluto de todo el pueblo. Cuando se escucha hablar sobre la revolución, sobre todo cuando viene de boca de los protagonistas o allegados, tal parece que se vivió lo mismo que en Europa cuando la II Guerra Mundial, se habla de una guerra, de la cual parece que hasta el número de muertos que costó, eso de 20 000, es un invento o una mala estadística.

Es cierto hubo participación y apoyo de una parte, pero no fue ni por mucho la mayoría. Es cierto que muchas personas compraron bonos, donaron dinero, una parte de ellos como apostadores, o sea, jugando con los dos bandos para garantizar una posición frente a la victoria de cualquiera de los dos. No hubo ni tan siquiera el apoyo del partido comunista en pleno, por aquellos años llamado Partido Socialista Popular, lo que luego les costó a casi todos sus integrantes. Fidel no los perdonó.

A esa mayoría, o sea, a lo que se conoce como pueblo, se le llevó la revolución ya hecha. Esa mayoría se incorporó alegremente a la comparsa cuando la comparsa le pasó por delante. Hay que recordar que Fidel Castro entró en la capital el 8 de enero de 1959 montado en un tanque que venía de paseo por el Malecón, tal como una carroza de carnaval, no hubo tiros, no hubo muertos, no hubo edificios derrumbados por bombas. Mientras la comparsa no había pasado, muchos, la gran mayoría, estaba viviendo normalmente. Es cierto, podía haber existido un sentimiento contra los últimos años del gobierno de Batista, pero de ahí a que todo el pueblo se incorporara es diferente. La gente, lejos de los lugares de los llamados combates, seguían viviendo como si no pasara nada. La gente seguía visitando bares, cabarets, viajando y comprando incluso en los Estados Unidos, la gente seguía tratando de progresar. Ni el llamado a la huelga general en abril de 1958, logró paralizar al país entero.

Eso entonces ha pasado en Cuba siempre y pasa hoy y no lo entendemos porque queremos otra cosa. Queremos que todos salgan a apoyar a los manifestantes, queremos que todos se declaren en huelgas, queremos que no existan fiestas, conciertos, queremos que se pida a coro que se liberen a los presos políticos injustamente encarcelados, queremos que los que filman con sus celulares dejen de filmar y arremetan contra los represores, que les quiten a los reprimidos de las manos, que no dejen entrar o salir a los carros de la policía, etc. Y lamentablemente no pasa así, no porque seamos diferentes, es que nunca lo hemos hecho. Siempre para análisis como este, cuando queremos que el pueblo reaccione, se habla de la valentía y rebeldía de los mambises, tal como si eso tuviera que ser una herencia genética, pero, seamos sinceros y pensemos, ¿cuántos mambises fueron en total?

Queremos que el pueblo se inmole de una vez y por todas, solo que no contamos con que ese llamado pueblo no quiere inmolarse, cosa que es perfectamente entendible, porque sencillamente nunca es todo de un todo.

El pueblo de Cuba hoy, desorientado, dividido, desarmado, temeroso, desconocedor, inmaduro, heredero de décadas de tener que fingir, de tener que mentir, de tener que llevar una doble, triple vida, está esperando que la solución caiga del aire y entonces, de seguro, cuando pase la comparsa, se sumará a ella. El pueblo cubano hoy con más información y posibilidades de comparar, más influido por la vida en el exterior, más lejos de la Sierra y Girón, de Fidel, quiere cambios, quiere vivir y disfrutar, pero también, una gran mayoría, quiere que esos cambios lo hagan otros o que sencillamente caigan del cielo.

¿Qué justifica que hombres estén viendo que se está golpeando a mujeres y no se metan a defenderlas y que sólo se mantengan filmando con sus celulares las escenas?, ¿Qué justifica que decenas de personas no sean capaces de detener a un grupo de uniformados que los están reprimiendo, cuando se saben o tienen que saber que son mayoría? Bueno, en realidad pueden existir miles de justificaciones, puede ser que seamos un pueblo enfermo, que se acostumbró a la dependencia del papá gobierno, que se adaptó a esperar, que se conforma con que la solución la ponga otro, que está a favor de quejarse en bajito, con señas, pero que paralelamente vive de sus amigos y familiares que envían dólares. Puede ser increíble, pero muchos de los que hoy están inconformes, todavía dicen que añoran a Fidel Castro, que de él estar esto no ocurriría. Añoran al diseñador, fabricante, causante de todos los males que el gobierno actual exhibe, pero que murió con la imagen que se creó el mismo de “gran solucionador” de todos los problemas. Así de sencillo, como por arte de magia.

Y esto sobre lo que reflexiono aquí, es sin dudas la mejor herramienta del gobierno, utilizada contra nosotros mismos. Esa ha sido la mejor inversión, sobre todo el llamado trabajo profiláctico, palabrita más que utilizada por los órganos y personajes represivos. Ese ha sido el triunfo, para que hoy no exista ni lo más mínimo, pero que todavía hoy, sean muy pocos los que protestan en comparación con los que filman con sus celulares.

Y esto no me lo invento yo, ha sido la estrategia de años tras años. Mucho nos llama la atención la represión pública, o sea, hombres uniformados, armas, técnica, incluso perros, pero, estamos desconociendo que esa represión, en su forma secreta, personal y “profiláctica” ha existido siempre. No conozco los números, pero estoy convencido que el gobierno cubano ha dedicado millones y millones de dólares y pesos cubanos para armar y mantener un ejército vestido de civil que se encarga del control de persona por persona, bajo la vigilancia, la presión, el chantaje, la humillación, la fuerza.

Existe ahora mismo un audio filtrado de una conversación de un agente de la seguridad del estado, un tal Luisito, sabemos que no es su nombre real, con un profesor cubano, Pedro Álvarez, que fue sancionado por cualquier cosa inventada, que cumplió un año en prisión y ahora cumple una sanción de 5 años en su casa. Está en libertad, pero sigue preso, sigue vigilado, sigue presionado, a cambio de que no abra más la boca y no se meta en nada más nunca. Esta conversación filtrada, que yo he escuchado en mi casa, es el diario actuar del poder contra un pueblo, uno a uno, persona por persona, familia por familia, cuadra por cuadra, centro de trabajo por centro de trabajo, escuela por escuela, porque el gobierno nos conoce.

La primera persona, arrogante, prepotente, abusador, chantajista, etc., llama al segundo para amenazarlo, coaccionarlo, para tratar de demeritarlo y asustarlo. No voy a insistir en esto, esa forma de trabajar es clásica en los organismos represores, pero en parte de la conversación, el primero le dice: “Pero lo que pasó allá en Guantánamo no tiene que ver nada con usted, lo que pasó allá fueron cuatro borrachos que criticaron al gobierno, ¿Eso tiene que ver con usted? (..) Usted sabe muy bien que lo que pasó en Guantánamo no tiene nada que ver con Cuba, porque ayer La Habana estaba de fiesta, ayer todo el mundo estaba bailando en La Piragua y a nadie le importó lo que pasó en Guantánamo”.

Es duro escuchar esto, pero es verdad. Las autoridades utilizan cualquier argumento para desmoralizar y asustar, pero lo más duro es ver como manejan la información, en Caimanera fueron cuatro borrachos, pero en Cuba no pasa nada, en La Habana la población estaba entretenida disfrutando en un concierto que se daba en La Piragua, Vedado.

Y esto es hasta cierto punto entendible, la gente necesita también desconectar, bailar, emborracharse y tratar de terminar “pegándose” a alguien del sexo opuesto o de su mismo sexo. Es humano. Pero esa humanidad, la utiliza el gobierno como herramienta y como imagen para demeritar a los cubanos que luchan por mejorar. Es fácil focalizar los hechos en un grupito de descontentos, casi siempre mercenarios pagados, al resto, al gran resto, créenle una fiesta, pongan música y que corra el ron.

Del latín “Panem et circense”, o sea, pan y espectáculos de circo, atribuida a un poeta satírico que vivió en Roma, es la mejor estrategia inventada por un gobierno para distraer la atención del pueblo frente a cruciales problemas sociales o conflictos políticos. No pasa nada porque la gente está disfrutando. Cuba está en paz. Se sigue avanzando.  

Hoy recuerdo a mi abuelo materno, quien me contaba que cuando tenia que salir huyendo de Santiago de Cuba porque estaba buscado por la policía batistiana, se refugiaba en La Habana, donde no era conocido. Mientras los santiagueros, estaban poniendo los presos, heridos y muertos y apoyando la lucha clandestina y la armada en la Sierra Maestra, La Habana, la gran capital, se encontraba en carnavales.

Mientras en Caimaneras, hace unos pocos días y en otras partes de Cuba, los cubanos vienen protestando por su realidad y exigen cambios, nada extraordinario, cambios para vivir dignamente, Ana de Armas, nuestra Anita, única cubana nominada a un premio Oscar en la historia de la Academia, viajó, disfrutó, bailó y festejó despampanantemente y se reunió con instituciones de gobierno en la isla cárcel, tal como si en ese país no pasara nada. Sobre ella escribiré luego.

Nota: Al cierre de este escrito, ya cinco personas de los que participaron en los sucesos de Caimanera han sido arrestadas y serán procesadas por los tribunales. Imagino que los tres borrachos y los otros dos que les vendieron o sirvieron los tragos. Eficiencia de la "justicia revolucionaria".



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 3 de mayo de 2023

499.- Pensamiento contrafactual: ¿y si hubiera sido lo que no fue?

Cada día resulta más difícil entender qué pasa con el pueblo de Cuba que está en Cuba. Aclaro esto, porque, aunque soy cubano de origen, quizás todavía de cerebro, ya no estoy allí, por lo que siempre resulta muy complicado opinar.

Cuando alguien intenta, sin reales argumentos casi siempre, callarte o cuestionar tu posición, lo primero que aparece es la idea de que te fuiste. Irse es, para muchos dentro de la Cuba de hoy, como morir, como no existir. Tú te fuiste, quiere decir para muchos, tú no tienes tan siquiera el derecho de pensar. Muchos, para burlarse o demeritar argumentos, te mandan a regresar a Cuba y te piden que hagas una nueva revolución.

¿Qué pasa? Es la pregunta que siempre aparece cuando tratamos de entender. ¿Por qué todos los días vemos pueblos que sale a la calle a protestar, a veces por realidades, a veces por inventos y manejos de la sociedad y sobre todo de la política y la ideología? Conocemos que, tal como recoge la historia, existen pueblos que han sacado a gobiernos, incluso por la vía pacífica, o sea, sin guerras, tiros, muertos y heridos. Aunque muertos y heridos siempre existen, sólo que no van a las estadísticas. Entre otras razones, los pueblos desarmados, luchan pacíficamente porque se han cansado de poner los heridos y muertos anónimamente.

Cuba, al menos visto desde aquí, corre hoy el peor momento de su historia presente, o sea, desde que se inauguró un gobierno comunista que dijo trabajaría para mejorar todo hasta el infinito. Si nos pusiéramos a recuperar las promesas hechas sobre el bienestar que se lograría, pasaríamos mucho tiempo estudiando todo lo que se prometió y se alardeó para conseguir un pueblo orgulloso, como primer logro y luego sano y protegido. Promesas y más promesas para engatusar a los llamados “desposeídos”. Promesas y más promesas que no es de ocultar que convencieron a muchos, a millones, pero que se quedaron sólo en eso, promesas no logradas, obviamente por falsas justificaciones.

Sin desconocer que existieron periodos mejores al de hoy, no por la buenísima gestión del gobierno, sino por el super apoyo internacional, el financiamiento externo, la injerencia extranjera, ninguna de esas promesas hoy existe. Todo o casi todo ha sido un fracaso.

Durante décadas los gobernantes cubanos, durante décadas los mismos, se dedicaron a gastar, sin pensar en la posibilidad de que el boniato habría que sembrarlo para luego poder comerlo. Estaba, durante todos aquellos años, tan lejos la posibilidad de que no se contara con ese apoyo internacional, que jamás se pensó en una Cuba que tuviera que vivir de lo que producía. El papel de Cuba, exigido y auto impuesto, estuvo claro, sólo tenía que declararle la guerra a la potencia Estados Unidos, en aquella guerra absurda de “bloques” y los “hermanos” se encargarían de proveer. Cuba, la pequeña isla del Caribe, el David, contra la gran potencia mundial, el Goliat. Linda historia para engordar egos y para meter a un país entero en un pozo ciego, cuyo fondo está muy profundo.

Si nos guiamos por los fríos números con los que se heredó a Cuba en 1959 y los comparamos con los de hoy, es sencillamente para llorar. 60 años de desarrollo para atrás. No hay que ser muy inteligente, hasta los que por décadas apoyaron perrunamente ese sistema y digo perruna porque por momentos el apoyo fue furioso y violento, están abandonando el barco, muchos en silencio, pero abandonándolo. ¿Qué decir de los que no estuvieron de acuerdo?

Y entonces aparece una posible explicación, aportada por la sociología. No es la única, pero puede servirnos, al menos a mí me sirve, para entender cómo se convenció a un pueblo, cómo se manejó años tras años e incluso como todavía hoy se maneja para mantenerlo controlado, bajo el miedo, bajo el chantaje, bajo la promesa de que algún día ocurrirá el plan que ya lleva haciéndose por más de seis décadas.

El pensamiento contrafactual, es lo que la ciencia aporta para estos casos. El término no deja de ser moderno y complicado, pero hasta el más sencillo poeta lo puede entender. Joaquín Sabina, del cual no quiero decir que sea un sencillo poeta y así quedo bien con los sabinistas, en su canción “Con la Frente Marchita”, de 1990, dice: “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió”.  

Para apoyar a Sabina, leamos este pensamiento de Holman Guevara, puede parecer un trabalenguas, pero cuando se lee varias veces, nos puede resultar familiar.

“La izquierda, como su proyecto va contra la realidad, va a chocar, va a fracasar y como va a fracasar, va a tener que dar una explicación de por qué fracasó. Y para que perdure ese proyecto que va contra la realidad, pero no contra su bolsillo, tendrá que buscar una excusa, esa excusa es el chivo expiatorio.

El chivo expiatorio es la razón que el socialista da para explicar porque no ocurrió aquello que tendría que haber ocurrido, pero que nunca podrá ocurrir porque es enemigo de la realidad, lo que en las ciencias sociales se llama contrafactual.

Nunca te podré decir lo que hubiera ocurrido en el caso de que ocurriese lo que nunca ocurrió”.

Lo de contrafactual viene de hablar de un fenómeno que podía haber ocurrido si se hubieran dado determinadas premisas, circunstancias o hechos, pero que, en realidad, de hecho, nunca ocurrió.

Es una posición justificativa pues una persona, un grupo o incluso un gobierno, puede describir a exactitud, puede diseñar inclusive con colores, un futuro diferente y lograr que otros lo vean, pero que para haber existido algunas cosas debían haber pasado, entonces dicho evento, o sea, el futuro, nunca pasó, nunca llegó, pero a esa persona, grupo o incluso gobierno, le queda la posibilidad de justificar el porqué del presente y lograr que se apoye la idea de lo que hubiera existido, pero no existe y por supuesto no existe porque la culpa la tiene otro, otros, o determinadas acciones del entorno, que casi siempre resulta enemigo.

Algo así como, tuvimos el futuro diseñado, lo tenemos planificado, es posible, pero no lo hemos logrado porque nos lo han impedido. Nosotros no somos malos, los malos son los otros.

Esto ha sido la base del trabajo de la llamada revolución cubana, su partido comunista y su gobierno. Fidel Castro fue el maestro de dibujar en sus discursos el futuro de Cuba y los cubanos que lo escuchaban, una inmensa mayoría por años, vieron ese futuro en el aire. Los cubanos fueron capaces no de creer ciegamente, sino de imaginarse y de defender algo que jamás pasó.

Pensemos en un ejemplo que me viene a cada rato a la cabeza, sobre todo cuando como o visito un supermercado. Fidel Castro, en un discurso, aseguró que Cuba, su gobierno, estaba diseñando una vaca que produciría más leche y mejor carne. Sería tan buena la carne que el mundo entero, incluyendo los norteamericanos, irían a Cuba a comprarla. El amigo fue capaz de lograr, sin tener la real vaca, que el pueblo de Cuba creyera y repitiera que la carne de res cubana, o sea, el llamado “oro rojo” se convertiría en un fenómeno mundial, que todos comeríamos y viviríamos muy bien de la exportación de esa carne.

Fidel Castro logró que ese pueblo se acostumbrara a sus imágenes inventadas en discursos, que luego de no lograrse, como por ejemplo el no logro de del tema de la carne de res y la leche, pues aparecía un chivo expiatorio, para este caso, sobre todo los enemigos externos de la revolución, aquellos que habían impedido que ese futuro que nunca existió hubiese podido existir.

Fidel Castro no sólo logró esto, sino que logró una dependencia de un pueblo, que todavía hoy, en una parte espera que ese sueño se logre y fácilmente culpa a otro de las desgracias.

No existe un plan económico hasta hoy, mayo de 2023, que se haya realizado con estabilidad, obviamente los planes sociales como consecuencia, consecuencias de lo económico, tampoco han avanzado, por el contrario, lo poco que teníamos, hoy casi no existe.

La historia, si fuera bien contada en Cuba, recoge miles de estos ejemplos: la azúcar, el café, los frutos tropicales, la carne de cualquier animal viviente, la leche de cualquier animal que puede producirla, el arroz, las viandas, los cítricos, los huevos, pero, además, los productos de la industria nacional, las conservas, la industria de panes y dulces, los helados, pero además los servicios, los carpinteros, los albañiles, los plomeros, los zapateros, los costureros y modistas, los herreros, etc. Existen miles de ejemplos de ese buen manejo de lo contrafactual. Lo que puede ocurrir, pero que en realidad no ocurrió, pero que se extraña sin que hubiese ocurrido, tal como si lo hubiésemos tenido y disfrutado.

El socialismo o lo que existió, llámese cómo se llame, es una máquina contrafactual de promesas. Promesas que se sabe no se van a cumplir, pero también se conoce, como todo manejo psicológico, que, de repetirlo y repetirlo, se puede llegar a extrañar. Así son los pueblos cuando se les maneja bien. El pueblo de Cuba, todos, de más está decir, hemos sido bien manejados y tenemos todos, nuestras huellas de eso.

Jamás se habló tanto del embargo como hoy. Mientras fuimos mantenidos, a nadie le importaba mucho el tema porque entraba el dinero, incluso para derrochar en ideas personales, batallas locas, proyectos megalómanos, etc. Pero hoy, al borde, digo al borde porque deben estar por firmar los documentos que convierten a Cuba en un país entero en bancarrota, se trata de vender la idea de todo lo que Cuba pudiera avanzar si no existiera lo que ellos, el gobierno y parte del pueblo llaman “bloqueo”. Un ¡bloqueo” interesante, al parecer de nuevo tipo, porque en realidad presenta un bloqueador que envía medicinas y comidas, tecnologías, que dona dinero para apalear desastres naturales, que permite que sus ciudadanos viajen de visita al supuesto país bloqueado, que permite que sus ciudadanos envíen dinero, comidas, medicinas. Un país bloqueador que permite que los ciudadanos del país bloqueado hagan viajes de turismo, un país bloqueador que conversa y se pone de acuerdo en determinados temas con el país bloqueado, supuestamente enemigo.

Los discursos son hoy, en medio del desastre, cada día más triunfalistas. Dice Cuba avanza. Los discursos, apartados de la realidad, son cada día más desconocedores de lo objetivo y sobre todo del pensamiento de una gran parte del pueblo. Los discursos, que todavía hablan de avance, tratan de lograr que se llegue a pensar que ahora, después de seis décadas de experimentos fallidos, podríamos llegar a convertirnos en un pueblo desarrollado, que nadaría en la abundancia, a no ser por la existencia de los enemigos.

Los discursos describen un mañana mejor, a sabiendas de que cuando llegue ese mañana y no se halla podido conseguir, quedará la imagen de lo que pudo haber sido y eso es lo que se recalca. Lo que pudo ser y se extraña sin que haya ocurrido. ¿Son mentirosos los del gobierno? Pues no, es más complejo que ser mentirosos, son unos hijos de sus buenas madres, que están jugando con la psicología y sobre todo con el desconocimiento de un pueblo. ¿Es el cubano un pueblo culto, maduro, consolidado, sobre todo políticamente? No, para nada. Somos todos, o casi todos, una apariencia.

Cuba puede ser el mejor ejemplo. El diplomático y político sudafricano Abba Eban, asegura que “el pensamiento contrafactual inadecuado hace proliferar vidas llenas de tragedias”. Eso es lo que le ocurre al pueblo cubano hoy, vivir la tragedia de la diferencia entre lo que es y lo que pudo haber sido, que nunca fue. Cada cubano es una tragedia que camina. ¿Habrá mayor tragedia que la separación familiar?, Habrá mayor tragedia que la de perder a un familiar en el mar o en una selva?, ¿Habrá mayor tragedia que no saber qué se podrá conseguir para la vida de mañana, en el ámbito de comida, medicina, electricidad, agua, vivienda, transporte, trabajo?, Habrá mayor tragedia que la de estar preso o tener un familiar preso por pensar y manifestarse diferente a lo que el gobierno determina?

El pensamiento contrafactual, del cual el gobierno de Cuba es un gran exponente, no sólo resulta un inconveniente, sino que resulta un mecanismo eficaz de tortura psicológica, en la misma medida que muchas veces los dueños fabricantes de esos pensamientos e imágenes, terminan culpando a los protagonistas que actúan en el presente de no haber alcanzado los sueños del futuro, aunque los dueños de los pensamientos sabían que ese futuro nunca podría existir.

La tragedia y la tortura está entre lo que es y lo que pudo haber sido, a tal punto que entonces todos nos sentimos culpables de que los sueños de un grupo no se lograran. No nos damos cuenta por el gran manejo psicológico, que esos sueños jamás se hubieran alcanzado, porque sus diseñadores lo programaron sólo como sueños. La habilidad estuvo en hacérnoslo creer y sobre todo en hacérnoslo disfrutar sin que existieran.

 

 

 

 

 

 


 

498.- El Terrible. Perdonar

Tengo escrito un artículo para publicar, pero justo antes de hacerlo, me llegó un mensaje de "El Terrible" y entonces postergo mis ideas, porque al final pueden ser más complicadas de entender y están vinculadas más al plano teórico.

El Terrible, sin saberlo, toca precisamente el tema que tengo escrito que trata sobre Cuba y lo Contrafactual, creo que, aunque teórico y filosófico, para los cubanos puede ser fácil de entender porque no hablo de Saturno, sino de la vida que todos hemos vivido y muchos aún viven.

Luego, las ideas de "El Terrible", que repito, siempre son desde Cuba, le dan valor a lo que trato de contar. Aunque estoy lejos, sus ideas me dicen que no he perdido el norte.


"Perdonar

Bueno y seguimos por aquí en medio de la llegada del verano con todas sus características propias de un país como Cuba y a propósito ponen en NTV unas imágenes de hombres saltando desde un helicóptero con unas gigantes banderas en las que se ve el rostro de nuestro gran líder histórico, al tiempo en que una voz comenta que se trata de una iniciativa de un grupo de aficionados al paracaidismo que han querido homenajear al comandante con esa actividad la que llevó por nombre "SALTO POR FIDEL" y que son apadrinados por el más intrépido de sus hijos y que heredó la inclinación al deporte de su padre, Antonio Castro, para que a nadie se le ocurra abrir la boca con relación al mencionado suceso.

Todos deben pensar lo mismo, pero a nadie se le ocurre decirle a Tony que estos no son tiempos de saltos, ni helicópteros. ¿Cómo si no hay combustible para el transporte público, ni para las ambulancias podemos estar volando los cielos del oriente cubano?????? Tierra de gran valor histórico de luchas por la independencia y donde se está pagando 200 pesos por una libra de arroz. ¿Cómo pueden entender semejante burla los orientales????

Son las cosas de mí Cuba que nos hacen sentir tan dignos, orgullosos y representados por nuestros lideres. No hay nadie que le diga a ese grupo de aficionados al paracaidismo que mientras los cubanos no tengan arroz, azúcar, café, etc. tendrán que parquear el helicóptero y dedicarse a otras tareas más productivas como pueden ser la siembra de boniatos que está a 60 pesos la libra o yuca que se ha convertido en un manjar deseado y muy escaso por aquí.

¿Cómo si las personas están pagando 1 000 pesos por un litro de gasolina van a salir los niños de Tony con su helicóptero sobrevolando los cielos del muy sufrido pueblo oriental? Por eso no me extraña que muchos digan que los orientales merecen lo que tienen y más si vemos las imágenes de muchos de ellos alegres y celebrando dicho acontecimiento. Yo los volvería a montar en el helicóptero en compañía de su mentor Antonio Castro y los hiciera tirarse, pero esta vez sin paracaídas, para que mueran abonando el suelo que dio sepultura a muchos de los más grandes caídos en la lucha por la verdadera independencia.


No sé qué hubiera pensado Carlos Manuel si ve a esa partida de imbéciles cegados por sus egos y ambiciones personales, saltar por los aires en medio de uno de los peores momentos de la historia de este país. Estoy seguro de que hubieran sido fusilados por el loco Ernesto Guevara sin dilaciones por considerarlos traidores al ponerse en medio de la ardua lucha de resistencia revolucionaria a divertirse en actividades de ocio impropias de la clase obrera. En algún momento tendrá que llegarles su castigo por burlarse de los pobres de esta tierra sin piedad.

¿Será que los cubanos no sabemos perdonar? Bueno resulta que ahora seremos apadrinados por los vietnamitas, se suceden visitas a muy alto nivel en las que se ponen de manifiesto las grandes intenciones de ambos países por estrechar vínculos. Los jefes de Vietnam salen diciendo en los medios oficiales que están deseosos de ayudarnos y que nos van a enseñar hasta como lavarnos los dientes.

¿Cómo fue que los vietnamitas perdonaron? ¿Qué les pudo hacer superar lo que los americanos le hicieron a ese pueblo que dio una lección al mundo de verdadera resistencia y probada resiliencia???

Los americanos regaron en los campos de Vietnam más de 80 millones de litros de agente naranja mezclados con combustible de aviación que los obligó a construir ciudades bajo tierra y desbastó las zonas rurales, como consecuencia la mayoría tuvo que abandonar el campo en una guerra que duró 10 años. Todavía nacen niños con mutaciones producto de la contaminación química a la que fueron sometidos sus antecesores, entonces me pregunto. ¿Cómo Vietnam puede venir a asesorarnos en temas agrícolas y de producción de alimentos ???, ¿Cómo Vietnam pudo convertirse en gran productor y exportador de alimentos???, ¿Cómo Vietnam tiene intercambio comercial con los norteamericanos por valor de miles de millones al año???, ¿Qué tienen los vietnamitas que PUDIERON y SUPIERON PERDONAR a los americanos???

Creo que lo primero que tienen que enseñarnos es a perdonar a los americanos para que deje de ser el pretexto de la cúpula gobernante que no quiere dejar el poder en este país.

Vietnam

Vietnam

Los vietnamitas se cansarán y se irán como el resto de los que vinieron antes pensando que Cuba como mercado de consumo de 12 millones de personas les reportaría grandes ganancias, pero al comprobar que somos un pueblo de vagos viciados y mediocres sin arreglo que lo único que genera es deudas y dependencia no volverán a pisar estas tierras tan ambicionadas en tiempos pasados.

El gobierno lo usa como estratagema una vez más para generar una ficción de esperanza en la mente de muchos y así alargar su paso en el poder. Ni Vietnam ni nadie puede salvar a este pueblo condenado a la miseria por elección propia.

Es duro pero verdadero, estamos pagando el precio de no haber sabido perdonar en tiempo y con inteligencia. Nos dejamos llevar por un loco incapaz de ceder ante la incompetencia de sus propias decisiones y esclavo de su inconmensurable e intangible ego". 


  • Nota. Sólo hay que mirar las fotos de Vietnam hoy, país y población totalmente arrasados en la década del 70, para entender que algo muy malo ha pasado y está pasando en Cuba. "No hay peor ciego que el que no quiere ver"


sábado, 29 de abril de 2023

497.- "El amor después del amor"

Los que me conocen bien, saben que tengo mis limitantes y dentro de ellas, sigo siendo un fanático de aquello que me interesa. He tratado de mejorar y dar cabida a los matices que aportan los otros, pero en realidad cuando se trata de mis gustos, pues sigo siendo un tipo sin muchas permisibilidades.

Como digo, eso me pasa con la música, dentro de ella, por ejemplo, la que viene en nuestro idioma, el castellano. No soy muy consumidor de la música en español, pero tengo mis cantantes preferidos desde siempre, esos que sigo sistemáticamente y forman parte de mi vida todos los días. 

He escuchado a muchos, pero en realidad sólo me he quedado con unos pocos muy escogidos.

Joan Manuel Serrat desde niño, creo que desde que tenía 7 u 8 años. Luego, Mercedes Sosa desde que la descubrí en su máxima potencialidad cuando joven, Estos dos no sólo son mis preferidos, sino que todavía hoy, a pesar de haberlos escuchado y escuchado, suelo emocionarme con algunas de sus canciones, casi al borde de llorar. Me recuerdan mi infancia, mi juventud, me recuerdan a los amigos y a mí Víbora Park.

Luego me hice fanático a José Monje, más conocidísimo por el sobrenombre "Camarón de la Isla", el más grande de todos los grandes del flamenco, por esa forma única, salvaje, espontánea de cantar.

Luego, desde siempre, soy fanático al mayor éxito del rock argentino, con el perdón de Charly García, al señor Fito Páez, con su forma extraña de cantar, con su voz que por momentos no tiene o lo abandona, con sus movimientos alocados, medios extraños para nuestra cultura, con sus excentricidades, etc.

Soy un admirador y seguidor de Fito, al que tuve la increíble oportunidad de ver en vivo en aquel concierto que dio en la Plaza de la Revolución. En aquella ocasión mis compañeras rockeras fueron Martica y mi hija Jennifer, siendo ella muy pequeñita, allá por el año 1993. Genial concierto para un pueblo muy necesitado de cosas como esa. Rock en vivo.

Ahora he tenido la suerte de acabar de ver la serie "El amor después del amor" que recién acaba de estrenar NETFLIX bajo el nombre de "Love after music". Muy buena para aquellos que disfrutamos con saber algo más que de canciones. Ya he dicho muchas veces antes que me gustan los argentinos, entonces no voy a argumentar mucho más.

Por lo que he leído y averiguado sobre Fito Páez, la serie está muy bien engarzada, reconstruyendo aquellos momentos importantes del músico que marcaron su vida. Claro que no resulta fácil resumir en pocos capítulos una vida tan cargada de emociones, problemas, fracasos, triunfos, alcohol, drogas, fiestas, depresiones, etc.

El guion, para mi gusto, muy bueno, logra conducir por la vida laberíntica de Fito sin que uno se pierda, o peor, se aburra con un panfleto sentimentaloide o demasiado rocanrolero. Sin yo ser cineasta, la estructura no es un cuento lineal, cronológico. Ella va y viene del presente al pasado y al pasado de ese pasado, tratando de explicar los por qué, sin que uno se dé cuenta, sin que uno sienta el paso del tiempo, mejor, sin que uno se pierda.

Como los personajes de esta serie aún viven, se conocen, caminan por las calles, siguen trabajando, etc., es mayor el riesgo, sin embargo, las actuaciones son muy buenas y creíbles. No existen super héroes, super ideas, super soluciones. Merito adicional el haber buscado o encontrado actores muy parecidos, incluso físicamente, a las personas reales. Puede parecer fácil, pero encontrar a un tipo fisicamente parecido a Fito Páez debe haber sido algo muy complicado.

La música inmejorable, la de siempre.

La recomiendo 100%.



lunes, 24 de abril de 2023

496.- De Cuba qué te voy a contar que no sepas.

Como siempre, una vez más, El Terrible, mi colaborador voluntario, me reporta desde Cuba con las últimas noticias, haciendo sus muy oportunas valoraciones.

Aquí se las dejo. 

"Canel y su pandilla ""resultaron elegidos"" para sus respectivos cargos sin ningún problema o sea todos votaron por un gobierno que mantiene a el pueblo en la miseria y la desesperanza permanente. Ahora han encontrado a unos ""nuevos aliados"", los VIETNAMITASSSS. Aquí estuvieron en el proceso de las elecciones unos viejos con los pelos teñidos de negro y diciendo que quieren ayudar a Cuba a salir del problema. Que nos van a enseñar a cultivar arroz, langostas, camarones, etc. Pero, ¿Cómo es que tenemos que aprender de Vietnam, un país que quedó devastado por largos años de guerra y que ahora tienen intercambio comercial con USA, los mismos que los masacraron como perros.   

Es sabido, muy documentado, el interés marcadoooo y sostenidooo de España como metrópoli en Cuba. Muchoooos recursoooos de la época gastó el Imperio Español para mantener su dominio sobre Cuba y eso no tenía que ver con caprichos individuales, ni tendencias políticas.

El gobierno de España sabía la importancia que para la zona geográfica tenía Cuba y no dejó de tratar de mantenerla como colonia durante varios siglos. ¿Qué pasó con aquella Cuba referencia de avance económico y signo de prosperidad para la época ???? ¿Qué pensarían los gobernadores y los reyes de España en aquellos años si le dijeran que seríamos ""ayudados"" por los vietnamitas y les rendiríamos honores como nuestros nuevos colonizadores ????, ¿Qué tiene el comunismo que no sólo es capaz de no engendrar crecimiento y autonomía si no que acaba con lo establecido con la justificación de mejorarlo???

Ahora somos los ""más libres e independientes"" del mundo, pero somos incapaces de instrumentar un régimen de cosas que nos permita vivir dignamente de nuestros propios esfuerzos y no tener que agradecer todo el tiempo por migajas aparentemente desinteresadas de terceros llenas de oscuros motivos.

¿Qué hubieran pensado José Julián y Antonio si hubieran podido ver el presente de Cuba?, ¿Qué hubiera hecho Gómez, el primero en cruzar la trocha con más de mil hombres, si hubiera podido ver la Cuba de hoy?

Ahora si avanzará el comercio exterior de Cuba con el señor Cabrisas de ministro nuevamente y con más de 80 años en sus huesos. A éste improvisado gobierno le pasa lo mismo que a la metrópoli España, no quieren soltar y se mantienen como payaso de instrumento de la cúpula de gobierno que no sale nunca por la TV, pero que son los que toman las más importantes decisiones a su favor.

Ahora Cuba no se hunde, pero navega a la deriva y al amparo de algún ojo de águila interesado en acabar de hacerla naufragar. Es claro que hombres como Maceo y Gómez no nacen por estos lares donde abunda la falsedad, la demagogia y desesperanza como parte de la herencia y el legado de nuestro “"invencible líder histórico"”. Ahora le entra agua a el barco sin poder evitarlo y todos quieren abandonarlo, es obvio que esta no es la Cuba que tanto ambicionó la España de aquellos años y los que se queden irán a parar a el fondo sin remedio.

Es una historia triste, pero real de cómo un pueblo puede ser aniquilado por una ideología hasta hacerlo desaparecer en favor de unos pocos y la desgracia de muchos.


Resistencia Creativa"

jueves, 20 de abril de 2023

495.- Si no nos unimos TODOS, tendremos miseria para los próximos 50 años de vida

¡Pueblo de Cuba!, parafraseando aquella alocución inconclusa que leyera José Antonio Echeverria en la emisora de Radio Reloj el 13 de marzo de 1957, si no nos unimos TODOS tendremos miseria para los próximos 50 años de vida, los que tengan vida para vivirla.

Cubanos de Cuba acaben de entender que no se puede esperar más de un gobierno, que hoy acaba de ratificar de forma “unánime” su existencia, bajo la fórmula mágica creada por ellos para ellos mismos. No se puede esperar nada de aquellos que siguen siendo reconocidos y premiados por la incapacidad para resolver definitivamente, ni tan siquiera todos, sino uno solo de los problemas que el pueblo cubano en Cuba hoy padece.

No se puede seguir sufriendo, padeciendo escaseces, incertidumbres, desesperanzas, no se puede seguir muriendo en nombre de una revolución que se hizo en 1959 para sacar del poder a una dictadura de derecha, para terminar, estableciendo una dictadura de izquierda, sino peor, igual que la que existía.

No se puede seguir aguantando que se hable de los pobres y los analfabetos, del racismo, de la desigualdad de antes de la revolución, cuando se está en el 2023, después de 63 años de pruebas y experimentos inconclusos, irrelevantes, sin resultados y fallidos, frente a mayor pobreza, mayor analfabetismo, mayor racismo y una muchísima mayor desigualdad.

Los cubanos de Cuba, esos que sufren todos los días, si sufren, porque el estar 10 horas sin electricidad es sufrir, porque estar 3, 4 horas esperando una guagua es sufrir, porque tener que hacer 7, 8 horas de cola para adquirir un mal alimento es sufrir, porque tener que pagar 5, 6, 8, 10 veces el precio de cualquier producto es sufrir, tienen que acabarse de convencer que, si no son capaces de luchar por ellos mismos, nadie los va a liberar. Morirán y seguirán muriendo sino biológicamente, al menos sentimentalmente que es peor que la primera forma de muerte. El hambre mata al cuerpo, la desesperanza, la falta de estímulo, la falta de ilusión es más cruel, más inhumana, más torturadora, porque mata día a día al cerebro en vida.

Cubanos de Cuba que hoy tienen que aceptar que un grupo de reelegidos por ellos mismos, que ya han fracasado en todas sus gestiones durante años, incluso décadas, emitan discursos banales, hipócritas, hablando de ilusión, esperanza, de esfuerzo para vencer y sobre todo de patria o muerte, como única solución para vivir dentro de esa isla de la que ese mismo grupo y algunos que no salen por la televisión, pero tienen el poder, se ha apoderado para siempre, si no acaban de entender que ninguno de esos van a resolver nada, que sólo son un grupo de monigotes que están tratando de escapar y vivir mejor, a costo de escudarse detrás de un noble sentimiento al que llaman “pueblo”. Cubanos, el para siempre no existe, nada tiene que ser para siempre, porque la misma vida no lo es.

¿Cómo otros pueblos han podido revertir la situación que viven cuando no han estado de acuerdo con ella? ¿Cómo otros pueblos han derrocado gobiernos? ¿Cómo han podido sacar de sus sillas a presidentes y poderes, a ejércitos y aparatos represivos? ¿Cómo han podido, incluso sin tirar un tiro, hacer que los gobierno renuncien, abdiquen, huyan?

¿Será más fuerte el gobierno desmoralizado de Cuba que los gobierno de la Europa del Este patrocinados, dirigidos, apoyados, mantenidos por la URSS, será más fuerte que el estatus de Apartheid en Sudáfrica? ¿Será más fuerte el poder en Cuba, con sus cuatro policías incultos y mal alimentados, con sus cuatro agentes de la seguridad del estado con sus mochilitas donde llevan la merienda, que, en la Alemania hitleriana, que, en la España de Franco, que en la Italia de Mussolini?

No existe un gobierno, con toda la aparente fortaleza que tenga, que pueda contra un pueblo entero, incluso cuando éste esté desarmado. No existe un gobierno que pueda contra un pueblo que sale a la calle y decide exigir cambios radicales, porque el gobierno no puede encarcelar y matar a todo un pueblo.

¿Pueblo cubano hasta cuándo permitir que barrigones, metidos dentro de sus modernos trajes y zapatos importados sigan hablando de la Sierra Maestra, de Playa Girón, de principios intactos, de Fidel, de continuidad, para justificar su presencia, sin hablar de cuándo y cómo se resolverán los problemas de una santa vez? ¿Hasta cuándo aquello de que continuaremos trabajando sin dormir, con un enorme esfuerzo, con una absoluta continuidad, frente a un país que, no sólo está destruido, sino que se destruye y destruirá día a día? ¿Hasta cuando el pueblo cubano en Cuba tendrá que despedir a sus hijos deseándoles un mejor futuro lejos o poniendo los presos y los muertos?

Pueblo cubano, ¿Es que no nos damos cuenta de que el gobierno es más débil hoy que nunca antes?, ¿No nos damos cuenta de que el gobierno cubano tiene miedo, que se sabe un gobierno minado, con comején por donde quiera y que el miedo que siente lo hace pregonar que es fuerte para engañar? Díaz Canel debe saber, porque lo sé yo, que no tiene mucho respaldo en esa población que dirige, que los militares no le son fieles y están agarrados por Raúl Castro, que cada día hay menos cubanos que quieren ser del partido comunista y de la juventud comunista. ¿Creen que no se dan cuenta que las personas está levantando las manos para aprobar una ley, una decisión y al día siguiente están en la frontera sur de los Estados Unidos? Si lo saben y están sencillamente jugando con el tiempo.

Es cierto, si fueran honestos, hombres y mujeres con dignidad, deberían renunciar y / o masivamente suicidarse frente al fracaso. No lo van a hacer. Ellos, dueños, con el poder, están decididos a permanecer con el mismo discurso de, ahora tenemos que sacrificarnos, por siempre. No se van a ir. Díaz Canel, el más gris de todos los grises, acaba de ser vuelto a poner para los próximos 5 años y con él, se han resembrado a todos los que estaban. Todos dueños y autores de todos los fracasos actuales. Se ha vuelto, como una gran burla, al premiar al desastre, a la apatía, a la muerte.

Sé que es fácil decir todo esto desde el exterior. No soy ajeno. No llegué ayer del planeta Marte. Entonces ¡Pueblo de Cuba!!!!!!!!!! en el exterior. No nos dejemos engañar más. Cada discurso que se refiere a la emigración es un discurso hipócrita. El gobierno de Cuba nos odia, no nos perdona que, no sólo nos hayamos ido, sino que jamás perdonarán que hayamos triunfado, cada uno a su nivel, cada uno en su lugar. No pueden perdonar que regresemos a divertirnos. El gobierno de Cuba no nos quiere y cualquier discurso temporal o coyuntural de cariño es fingido, por actualizaciones de imágenes internacionales o por dinero. No existe otra verdadera causa. La idea de que se “vayan, no los necesitamos, no los queremos” sigue aún viva.

Nosotros, también somos responsables, en una parte, de que ese gobierno exista. Nosotros lo ayudamos, nos reblandecemos frente a sus mensajitos de cariño, nos dejamos engatusar con palabras dulces. Dejamos que nos chantajeen. Nosotros estamos divididos sin razón, porque aquí o allí donde vivimos no existe el CDR, no existe el PCC y no existe la seguridad del estado que nos vigilan o reprimen. Estamos divididos porque esa división está en nuestra génesis, en nuestra historia, en nuestro ser y con esa división el gobierno cubano gana.

Los de “afuera” estamos peor que los que en Cuba están. Somos libres y no sabemos qué hacer con nuestra libertad. Si, por mucho que moleste, somos libres, pero incluso en libertad no sabemos salir del lamento. Ni hablar de aquellos que desde “afuera” defienden al comunismo cubano, de esos no vale la pena consumir espacio.

Es cierto que no podríamos desde nuestros confortables lugares decidir nada, pero, ¿Qué nos impide unirnos en un frente único? No para decidir una constitución o código desde ahora, no para establecerla forma de propiedad de la tierra, del río, del mar, para eso luego habrá tiempo, sino para echar a un gobierno que está matando a los cubanos, a nuestros hijos, a nuestros padres, hermanos, sobrinos, vecinos, amigos. Echar a un gobierno que no da opción, o estás con él y te utiliza o estás contra él y te ignora, te aparta, te excluye. Si estás en contra, pues acostúmbrate a padecer, soportar, aguantar o sencillamente vete o no vengas. ¿De dónde el gobierno, cualquier gobierno, es el dueño de una patria, de un país, de una población entera? ¿De dónde el pobre José Martí tiene que ver con lo que está pasando ahora en la patria Cuba? Patria y Martí son las dos primeras y más grandes mentiras en las bocas del gobierno. Patria y Martí son sólo un comodín.

Cuba, es cierto, tuvo una revolución que triunfó en 1959. De allí para acá no dejó nunca de tener un gobierno feudal, que como en un medioevo demorado en el tiempo, se desarrolla alrededor de un caudillo. Esos modelos feudales, hace años que no prevalecen en una gran parte del mundo. Esos gobiernos donde yo soy el único dueño y hago y dispongo a mi antojo y nadie puede cuestionarme, menos echarme, hace años que dejaron de ser gobiernos modernos.

Para el gobierno cubano y sus gordos integrantes, el llamado pueblo, que cada día cuesta más trabajo definir y encontrar, es sólo una justificación para días de celebraciones. Esos gobiernos dictatoriales y totalitarios, aunque disfrazados de otra cualquier cosa, están de forma ilegal o ilegítima y los pueblos tienen el derecho de decirles: hasta aquí, ya no más.

Si los cubanos, los de aquí y los de allá, queremos una vida digna, que nos lleve a no sufrir, a no mendigar, a no inventar, tenemos que reconquistar nuestro más legítimo derecho, el ser dueños de nosotros mismos.

Quiero para el pueblo cubano en Cuba, la mitad de la libertad que yo tengo, con sólo esa mitad, no exenta de problemas, esfuerzos, contradicciones, Cuba sería un país lindo, un país de donde no se tuviera que huir o escapar.

¿Por qué otros pueblos sí y el cubano no? 

¡Pueblooooooo de Cubaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 

martes, 18 de abril de 2023

494.- Recapitulación 6. La Vida es un Gran Viaje.

Leyendo y leyendo encuentro este artículo que escribí hace más de 10 años mientras vivía en República Dominicana y al releerlo con calma, descubro que no solamente estoy de acuerdo con lo que pensé en aquel momento, sino que estoy muy de acuerdo, por eso me arriesgo a reproducirlo ahora bajo el esquema de Recapitulación.

Claro, todo tiene matices y la idea de tratar de resumir ideas como estas en poco espacio, puede llevar a pensar que se trata de algo fácil y además absoluto. Nada es absoluto, entonces cada caso, específicamente cuando se trata de seres humanos, puede o de hecho tiene una explicación particular.

Lo recomendado sigue siendo pensar y evaluar antes de tomar decisiones o crear definiciones generales, que es cierto que pueden ayudar a entender, pero también es cierto que complican el tema, porque no sólo ninguna persona es idéntica a otra, sino que ningún día, mes o año, ningún entorno con el paso del tiempo, se parece incluso al de ayer, por lo que aquello de 2 + 2 es igual a 4, para nada siempre funciona.

Hablo con muchas personas todos los días, me gusta hablar, sin embargo, hoy he desarrollado, no con pocos trabajos, mi capacidad de escucha, por lo que por momentos me descubro en silencio, dejando respetuosamente que el otro se explique, cosa que reconozco, antes me costaba más trabajo.

Descubro personas locas, atormentadas, al borde del alcoholismo como “solución”, con una carga enorme de problemas que no saben que tienen, no pueden o no quieren resolver. Personas que se auto diagnostican estresadas, confundiendo la presión que siempre impone la vida con otra enfermedad más compleja. Personas que imitan hasta el infinito, tanto que en realidad se les olvida quiénes son. Personas para las que la vida se convierte en una carrera loca sin una dirección mínima, sin un camino. Personas que tienen muchos problemas imaginarios.

Entonces, sin saber nada, me place recomendar un poema que me gusta y él mismo delata las complejidades de la vida. Por muchos años, la obra que en nuestro idioma se conoce como “Instantes” o “Momentos”, fue atribuida a Jorge Luis Borges en su versión en castellano, sin embargo, otras fuentes aseguran que la autora es Nadine Stair, norteamericana y que lo escribió a sus 85 años. Al parecer la primera publicación apareció en inglés bajo el título de “If i had my life to live over”. El poema es lindo lo escribiera uno u otro, pues habla precisamente de ese viaje que es la vida y cómo se ve cuando se mira para atrás, cuando se está casi al borde de la muerte.

El poema lindo, además enseña, podríamos leerlo todos los días en la mañana. ¿Para qué esperar a la muerte para entonces querer comenzar a vivir? Aquí se los dejo como aporte a mi artículo del 2012.

“If i had my life to live over”. “Instantes”. “Momentos”. 

Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.

Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.

Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares a donde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.

Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.


VIERNES, 29 DE JUNIO DE 2012

LA VIDA ES UN GRAN VIAJE. 

Hace dos días estaba sentado frente al televisor mirando, nada y de repente escuché una frase, me llamó la atención, me levanté y la escribí en un pedazo de papel para que no se me olvidara. Podría averiguar quién, cuándo y por qué la dijo, hoy resulta relativamente fácil, pero no es tan importante el origen sino su contenido, por lo que prefiero reflexionar sobre ella.

 “La vida no se trata de llegar a un destino, sino de disfrutar el viaje”

La idea, de seguro hija de algún sabio de una cultura antigua como la china o la griega, es una de esas verdades que a pesar de su claridad a muchos nos cuesta trabajo reconocer. La vida es eso, un viaje. Camino del cual sabemos muy poco.

Nuestro viaje comienza con la famosa concepción, donde de forma planificada o por accidente, el óvulo queda fecundado por el espermatozoide. Héroe dentro de millones que después de vencer miles de obstáculos logra sobrevivir y cumplir con su objetivo. De ahí en adelante comienza ese viaje sin rumbo definido, sin tiempo exacto para llegar al final, sin un destino previamente seleccionado. Unos mueren al nacer, incluso antes, otros permanecen sobre La Tierra más de 100 años. No existe esquema.

Tal como dice el programa de TV “1000 Maneras de Morir”, nacemos y tenemos que enfrentar diariamente miles de posibilidades de morir. Mal funcionamiento de nuestro cuerpo, enfermedades, bacterias y parásitos asesinos, accidentes, envejecimiento, guerras, catástrofes y uno que otro semejante que trata de agredirnos, a veces para quitarnos lo poco que poseemos, a veces por el sólo hecho de agredirnos, por lo que mantenernos vivos y llegar al final de cada día, es todo un mérito. Quizás el mayor de los méritos que podamos alcanzar. Al igual que hacen las escuelas para reconocer los estudios que terminamos, sería bueno que, al terminar de vivir cada año, se nos entregara un título o diploma como reconocimiento al haber logrado ese objetivo que está presente independientemente de todo lo otro que podamos o tengamos que hacer.

Entonces, luego de vivir 9 meses en un medio líquido como dentro de una pecera, salimos y pasamos los primeros años de nuestra vida, dentro de nuestra familia de origen, nuestro primer grupo. Otra pecera, ahora sin agua. Ahí aprendemos, ahí nos domesticamos. Consumimos lo bueno, lo aceptable, lo permitido y también somos víctimas de lo malo, los vicios y las deformaciones. Consumo de lo bueno y lo malo que luego arrastramos toda la vida sin pensar mucho, como una marca que no se ve, pero existe. Experiencia que muchas veces termina por conformar nuestra mejor y más sólida tesis: “yo soy así, así me enseñaron, no tengo por qué cambiar”

Un buen día nos enteramos de que somos grandes y tenemos que continuar solos, comenzando la segunda etapa de nuestro viaje, quizás la más difícil. Traemos inevitablemente lo que aprendimos y fuimos cuando niños y al enfrentarnos al grupo más grande llamado sociedad, agregamos otras enfermedades que hacen del viaje un infierno. Sólo los mejores se salvarán. Tal como los espermatozoides, sólo los que tomen conciencia de la importancia de la vida y busquen solucionar las deformaciones, saldrán ilesos.

Nuestro paso por la sociedad de hoy nos introduce en temas bien complejos. ¿Lo importante es lo que soy verdaderamente o lo que tengo?, ¿El éxito significa acumular y acumular y tratar de parecerme a alguien que tiene muchas más cosas que yo? Si, lamentablemente a veces es así. Los que tratan de romper con esto aparecerán como anormales o locos.

La sociedad actual, o sea, la mayor parte de las personas que dentro de ella existen, valoran el éxito por las cosas materiales que se logran acumular. No importa si sirven para algo, no importa si son funcionales, lo importante es tener, sobre todo poder mostrar que tenemos. Eso es haber alcanzado el éxito. Nos convertimos entonces en vitrinas, que terminamos consumiendo lo que otros consumen, nos convertimos en imitadores con tal de ser aceptados por el medio donde nos desenvolvemos. Llegamos no sólo a comprar y consumir igual, sino a caminar, posar e incluso hablar igual que otras personas. Es una pena, habernos esforzado tanto para sobrevivir y terminar imitando a las hermanas Kardashian, Paris Hilton o Shakira; o terminar comprando una camisa o un pantalón por una etiqueta; o aspirar a un automóvil o un celular por lo que otras personas puedan pensar del éxito. Peor, ir a un gimnasio con la única explicación de parecer inteligente.

La vida moderna, asesina de la individualidad y la creatividad, termina creando en los descerebrados, imágenes a imitar y por supuesto introduciendo enfermedades mayores, tales como la ansiedad, la irritabilidad, la insatisfacción insana o enfermiza, en resumen, el estrés. No estamos contentos con lo logrado. Nada nos llena. Siempre queremos más.

Y entonces convertimos nuestro camino en algo tormentoso e infernal, dedicándonos a llenar nuestro deseo de tener y acumular, lo que nos impide disfrutar el viaje. Es raro y tonto, pero penosamente es así, al menos para una gran mayoría.

Vivo en República Dominicana desde hace 4 años. Trato de reflexionar todos los días sobre lo que me rodea y descubro que, muchos ricos están jodidos como personas, y precisamente la causa de sus males personales y familiares está precisamente en lo que el dinero los ha deformado y entonces los pobres están también jodidos, pero a mi criterio están peor, no por no tener dinero, sino sencillamente por querer a brazo partido imitar a los ricos. Gran problema, la gente ha perdido la capacidad de pensar y valorar y se dedica sólo a imitar.

Por pensar en alguien ahora, pienso en Michael Jackson. ¿Quién podría haber pensado que, a esta hora, joven aún, estaría muerto y que lo que más dejó fue deudas?, ¿Michael Jackson con deudas? Creo que nadie. Pero en realidad, ni la famosa casa donde vivía, con parque infantil incorporado sueño de todo niño, era de él. Horrible forma de terminar su viaje.

Deberíamos urgentemente pagarle a alguien para que nos enseñe a ser felices. Antes de que sea tarde deberíamos aprender el valor del éxito y su significado. Esa es la disyuntiva que tenemos para enfrentar y poder disfrutar nuestro viaje. Entonces: ¿es mejor el que escribe un poema o el que tiene una jeepeta?, ¿es mejor el que salva una vida o el que tiene una majestuosa casa?, ¿qué es mejor ser un buen profesional o un maniquí que exhibe ropa, carros, casas?, ¿qué es mejor tener un hermano y compartir con él el único pan que se tiene o tener un hermano rico con el que no se pueda contar para nada?

De la definición que demos a estas preguntas y a otras más, dependerá la calidad de nuestro viaje. En sentido general podemos escoger entre la insatisfacción insana de no conformarnos con nada y querer más y más, lo que terminará por distorsionar el objetivo y convertir la vida en una guerra o tratar de disfrutar el viaje, descubriendo los detalles mínimos que existen durante el trayecto.

¿El viaje hasta cuándo durará? No lo sabemos. Yo particularmente ya a mis casi 50 años soy un sobreviviente, entonces valoro cada día cuando abro los ojos y veo el Sol. Siempre he tenido una convicción, trato de disfrutar el viaje sin pensar mucho en el destino y sobre todo trato de no convertirme en un maniquí.