viernes, 18 de octubre de 2019

Trampa para ratones.

“Trampa para ratones (ratonera) es la nueva medida tomada por el gobierno ante la inaplazable y perentoria necesidad de dólares americanos. Ahora los familiares que viven en el exterior pueden hacer operación digital o sea transferencia bancaria de dinero desde la comodidad de sus casas y el dinero ingresa en una cuenta sin gravamen alguno, pero no se podrá sacar ese efectivo, solo servirá para comprar en las tiendas del gobierno que dicen empezaran con mínimo de surtido de productos y que con el tiempo "aumentará".

El diseño del sistema es lo que no funciona y estas son medidas paliativas de carácter provisional en medio de la desesperación. Este diseño implica que el gobierno se queda con el dinero para administrarlo e invertirlo de forma “planificada” en los distintos renglones de la economía y del resto de los sectores de la vida diaria de la mayoría de las personas.  Los salarios son bajos y el gobierno dice que los servicios más importantes como la salud, el transporte y la corriente son subvencionados por eso las personas no pagan impuesto. Lo anterior en el plano teórico es magnífico, pero en Cuba ha quedado demostrado que en la práctica no funciona. Todo es un desastre y la gran mayoría de las personas son víctimas de este sistema caduco y contraproducente que lejos de generar riquezas lo que ha hecho es repartir la pobreza. La casta social a la que pertenecen los jefes, que son los que toman las más importantes decisiones, le piden al pueblo aguantar, resistir y que la culpa la tiene "el enemigo" en el caso de Cuba el gobierno de los EE. UU. 

Lo anterior me recuerda al comandante Guevara cuando dijo refiriéndose al momento de la llegada del Granma que había sido más un naufragio que un desembarco. No pudo imaginar que aquello sería así después de dejarse engatusar por Fidel en México cuando le decía que todo lo tenían milimétricamente calculado. El Che salió de aquel episodio de milagro, hay que ver de día aquel lugar formado por pantanos y manglares humanamente imposibles de vencer para la mayoría de los hombres. Esto es un barco sin timón desde el primer día enmascarado por la existencia de un grupo de países que por conveniencia de todos mantenían a Cuba "funcionando" a cualquier precio. Ese grupo se desintegró y Cuba colapsó, así de sencillo. Ahora los responsables no quieren soltar, se aferran haciéndolo más demorado y más profunda la caída inevitable”.
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Añoro que llegue el día en que pueda levantarme y pensar en colores sobre Cuba. Sé que haría felices a muchas personas, pero en realidad, aún no puedo. Pienso en cómo poder escribir sobre el tocororo, nuestra ave nacional o los papagayos, ambas aves de una singular e inigualable muestra de belleza, capaz de impresionar desde siempre, incluso en fechas tan tempranas como en la conquista española. De nuestras playas y en los tan diversos colores en que se reflejan sus aguas cristalinas. De esa infraestructura “linda” construida para el turismo, museos, restaurantes con música tradicional incluida, parques, hoteles, etc. ¿Cuánto daría un cubano común, no sólo por disfrutar, sino por tener la paz para llegar a valorar y enamorarse de los colores, las comidas, las líneas de la arquitectura, las bellas y modernas iluminaciones, incluso la música tradicional cubana, con la típica guayabera cubana y el sombrero de guano?

Veo en las redes, y no dejo de asombrarme, a muchas personas, aparentemente interesadas en la realidad de los lugares donde viven e incluso muy críticos con esa realidad, preocupados además por los pingüinos del Polo Norte, el fuego en la selva amazónica, los habitantes que están luchando en las calles de Ecuador, etc., que cuando hablan de Cuba, sólo tienen reseñas en colores, con almíbar dulce e incluso añoranza romántica. Personas que, pretenden desconocer lo que está pasando dentro de esa isla y van allí a disfrutar, amar sus playas, amar sus fiestas, por supuesto, dejando rastro de todo esto en sus redes para sus amigos, que no dudan inmediatamente en ponerles un like, o hacer un comentario más melosos, de esos que dicen: lindo, maravilloso, que gran oportunidad, disfruta, ¡oh mi playa!!!, ¡oh mi Varadero!!!!!!!, etc., y no exista, tanto en el origen como en los seguidores, la menor idea de decir: ¿pero bueno, qué está pasando más allá de esas fotos?, ¿Cuál es la realidad verdadera de la verdad cubana? No sé cómo los que van a disfrutar, lo que quizás antes nunca pudieron disfrutar y sus seguidores “redecianos”, no se toman un minuto para mirar a Cuba con el mismo lente que miran a los gobiernos donde viven, de los cuales aparecen como grandes críticos. ¿Miedo, terror, hipocresía, desgaste, desinterés, oportunismo, olvido, venganza? Es lindo, no lo dudo, el poder hablar de tu país en colores, pero, cuando la realidad está en blanco y negro, hasta la mayor posición real de ingenuidad, es cuestionable, posición de la cual sólo se salvarían los mongólicos de verdad, los que tiene certificados médicos que lo avalan en la vida.

Cuba está estrenando una nueva estructura de gobierno, que ya sabemos, lo único que hizo fue renombrar a los mismos y darle agua, como a las fichas en el dominó, a las funciones y muy rápido esa estructura, quiere demostrar que está trabajando y está trabajando bien, entonces anuncia un paquete de medidas, para salvar “nuevamente” al pueblo cubano. Llega a ser una tragedia cómica, porque el pueblo de Cuba, todos los días está tratado de ser salvado. Es como un paciente grave que está en coma total tirado en una cama de cuidados intensivos, que cada turno de médicos que entra, le pone un nuevo medicamento dentro de un nuevo suero, le pasan la mano por el hombro y le preguntan: ¿Te sientes mejor? De ahí lo tragicómico, se le está preguntando a un tipo que está en coma total por su padecimiento, esperando que el paciente levante un párpado y diga: _ gracias médico, estoy mejor.

“El Terrible”, me recomienda que vea la Mesa Redonda dedicada a este tema y entonces, he abierto un hueco para “echarme” el programa informativo completo y que nadie me lo cuente, dejando a un lado mis pensamientos sobre el tocororo y las lindas guayaberas. No puedo olvidarme de Cuba, aunque esté hoy en blanco y negro, tengo allí aún familia y amigos.

La Mesa Redonda, espacio ya tradicional en las tardes de la televisión cubana, sigue presidida por el presentador Randy, quizás una de las figuras más desagradables que haya enfocado una cámara de TV, cuya única función allí es, tal como las claves cubanas, marcar el ritmo de la música. Randy, de la cual la otrora prestigiosa escuela de periodismo cubana debería estar abochornada, tiene desde hace muchos años ya, las mismas caras, los mismos comentarios, las mismas posturas, para atender a sus invitados, que todos sabemos que no son suyos, sino que son los invitados que alguien le manda. Fácil forma de ganarse su salario y obtener algún que otro beneficio. ¿Ay, Randy, que vas a hacer cuándo todo cambie?

Resumen de todo lo que he visto sobre todo lo “nuevo” que está pasando en Cuba: La filosofía de trabajo hoy del gobierno cubano, marxista-leninista, fidelista, martiano, democrático y antimperialista se reduce al siguiente refrán popular, “Ladrones abstenerse, la administración no admite competencia” Miren que fácil  y en cuántas pocas palabras se puede resumir las miles y miles de cuartillas escritas por Marx, Engels y Lenin, más de todos los que además han interpretado lo que ellos escribieron, más todos los que han tratado de inventar algo nuevo  y a cuánto se reduce todo el postulado económico teórico que sirve de sustento al trabajo de todo un gobierno, que afecta obviamente, a todo un pueblo, este caso específico de casi 12 millones de personas in situ.

Díaz Canel, a pesar del poco tiempo en el fuego, esta quema´o ya con el pueblo, entonces le ordenó a su Vice que fuera él a poner la cara frente a las cámaras y que se embarrara a sólo pocas horas de haber llegado a su cargo. Díaz Canel, cansado de la burla hacia su inoperatividad, delega.

Ahora, en boca del nuevo Vice Salvador, en un salón presidido por el vitral Sol de América según lo ha nombrado Randy, la “nueva” justificación es que el llamado bloqueo ha limitado las remesas familiares de origen Estados Unidos, ha apretado el cerco de las transacciones que Cuba puede hacer en el exterior y la “nuevísima” idea de captar la enorme cantidad de dólares que está saliendo del país para comprar en el exterior determinados productos que, luego de ser introducidos legalmente, se comercializan de forma irregular. Todas las medidas que se anuncian tienen el también “nuevísimo” objetivo de reaprovisionar la industrial nacional y las cadenas de tiendas, para de esta forma potencializar el mercado interno.


Con estas ideas, que el Vice tuvo que leer para no equivocarse, entendamos que, aunque lleva muchos años de dirigente, en realidad es nuevo en el recién creado cargo, basta para definir que todo esto es una gran mentira, dicha por enormes e inigualables mentirosos, que sólo pretenden una vez más engañar a los más débiles, no económicamente, sino de cerebro. Salvador habla de quedarse con los dólares que ellos no producen, de manejar un dinero que no es de ellos, y que, como todos sabemos, lleva muchos años saliendo de compra en el exterior para resolver verdaderamente los problemas de ese pueblo. Salvador, quiere decir que ahora descubrieron eso que él llama comercialización “de forma irregular” para desconocer, o hacer creer que desconocen, que si algo ha sido estable, se ha desarrollado y hecho fuerte, si algo los cubanos respetamos y queremos, es precisamente a esa forma irregular que no es más nada que el inmenso y super abarcador mercado negro.

El mercado negro, debido a la escasez que siempre ha existido, es tan viejo como el propio triunfo de la revolución del 59 y luego del gobierno comunista. No ha existido un momento en que en la Cuba de Fidel y de los otros, no se haya apelado a él. Recuerdo tener 5 o 6 años, o sea, 1968–1969, cuando mi abuela Mama Yuya, frente al nacimiento de mi hermano Iván, mientras mi madre trabajaba y estudiaba decididamente para la revolución, me llevaba de fachada inocente, para embarajar, para despistar, a una casa que había muy cerca de mi casa, donde vivía un campesino, cuyo nombre recuerdo y no mencionaré porque aunque sé que está muerto, pueden ir a buscarlo al cementerio para tratar de sancionarlo y allí compraba las viandas, malanga, boniatos, leche, arroz, sobre todo que mi recién nacido hermano necesitaba para su desarrollo. Eso lo recuerdo muy bien, mi abuela, la sombrilla para el Sol y yo de acompañante. Recuerdo no sólo el nombre, sino la cara del tipo con su lunar, su sombrero, su tabaco, la cara de la hija que era obviamente mayor que yo y que por momentos atendía el negocio, el ambiente detrás del portón, la vaca que allí había. Mi abuela, desde tan temprano, mientras mis papás luchaban para otros y creaban su respetable prestigio, tenía una sola preocupación, con revolución y con comunismo, con policías y registros, con restricciones, con posibilidades de ser multada o llevada presa, sus nietos comerían malanga.

Salvador, negro, probablemente de origen muy humilde, de seguro superado culturalmente gracias a la revolución y que gracias a su fidelidad política ha llegado a uno de los escaños más altos de la dirección de un país, MIENTE. Él sabe cuál es la solución, él sabe que lo que está diciendo se ha repetido miles de veces sin resultados, él sabe que ese país no va a ningún lugar, pero sin mirar a la cámara, o sea, sin mirar al pueblo para el que está hablando, prefiere decir nuevamente que ahora sí salvará al país y habla de ventajas, de garantías, seguridad, etc. Ventajas, garantías, seguridad, que el pueblo de Cuba, aunque se aprovecha bajo aquel refrán popular convertido en filosofía de vida de que “ladrón que roba a ladrón, tiene cien años de perdón”, no confía. La historia de este último período es precisamente la no garantía de nada. Hoy el gobierno se hace el bobo con relación al color azul, aparentemente se aprueba, se te permite incluso pintarte con él, y mañana, sin muchas explicaciones, de ponen 15 años de privación de libertad más el decomiso de hasta las propiedades de tu abuela, por sencillamente haber hecho caso y creerte que lo del color era definitivo y serio. Los cubanos estamos cama´os en estos ilusionismos. ¿Sólo averiguar por qué no ponemos nuestro dinero en los bancos del gobierno?

A partir de la pobre introducción del vicepresidente, que no hizo más que respaldar la introducción que ya había hecho Randy, el presentador, se sucedieron los ministros, cada uno apoyando lo de las medidas que beneficiarían al pueblo. Las recomendaciones del que arma  y dirige el programa son claras: _ no miren a la cámara para que sus ojos no los delaten, no se preocupen por el público que van a ver dentro del estudio, sería mejor tener esculturas de mármol blanco de Carrara, pero como saben está casi en desaparición, por lo que nos es más económico traer a personas, ellas no van a preguntar nada, sólo están para refrescar la cámara con otra imagen, para que ustedes puedan tomar un poquito de agua, secarse el sudor, sacarse los mocos, etc., digan ustedes lo que quieran, los periodistas mañana sólo hablaran de sus magistrales intervenciones, no se preocupen por los televidentes, ellos son los viejitos de más de 80 años que no pueden hacer más nada que sentarse en un sillón frente a la TV y alguno que otro aún descerebrado que cree lo mismo en el desarrollo económico de Cuba que en la amistad y solidaridad que vamos a desarrollar con los extraterrestres a partir del siglo XXV. No se preocupen por nada, tenemos que llenar este espacio televisivo para no dejar morir la Mesa Retonta, que como ustedes saben ha sido el escenario de las más grandes mentiras que se han dicho en estos últimos años. Sólo les pedimos que mencionen varias veces al pueblo, al pueblo que vamos a partir de ahora a salvar, mencionen paralelamente cada vez que se queden en blanco y quieran llamar la atención, al imperialismo, es una fórmula que no falla. Claro, siempre que tengan que hablar sobre un aspecto cualquiera, digan que Fidel ya lo había recomendado y comenzado a poner en práctica, sólo que su desaparición física le impidió ver los resultados.

Y entonces con esas premisas, cada persona habla de garantía, servicios de postventa, seguridad para “nuestro pueblo”. La idea de nuestro pueblo es la más linda de todas las ideas propuesta, es una definición cariñosa, que siempre pone a los dirigentes fuera, en la frontera de algo que hay que salvar, y al que a todas luces no pertenecen.

¿En que se basa ahora el desarrollo? Bueno, ahora el gobierno, aprovechando los innegables resultados positivos del mercado negro, pretende, cosa que tampoco es nueva, ser él mismo el mercado negro. Es bueno decir que eso que llamo mercado negro, o una manera “informal” como la llamaría mi madre, merece en Cuba, un ministro, un viceministro y toda la estructura, o sea, oficinas, carros, computadoras, etc. Sería un buen reconocimiento, de seguro más apoyado por el pueblo, que se nombre a un ministro de mercado negro y se le lleve al Consejo de Ministros de Cuba. Esa manera informal pudiera ser nombrada como uno de los mayores logros de la revolución.

Necesita el gobierno dólares americanos y se los pretende sacar descaradamente, sin esconderse, a la familia que está fuera de Cuba, la misma familia que todavía hoy es llamada gusana, antipatriótica, hijos de malas madres, etc. Queda definido que el socialismo cubano, después de 60 años de desastre mantenido, necesita del sistema capitalista, sobre todo del capitalismo norteamericano, para vivir. Queda definido que ahora la estrategia es buscarse los dólares, aunque el banco informa que las cuentas pueden abrirse en cualquier moneda de donde exista un cubano emigrado, desde yenes japoneses hasta coronas suecas y noruegas. Queda definido que el gobierno no tiene cómo vivir y de ahí la escasez y que necesita de un nuevo apoyo de la familia cubana, dividida, echada, maltratada, robada, durante estas seis décadas. Queda definido que no tienen a nivel de gobierno, quiénes inviertan allí y que la presencia de los españoles, mexicanos, italianos, etc., es cada día menor y con menos dinero. Queda definido increíblemente aún, que, una vez más, no es culpa de la mala administración incapaz de producir boniatos, sino del enemigo externo, tal como el cuento de los tres cerditos, donde el lobo nos está acechando constantemente.

Ahora los cubanos de la isla y los que estamos afuera, tenemos un nuevo problema y sobre todo una nueva misión. Cuba se maneja con tres monedas diferentes para el pueblo. Los pesos cubanos, cada día más simbólicos en su potencial de adquisición, los CUC para las tiendas donde se tiene que comprar el 80% o más de lo que se consume y ahora una tarjeta magnética que representará a una cuenta bancaria respaldada en la moneda que se quiera enviar, para comprar en tiendas especiales que se abrirán y que venderán, nada más y nada menos, que aires acondicionados, motocicletas eléctricas, refrigeradores, televisores, etc., cuyos equipos tendrán una magnifica red de servicios de garantías y de postventa, lo que hace diferente este tipo de compra para esta ocasión.

Estuve en Cuba hace sólo unos meses y a mí llegada encontré en la casa de mi familia, un refrigerador con la máquina quemada, las dos lavadoras que existen rotas y la olla, llamada por los cubanos “reina” sin funcionar. NINGUNO de esos equipos, vendidos en Cuba por el gobierno a muy alto precio en comparación con el mercado internacional, más que de vital importancia para la familia cubana, tienen hoy el más mínimo servicio de reparación o piezas de repuesto. No existe para esa familia cubana la posibilidad de arreglar, en pesos cubanos, ni en CUC, nada. Sólo cuento mi experiencia. Llamadas por teléfono, averiguaciones con vecinos, búsquedas de alternativas, días de espera. CERO resultados.

Solución. MERCADO NEGRO. Un mecánico que trajera una máquina de uso, nuevas no aparecían, quitadas de un equipo con 8 años de uso, que tenía gas resuelto en su taller y que pudiera, a un precio en el que puedo comprarme aquí un refrigerador nuevo, resolver el tema en un refrigerador ruso que tiene más de 25 años de trabajo, pero del cual no podemos prescindir. Un mecánico, por la izquierda, que se responsabilizara con echarme a andar las dos lavadoras con las piezas de repuesto, cables, etc., que se obtienen en la “economía informal. Talleres para la “reina” casi cerrados por falta de piezas para reparar, desconocimiento de cuándo pueden aparecer las piezas. Siete tiendas recorridas para encontrar una olla nueva, precio único del único modelo que existía, chino por supuesto. Pago en CUC bien caro, tan caro como varios salarios promedios de varios meses de trabajo. Entonces hoy, esos ministros tienen la desfachatez de hablar de servicio de postventa y garantía, para convencer a la familia de emigrantes que envíen dinero para las nuevas compras, que no tiene nada que ver con el dinero que envían para las otras compras y la ayuda o mantenimiento de sus familiares en Cuba. No es descaro, es otra palabra peor que ahora mismo no me aparece en mi español.

Entonces ahora, a esos “comedores de vaca” tenemos que creerle, los cubanos de allí y los de aquí, que derecho tenemos porque se nos está pidiendo la ayuda, que se va a recuperar y más, desarrollar la industria nacional, más resolver las necesidades del pueblo cubano, con el dinero que se recaudará con la venta de aires acondicionados y motos eléctricas. Lo que es dirigir un país sin respeto y, sobre todo, sin contraparte. Lo que es dirigir un país, tal como si se dirigiera una granja de cerdos, o peor.

Nací, crecí y viví todo el tiempo que estuve en Cuba, rodeado de aires acondicionados, en los momentos que tratar de enfriar el aire para dormir se llevó a un asunto de clases, o sea, los proletarios que no tenían y aquellos, con rezagos burgueses que necesitan mantener aquel invento capitalista, que, si es cierto que garantizaba dormir mejor físicamente, debía crear pesadillas proletarias. Pudiera entonces escribir un libro, contando todas las maniobras que conozco se hacen para tener aire fresco en el cuarto. Conozco de máquinas nuevas y reparadas, cables, de relojes contadores caídos, desconectados, trabados con hormigas, de tomas de corriente, de subir a techos temprano al amanecer, de subir de nuevo en las noches, de vigilar a inspectores, de camuflaje para los equipos para evitar incomodar a los vecinos, de tapar las puertas de los pasillos, etc, etc, etc. Recuerdo a mi hijo Jonathan, paradito en su cuna a cualquier hora del día, señalando a la careta plástica del aire acondicionado, diciéndome: _ Ponlo. Y yo decirle: _Tienes que esperar a que sea de noche, para poder violar los procedimientos. Conozco de multas y corte de cables.

Y entonces ahora, según el gobierno, para satisfacer una demanda de una parte del pueblo y con el objetivo de quedarse con los dólares, una vez más, se propone vender aires acondicionados, grandes consumidores de electricidad, en momentos donde se está apagando las empresas para ahorrar electricidad y metiendo apagones en el sector residencial y paralelamente, se prohíbe que yo le envíe a mí familia dos hornillas eléctricas para que puedan reparar su cocina y puedan, no dormir mejor, sino cocinar para comer. 
Qué locura, que ironía, hasta hace poco tener un aire acondicionado y querer echarse aire fresco era un problema ideológico, en no pocos casos argumentado como enriquecimiento ilícito, aburguesamiento y nivel de vida por encima del pueblo y ahora es una solución a un problema de la economía socialista. Que mentira, gobernantes interesados en satisfacer esa demanda de una parte del pueblo, imagino que del pueblo que nada tiene que ver con los apagones, las largas colas en las paradas de ómnibus, el desabastecimiento de alimentos, etc., o sea, imagino que están hablando de ellos mismos, sus familiares y amigos.

¿Pueblo cubano con aire acondicionado y motos eléctricas?, ¿Pueblo?

lunes, 14 de octubre de 2019

Selección y Asignación en la Cuba del 2019.

Dos reportes de “El Terrible”:

“Ponen documental de los 80 por TV donde en un discurso de la época, se ve a nuestro líder histórico, joven aún, muy emocionado, informándole al pueblo que la vaca Ubre Blanca había dado 89 litros de leche. Más adelante ponen a la pobrecita en el ordeño mientras el locutor dice que vive con acondicionador de aire. En el final del documental se ve a la finada vaca cuando la llevan al matadero, (muerta), diciendo que llegó a dar más de 100 litros diarios en tres ordeños y que la mató un tumor en la cabeza. Esta vaca tenía una ubre del tamaño de dos sacos de cemento entre las patas, pero algo me dice que la razón de su muerte no tuvo nada que ver con un tumor. En esa época el líder histórico la tenía cogida con este tema de manera obsesiva. Dicen las personas más viejas de por aquí donde vivo, que él venía casi a diario para supervisar los cruces genéticos que diseñaba él personalmente. Los sementales eran seleccionados e importados por él. Yo me acuerdo del discurso en que dijo que la leche correría por las calles en Cuba. Hoy entré en tres tiendas desabastecidas con las puertas abiertas, (el único acceso al exterior), por tener los acondicionadores de aires apagados para ahorrar corriente. Así están las cosas en 2019 en Cuba ni vacas, ni leche, ni corriente después de que pasaron más de 30 años de la muerte de la famosa Ubre Blanca”.

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“Ponen fragmento de discurso de nuestro líder histórico en la TV de los años 90, (Período Especial), en el que se le observa, con la aorta muy dilatada diciendo: _ "porque cuando la URSS se desmerengó, nosotros mantuvimos en alto las banderas del socialismo". Esta es una de sus muchas aportaciones al lenguaje en este caso, al del mundo culinario.  Estoy seguro jamás en ninguna de sus peores pesadillas soñó que algo así podría pasar en Europa Comunista. Entonces tuvo que dejar de jugar al "David " que iba por el mundo queriendo cambiar todo lo que nadie había podido cambiar en siglos. Ahí fue donde se enteró que los refrigeradores en Cuba eran los de cuando él estaba en el colegio jesuita y que los cubanos tomábamos 80% de chícharo y 20% de café, a lo que le llamó, con gran cinismo, infusión de chicharos. A partir de ese momento y con la manguera desconectada, empezó su lucha por querer arreglar algo imposible a esas alturas de enmendar. Así murió sin poder lograrlo. Pero eso si, por donde quiera que pasó aportando sus inagotables e incuestionables ideas, acabó. No sé qué figura geométrica se le pudiera ocurrir, como analogía a Marx, para describir en lo que se ha convertido Cuba, pero de seguro la pirámide que todos conocemos, no puede ser. Esto es una suerte modelo único que nadie puede saber en que terminará y algo me dice no será bueno para los cubanos de a pie.
Hoy cogimos a lo que el gobierno llama desde hace algún tiempo "la canasta básica", un poco de arroz del que, (yo pienso), no es para consumo humano con más del 90% de granos partidos y miles de piedras, que lo convierte en una masa compacta con independencia del agua que se le eche para cocerlo, un poco de azúcar prieta y media libra de aceite por persona. En los años 80, cuando yo era niño acompañaba a mis abuelas a la bodega a buscar los mandados, (como se les decía por aquel entonces), y recuerdo grandes cantidades de productos muchos a granel sin etiquetas en colores, pero suficientes para que una persona viviera durante un mes. Desde escobas, frazada de piso, fósforos, aceite, más manteca, sin hablar de la carnicería. ¿Qué le pasó a nuestro líder histórico que todo lo tenía pensado y calculado?, ¿Cómo después de más de 30 años, lo que dan en las bodegas no alcanza para vivir una semana?, ¿Cómo salen por la TV diciendo que vamos a tener una criptomoneda cubana y que se pondrá en funcionamiento la 5G?, cuando un joven de secundaria tiene que ir los tres años con un solo uniforme?, ¿Están locos o son una partida de demagogos que juegan y manipulan a 12 millones de cubanos? Los que toman las decisiones, no viven ni con el pueblo, ni como el pueblo, por las razones que todos conocemos"

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No hay nada más parecido a un equipo de football que el gobierno cubano. Esta última jornada del 10 de octubre de 2019, así lo ratifica.

¿Cómo funciona un equipo de football? Es fácil, el Director Técnico, DT, del equipo en cuestión, tiene la responsabilidad de armar un grupo para la competencia. Entonces el tipo, se reúne con sus ayudantes y selecciona a aquellos futbolistas que él quiere dirigir. Se supone, sobre todo los fanáticos suponen, que el DT escoja a los mejores para ocupar cada posición dentro del campo. Claro que esto es así, el DT tiene que justificar su salario, estar bien con los dueños del equipo y la directiva y los seguidores, y por supuesto, tratar de ganar el juego.

Todos los que seguimos ese deporte sabemos que, además, en no pocas ocasiones, el DT trae a jugadores que a él le gustan, a aquellos en los que confía, aunque no sean los de los mejores resultados, a otros por compromisos superiores, etc. Nada es tan limpio y transparente como se plantea. A veces uno no se explica por qué determinado deportista no es convocado y la explicación está más allá de los rendimientos deportivos.

Lo que si no existe es elección. Los fanáticos seguidores y pagadores no tienen voz ni voto a la hora de conformar el equipo. No hay votación democrática, solo hay selección y asignación de posiciones y tareas. Fin el cuento, si no te gusta el método, cámbiate de deporte, o mejor, invéntate un deporte para ti mismo, porque más o menos todos los que conozco trabajan igual. No votación, no elección, sólo selección y asignación.

Entonces lo que ha pasado este último 10 de octubre, que todos esperábamos, es más o menos el mismo proceso, aunque con ganas de confundir, sobre todo a la comunidad internacional, se hable de “elecciones”. La isla de Cuba ha presenciado como se ha seleccionado y asignado a determinadas personas para ocupar determinados cargos del más alto nivel dentro de gobierno y esa misma isla nunca se enteró de quiénes eran los propuestos, hasta que fueron mencionados con los cargos que ocuparían, o sea, los cargos ya estaban ocupados, sólo se les presentó a las cámaras de televisión. Si no te gusta, invéntate un gobierno para ti o cámbiate de país.

Entonces, primero, lo de elección, es un error o rejuego de semántica lingüística, porque se utiliza una palabra cuyo significado bien definido, puede causar una determinada imagen, o sea, varios candidatos, sobre todo varios candidatos entre los cuales escoger, urnas, boletas, votaciones, conteos, etc., y segundo, no existe tal votación a gran escala, sino, lo mismo que viene ocurriendo desde hace muchos años, la selección y asignación por un DT, todos conocemos quién fue siempre y quién es ahora, y un grupo de sus más cercanos colaboradores, que quieren dejar ver que representan los intereses de los fanáticos seguidores y pagadores, en este caso específico, el tan llevado y traído pueblo.

¿Quién da las ordenes?
Cuba vivió muchas décadas bajo la figura de Fidel Castro al frente, ocupando todos y cada uno de los cargos de mayor importancia que se han inventado para dirigir a un país. Se hablaba de que era propuesto y elegido en un pequeñito pueblo, El Cobre, de Santiago de Cuba, en donde el amigo, ni había nacido, ni había trabajado y que debió visitar en una o dos ocasiones en toda su vida dentro del poder, que fue muy larga. El Cobre era un buen lugar, tiene una de las iglesias más famosas de Cuba y su población total debe caber en dos o tres guaguas de turismo. Esto no era una práctica exclusiva para el Comandante en Jefe, muchos de los que formaban parte de la Asamblea del Poder Popular, el llamado poder del pueblo, eran propuestos y elegidos por territorios, municipios, circunscripciones, que ni conocían dentro de la isla, menos habían vivido. Se escogieron los municipios, a ellos se les asignó delegados confiables y esos delegados representaban en la Asamblea a un pueblo que no conocían. Hay muchos ejemplos, Raúl representaba al Segundo Frente, Vilma Espín se elegía por Santiago de Cuba, Carlos R. Rodríguez, se postulaba en Cienfuegos, y nada más y nada menos que el millonario cantautor Silvio Rodriguez, durante todo el tiempo que estuvo como delegado, el dueño del super estudio de grabaciones, que vive en Miramar y tiene una casa de descanso en una de nuestras playas, representaba al municipio Centro Habana, a donde creo que jamás en su vida puso un pie, de haberlo puesto no podría haber escrito su famosa canción “El Necio”. Una vez, justo antes de las elecciones, vi caminar por las calles de Víbora Park, al maestro del boxeo cubano, Alcides Segarra, para que los vecinos lo descubrieran como su delegado. Se bajó de su carro, caminó dos cuadras acompañados de otros tracatanes, se montó y desapareció. Sólo con dos cuadras y 20 minutos, su tarea de delegado estaba garantizada. Al final, sabemos que no era muy importante conocer a nadie durante todos los años en que Fidel fue el DT, al final él solo generaba todas y cada una de las acciones. Los delegados estaban para votar unánimemente y darle legalidad y aprobación a las ideas de nuestro máximo líder.

Fidel murió y su sucesor fue su hermano, Raúl, para el cual, disgustados o no, todos los cubanos estábamos preparados. Tengo buena memoria, hubo incluso, no pocos, que vieron en Raúl la opción de algunos cambios retenidos por su hermano que mejorarían la vida del cubano de a pie. Error. El hermano menor, que llevaba muchos años preparándose para ocupar los puestos de jefe de gobierno, más jefe del Partido Comunista, más mayor “influencer” dentro del ejército, no pudo resolver nada y entonces no dejó de darle una vuelta más a la tuerca de estrangulamiento. Si estuvimos mal con Fidel, en resumen, estuvimos peor con su hermano más pequeño.

Raúl sabe y viejo ya, que el ejercicio de todos los poderes a la misma vez, lo estaba quemando, entonces se agenció, como todo DT, seleccionar y asignar a un tipo gris, incapaz de hacer nada por él mismo, seguro que lo único que haría era decir que era continuidad y de la noche a la mañana lo sembró como presidente de Cuba, cuyo mayor y único merito fue el haber sido seleccionado a dedo. Nada nuevo, nada que nos pueda asombrar, siempre los nombramientos en Cuba desde hace 60 años han sido a dedo. Así vimos nacer y crecer a figuras como Robaina, Felipito, Carlitos, más un sin número de funcionarios, ministros, secretarios, etc., con los que el pueblo no sólo no estaba de acuerdo, sino que desconocía totalmente. Los funcionarios en Cuba siempre han aparecido rápidamente, de acuerdo a los intereses del momento y luego han desaparecido más rápidamente, con aquella nota increíble en el periódico de que eran designados a otras funciones. Si te habías portado más o menos bien y no habías traicionado a Fidel, aunque hubieras acabado con un ministerio, te podían dar una embajada en el exterior o un puesto de asesor que no asesoraba nada. Caso relevante el del propio hijo de Fidel, el que fue tenido que quitar como jefe máximo del sistema soñado de la energía nuclear por los desbarates de todos tipos que logró y luego apareció nombrado como asesor del Ministerio de la Sideromecánica para el asunto de la energía. Si te habías portado un poquito mal o le habías caído mal al Supremo, lo que te tocaba era, en el mejor de los casos, “plan pijama”.

El nuevo presidente, “el puesto a dedo”, poco a podido hacer, porque Raúl lo llamó y le dijo:
_ No te preocupes por los resultados, sólo tienes que aguantar como un caballo, yo me quedo con el partido, te estoy observando.
Y le dejó un juego en el 9no inning, con las bases llenas, sin out, y con un pelotero jonronero al bate y dándole la espalda, le dijo:
_ No importa lo que te digan, no importa lo que te pase, tienes que ganar el juego, sonreír y sobrevivir. Hazlo por mí, hazlo por el recuerdo de Fidel que descansa en su piedra.

Entonces Díaz Canel, bajo esas reglas, además de hablar frente a las cámaras de la TV, donde asegura que todo está bien y va a estar mejor, lo que contrasta absolutamente con lo que ve y vive el cubano, participar en algunas actividades con comidas criollas incluidas, observar la barriga que ha echado, su mejor actuación, la que todos vimos, fue salir corriendo descarada y cobardemente dentro de su protegido carro presidencial, cuando el pueblo de Regla, en su cara le grito: descara´o, vete de aquí, no te queremos, etc. 
Actuación puesto dedística que bien mereció un Oscar a la mejor actuación de un presidente en fuga. Batista, el dictador, también huyó, pero mantuvo hasta última hora la compostura. Tomó su copita de champan, se despidió de los amigos porque se retiraba a descansar y se montó en un avión y como dice el refrán popular cubano, “ojos que te vieron ir, jamás te verán comeback”, pero nadie lo vio correr, nadie lo vio descompuesto histéricamente, nadie sabe si en realidad tuvo diarreas, nadie puede decir que el General sintió miedo. “Genio y figura hasta la sepultura”.

¿Quién da las ódenes?
Fidel fue histórico en ese tipo de actuación que lo sembró en el poder, claro, cosa que los libros de historia post revolución no recogen exactamente, quizás eso sea lo que, en secreto recuerde Díaz Canel cuando está en el baño de su casa pensando, cosa que no podría hacer en los baños del Comité Central por si acaso, las cámaras lo vigilan.
Cuando los sucesos de Cayo Confite, se tiró del barco cerca del muelle y nadando se salvó de ir preso, dejando a sus compañeros embarcados. Al Mondaca llegó tarde porque se perdió en la ciudad que él era el que la conocía bien, donde había organizado milimétricamente el asalto. En la Sierra se acogió a la recomendación de Celia Sánchez de que estuviera lo más lejos de las balas, cosa que le permitió estar, dirigir, triunfar, sin haberse encajado una espina. A La Habana entró el día 8 de enero cuando le dijeron, echa pa´ca que todo está cuadra´o. A Playa Girón llegó tarde, pero se las agenció para que le sacaran una foto tirándose del tanque de guerra, que edificó la leyenda del héroe. Al Maleconazo llegó también tarde cuando ya incluso se habían acabado las piedras para tirar. Entonces Raúl, desde su cómoda residencia, le pide al “puesto a dedo” que aguante y se inmole. Los fósforos, dirá Canelo y lo trata de convencer de que le quiten de arriba el apodo, que es de todo lo que tiene arriba, lo que más incómodo le resulta. Puede mentir, puede salir corriendo, pero lo de aguantar todos los días de lo “puesto a dedo” es mucho.

Raúl entonces reflexiona y dice: _ es verdad, el apodo de puesto a dedo es incómodo. Vamos a solucionar ese asuntico y vamos a organizar unas elecciones, que ya sabemos que es una palabra para enamorar a los suecos, suizos, quizás un poquito a los chinos, pero más que todo es la misma practica de todos estos años, una selección y asignación, una presentación frente a cámaras de lo que ya se ha arreglado tras bambalinas. Curioso para esta ocasión, todo se mantuvo en secreto. Mérito para Raúl, porque un buen secreto siempre aumenta las expectativas. Raúl es un chico jugador, le encantan las maldades y entonces se divierte.

Lo primero que se logró, en el momento que se estaba definiendo la nueva Constitución Cubana, que quedó aprobada por una enorme mayoría de los cubanos en Cuba y de la que, casualmente, Raúl fue el jefe de la comisión encargada de parirla, fue el Artículo 126 del Capítulo III, Presidente y Vice presidente de la Republica, donde queda establecido que:

“El Presidente de la República es elegido por la Asamblea Nacional del Poder Popular de entre sus diputados, por un período de cinco años, y le rinde cuenta a esta de su gestión.
Para ser elegido Presidente de la República se requiere el voto favorable de la mayoría absoluta.

El Presidente de la República puede ejercer su cargo hasta dos períodos consecutivos, luego de lo cual no puede desempeñarlo nuevamente”

Raúl sabía lo que hacia en la comisión que dirigía. Sabía sobre todo que a nadie le iba a importar el artículo 126, porque la población cubana estaría muy entretenida en debatir la posibilidad legal del matrimonio homosexual, tema obviamente más sustancioso que el de cómo se va a elegir un presidente. Por lo que ahora, a Díaz Canel le tendremos que buscar otro sobrenombre, ya no está puesto a dedo, ahora está cubierto de la legalidad socialista que le da la Asamblea Nacional del Poder Popular. Ya no es un invento, mucho menos una imposición demoníaca, fue elegido, no por la mayoría absoluta, sino fue elegido por unanimidad absoluta que, por sus méritos, aquello de soy continuidad y salir corriendo de Regla, le valió el más fervoroso de los aplausos. Esto le da valor, ya puede hacer caca en los baños del Comité Central sin que se le vea en la cara el complejo por el apodo.

Y es cierto, Raúl debe haber preguntado a sus colaboradores, no a los militares en esta ocasión, sino a los de un poquito más de cultura, ¿cómo es que los griegos seleccionaron a sus dioses? Para nada hubo elecciones le dijeron, para nada hubo votación, Zeus, te guste o no, es el líder de los dioses que viven en el Olimpo. Él impone la justicia y el orden. Se acabó.

Raúl antes de tomar una decisión, y tratando de acercar el asunto a Cuba, preguntó, ¿bueno y en el caso de las religiones afrocubanas, ¿cómo es que se hizo? Sus más destacados colaboradores, que además son santeros, babalawos, paleros, etc., le dijeron que no se preocupara, pues tampoco había existido elecciones de verdad, sino que los dioses fueron apareciendo con determinadas funciones a partir de la tradición africana sincretizada en Cuba con las imágenes religiosas católicas, de ahí que Olofin, dueño del palacio o dueño del cielo, con sus poderes creó a los Orishas, para que estos le facilitaran el contacto con los humanos.

¿Quién da las órdenes?
Raúl sonrió. No obstante, para que nadie pudiera acusarlo de imponer algo, preguntó por último a los que integraban la comisión que él dirigía y cumplía ciegamente con sus deseos. ¿Y entonces cómo se selecciona al Papa, una de las figuras más importantes, no sólo para los católicos, sino para el mundo por su connotación de Jefe del Estado del Vaticano?, ¿Celebra el Vaticano elecciones populares? No, nada de eso, le respondieron con un marcado acento anticatólico. Los cardenales se reúnen a puertas cerradas, se caen a mentiras, ideas, juego de influencias, etc., y cuando tienen selecto a un nuevo Padre Santo, ordenan emitir un humo blanco y entonces el mundo se conmueve amorosamente porque el humo blanco quiere decir que “Habemus Papam”. Las personas lloran emocionadas confiando en que el Papa nuevo será también continuidad.

Entonces Cuba para nada está mal. Escribió en su constitución que el Presidente sería electo por la Asamblea Nacional del Poder Popular y eso fue lo que se hizo. Si el pueblo de Cuba no estaba al tanto de esto, pues el problema es del pueblo de Cuba. No se violó nada, todo está en perfecto orden divino. El Presidente fue sacado por votación unánime, por sus méritos reconocidos, dentro de los diputados. En esta ocasión, no se trajo de afuera, no se inventó, no se impuso. Su actual responsabilidad es la voluntad del pueblo que estuvo representado en esa sala de reuniones. Los suizos quedarán convencidos, claro ellos no conocen dónde está el pollo del arroz con pollo.

Al final tenemos la misma cara de hace unos meses, Díaz Canel, lo que le dará tiempo a probar algunas comidas que todavía no conoce y apoyar a sus dos hijos en su carrera musical, seguido por un Vicepresidente de 74 años, o sea, de la vieja guardia, viejo físicamente, cansado, e imagino por la edad con determinados achaques de salud, del que el pueblo cubano tiene muy poco, por no decir ningún, conocimiento. Los delegados de la Asamblea recibieron las biografías de estas personas cuando llegaron a la sesión y tuvieron 30 minutos para estudiarlas. Media hora para decidir a los próximos gobernantes de un país. Media hora para analizar si cada una de las propuestas era las convenientes para los próximos 5 años, lo que da muy fácil la conclusión de que esa media hora era para un café, porque en realidad no había nada que analizar, todo estaba ya cocinado.

Las selecciones secretas y agilizadas, porque Díaz Canel está próximo a cumplir 60 años y no podría ser la figura que el DT tenía bajo la manga, trajeron además a Esteban Lazo como presidente del parlamento cubano, o sea, la Asamblea del Poder Popular. Lazo nacido en 1944, de la vieja guardia comprometida y complaciente, cansado físicamente, lo que queda demostrado con el trabajo que pasa para sentarse y levantarse de la silla que ocupa, todavía hoy, a pesar de todos los cursos recibidos, le cuesta trabajo leer un párrafo que alguien le ha escrito y entregado. ¿Cómo suponer que pueda dirigir un parlamento real? Bueno, la respuesta es sencilla, no es un parlamento real.

¿Quién da las órdenes?
Cosmética, cambios de caras, selección de personas grises que han vivido bien y pretenden seguir viviendo bien, enarbolando las banderas de defensores del pueblo. Selección de personas que a todas luces no van a poder cambiar nada a favor de ese pueblo, más allá de seguir repitiendo que hay que resistir. Cambios formales, que dan sólo una aparente mayor institucionalidad para que los suecos y chinos estén satisfechos. El mismo poder, el poder de siempre, ahora detrás de la figura teatral de Presidente. El continuo poder del Partido Comunista, que sigue en manos de los Castros, representado por el hermano menor. Díaz Canel tendrá que consultar a Raúl, tendrá que recibir órdenes, quedando sólo para lograr que sus subordinados aprueben lo que otro propuso. El diseño es conveniente para aquellos viejos culpables que están haciendo todo lo posible, jugando con el tiempo, para no pagar sus culpas.

Todavía no se ha acabado, ahora los mismos estarán encargados de nombrar a un Primer Ministro y su Consejo. Imagino que volveremos a una fase de secreto, 30 minutos para leer una biografía, y el mismo DT, proponiendo por detrás del trono, a las figuras que respondan, no a una nación, no a un pueblo, sino a la tranquilidad de los que hoy están y les permita seguir viviendo bien.

viernes, 11 de octubre de 2019

Ya veo el por qué Cuba tiene lo que tiene


Sería absurdo, por más bien que uno vive, llegar a decir que vivimos en un país sin problemas. La comodidad personal, no nos puede obnubilar el pensamiento. Estados Unidos, la gran potencia mundial, tiene como todo sistema socio – económico terrenal, práctico y real, muchísimas cosas que pueden ser cambiadas para mejor. No yo, sino los propios ciudadanos que aquí han nacido pueden tener, o de hecho tienen, un pliego de asuntos pendientes a mejorar. Asuntos que van más allá, obviamente, de que la pizza tenga más queso o que el mecánico cobre menos por sus servicios.

Costo y calidad de la educación que se ofrece en todo el país, lo que no quiere decir que todo sea malo. Servicios médicos encarecidos, para muchos absurdamente. Medicamentos excesivamente caros, por gusto o por sólo hacer millonarias a las empresas farmacéuticas. Jóvenes y no tan jóvenes grandes consumidores de grandes cantidades de alcohol y droga. Personas que, poseídas por “diablos” entran en un super mercado, en una escuela, incluso en una iglesia y matan a inocentes, antes de matarse o morir en manos de otras armas.

Esto que pudiera parecer el caos, tampoco es tanto, porque, si es cierto, repito, existen miles de problemas, pero es también cierto que, dentro de este país, con más de 300 millones de personas, el hombre de bien, de trabajo, el hombre de familia y amigos encuentra su espacio, encuentra su camino y no sólo vive, sino que vive bien y tranquilo.

Lo sé yo por propia experiencia, llevo aquí solo 7 años y cuando miro el lugar de dónde salí y con él muchísimos otros países, me siento, como dirían muchas personas, que he sido bendecido. Bendecido, con sacrificio. Bendecido con esfuerzo. Bendecido con la cabeza clara para pensar y tomar cada una de las decisiones, cada día de esta vida. La bendición no me ha regalado nada, ni me ha traído nada de gratis.

Este es un país, rico, muy rico y esa riqueza se encuentra en cualquier lugar, centímetro a centímetro.

Estas fotos son de mi Nebraska, tomadas ayer por un orgulloso habitante, en un lugar cualquiera del Estado que yo acabo de ver en FaceBook. Nebraska es así, campo. Campos y granjas organizadas, que llegan a verse lindas y campesinos dueños y empleados orgullosos.

Como ya he dicho estamos justo casi en el medio de los Estados Unidos entre Kansas y Dakota del Sur de forma vertical.  Tenemos dos ciudades grandes, Lincoln y Omaha, otras ciudades más pequeñas y pequeñitos pueblos, todos unidos por una inmejorable red de autopistas, carreteras, caminos, etc., tal como en cualquier otro país del mundo desarrollado.

Es cierto, Nebraska es campo. Cuando caminas de una ciudad o pueblo a otro, lo que se ve es tierra, campos, lagos, siembras, ganado, granjas, almacenes, camiones y maquinarias agrícolas. Es raro ver terrenos olvidados, matorrales salvajes, etc., por el contrario, lo que impresiona es el aprovechamiento de cada uno de los espacios, de cada centímetro de la naturaleza. En un clima que tiene, entre frío, nieve y hielo, casi 6 meses de invierno, caminas para allá y puedes ver que están arando la tierra, preparándola; caminas para acá y puedes ver la siembra de maíz, soya, frijoles progresar de tan linda manera, que todo parece una foto o pintura, la similitud de los sembrados parecen matas plásticas. Vuelves a pasar y puedes ver a máquinas modernas recogiendo, cosechando lo que se había sembrado meses antes; vuelves a pasar y ya están preparando la tierra nuevamente. Igual pasa con el ganado, el que puedes ver caminar de un lugar a otro, con la tierra cubierta incluso de nieve. Ganado sano, grande, podríamos decir irónicamente que feliz. Así, ciclo del hombre contra la naturaleza donde, la organización y el tiempo exacto, salva la vida y, sobre todo, crea riqueza. Los granjeros de Nebraska, imagino que de toda la Unión, son ricos, poseedores de fortunas a veces millonarias. Sus empleados, no quieren ser ingenieros, no quieren ser taxistas, no quieren vivir en las grandes ciudades.

Pienso en Cuba, soy cubano por lo que me cuesta más trabajo pensar en Singapur. Y trato de imaginar o entender, como a algunos se les ocurrió comparar lo que pasaba en esa pequeña isla con cierto atraso en el campo, con el imperio moderno y más poderoso del mundo. Recuerdo los campos cubanos, por los que caminé algo y lo que me viene a la mente es pobreza, limitaciones, maquinarias viejas, tecnología atrasada, machetes, yuntas de bueyes, guatacas, sacos de yute, campesinos pobres y deprimidos, mal vestidos, que conservaban, con cierto orgullo, sus casas de palma, guano y piso de tierra, orgulloso atraso y, sobre todo, mucha hierba, muchos matorrales, mucho marabú, mucha tierra, buena, si es verdad, pero improductiva y olvidada.

¿A quién se le ocurrió, tumbar los árboles frutales y los maderables y liquidar las tierras de malanga, plátanos, aguacates, cebollas, ajos, para sembrar caña, donde ni los colonizadores españoles en 5 siglos la sembraron?, ¿A quién se le ocurrió construir en Camagüey, la inmensa cervecería que no ha podido nunca trabajar a 100% por falta de agua, contradiciendo la opinión de expertos europeos de siglos de tradición en fabricación de cervezas?, ¿A quién se le ocurrió instalar la mayor textilera de América Latina en Santiago de Cuba para convertir a Cuba en la mayor productora de telas en el mundo?, ¿A quién se le ocurrió construir la central nuclear de Juragua, en un país chiquitico como Cuba?, ¿A quién se le ocurrió deshacerse de la vaquita criolla, aquella que producía contra viento y marea, 4 o 5 litros de leche durante toda su vida, sin medicina, sin cuidados intensivos especiales y sustituirla por la F 1, que necesitaba comer pienso mejorado ruso y tener música indirecta en las vaquerías y alguna que otra atención psicológica para dar leche?, ¿A quién se le ocurrió que las personas en pleno siglo XXI, pueden sobrevivir comiendo soya en todos y cada uno de los productos comibles y tomables, huesos de vacas sin carnes, pescado enlatados o un pescadito gris, sin nombre, ni apellidos, sin familia, cogidos no se sabe dónde?


No sé a quién se le ocurrió, estas y otras muchas ideas, todas unidas por algo en común, el fracaso. Lo que, si estoy seguro, viviendo donde vivo, es que no fue a los pobladores de Nebraska. A los pobladores de Nebraska, campesinos, no científicos partidistas de batas blancas detrás de mostradores de laboratorios, se le ha ocurrido mejorar las condiciones de su trabajo, hacerse más productivos, aprovechar las bondades de su tierra para sembrar maíz, soya y frijoles y no inventar con extracción de petróleo a gran escala, menos con la industrialización de todo el estado tratando de fabricar barcos en el medio de los Estados Unidos. A los orgullosos campesinos de aquí, se les ha ocurrido, con la llamada riqueza vieja, o sea, la tierra, producir más dinero y con ese dinero producir más dinero y más dinero, sabiendo que han tenido que invertir y volver a invertir.

Nebraska con casi 6 meses de invierno, hoy estamos a 11 de octubre, oficialmente en otoño y nos levantamos con 35 grados F., lo que significa más menos 2 grados C., es el granero de la Unión, o sea, los granos que aquí se producen sirven para alimentar a más de 300 millones de personas y por supuesto exportar a países como Cuba. Los cerdos y las reses que aquí se crían, sirven para alimentar a esos mismos 300 millones de personas y exportar a países como Cuba. No tenemos aquí una inmensa textilera, no tenemos aquí una extraordinaria fábrica de cerveza, menos una central nuclear, pero tenemos agricultura y eso nos hace ricos. La vaquita de origen japones KOBI, según expertos, la mejor carne de res del mundo y por tanto la más cara, se cría ahora en Nebraska y aunque parezca increíble, Japón nos la compra para vender a sus habitantes. El maíz oriundo de México, formador inseparable de la cultura y la historia mexicana desde muchísimos años antes de la llegada de los conquistadores españoles, sin el cual los mexicanos no pueden vivir pues constituye un por ciento muy alto de la alimentación de ese pueblo, que a veces solo como maíz y nopal, una parte de ese maíz se produce en Nebraska.

Entonces mirando las fotos que en un lugar cualquiera de Nebraska alguien tomó, no para una película de Hollywood, ni un documental de cine independiente nebraskeño, veo el por qué hoy Cuba tiene lo que tiene.

Es probable que ya no quieran recordar, pero ...

Hace pocos días escribí, bajo el título de Justicia, no Venganza, sobre Cuba y lo que está pasando hoy con cubanos que han hecho daño a otros cubanos, en nombre del gobierno, del socialismo, de Fidel y Raúl.

Esas personas, en el supuesto cumplimiento de sus deberes, maltrataron física y psicológicamente a otras personas, abusaron de ellas de muchas formas, y luego, vestidos bajo la piel de carneros, queriendo engañar, pretenden que todo se olvide, una vez más a su conveniencia. 

Esas personas que vivieron bien en el pasado, gracias a la subordinación a un sistema ideológico, que les exigió no sólo eso, sino una actitud de fidelidad extrema, siendo esto a veces cierto, pero a veces no tanto, porque muchos detrás de ese esmerado cumplimiento de deberes, escondieron y esconden la envidia, la revancha, el robo, el oportunismo, los deseos de escalar a posiciones o grados superiores, el odio injustificado, el robo, el chantaje, etc., pretenden hoy seguir viviendo bien, sin importarles ahora el nombre que tenga la ideología de donde se alimentan.

Pudiera parecer que la tengo cogida con este tema, imagino que eso debe pensar mi madre, no sé, a lo mejor es verdad. Malo es saber o al menos leer mucho, porque recién hoy, tengo algún tiempo libre, me he encontrado este relato, que a continuación reproduzco textualmente, y un poco me da la razón, frente a aquellos, aún incrédulos o peor, aquellos que también hoy quieren olvidar y que se olvide.

Relato donde, primero, se cuenta una historia con nombre y apellidos por lo que merece ser creída, de abuso incluyendo el abuso físico, en nombre de esa misma ideología que todavía existe hoy en Cuba, que ocurrió hace ya algunos años, pero se repite y se repite con otros actores, con otras caras, pero los mismos objetivos, y segundo, delata a muchos que ayer u hoy mismo en la mañana abusaron, y que al pasar el tiempo, sin un arrepentimiento público, sin pedir perdón a los que dañaron, pretenden hacer ver que nada pasó. Victimarios que aprendieron a vivir bien y se aprovecharon de los beneficios de haber abusado y hoy pretenden, tal como si la memoria no existiera, continuar viviendo, paseándose justo cerca e impunemente a sus víctimas.

Les dejo aquí la historia, tal como la encontré y una pregunta: ¿Haría falta otro Simon Wiesenthal? 

Balance Cubano. Viernes, octubre 05, 2012  

¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras: el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨ (Tomo 3, 168). José Martí.

LA ACTRIZ DAISY GRANADOS GOLPEÓ A LA ESPOSA DE MANUEL BALLAGAS CUANDO LOS SUCESOS DE LA EMBAJADA DEL PERÚ 

Por Manuel Ballagas
Este post lo colgué en el blog hace meses. Pero como me entero de que Daisy Granados está en Miami, lo repito:  

"Corría la última semana de abril de 1980. Temporada difícil. Mi esposo, mi hijo y yo acabábamos de salir de la embajada de Perú en La Habana con un salvoconducto que no valía para nada y habíamos padecido ya dos actos de repudio en nuestro vecindario. Nos habían quitado la luz eléctrica, gritado improperios y mantenido bajo asedio por dos días. Pero aun así había que comer, así que me decidí a bajar aquella mañana a la bodega, que estaba en la planta baja del edificio de apartamentos en que vivíamos entonces, en la esquina de las calles Tercera y C, en el Vedado. 

Cuando llegué a la bodega, libreta de abastecimiento en mano, me tropecé con miradas hoscas y evasivas. Nadie claramente quería espontáneamente atacarme más de lo que antes habían hecho, bajo la instigación del Comité de Defensa de la Revolución. Incluso algunas viejitas me sonrieron de soslayo. Nunca tuvimos enemigos allí. El bodeguero, sin atreverse a mirarme a los ojos, tomó mi libreta y se fue a buscar el arroz y las viandas que había venido a buscar. Me hallaba aguardando, cuando alguien me tocó fuertemente la espalda.  

  - ¡Oye, tú! –dijo una voz chillona.  

Me volví de un salto. Mi sorpresa fue grande. La que así me increpó no era otra que una actriz a quien conocía bastante del ICAIC. Aunque no habíamos trabajado en las mismas películas, nos habíamos relacionado y, siendo ella del vecindario mío, hubiera podido decir que manteníamos relaciones cordiales. Nos saludábamos, nos preguntábamos por nuestras familias. Pero la expresión colérica y sus labios torcidos de asco y furia me dejaron fría esa mañana. Parecía otra. 

 - ¡Descarada, hija de puta! ¡Y todavía te atreves a buscar la comida de nuestro pueblo! –chilló Daisy Granados, casi pegando su cara a la mía y manoteando, como en una especie de delirio.  

Mi primer instinto fue echármele encima y cubrir de bofetones y patadas a aquel energúmeno, pero me refrené. Mi salida del país y la de mi familia hubieran peligrado si me metía en un altercado así. De modo que lo que hice fue cubrirme la cara con las manos para evitar los golpes, puñetazos y pescozones que la actriz de Memorias del subdesarrollo y Cecilia me estaba propinando despiadadamente. 

 - ¡Maricona, negra escoria, gusana de porquería! –me gritaba, sin cesar de darme golpes y empujarme. Poco a poco, a base de empellones me fue arrinconando contra una pared cercana. Los que estaban en la bodega contemplaban aquel espectáculo, aterrados, en silencio.  

Yo me protegía lo mejor que podía. Inclinaba la cabeza, me tapaba con los brazos, pero Daisy Granados aprovechaba para darme golpes con la rodilla en la cara y el vientre. Cuando esquivaba esos, me empujaba contra la pared y volvía a empezar con la golpiza. Yo ya no daba más. La cólera me había ido invadiendo. Aquella blanquita flaca no era ni medio puñetazo mío. Así que me erguí de pronto y…  

- ¡Deja tranquila a esa muchachita, coño!   

La voz era ronca, como de alguien que fumara mucho. Pero era de una mujer, y me pareció reconocerla. Nos paralizó a las dos. Eso sí, Daisy Granados palideció, porque claramente no se lo esperaba, y le entró miedo. Cuando se volvió, tropezó con la mirada de una negra alta, canosa, levemente corpulenta, y de ojos relampagueantes de cólera. 

- ¡Tate quieta, puta! ¿Me oíte?  

Yo la reconocí vagamente. Era una señora mayor, muy reservada y rara, que solía pasearse por el vecindario paseando dos perros y sin hablar con casi nadie. Algunos decían que estaba medio loca, que había sido criada de una casa de gente rica en otros tiempos, y cuando sus patronos se fueron del país, había perdido un poco la razón. Yo nunca había cruzado con ella ni media palabra.  La Granados pareció recuperar el aplomo y pretendió echarse encima de la señora, pero ésta, con una fuerza increíble para sus años, le propinó un empujón que casi la hace caerse de culo. Ahora sí que la blanquita estaba asustada. Miró a su alrededor.  

- ¡Policía! –chilló entonces- ¡Llamen a la PNR, pa que se lleve a esta contrarrevolucionaria!  

Pero ni siquiera el bodeguero le prestaba atención. Horrorizada, la Granados contempló entonces como la tortilla se le viraba al revés, porque la señora la había ido arrinconando contra la pared.  

- No se te ocurra molestar más a esta niña, que ella se tiene que ir, pero yo no, masculló entonces la anciana, pegándole la cara a la acobardada actriz.
- Si te veo hacerlo otra vez, por Dios que voy a ir a tu casa pa picarte la cara con esta mismita navaja…  

No se me olvida. La vieja sacó entonces una navaja de larga y afilada hoja, y se le mostró bien de cerca a la Granados, en cuyos ojos se reflejaba un terror que nunca habría sido capaz de proyectar en una película. Luego, volviéndose hacia mí, la anciana dijo:    

-Y tú, recoge tus mandados y no salgas más de tu casa, muchacha. No salgas hasta que te llegue la salida, coño.  Y así hice. El bodeguero me tendió los cartuchos y no quiso ni cobrarme la mercancía. Corrí escalera arriba en el edificio y me eché a llorar." 

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"Este relato de mi esposa, la bailarina, coreógrafa y actriz Juanita Baró, resume muy bien el espíritu de un momento siniestro de nuestras vidas, pero, sobre todo, la baja calaña de una señora que ahora pretende dárselas de “cubana sin fronteras”, de esos artistas que vienen a Miami y dicen que no quieren “hablar de política”. De esos que mantienen residencia en el extranjero para ellos y los suyos, pero en su momento ultrajaron a sus compatriotas por querer abandonar ese país infernal que era y es Cuba comunista. 

Mi mujer no olvida ese horror. Y yo, mucho menos. La memoria de este relato pasaba por mi mente en mi último viaje subrepticio a Cuba, al amparo de otro pasaporte europeo que los esbirros castristas tampoco pudieron detectar, y eso que viajaba así por tercera vez, nada menos que como parte de una delegación a un Festival de Cine Latinoamericano.  

Me paseé por La Habana tranquilamente, me alojé en hotel St. John’s, fui agasajado en cocteles y recepciones. Me presentaron al maricón de Alfredo Guevara, ahora convertido en un anciano de facciones deplorables. Pero, sobre todo, pude obtener toda la información que quería sobre la hija de puta Daisy Granados. La contemplé incluso de lejos, conduciendo un auto alquilado en las cercanías de su vivienda.  

Un funcionario del ICAIC, bien aceitado con moneda dura y otros regalitos, incluso me dio pistas para localizar los escondrijos de la Granados en México y otros sitios. Sé que tiene familiares de este lado y dónde se hospeda cuando se acerca por acá. También me mantienen bien al tanto de sus movimientos y viajes. 

Todavía no sé para qué quise saber todo esto, ni para qué hice todo un viaje subrepticio a Cuba para saberlo; pero algún día, cuando nos crucemos en el mundo civilizado con esta maricona, ya lo sabremos. Quizás ni nos ocupemos de ella. Quizás simplemente le recordemos cortésmente lo que hizo hace tanto tiempo. Las cosas en la vida son así".


Es probable que Daisy Granados, la famosa y reconocida actriz cubana, no recuerde este incidente o mejor, no quiera recordar. Es probable que hoy diga que hizo lo que este relato cuenta, en un momento histórico determinado lleno de pasiones desbordadas, siguiendo una orientación o siguiendo a su corazón, pero que ya pasó y ella no fue la única. Hoy, como buena actriz revolucionaria, siguiendo también orientaciones de gobierno, del partido, está como toda Cuba, buscándose los dólares imperialistas. La actriz Granados, política ayer, tanto hasta llegar a agredir físicamente en nombre de ideas, como muchos otros que vivieron bien dentro del socialismo mientras fue fuerte, hoy no quiere hablar de política, hoy ya no ven la diferencia entre Estados Unidos e imperialismo y han convertido los dólares en el soporte de su espiritualidad. Hoy, muchas personas como Daisy están pidiendo que todo se olvide, que ya no es bueno recordar.

Habría que preguntarle igual a la bailarina y coreógrafa Juanita Baró, a su esposo y su hijo, pequeña muestra de cubanos que un día decidieron cambiar, si han logrado olvidar lo que les pasó y si hechos como estos marcaron de alguna forma su vida. Habría que pensar si a los que se les hizo daño, hoy tengan la capacidad de decirse a ellos mismo, no pasó nada, todo está bien y las heridas del alma, sabemos peores que las heridas físicas, ya sanaron del todo y puedan sentarse a comer tranquilamente en la misma mesa con aquellos que los maltrataron.