lunes, 7 de diciembre de 2020

¿Dialogar?, ¿Ahora?, ¿Con quién? (Primera Parte)

Para comenzar, reproduzco aquí una opinión, ahora de una joven artista cubana que pintó sobre su cuerpo la bandera cubana, Nayvis Alonso, titulada “Cuba, ¡despierta!”

"Después de tantos años bajo miedo y maltrato, la tierra que nos vió nacer está llorando sangre. Una Cuba ciega de su realidad poco a poco está perdiendo el miedo. El día en que el pueblo sepa el poder que tiene, todo será diferente y ese día está llegando. La llave de la libertad la tenemos nosotros mismos.

Yo no me olvido de dónde vengo y las lágrimas se me derraman cuando veo a mi país en pedazos. ¡No puedo quedarme de brazos cruzados!, ¡Juntemos las voces y vamos a pedir un nuevo inicio, comencemos de cero! Abriéndole los ojos a todo el que sea cubano es que podremos asegurar un futuro mejor.

Es que somos uno solo donde quiera que estemos y lo que sufre uno lo sufrimos todos. Los de adentro y los de afuera estamos combatiendo el sufrimiento juntos y de la mano.

Levantemos las voces de una vez por todas, tengo fé y esperanza infinita en una CUBA LIBRE DE VERDAD. Bendito seas emigrante cubano que con fuerza llevas tus esperanzas en cada pupila y a ti cubano de a pie que estas siendo más valiente que nunca. Y aunque estemos en lejanía, mi corazón suspira por ti patria mía”. 

También "El Terrible" desde Cuba me escribe:

“El actual gobierno está acorralado por su intento de aparentar cambios y apertura. Empezaron por querer vender una imagen de país moderno y avanzado con el tema de Internet a todos los niveles, pero no calcularon el alcance de esas decisiones. Ahora muchos cubanos han descubierto ese mundo y no hay quién los detenga en ese terreno, las personas prefieren dejar de comer que privarse del Internet a pesar de sus limitaciones en Cuba. En las redes está todo y más, de la misma manera que averiguaron el precio del Rolex del presidente y la marca Puma del pullover con la bandera cubana con el que apareció en el parque Trillo, pues también convocan y publican lo que cada cual quiere sin pedir permiso y sin censura. El gobierno actual empezó desde el principio a coquetear con los artistas porque los hijos del jefe y su mujer actual son de ese ambiente, pero se enredó la pita. Nuestro “líder histórico” siempre mantuvo a los artistas y a los intelectuales en la raya, porque sabía que en esos sectores de la población es donde crecen los más auténticas inquietudes y cuestionamientos. Ahora son los artistas que estuvieron en el Ministerio de Cultura con el viceministro los que ponen condiciones como la presencia del presidente y de prensa independiente en la próxima reunión, pero el gobierno ahora tiene miedo porque ve en este intento un serio problema. Ahora millones de cubanos tienen acceso a esa información todo el tiempo sin que el gobierno pueda hacer nada. Quisieron cambiar lo que nunca deberían haber cambiado y ahora no tienen manera de dar marcha atrás. Ese error les costará caro porque los cubanos que no tienen armas están usando esos medios para empujar y lograr que pase algo que cambie las cosas de una vez”.

Tiene razón “El Terrible”, el gobierno, primero quizo aparentar modernidad con el tema del acceso a internet y los celulares, cosa que llegó como ninguna otra cosa anterior para esa población necesitada y ávida de poderse comparar y comunicar con el mundo, aunque como muchos sabemos, la realidad económica de muchos no les permite acceder por sus medios a dicha tecnología y necesitan de una ayuda desinteresada. El gobierno paralelamente con esto está tratando de adquirir parte de la moneda libremente convertible que necesita, dicen sus representantes, para renovar e impulsar la industria nacional. Moneda Libremente Convertible, que proviene mayormente de los Estados Unidos, de los emigrantes que aquí viven. País, dinero y personas llamados desde hace mucho y con mucha frecuencia todavía hoy, enemigos. Paradójico.

En realidad, yo no puedo definir si el gobierno, como muestra de desarrollo para el mundo, dio internet y tecnología celular y luego como consecuencia apareció la idea de los muchos dólares que esto garantizaría mensualmente o la necesidad de los dólares hizo al gobierno, sabiendo las consecuencias que podría enfrentar, aunque a lo mejor no con cálculos exactos, los hizo ceder en lo de las comunicaciones, para luego, con ese pensamiento que sabemos poseen muchos, poner todo bajo control. Si nos guiamos por la historia, me parece que la idea puede haber sido la segunda.

Cuando fui joven, fue más fácil para las autoridades y sus repetidores. Inmersa Cuba en la desinformación, o al menos teniendo como única vía oficial la información del gobierno, cosa que heredamos de nuestros expertos hermanos soviéticos con aquello de la “cortina de hierro”, fue siempre más sencillo no creer, desmentir, desinformar. Salvo que se presenciara un evento determinado, todos caíamos en repetir y hacer historias que alguien nos había contado, pero era difícil poner pruebas. Tan pronto decías algo que ocurrió en tal o más cual lugar, tanto dentro, como fuera de Cuba, siempre recibías la respuesta de alguien vinculado al gobierno, al menos sentimentalmente, incluyendo a amigos y familiares, de que eso era un chisme, que era mentira, que eran bolas que hacían correr los enemigos de la revolución. La idea de que todo lo que estuviera fuera de la versión del gobierno, fue fácil denominarlo mercenario, pagados por el enemigo. Las revistas, los periódicos, los libros, las películas, que por una esquina o en un parrafito, introdujeran algún cuestionamiento, no sobre Cuba, sino al sistema socialista en determinado país del mundo, tuve muchas en mis manos, estaban prohibidas, censuradas, y no pocas veces al ocupártelas eran declaradas materiales subversivos, contrarrevolucionarios, por los cuales se te podía sancionar por poseer lo que el gobierno tipifica todavía hoy como “propaganda enemiga”.

Que yo recuerde esa fue nuestra realidad, todo o casi todo, fue ilegal y censurado. Fue la “bella época” de las películas soviéticas repetidas y repetidas, la música rusa, los documentales rusos, polacos, rumanos, búlgaros, etc. Fue la época del magazín Sputnik, fue la época de aprender a hablar ruso. Se prohibió, no por ley, pero si por tradición revolucionaria, determinados tipos de pantalones, peinados o no peinados, tatuajes, cualquier colgalejo en cuellos y orejas y por supuesto cualquier cuento o historia que hablara sobre el capitalismo. Los chiclés fueron considerados productos con problemas ideológicos e incluso las barbas, si no eran “revolucionarias”, se veían mal.

Entonces, aunque han pasado muchos años de esto que cuento, la historia sigue parecida, o sea, la necesidad de mantener el poder a cualquier costo mantiene los mismos mecanismos, agravados ahora por la presencia de algo tan común en nuestro mundo como el celular. El celular en mano de cada cubano se ha convertido en un bumerang, porque a falta de otras cosas, más las muy definidas intenciones, cada día está filmado en Cuba cada problema, cada bronca, cada cola, los productos que se venden, los precios, las enfermedades, los hospitales, las edificaciones caídas, las que se van a caer mañana, las que están de pie por obra y gracia del Espíritu Santo. Cada empujón que da la policía, cada manifestación en contra del gobierno por pequeña que ésta sea. Más las miles de grabaciones que cada dueño de un celular hace, dando su interpretación puntual de lo que está viendo o viviendo.

El gobierno lo sabe. Sabe que yo desde mi casa a miles de kilómetros de Cuba, puedo ver diariamente cada hecho, más las caras de los policías, sus placas de identificación, las chapas de los carros. El gobierno sabe que yo a miles de kilómetros puedo ver la comida que dan en los hospitales, en las escuelas, más las enfermedades no atendidas. El gobierno conoce que puedo estar dentro de la casa del proyecto San Isidro y participar de la huelga de hambre de los que allí estuvieron, más conocer sus declaraciones diarias y puedo ver desde aquí en vivo la parada de los jóvenes artistas independientes fuera del Ministerio de Cultura.

Y todo esto y más, o sea, puedo ver la etiqueta del vestido de la mujer del presidente o la marca del reloj que él usa, no es mentira, no es un montaje cinematográfico. El gobierno sabe que no sólo yo, sino el mundo, donde se incluyen las organizaciones que existen en todos los países que defienden la democracia, los derechos humanos, los derechos civiles, etc., también lo están viendo, lo que a veces, hará menos creíble lo que las autoridades dicen en sus discursos oficiales, que para muchos son todos mentiras desde hace 60 años.

Ahora, el tema está en quitarle el celular a cada cubano. Según recuerdo el propio Raúl Castro dijo que la internet era únicamente para defender a la revolución, algo parecido a aquel discurso donde aseguró que cada cubano tenía que tomarse la leche que quisiera, un vaso, un litro, un galón. Lo que veo es que si internet es para defender a la revolución, parece que son más a los que esto no les interesa y la utilizan para lo contrario del deseo del Primer Secretario del Partido Comunista.

Hoy cuesta más trabajo decir que es mentira, que es un chisme, que son noticias producidas por la CIA, por los mercenarios pagados. Ahora es más difícil quitarle fuerza a cada acción y mostrar a un pueblo que defiende totalmente a esa revolución. Las personas cansadas, con problemas, con penurias, alivian sus padecimientos filmando y subiendo a las redes inmediatamente, tan inmediatamente como permite apretar un botón o una tecla. Cada cubano es un reportero de guerra, porque una guerra es lo que se está viviendo en ese país.

Razón tiene Nayvis cuando dice: “Bendito seas emigrante cubano que con fuerza llevas tus esperanzas en cada pupila y a ti cubano de a pie que estas siendo más valiente que nunca”. Es un pensamiento justo, digno, necesario. Es dialogar y dejar de ver al emigrante como enemigo, como ajeno, como alguien sin derecho por la sencilla razón de que ha cambiado su lugar de residencia. Es un noble reconocimiento a millones de personas que, estando lejos sufren, primero por la lejanía, segundo por los queridos que dejó atrás, madres, padres, hijos, abuelos, hermanos, primos, amigos de lucha diaria que entonces se convierten en familia. Es una buena razón para combatir a aquellos que cuando se refieren a los que no están físicamente en la isla, aunque no los ofendan, los minimizan en importancia. Es una buena razón para recordar que muchos de los que no están, ayudan, mantienen, resuelven problemas, muchas veces sin quejarse, sin reparar en tener dos trabajos, sin renunciar a tener carencias, deudas, etc. Es una buena razón para que se acabe de entender que estando aquí, allá o a cuyá, cubanos somos todos y Cuba no es un gobierno, no es un partido, ni tan siquiera es una bandera y un escudo.

domingo, 6 de diciembre de 2020

"No tenemos que sentir ninguna vergüenza, ni complejo por hablar de las tiendas en MLC, esa decisión es una decisión de justicia social y es una decisión de socialismo”

“Nuevo en esta Plaza”, como dijeran del gran torero de mi infancia Sebastián “Palomo” Linares, me he echado por recomendación de “El Terrible” la última Mesa Redonda, cuyo título y, por tanto, objetivo central fue la “Marcha de la Implementación de la Estrategia Económica – Social” hoy en diciembre del 2020.

Lamento siempre las opiniones que leo desde Cuba, de que los que estamos fuera del país, mantenemos una posición y opinión crítica, algunos hablan de super críticas, sentados en nuestros cómodos y confortables butacones desde el exterior, un poco con esto, al menos a mí me llega así, tratan de deslegitimizar muchas de las ideas, tal como si para hablar de Egipto hubiera que haber nacido y ser criado dentro de una pirámide, o como si sólo tuviera derecho de ver y pensar, son aquellos que se han quedado, por diferentes razones, a veces a voluntad, a veces por no quedar más remedio, a vivir dentro de una casa de campaña en el desierto egipcio. Y pueden tener razón, se pasa mucho trabajo para encontrar, por lo menos aquí, en Estados Unidos, butacones incómodos. Luego, recuerdo que, viviendo en Cuba, descubrí, conocí, fui testigo de muchos cubanos que tenían butacones cómodos, incluso sin trabajar mucho, muchísimo más confortables que los que yo pude tener por mis propios medios trabajando como un mulo muchos años. Entonces, he hecho un esfuerzo para pensar y luego escribir. Miro un mapa de Cuba, por lo que puedo ubicarme en ese territorio insular y he tratado de virarme en mí, lamentablemente confortable para esto, silla de computadora, de esa forma trato de igualarme, al menos desde el punto de vista ergonómico, con los que viven en la isla.

Es espectáculo comenzó con la intervención de Díaz Canel en su papel de presidente en una jornada de discursos frente a la Asamblea General de Naciones Unidas, cuyo objetivo pareció ser el COVID 19.

Canel, mal leyendo una pantalla que tenía al frente, lo que hace del discurso un mal acto, aburrido, lento, indeciso, sin el mínimo ápice de pasión, sin tan siquiera una entonación que pueda hacer llamar la atención aseguró que: “Cuba, antes de la aparición del virus elaboró un plan nacional para su prevención y control, basado en las fortalezas del sistema de salud. En Cuba, se ha implementado un sistema de gestión del gobierno basado en ciencia e innovación que ha fertilizado las interconexiones entre los sectores del conocimiento productivo de los servicios y sociales. Se trata de un sistema inclusivo, participativo, sistémico, transdisciplinario e intersectorial que cristaliza y logra su mejor resultado en la robustez de los protocolos aplicados en el enfrentamiento a la COVID 19 y a la responsabilidad demostrada por nuestro pueblo”.

Aseguró, además: Dicho en otras palabras, lo que hacemos es una práctica de cómo opera el sistema social de Cuba, capaz de resolver o enfrentar exitosamente problemas muy complejos centrando la labor del gobierno en el ser humano como prioridad. El papel de la ciencia y su articulación con la gestión gubernamental ha sido fundamental. Los relevantes logros alcanzados en la industria médico-farmacéutica y la biotecnología nos permiten enfrentar la enfermedad en mejores condiciones”.

Escribo porque ayer, hable con Cuba, con ese misma Cuba que describe Canel, por cierto, también desde una butaca confortable y lo que me cuentan es todo lo contrario. No hay medicamentos, las personas están resolviendo con medicinas viejas que encuentran guardadas en las gavetas de sus muebles, otros han regresado a aquella medicina verde mambisa, o sea, consumida en los campos de Cuba en siglos pasado, como cocimientos de cualquier planta que dicen que resuelve cualquier cosa. Hoy, 2020, se sigue usando trapos como almohadillas sanitarias, ojo, aquellos que logran conseguir o tener los trapos.

Ayer hablé con Cuba y estamos esperando a que se estabilice el movimiento de mercancías de aquí para allá, única dirección del movimiento para estos casos, para volver, como siempre, una vez más, a enviar, no regalos de navidad, no vestidos para quinceañeras, sino medicinas, desde las más simples hasta las más complejas, más almohadillas sanitarias. ¿Sigue estando el ser humano, o sea, el cubano, como prioridad de la labor del gobierno?, ¿Cómo entender esto?, ¿Para qué ha quedado las Naciones Unidas, que una persona presidente electo o no, pueda pararse y a nombre de un gobierno, decir cualquier cosa, siempre con la mención de miles de palabras conjugadas, adjetivos, etc., esos de “un sistema inclusivo, participativo, sistémico, transdisciplinario e intersectorial que cristaliza y logra su mejor resultado en la robustez…”

Ayer hablé con Cuba, con la Cuba de mi familia, que es evidentemente otra Cuba diferente a la de Canel, o lo que es peor, una Cuba que a Canel no le importa, porque en realidad, lo que debía luego de haber entrevistado personalmente a mi familia, ya que, no lo digo yo, el mismo aseguró que en su gobierno “lo que hacemos es una práctica de cómo opera el sistema social de Cuba, capaz de resolver o enfrentar exitosamente problemas muy complejos centrando la labor del gobierno en el ser humano como prioridad”, debía haberse sentado frente a la cámara de TV y haberle dicho a las Naciones Unidas la verdad, que es que, Cuba se está cayendo a pedazos, no se logra resolver un tema de los imprescindibles, digamos comida, casas, transportes, medicinas y necesita ayudaaaaaaaaa desesperadamente!!!!!!!!!!!!!!!!!

Canel debería haber dicho: Señor presidente, necesitamos negociar hasta con el mismo Diablo para poder llevar a nuestro pueblo a algo más que no sea la decepción, la desesperanza, la apatía, la incapacidad de ver un futuro, etc. Canel debía, como deben todos los integrantes de ese gobierno, dejar la creación de imágenes falsas y victoriosas, esas de, “Los relevantes logros alcanzados” y decir esto, que ya no es socialismo, menos la práctica que luego se buscó una teoría, la fidelista, esto ya no es nada coherente. Estamos embarcados y pedimos ayuda, porque estamos convencidos después de 60 años de pruebas y más pruebas, laboratorios y más laboratorios, fidelismos y raulismos y más de esos dos, no hemos logrado nada. Hoy, sin culpar al “bloqueo”, sin echarle la culpa a los huracanes y ciclones, sin seguir hablando de un enemigo que va a atacar mañana por la mañana, sin seguir lastrando a un pueblo con ideas de rebeldías de los negros esclavos que escapaban a los palenques en el siglo XVIII o de Nemesia y los “zapaticos blancos” que pudo conseguir en 1959, deberían hablarle a mi familia, con respeto y decirles la verdad, la que ellos se dicen entre ellos, la que ellos le confiesan a sus almohadas, las que ellos se dicen después de tres whiskies, una vez verificado que no existan micrófonos o cámaras.

¿Cómo se le puede decir a un pueblo que: “Los relevantes logros alcanzados en la industria médico-farmacéutica y la biotecnología nos permiten…”, a ese mismo pueblo que está hablando en ese mismo momento con sus familiares diciéndoles, no sin cierta pena, por favor, cuando ustedes puedan envíennos aspirinasssssssssssssssssssssss?, ¿Cuáles son los logros de la industria médico farmacéutica, si todos los días aparecen personas en las redes sociales que desde dentro de Cuba, están rogando a desconocidos, que como actos voluntarios, caritativos, de solidaridad, de buena voluntad, envíen medicamentos para resolver tal o más cuál problema, problemas que van desde algo tan sencillo como piojos hasta padecimientos complejos de enfermedades que en mi vida había escuchado mencionar, no en viejos que van a morir dentro de poco, o quizás ya deberían estar muertos, sino en niñosssssssssss, esas criaturas que Canel en su frío discurso a los “entretenidos” de las Naciones Unidas, llama “ser humano como prioridad”?

Después de este prólogo, vino el plato fuerte, presentado por el muñeco Randy Alonso, que no duda en hablar de los miles de muertos por COVID 19 en los Estados Unidos, tal como si ese territorio fuera una provincia más de Cuba, el tema económico, defendido por el ministro Gil, un tipo con cara de buena gente, ese que tiene tipo de haber sido víctima de todas las burlas en sus años de estudiante y como no le quedó más remedio se casó con la gordita de su aula que nadie miraba, mala estudiante, pero que era la secretaria de la Unión de Jóvenes Comunista.

Gil, siguiendo a su líder Canel, saca el diccionario y comienza a entrelazar palabras y más palabras, al estilo Cantinflas, cosa que es ya bastante común en los dirigentes cubanos. Gil habla de combate, esfuerzo, pueblo, población, vocación internacionalista, tormentas ciclónicas, y mueve esas palabas como si estuviera moviendo los dados en el tradicional juego de los bares cubanos antes de la Revolución, el “Cubilete”.

Declara que, “Tenemos ya un diseño de la política que anunciamos para la recuperación gradual de la ganadería bovina, esto es un asunto que ya lo trabajamos de conjunto con el ministerio de la agricultura,  (…) de control sistemático de implementación de la estrategia y estamos diseñando ya una política para presentarla a la aprobación del gobierno, que contiene una serie de pasos para ir trabajando de manera gradual, medidas organizativas, medidas también de financiamiento para ir trabajando de manera gradual para en la recuperación de este importante rubro, (…) aunque la estrategia tiene 16 áreas de resultados claves la prioridad en la cual estamos trabajado con más intensidad es lo que tiene que ver con la producción nacional de alimentos”

Alguno de mis lectores puede escribirme y explicarme qué es esto, por supuesto cuando logran despejar todas las palabras que sobran. Gil declara que se está tratando de recuperar, de forma gradual, la recuperación de la ganadería bovina, o sea, está hablando del ganado vacuno o bovino, que son el conjunto de vacas, bueyes, toros, domesticados por el hombre para su aprovechamiento y producción. ¿Gradualmente, qué significa?, ¿Para cuándo es esto, porque de lo único que se habla es de controles sistemáticos, esfuerzos decisivos, medidas organizativas, etc.?, No existe una fecha en la que el ministro pueda decir, los cubanos tendremos carne de res, leche, queso, mantequilla, etc., para tal día, tal mes, tal año. Eso de gradualmente lleva 60 años mordiendo a ese pueblo, es la palabra perfecta para salir del mal momento de pararse frente a una cámara de TV, a lo que ellos llaman informar, como siempre se ha hecho, al pueblo.

Esas mismas palabras, trabajo, decisiones, programas, ya las había anunciado Fidel Castro, cuando en un discurso muy al principio sacaba las cuentas de las vacas rojas, las negras y lo asombrados que quedarían los países capitalistas de la carne que no sólo comería el pueblo, o sea, desayunaríamos, almorzaríamos, comeríamos con carne de res, más llevaríamos panes con bistec de merienda, sino que la exportaría superando a los principales países exportadores tradicionales. Tanto se metió en el tema vacas, sin resultados que al final, todos los que vivimos allí debemos recordar lo que significó el amor entre el propio Fidel y la famosa Ubre Blanca, que superó por mucho, el clásico conocidos por todos de Romeo y Julieta o aquella película argentina donde Camila, (Susú Pecoraro) se enamora del cura Ladislao, (Imanol Arias), capaz de arrancarle una lagrima a cualquiera. Tanto se enamoró Fidel de aquella vaca, capaz de producir más de 100 litros diarios de leche, que la mató. Hoy, no vacas, no leche, no carnes, menos el resto de los derivados. La mantequilla se vende en Cuba en las tiendas en dólares, considerada y definida por el propio Canel, presidente electo o no, como un “producto de alta gama”.

Gil, además dijo que “en paralelo con ello, ya también tenemos un diseño en el que hemos venido trabajando y tenemos un diseño del reordenamiento, pudiéramos decir la reorganización de la actividad estatal empresarial, o sea, cómo nosotros concebimos la empresa estatal en el sector agropecuario y su vínculo con la forma de gestión de los polos productivos. Hemos hecho también bastante énfasis en la definición conceptual de qué cosa es un polo productivo, cuáles son sus atributos, …” Dijo además que “estas dos cuestiones, la recuperación de todas las acciones para recuperar en el tiempo la ganadería bovina y el reordenamiento del sistema empresarial estatal de la agricultura, su vínculo con las bases productivas, el perfeccionamiento de la actividad de servicio de estas empresas y todo el fomento y desarrollo de los polos productivos son cuestiones en las que en los últimos días hemos estado más enfocados en lo que es la implementación de la estrategia”.

Alguno de mis lectores, por favor, puede explicarme qué quizo decir el ministro, o sea, el tipo nuevo que llega a un país nuevo y habla de la definición conceptual de un polo productivo o de reordenamiento, rediseño, recuperación, etc. Les comento que mientras el ministro hablaba, ponían imagen de una fábrica o empacadora, donde una trabajadora, con una brocha de pintar paredes, limpiaba uno a uno los ajíes verdes que venía por una estera, al ritmo de estar moviendo diamantes, o sea, tomarlo en la mano, mirarlo, limpiarlo, por un lado, virarlo, míralo y limpiarlo por el otro. Entonces, ¿sabe ese ministro que ayer mismo, mientras él hablaba para la TV, imagino que la internacional, porque para los nacionales nada de lo que dijo es importante, el cubano está pagando 90 pesos cubanos por cuatro tomaticos o a lo mejor por cuatro ajíes de los que esa trabajadora limpiaba con una brocha de pintar paredes? Imagino que no lo sabe, porque para él, su intervención era sólo para decir que hoy 2020, estaban trabajando para de forma gradual, recuperar aquello que Fidel prometió al pueblo en uno de sus primeros discursos en 1959 cuando sacaba cuentas de las vacas negras y las rojas, mucho antes de enamorarse de Ubre Blanca. Que Dios la tenga en la gloria. Todavía hoy en el 2020, se permiten la palabra “gradual”.

Entonces ahí estuvo Gil, sabiendo que tiene que cumplir con el tiempo del programa, dándole vueltas a las palabras estrategias, fases del plan, reorganización, polos productivos, proyectos locales, avances, crecimientos ligeros, gradual, todo gradual, desarrollo territorial, ordenamiento que lleva un poquitico más de tiempo, sin poder decir una fecha, un día y un mes, sabiendo que, a lo mejor, ni su esposa, la gordita del aula lo estaba mirando y con cara que delataba sus ganas de irse ya a casa, para dar por terminada lo que ellos llaman “información” al pueblo, sabía que faltaba un tema importante, al que imagino no quería llegar, momento en que el muñeco Randy, tal como cuando uno llegaba a su casa y le tenía que decir a su padre que lo habían echado de la escuela y tenía que ir al día siguiente con él o cuando una mamá cubana le confesaba al padre, también cubano, que su hija de 15 años se había acostado con su novio y estaba embarazada, lo ayudó diciendo, que el gobierno había abierto tiendas en MLC, o sea, dólares y que “eso había generado en la sociedad cubana opiniones diversas, quizás ciertos cuestionamientos a determinadas acciones en ese sentido”.

Y es ahí donde uno se da cuenta que todo es mentira. No Randy, las tiendas en MLC, o sea, en dólares norteamericanos no han creado opiniones diversas, el pueblo cubano está dando gritos, está encojonado, encabronado, cabrón, cansado, no tiene explicación, no le encuentra la lógica, no está de acuerdo, está, no sólo opinando, sino haciendo manifestaciones en determinados lugares del país para mostrar su desacuerdo y el gobierno se ha visto obligado a sacar sus fuerzas élites, el ejército vestido de negro y armado, para proteger esas tiendas de posibles ataques o saqueos. Una cosa, Randy es las tiendas han creado diversas opiniones, a que la gente, las mujeres, sobre todo, estén extremadamente jodidas. Las personas activas, ya sabemos que hay otras en hibernación, están exigiendo al gobierno que las cierre, cosa que es diferente querido Randy a que existen opiniones.

Entonces, única respuesta, el chantaje. El ministro Gil, sacó del sombrero, primero que todo, tres magias. Una, el “bloqueo” enemigo que quiere eliminar a todos los cubanos para, imagino, construir un gran campo de golf en la isla completa. Dos, las “mulas”, los “fenicios”, los “acaparadores e intermediarios”, ciudadanos cubanos, incluso antiguos comunistas ayer, hoy ciudadanos españoles, italianos, etc., que viajan para comprar fuera y revender adentro, que estaban llevándose los dólares al exterior, lo que “imposibilita el desarrollo de la industria nacional” para el desarrollo económico y social del país, a decir de Gil. Tres, la alta demanda, más que conocida, acumulada por seis décadas, de casi todo, que existe dentro de Cuba.

Junto al “bloqueo”, según Gil, llegó el COVID 19, se atacó a las brigadas médicas por las cuales se ingresaba dinero y reconoce muy sutilmente, sin profundizar en el negocio de alquiler de médicos y personal de salud, se paralizó el plan de turismo, porque los cabrones turistas no podía salir de sus países y entonces hubo que meter las tiendas, pero la manera que escogió para explicarlas fue la única conocida, son medidas que el pueblo “tiene que entender”, o sea, es cierto, metimos las tiendas en dólares que benefician sólo a una pequeña parte de la población, donde hoy sólo en ellas se pueden conseguir lo que otras tiendas en CUC y moneda nacional, totalmente desabastecidas, no ofertan, pero no tenemos apagones, porque no hemos querido apagar el país, no se les cobra a los cubanos por la atención médica, sigue siendo mala, pero gratis, el pollo que se vende en la bodega tiene el mismo precio que en el 2016, no se ha rebajado la cuota del pan diario, etc., etc., etc. Y entonces saca Gil las cifras enormes del chantaje: el arroz que se come cuesta X cantidad de dólares, la dieta en leche para los viejos cuesta X cantidad de dólares, se pudiera quitar el pollo que se da en las escuelas y en los hospitales. El pan que se reparte por la libreta cuesta X cantidad de dólares, a nadie se le quita el pan. Estos cuatro productos cuestan 746 millones de dólares a un gobierno que declara no tener un dólar partido por la mitad.

Entonces Gil, ya algo activado, como si discutiera con eso que ellos llaman pueblo aseguró, y esta es la máxima para la cual se hizo ese programa de TV, que “entonces no tenemos todos los argumentos, no tenemos que sentir ninguna vergüenza, ni complejo por hablar de las tiendas en MLC, esa decisión es una decisión de justicia social y es una decisión de socialismo”  y sacó un discurso del Comandante en Jefe del 26 de julio de 1993 en Santiago de Cuba para aquellos que no entienden todavía, donde el mismísimo amigo dijo: “Les decía que estamos dispuestos a hacer todo lo necesario por salvare la patria y las conquistas del socialismo, (…) algunas de estas medidas son antipáticas, no nos gustan, (…) y bueno habrán quienes tengan privilegios que no tengan los demás, porque tienen un pariente, porque tengan una relación, porque les mandan dinero (…), pero el pueblo va a recibir una parte de ese dinero para sus necesidades más vitales”. Gil, mago, utiliza a su profesor mago y le dice a la cara al pueblo, si el mago mayor lo dijo en 1993 y lo aguantaron, ahora tienen que aguantarlo también. Gil asegura que las tiendas en dólares son justas y sobre todo socialistas. Apretó.

¿Había que vender TV, por qué no? Se pregunta Gil y él mismo se responde, si, para aquellos que tienen muchos dólares, es importante ofertarles un TV caro, el resto, bueno el resto tiene que esperar. Las tiendas tienen un objetivo, el mismo de hace más de 30 años, “captar divisas”, el resto tiene que esperar. A lo que ellos llaman “captar divisas” es algo “indispensable” dijo Gil, o sea, obligatorio, el resto tiene que esperar. “Hay que entender”, es la idea que más se repite en esta parte de esta intervención.

El pueblo cubano no puede exigir un cambio, el pueblo cubano no puede exigir mejorar ya, el pueblo cubano tiene que entender a un grupo de burócratas, vestidos aun convenientemente de revolucionarios, que dicen estar trabajando, haciendo planes, creando estrategias, desarrollando conceptos a estas alturas del juego, aunque no pueden decir para cuándo será. Buen negocio se ha creado y trata de mantener el gobierno y sus integrantes a su conveniencia.

 

domingo, 29 de noviembre de 2020

"Vaya, mira como los cogieron"

Cuentan nuestros abuelos, que en Cuba antes de 1959, los vendedores de periódicos para estimular la venta de los diarios escritos anunciaban parte de las noticias, en no pocas ocasiones exagerándolas, ejemplo, “esposo celoso mata a su mujer en la bañadera”, “ladrón pierde parte de la pierna arrancada por un perro mientras escapaba por una ventana” o gritaban frases espectaculares, como, “Vaya, mira cómo lo cogieron”. Entonces este es el título perfecto que puede dar título a este artículo, “Vaya, mira como los cogieron”.

Hechos en Pensilvania

Al parecer, cosa que no puedo demostrar ahora y reconozco no conozco al detalle, Pensilvania tiene en el pasado una historia probada de fraudes electorales. Esto, que es difícil de entender o creer está documentado frente a las autoridades correspondientes de los Estados Unidos por años, nombres, hechos, etc. Quizás, digo yo, fraudes pequeños, a los cuales se les pasó la mano, a lo mejor para proteger a determinadas personas o al sistema, que no llegaron a explotar del todo, tal como para hacer añicos al estado y sus funcionarios de forma absoluta.

Para los que llegan nuevos, los que no tienen memoria o no quieren recordar, creo necesario mencionar que, en la madrugada del 4 de noviembre, Trump tenía ya seguros entre 700 000 y 800 000 votos como ventaja a su favor en Pensilvania, cuando se paró el conteo sin explicación, lo que ahora se atribuye a la rotura de una tubería de agua en el Centro de Convenciones donde se realizaba el conteo de votos. Todavía está en investigación si la rotura fue cierta o no. Es bueno recordar que Trump salió a las 2:30 am, yo lo vi nadie me lo contó y dijo, no sabemos por qué se paró el conteo, pero tranquilos, estamos ganando por mucho. Vayámonos a dormir, mañana será otro día. Y entonces al amanecer se había hecho la magia y el milagro, Joe Biden superaba a Trump, pero no sólo lo superaba, sino que lo hacía brutalmente.

Entonces se empezó a tratar de demostrar que había fraude, recopilar información, testigos y a hacer algunas declaraciones, a lo que la prensa que sólo ve ganar a Biden y los demócratas han llamado una pataleta de Trump, lo que ha traído que varios estados, escuchen y se hallan, no sólo detenido los conteos, sino las certificaciones para presidente, lo que significó una victoria para los republicanos. La Suprema Corte ordenó, escuchar la demanda del grupo de trabajo republicano y ahí comenzó lo que a todas luces parece una victoria, si es que de competencia se trata. Los abogados de Trump tendrán posibilidades de presentar su muñeco, o sea, pruebas y testimonios, en cada lugar donde tienen una demanda. Muchos ahora quieren dejar el tema como está y, a conveniencia, recomiendan coger experiencias para las próximas elecciones, pero los gladiadores, sabiendo que su enemigo esta mortalmente heridos, están dispuestos a darle el espadazo mortal. La Suprema Corte puso el dedo para abajo y los republicanos van a por los demócratas.

Rudy Giuliani, abogadazo jefe del grupo que está defendiendo la idea del fraude electoral en Estados Unidos en contra del candidato republicano Trump, hace pocas horas en audiencia en el estado de Pensilvania, declaración que es pública, el video se puede ver en: https://www.youtube.com/watch?v=vfBD0JpeKEw,  declaró, en resumen:

El estado de Pensilvania envió 1 823 148 sobres con boletas para recibir los votos por correo, esto hace ese número único y oficial, ni una boleta más, ni una menos fueron enviadas y recibieron aproximadamente 1 400 000 votos con respuestas, sin embargo, en el conteo oficial de votos para presidente figuran 2 589 242 votos contados, lo que significa 766 094 votos más de los que el propio estado envió. Esto que es un hecho, estuvo reflejado todos estos días en el sitio web del estado de Pensilvania, y luego, hace pocas horas, antes de la presentación de Giuliani, fueron borrados sin que aparezca una explicación, ni razón pública.

Giuliani demostró que existen 8 021 boletas enviadas por correo de personas muertas y con la misma ironía y sarcasmo que yo hubiera utilizado, dijo que imaginaba que a esas personas muertas les había sido más fácil y cómodo, enviar las boletas por correos que ir a votar personalmente y que existen otros 30 000 votos como estos, o sea, de muertos, que ellos estaban chequeando los récords de personas muertas en los cementerios alrededor de Filadelfia. ¿Es lo mismo que un muerto aparezca votando por error, que 8 000, que 30 000?, ¿Pensilvania es “The Walking Dead” y todos los zombies votaron a favor de Biden? Es probable, quizás por eso una comunicadora española a la que veo con frecuencia llama al candidato demócrata cariñosamente Zombie Biden.

Las comparaciones no son buenas, pero a veces, ayudan a explicar y entender. Todo el que ha sido alumno sabe lo que es copiar o dictar una respuesta de o a un amigo, pero cuando de 500 alumnos, 450 dan la misma respuesta, con la misma redacción e incluso las mismas faltas de ortografía, hasta el maestro más malo concluye que ha habido un fraude masivo, que la prueba se filtró, que alguien la dio o vendió. A veces se detecta al o los culpables, otras no, pero en líneas generales se dictamina el fraude y se anulan las pruebas. Esto, sea el nivel que sea, se considera un enorme problema. No hay que ir a ninguna Corte Suprema de Exámenes, las pruebas vendidas corren como pólvora en las manos de los “inteligentes” alumnos, que ni se dedican a cambiar la forma de responder, porque consideran que los maestros son anormales, entonces aparece las respuestas de “el cavayo de Maceo, era blanko”.

Demoledor Giuliani, aseguró que estas elecciones para Pensilvania eran una vergüenza y un desacuerdo para el estado. Y declaró que no necesita recordar a los funcionaros del estado, sino a todos los norteamericanos, que las elecciones para presidente de los Estados Unidos no son hechas por el gobernador del estado de Pensilvania, ni son hechas por el Comisionado de las Elecciones del estado de Filadelfia, sino por la Constitución de los Estados Unidos y que ese documento en al artículo 2, sección 1, punto 2, define de quién es esta responsabilidad, señalando que en ningún momento la constitución dice que la ABC o la CNN, haciendo referencias a dos medios de información, son las responsables de elegir a un presidente. Aclara que la constitución establece que cada estado en dependencia de la cantidad de habitantes tiene la responsabilidad de elegir y entonces ese estado, Pensilvania, ahora es el encargado de explicar a los votantes republicanos y a los votantes demócratas e incluso a todos los ciudadanos de los Estados Unidos y al mundo que observa, una parte horrorizada y apenada y la otra alegre y burlona, cómo es que cosas como estas hayan pasado.

Giuliani, hace a las autoridades del estado de Pensilvania, muy profesionalmente unas preguntas que también hubiera hecho yo, sin ser tan profesional. Primero, cómo es posible que un estado reciba más votos por correo que las boletas que envió. Segundo, cómo es posible que esto no llame la atención y se cuenten. Tercero, por qué borrar luego, hace pocas horas, esa diferencia que asigna más 700 000 votos a Biden, si es que son reales y ciertos. Cuarto, cómo las autoridades de un estado pueden certificar los resultados, sin saber y poder explicar cómo sucedió esto, que a todas luces no es un chisme, sino un hecho fatal para el país entero y su prestigio nacional e internacional.

En esa misma audiencia el candidato Trump, que es además el actual presidente, apareciendo en una llamada telefónica, dijo lo que parece una “Verdad de Perogrullo” y puede explicar los por qué. Los demócratas se desesperaron, porque él tenía más votos y pisaron el acelerador. Pisaron tanto el acelerador que se les fue la mano y entonces se han puesto en evidencia. Tal como los alumnos que responden masivamente que el “cabayo de Maceo, era blanko”. Poco le faltó a Trump para decir, siguiendo la tradición de los periodiqueros cubanos, “Vaya, mira cómo los cogimos”.

Esto, sin mirar para más ningún lugar es un fraude, en este caso no supuesto, sino evidenciado por algo tan exacto como las matemáticas, digo esto para mis amigos científicos. Se enviaron un número exacto y determinado de boletas, podrían haber regresado menos, como ocurrió, nunca podrían aparecer más. Entonces la idea de que más de 700 000 boletas, no enviadas por el estado, aparecieran en una madrugada después de haberse parado oficialmente el conteo, es imposible de aceptar, por lo que es imposible de contar. Si yo fuera el que tiene que decidir, diría: “No hablemos más, vamos a dormir o pasear, que la vida es corta. Es un fraude”.

Luego habrá que descubrir quién lo hizo, quién dio la orden, quién las introdujo, quién incluso rompió muy oportunamente la tubería de agua, si es que se prueba que se rompió. Quién tiene que ir a la cárcel, porque el asunto está para cárcel. Habrá que descubrir la implicación que tiene en esto el partido demócrata, sus líderes y posiblemente el candidato, para poder demostrar el tamaño de la conspiración, o sea, de la acción coordinada para un fin en contra de alguien. Pero, ya esto, no clasifica como un error, no puede clasificar como olvido, inmadurez, buena voluntad, casualidad, etc. ¿Un error de 700 000 votos más a un candidato?, ¿Miles de muertos enviando sus boletas por correo?, ¿Hasta cuándo los 15 de Jacqueline?

El demoledor Giuliani, no fue solo. No leyó un discursito antidemócrata y se fue. Presentó el caso y dio paso a los testigos. A mi me resulta imposible decir aquí lo que cada uno de ellos dijo frente a una mesa llena de todos los senadores y representantes del estado de Pensilvania, gobernadores, personajes del gobierno norteamericano, más un público presente en el salón, imagino otros importantes, más para los ciudadanos estadounidenses y los ciudadanos del mundo. Las declaraciones están en YouTube, para que los desconfiados puedan escucharla de la boca de los protagonistas y no atribuirlas a traducciones o interpretaciones de periodistas, medios de prensa, ni mías, etc.

No voy a reproducir aquí lo que cada persona testigo dijo, sería extenso y cansón. Sólo diré que esas personas dieron su nombre y apellido y bajo declaración jurada testificaron lo que ellos conocen, vieron y vivieron, o sea, no es un coro de Goospel que cuando Giuliani dijo fraude, repitieron fraude, fraude, fraude, dando palmadas como en las iglesias bautistas. Ellas responsablemente describieron con lujos de detalles lo que vieron, debemos imaginar que se están jugando años de cárceles si su testimonio es descubierto como mentira. Entonces les recomiendo lo lean, no siempre se tiene la posibilidad de vivir algo como lo que está pasando y aunque todos conocemos de boca lo que pasa en las elecciones, el conocer las técnicas, los pasos, las acciones perpetradas por los que cometieron las “irregularidades”, nos enseña.

Los testigos no sólo hablaron de lo que ellos vieron o vivieron, sino que expertos en informática han denunciado que las máquinas y el programa utilizado para el conteo de parte de los votos, son altamente responsables de lo conseguido, pero además son capaces de demostrar que ese mismo patrón se utilizó para robarse dos elecciones en dos países de Latinoamérica. El mismo programa, los mismos equipos. Giuliani dice tener más testigos dispuestos a declarar y existen más que no lo harán, por miedo, han sido amenazados con perder sus trabajos y las escuelas privadas de sus hijos, habría que citarlos oficialmente, probablemente algunos necesiten programas de protección de testigos.

Claro, esto es de creer o no creer. Sabemos que dicen que Jesús, chasqueo los dedos y multiplicó los panes y los peces y aunque más nadie lo ha podido hacer, por más chasquidos de dedos que se han practicado en 20 siglos, millones de personas lo creen. Entonces, pueden existir todavía, a pesar de estas declaraciones, los que se protejan detrás de sus murallas y digan, es mentira, no ocurrió. Y entonces es más complicado, porque tendríamos que llegar a la conclusión de que nada a través de nuestra historia es cierto, que todo puede ser comprado, todo puede ser cambiado y que la mentira, como no existe nada cierto, es lo que impera, etc. Yo, hasta que no se demuestre lo contrario, les creo y me llama enormemente la atención que la furiosa reacción de los medios de la “desinformación”, ha comenzado a menguar. Ahora comienzan a callar o a hacer sus discursos más leves, muchos demócratas están en silencio, por lo que ya “el malcriado” Trump no es tan malo como lo era hasta hace pocos días y “Zombie” Biden, no es tan bueno como nos lo pintaron.

Luego de los testigos de Giuliani y los republicanos, intervinieron los senadores y representantes del gobierno de Pensilvania, que hasta esos momento estaban sentados en la mesa de al frente, tranquilos escuchando y otros que intervinieron desde sus computadoras a través de Zoom y resulta ser que ellos evidenciaron, acusando al gobernador y al responsable del colegio electoral de meter las manos, cambiar las leyes de votación el día antes de la votación, luego borrar la información que debía existir en el sitio web del estado, etc., atribuyéndose funciones legislativas que no tienen.

Ahora, imagino, todos deben estar corriendo, porque nadie va a querer poner el muerto. Esto, por su magnitud, ha sobrepasado unas simples elecciones presidenciales, para convertirse en un serio problema de cuestionamiento del sistema electoral norteamericano y la sobrevivencia de la democracia en Estados Unidos. Esto ha pasado de un problema de simples electores y votos electorales a la defensa de las posiciones patrióticas. Creo que los demócratas han sido pillados, porque quizás se creyeron de verdad que el actual presidente y candidato por el partido republicano es tonto. Desconocieron que ese lema de “America First” es algo que muchísimos aquí respetan y defienden.

viernes, 27 de noviembre de 2020

Los demócratas, como ratones Pérez, cayeron en la olla por la golosina de la cebolla

Les cuento cómo funciona.

Quisiera recordar que escribo para divertirme, por lo que cualquier otra interpretación de mis palabras, es un craso error.

Un día me levanto y decido escribir sobre números. Entonces saco mi calculadora y marco muy cuidadosamente 2 + 2 = y espero pacientemente a que el equipo me responda, tal como dice que respondía el espejo mágico a la bruja del cuento Blanca Nieve. Miro y descubro que el resultado es 4.

Como estoy aprendiendo a no ser absoluto, prepotente, dominante, etc., no conforme con la primera respuesta, repito el proceso, a veces dos y tres veces. Al comprobar que el resultado siempre es el mismo, me decido, siempre muy cuidadosamente, a escribir y en parte de mis ideas, digo, mi calculadora, porque ya no me interesa impresionar a nadie con mi inteligencia y capacidad, dice que 2 +2 = 4.

Inmediatamente recibo mensajes de mis amigos, siempre amigos, ya no pierdo el tiempo con otras personas, que me dicen: Roly estás mirando mal, tu calculadora no sirve, no sabes mucho de matemáticas y los más conocedores me envían mensajes muy claros y entendibles sobre la física cuántica donde los protones y los iones … y otras miles de teorías chinas como decimos en Cuba.

Esto crea en mí, quizás por mi formación y estudios pasados, la idea de verificar. Agradezco cada uno de los mensajes, me gusta debatir y eso me energiza. Soy como una batería Duracell. En no pocas ocasiones vuelvo a sacar la calculadora y ahora con delicadeza quirúrgica vuelvo a sacar la cuenta y en otras no pocas ocasiones le pregunto a mi legendaria acompañante: Marty, vida mía, a veces incluyo lo de vida mía, cuánto es 2 + 2 y ella muy segura me responde: Facilito, 2 + 2, es igual a 4.

Entonces me parece que:

  • Mis amigos no tienen dedos y están metiendo los ñongos en sus calculadoras, por lo que al marcar cualquier número el resultado es cualquier número.
  • Mis amigos tienen dedos, pero no tienen ojos y al usar una calculadora sin audio, no pueden ver y enterarse del resultado.
  • Mis amigos tienen un nivel tan elevado como científicos, que están montados en los cálculos cuánticos y la planificación de los viajes al planeta Marte y como eso es para pocos escogidos, han perdido el vínculo con la realidad.
  • Mis amigos ven que es 4, lo saben, pero no les da la gana de verlo o reconocerlo, se mantienen en sus posiciones caprichosas, ven solo la fase de la Luna, cuando está “Creciente” y aseguran que el satélite del planeta Tierra únicamente tiene forma de plátano, etc.

A inicios de esta semana, Trump, como presidente en funciones, dio luz verde al GSA, Administración de Servicios Generales, que trabaja con el gobierno, pero no es de su propiedad, para que se reuniera con el equipo de transición de Biden, y entre otras cosas, comenzara a asignar los fondos económicos que se prevén para esto, que son alrededor de 6 millones de dólares por un concepto y otro millón por otros. La directora del GSA emitió un comunicado, donde declara que ha sido objeto de presiones, chantajes, acusaciones, agresiones por teléfono y online, hacia ella y su familia, por parte de demócratas y sus allegados para forzarla a que incumpliendo la ley entregara los fondos y la información y dejó claro que su Agencia no es la responsable de nombrar presidentes, contar votos, certificar ganadores, probar fraudes, etc., que esto se hará bajo lo que la constitución disponga. Aclaró además que las amenazas nunca han venido de la parte republicana, la que se ha mantenido trabajando según lo que la tradición y ley señala.

Rápidamente una buena parte de los medios de la desinformación en Estados Unidos y en el mundo, cuyo papel ha sido hasta hoy desde el punto de vista profesional patético, evidentemente plegados a intereses que tratan de mentir, de ocultar, pero sobre todo de construir una imagen y realidad que no existe, inventando información, traduciéndola a su conveniencia y lo que es peor haciendo silencio frente a las verdades, más sus apasionados seguidores y repetidores, comenzaron a publicar noticias de que Trump se había rendido, que estaba entregando las armas, que estaba solo, que nadie lo apoyaba y que con esa acción Trump no sólo reconocía su derrota, sino que deba por hecho el reconocimiento de Biden como presidente “electo”.

Fue tanto el revuelo y los cantos de victoria que el mismísimo Trump declaró el lunes que jamás concedería la victoria a lo que denominó “la elección más corrupta de toda la historia política de Estados Unidos”, con eso lanzó su mensaje, diciendo, he ordenado que la GSA pueda trabajar, no quiero incumplir con lo establecido, estoy tratando de continuar los pasos ordenados por las leyes, lo cual deberían haber reconocido todos como un acto de buena voluntad, pero, ojo, dijo, estoy vivo y sigo en la batalla, nada de derrotas, menos frente a los posibles fraudes y ratificó que su equipo seguía en las reclamaciones y demandas frente a los diferentes estados.

Por su parte el James Edwin “Trey” Trainor III, presidente de la Comisión Federal de Elección de los Estados Unidos, máxima autoridad a nivel de país, o sea, traducido de “comisión federal”, declaró que la sola evidencia de fraude presentada por una de las partes obliga a considerar su existencia, por lo que ahora los demócratas tendrán que presentarse frente a las cortes a defenderse y, de paso, ratificó que Estados Unidos, no tiene un presidente electo oficialmente. Esto está claro, Trump lo viene diciendo, pero parece que no lo escuchan. La presentación de un posible fraude da posibilidades legales a los demandantes a ir a las cortes, lo que de inmediato detiene todos los procesos de conteos y certificaciones hasta que no se determine si es real o no, pero además anunció que los presuntos culpables tendrán que declarar, por lo que es posible que esto se extienda más allá de la fecha del 14 de diciembre, porque investigar y armar juicios es muy complicado aquí. En diciembre tendremos un presidente electo, pero los casos quedaran abiertos para mucho más tiempo.

El amigo “III” en su condición de presidente de la Comisión Federal de Elecciones, cargo al parecer muy importante, no está diciendo que existe el fraude, solo ratifica que según la ley norteamericana, la sola sospecha o presunción de que pudiera haber existido, da la posibilidad al supuesto afectado a reclamar, por lo que los medios de la desinformación tendrían que haber salido a disculparse por su creación maléfica y nociva de que Trump era un mal perdedor, que estaba dando una pataleta de niño malcriado, que quiere hacer lo que le da la gana, que caprichosamente no quiere irse de la Casa Blanca y deberían además, dejar un espacio a la duda para comenzar a explicar a sus consumidores, luego repetidores, las palabras irregularidades, errores y posibles fraudes en el proceso electoral. Los medios además deberían entender que no existe un presidente electo, por lo que denominar a alguien ya electo es otro fraude, quizás más grande que los anteriores.  

Hoy, 26 de noviembre, para que no se me olvide el día, los estados de Pensilvania, Georgia y Nevada, anulan de certificación de votos por evidencia de fraude. En Georgia, el abogado Lin Wood, que trabaja de forma paralela al equipo de Trump, logró que se acepte la moción de emergencia para la revisión acelerada de la demanda de fraude que impugna la validez del procedimiento de elección en ese estado.

Mientas que Sidney Powell ha interpuesto una demanda por fraude en Georgia y en Michigan y ha asegurado como abogada independiente al grupo del Trump, que no fue echada como dicen los medios, sino que se separó por pura acción estratégica, que tiene todas las evidencias y pruebas en un número colosal, para demostrar que se utilizó Dominion para perpetrar un fraude electoral y que va a presentar una demanda de “proporciones bíblicas”.

Por su parte un juez del estado de Nevada ha decretado que se establezcan las fechas para una audición, lo que se supone sea el 3 de diciembre próximo, lo que inmediatamente bloquea el certificado de votos electorales a favor de Biden. Michigan y Arizona también han anunciado que realizaran audiencias públicas.

La simple anulación de las certificaciones y el reconocimiento de posibles evidencias de fraude, dan pie a que el equipo de abogados de Trump, presenten lo que según dicen destapará y pondrá de manifiesto, el mayor fraude electoral de la historia de los Estados Unidos. Esa anulación destruye el interés demócrata por agilizar la firma de las certificaciones, tal como si no estuviera pasando nada más, o sea, la Luna sólo tiene forma de plátano.

Dicho equipo, que ha venido luchando desde el mismo día 3 de noviembre, diciendo que tienen todos los elementos, quejas, grabaciones, fotos y declaraciones juradas no sólo de republicanos, sin de funcionarios demócratas que demuestran un gran fraude planificado y coordinado para robarse estas elecciones, ahora, legalmente tiene el tiempo y los escenarios a favor para impugnar a los demócratas y a aquellas personas implicadas en cada estado para la consecución de este o estos delitos.

Esto sólo hace cambiar todo el tablero de juego.

A la luz de los acontecimientos, me gustaría decir, que, según veo y al decir de muchos expertos, al pararse la certificación de los votos en varios estados, Joe Biden, el declarado por muchos medios de la desinformación y muchos otros seguidores, como presidente “electo” de los Estados Unidos, pierde esa categoría y vuelve a ser un sencillo candidato, porque la carrera ha vuelto a la línea de partida.

No estoy diciendo que Biden no pueda ganar en el futuro, una vez que se verifique y certifique que no existió el fraude y que todo lo del equipo de Trump es un invento sin vínculos con la realidad, que todo ha sido un reclamo de un grupo de locos y que las pruebas que dicen tener no sean aprobadas. Pero a no ser mis amigos los de la cuántica, cuyos cerebros ya no están entre nosotros, deben reconocer que lo que se ha venido diciendo ha sido real. No se ha comprobado el fraude, pero por el momento se le ha dado reconocimiento a la parte demandante para que presente su caso. Eso es un pequeño triunfo de aquellos que quieren que la verdad salga a la luz, sean republicanos, demócratas, que por cierto también los hay, o sean marcianos.

Dejemos un por ciento a la duda, para que luego, si a los que llaman locos, que para nada lo son, demuestran lo que dicen pueden demostrar, la caiga y el golpe en las nalgas sea menos.
Creo que los demócratas hambrientos, como ratones Pérez cayeron en la olla por la golosina de la cebolla. Creo que su ceguera por el poder, los arreglos tradicionales que parecen hicieron en momentos pasados, más el confiar en los deméritos atribuidos a Trump durante estos cuatro años, llegaron realmente a pensar que el tipo además de pesado es tonto y fue allí donde se confundieron. Trump le puso la cebolla grande, linda, dorada dentro de la olla con agua hirviendo y ellos solos se lanzaron a cogerla.

jueves, 26 de noviembre de 2020

Bravo Carlos. Bravoooooooo jóvenes de San Isidro.

Desconozco si todos los amigos y familiares que me leen están al tanto de lo que está pasando en San Isidro, un proyecto cultural cubano en La Habana y un grupo de jóvenes de diferentes edades, sexos, quizás formación académica y cultura, que su última acción, la de ahora mismo, ha sido encerrarse dentro de una casa, sede del proyecto y de diferentes modos protestar, entre otras cosas, por la liberación de un joven, acusado de desacato, procesado en tres días y condenado a prisión por 8 meses.

Dentro del grupo algunos están en huelga de hambre, otros en huelga de hambre y sed y el resto está apoyándolos. Como es común ya, la policía uniformada y la no uniformada, que por momentos es mayor en número, no los deja salir, no deja que se les visite, las personas que han logrado entrar lo ha tenido que hacer burlando la vigilancia, tal como si estuvieran tratando de entrar a robar en un banco o poner una bomba en la sede del gobierno.

La prensa internacional, muy poquita y de forma muy ligera se ha hecho eco del problema y por supuesto, una vez más, como siempre y como es tradicional, la información oficial, lo único que hace es demeritar a esos jóvenes, acusándolos de delincuentes y de no artistas. Las esquinas de la casa se mantienen controladas para evitar el paso de personas y con eso impedir el suministro de alimentos y claro, como siempre también, se encuentras apostados esa parte del llamado pueblo indignado, esperando la orden para mostrar su indignación organizada con aquellos gritos de mercenarios, escorias, gusanos, vende patrias y viva Fidel, a pesar de que saben que el amigo ya murió.

Podría hablar más del proyecto cultural San Isidro y de algunos de sus integrantes que hoy están en huelga dentro de una casa, conozco sus historias, pero leyendo y leyendo, me acabo de encontrar unas palabras escritas por el gran, si, el gran Carlos Varela, del cual me parece que no puedan decir que no es un compositor y cantante de muchas décadas, no creo que nadie pueda acusarlo de mercenario, menos de alguien que desde su cómoda butaca en el exilio opina sobre Cuba y las reproduzco textualmente. No creo poder decir nada mejor.

Bravo Carlos. Bravoooooooo jóvenes de San Isidro.

"Si no escribo estas palabras estaría negándome a mí mismo y a mi historia. No conozco personalmente a ninguno de los muchachos de San Isidro, pero eso no es lo que importa hoy. Cualquier ser humano que esté dispuesto a morir por una causa, sea cual sea, merece ser escuchado con respeto.

Soy humano, no me pidas entonces que mire hacia otro lado. No seré cómplice del silencio del coro. Veo con mucha tristeza y vergüenza a donde hemos llegado. ¿Qué nos ha pasado?

Sobre las líneas de mis canciones viajan muchas heridas invisibles. Hace varias décadas atrás, cuando esos muchachos de San Isidro eran solo unos niños o no habían nacido, mis canciones y yo ya estábamos pasando por algo parecido. También quisieron apagarme, borrarme, marginarme, censurarme y, como a una gran parte de mi generación que no aguantó la presión, invitarme a irme de Cuba. Lo increíble es que muchos de los que desde el mismo poder me acusaron y persiguieron, finalmente terminaron largándose de aquí. ¿Y entonces? Yo jamás acusé a ninguno de mercenario por irse, por traicionar lo que ellos supuestamente defendían. Simplemente seguí siendo yo, “sentado en el contén del barrio”, haciendo mi obra.

No se puede ir por ahí pregonando que los cubanos somos los más valientes, “el hombre nuevo y solidario”, el ser humano modelo que sueña y desea un mundo mejor, si primero no soñamos y peleamos para tener un país mejor. Un país que verdaderamente nos incluya a todos, estén donde estén, piensen como piensen. Ya es hora de sentarse a dialogar y a escucharse, porque todos, vivamos donde vivamos, pensemos como pensemos, seguimos siendo parte de esta  nación. Los de San Isidro también forman parte de este país. Tener diferencias ideológicas, generar cambios, pensar caminos distintos para construir la polifonía de voces de un país, es legítimo y sano. Eso no debería decidirlo, ni limitarlo, mucho menos regularlo un gobierno en nombre de una u otra ideología. ¿Con qué derecho alguien puede decidir quién es artista y quién no? ¿Quién es cubano y quién no?

Ser crítico en la sociedad en la que uno vive tiene que ser un derecho intocable. Si a todos los que tengan ideas críticas, opuestas y diferentes los amenazan, agreden, censuran, regulan y encierran, entonces terminaremos presos de conciencia muchos millones de habitantes.

Que un pueblo haga silencio no significa que no piense.

No se puede seguir cortándole las alas a la libertad de expresión, a la libertad de pensamiento y a la libertad individual que es en el siglo XXI, un derecho fundamental de todo ser humano.

Esa no es la Cuba que yo soñé. Todo lo que está sucediendo puede llegar a ser contradictorio con el cartel y el eslogan de “Cuba Salva”.

Los actos de repudio entre cubanos, hombres y mujeres insultando, golpeando e injuriando nunca debieron ocurrir. Estos gestos infames seguirán siendo una vergüenza nacional. Los actos de repudio deben parar de una vez y por todas. Esa intolerancia hacia lo diferente, ese miedo al debate, a lo alternativo y opuesto la llevamos inoculada en la sangre y resulta una verdadera mancha a nuestra identidad. Miles de cubanos que participaron en los actos de repudio de los ochenta y noventa ahora viven lejos de esta isla. Algunos enmudecen de vergüenza, muchos hoy piensan diferente, pero saben que solo hay un culpable: el miedo. El miedo puede mover masas, basta con seguir atentamente la historia de la humanidad.

Lo que pase en Cuba y a los cubanos estén donde estén me lastima, me hiere y me duele.

Como he dicho antes, no conozco a los muchachos de San Isidro, pero eso no es lo que importa hoy. Ellos son también jóvenes y rebeldes a su manera y si ahora están haciendo una huelga de hambre para defender su derecho a pensar diferente y a expresarlo libremente hay que escucharlos.

Ya es hora de sentarse a dialogar. 

¿Es tan difícil eso? ¿Tan largos fueron los monólogos que olvidamos escuchar?

Ellos están defendiendo sus derechos que son también los de muchos que hoy se esconden detrás del silencio. Los mismos derechos por los que yo he luchado durante 35 años escribiendo canciones; el derecho a pensar y expresarse libremente.

¿Eso es acaso un delito?

¿Será que tendremos que borrar de una vez la palabra DIALOGO del diccionario de cubanismos?

Si yo no escribo estas palabras estaría negando mi necesidad de defender y apostar por el diálogo como el mejor camino para luchar contra la violencia.

Rodeado de amenazas y conjeturas, nacieron buena parte de mis canciones, al calor de la censura y el silencio de los otros.

¿Cuándo serán escuchados los nietos de Guillermo Tell?

Ahora ellos tienen la palabra".

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Las grietas de la democracia.

Estamos a 25 de noviembre y aún, a pesar de todos los pesares, Estados Unidos de América, no tiene un presidente oficialmente declarado y firmado. Lo que estamos teniendo, al menos para los que queremos mirar objetivamente, es que el resultado de las elecciones presidenciales está detenido porque existen varias demandas de uno de los candidatos contra varios estados del país. Muchos actores de gobierno, responsables, se desgastan repitiendo que no hay aún presidente electo. Hasta que este proceso no termine, con la certificación de todos y cada uno de los estados, gústele a quien le guste y pésele a quien le pese, no hay oficial inquilino de la Casa Blanca. La prensa, los expertos, los brujos, los amigos e incluso los que votaron, no nombran oficialmente al presidente. No es una cuestión de gusto, aunque las posibles apariencias señalen el camino, es una cuestión de la ley.

Si uno sigue las declaraciones de la parte que se reconoce afectada y de algunos funcionarios de investigación y gobierno, estamos en presencia, sino del mayor fraude de la historia electoral de este país, por lo menos frente a la mayor cantidad de irregularidades, errores, problemas, inconformidades que los expertos y muchos ciudadanos pueden recordar.

Esto es un gran problema, porque el asunto ha pasado de una elección entre dos candidatos, cuál ganó y cuál perdió, a convertirse en un momento donde se está cuestionando, por tanto, poniendo en juego, al sistema electoral y político del país, cosa evidentemente más importante que todo lo anterior. Una cosa es que un muerto votó, que una persona puede haber votado en varios lugares a la misma vez y otra es afirmar que uno de los partidos competidores, en alianza con agentes externos han manipulado todas las elecciones con el propuesto resultado de la violación de millones de boletas de forma planificada. Una cosa es que una máquina de conteo se paró, se bloqueó o rompió y la otra es asegurar que las máquinas y los programas fueron preparados para poderlos manejar a conveniencia y que los votos de los ciudadanos estadounidenses, o parte de ellos, fueron a parar a otros países, se menciona Alemania y España, por ejemplo, para allí ser contabilizados.

La información que circula, yo, desconocedor, la puedo dividir en tres grandes partes evidentes, pueden existir otras más.

  • La que genera el equipo de reclamo del actual presidente Trump, que, de seguirla a pie de la letra, no quedan dudas del gran fraude. Me parece irresponsable a nivel de delito, asegurar lo que ellos aseguran y dicen tener pruebas irrefutables y absolutamente irrebatibles.
  • La que generan los medios de comunicación, en un por ciento muy alto, no de ahora, sino desde hace mucho, en contra abiertamente de Trump y su gestión, que están dando a Biden no sólo como ganador de los votos, sino ya como presidente electo y siguiendo cada paso para sembrar esa idea en la ciudadanía, sin el menor pudor, sin la menor alerta, sin el menor apego a la realidad.
  • Una tercera, que es la del partido demócrata aparente ganador, que es muy poca al respecto y que, por el contrario, se ha dedicado a celebrar y organizar desde ahora su ascenso al poder para los próximos cuatro años, lo que me parece absurdo, porque frente a las acusaciones de fraude gigantesco y las implicaciones de las principales figuras del partido demócrata en determinados estados, acusaciones que van dirigidas a la estabilidad del sistema político norteamericano, no sólo de elecciones, sino de gobierno, a mi entender, deberían estar declarando su inocencia y apoyando fuertemente la revisión de los problemas que se plantean existen, para dejar claro, que un muerto que votó es un error, pero que la constitución, la división de poderes, la cámara, el senado, los gobiernos locales y todas las leyes norteamericanas funcionan. Esto es complicado, a lo mejor no se ve a simple vista o en los primeros análisis apasionados, una cosa puede ser ganar una elección y otra es presidir sin que los ciudadanos crean y apoyen.

Si se sigue la información, no de la prensa que está, como dije, en un elevado número comprada, al menos eso es lo que demuestran sus propuestas, sino de los propios protagonistas que desde el primer momento y hasta hoy están hablando, declarando, dejando claras determinadas posiciones, sobre todo Trump, su equipo de abogados, más algunas otras figuras de prestigio en la política norteamericana y en el gobierno, que han mostrado pruebas y han asegurado que tienen miles de pruebas más para presentar a las cortes, es duro, pero factible decir que si, existen muchas posibilidades de un fraude, es más, existe un enorme y gigantesco fraude, aunque yo, no lo pueda demostrar hoy en este escrito.

El sistema norteamericano de gobierno es extremadamente complicado, son leyes y más leyes, regulaciones y diferencias a tal punto que cada estado, somos 50, puede y de hecho tiene autoridad para la actuación. Es extremadamente complejo, lo que me hace pensar en aquellas personas que dan definiciones a la ligera, aseguran cosas, concluyen, dan soluciones absolutas, sin tener muchas ideas de lo que aquí funciona.

Claro, repito, la información que circula en una gran parte de los medios, dicen “Biden, el presidente electo”, en vez de decir Biden el candidato pronosticado a ser electo o Biden el candidato que probablemente gane las elecciones. Existen miles de formas de proclamar a Biden como posible, potencial, pronóstico para presidente y otra es definirlo como presidente electo. La palabra electo da una definición que confunde y eso aún no ha pasado.

Es parte de un gran juego, es parte de lo que aquí se permite y es entonces cuando la democracia se me complica. Si esto es parte de la democracia, habría entonces que explicar y explicar, porque yo, como simple ciudadano, lo que veo y me llega es un gran reguero, organizado a exprofeso y permitido, ya sea por la tradición, las regulaciones que yo no conozco, los rejuegos de la ley o aquellos espacios, que, como todo, la propia ley no contempla, no por mala, sino porque son millones de posibilidades a estudiar.

A mí modo primitivo de analizar, debería haber una autoridad máxima, que organizara el asunto, lo que no tiene nada que ver con un atentado a la tan llevada democracia y libertad. Debería existir una autoridad que aclarar para los más de 300 millones que aquí somos, más para los otros muchos millones que observan desde afuera, que no puede mencionarse la palabra electo, porque eso no es verdad, que no se puede presuponer tener a un presidente que no se tiene, que puede ser el supuesto o pronostico ganador, pero que está enfrentando un tema de demandas frente a las cortes, entonces tiene que esperar para celebrar públicamente. Una cosa es reunirse con amigos que lo consideren ganador, incluso que lo puedan nombrar emperador y otra es hacer actividades públicas para todo el país, celebrando el nombramiento de presidente que aún no se tiene y se puede tener o no en las próximas semanas. Yo puedo aspirar a ganar la lotería, incluso cuando no la juego, pero para ganarla en realidad tienen que coincidir todos mis números inequívocamente. Yo puedo nombrarme millonario por tener un millón de amigos, para el banco la explicación es más sencilla, mi cuenta de dinero.

Cada elección es diferente. Dado el caso de que cada colegio y cada estado certifique a un ganador, que la diferencia de votos sea abrumadora, que el ganador sea matemáticamente ganador y el perdedor, frente a los datos, reconozca su derrota y no se haga más nada, donde aún se tiene que esperar al nombramiento oficial, se pueda hablar de un presidente pronostico indiscutible y otra es el proceso turbio, empañado, sucio, pantanoso por la definición de algunos, que estamos viviendo, donde varios estados no han terminado aún de contar, donde otros están recontando y sobre todo, donde existen fuertes demandas de una parte acusando a la otra de gran fraude, con por lo menos, evidencias de manejos extraños, boletas cambiadas, votos quitados a uno y puestos a otro, declaraciones de testigos, implicados, investigaciones federales abiertas, etc.

Nombrar a uno de los dos como presidente electo, a mi modo primitivo de ver, es irresponsable e irrespetuoso, es estarse defecando en todo lo que está pasando, es decirles a las cortes que no hacen falta, que no es necesario, que lo que se está diciendo no tiene ningún valor y entonces yo me pregunto, ¿Y las cortes qué? Se dice que el camino está hacia el gran jurado, único en su tipo, único en su responsabilidad y que luego la decisión final, final, final, que nadie podrá cambiar, está en el Congreso y entonces yo me pregunto, ¿Qué hay de ese gran jurado y de ese Congreso?

La democracia vista así es confusa y eso es lo único que no debería ser. A mi modo primitivo de ver, debería existir una máxima autoridad, que está obviamente por encima de los dos candidatos que compiten, que salga a decir con autoridad absoluta, oigan, no tenemos un presidente; escuchen, estamos aún sin presidente; entiendan, no podemos certificar a un presidente, cosa que es mucho más importante que ganar o perder unas elecciones.

La democracia o está mal interpretada y cada cual tiene su propia definición de lo que ella significa, imaginen más de 300 millones de definiciones, no fue capaz de prever lo que pudiera suceder o no está organizada para eventos como estos. Es máxima autoridad debería decir, estamos enfrentando una reclamación por fraude electoral, lo que significa un evento extremadamente importante para la vida de este país, o sea, la confianza o no en nuestras instituciones, por lo que usted, Sr. Biden, puede hacer sus reuniones, puede ir seleccionando a el grupo de personas que quiere que trabajen con usted en un posible escenario futuro, puede invitarlos a comer todos los días, puede incluso dormir con ellos, pero no puede, bajo ley, hacer nada de esto público, no puede nombrarse, ni dejar que lo nombren presidente electo, porque entonces eso, a los datos de hoy, es un fraude. Debería haber una autoridad superior, que llamara a un periódico o a un canal de TV y le dijera, no pueden por el bien del país, mencionar la palabra electo, búsquense otra. Cuando esas autoridades quieren lo hacen, por qué no ahora.

El reconocer a Biden como presidente electo o al menos dejarlo correr como tal, tiene muchas implicaciones, las primeras de confusión. Los demócratas, digo ellos, porque este es el caso, fuera igual al revés, celebran. Muchos otros, incluso gobiernos extranjeros, lo han felicitado. No pocos, digamos evidentemente interesados en el presidente que gane aquí, aunque viven en Thailandia, hablan del ganador y como era de esperar, desde Cuba, yo personalmente, recibo mensajes de alegría por la victoria de los demócratas con Biden a la cabeza. No es de ocultar, porque es público, que el gobierno cubano, está dando seminarios a sus funcionarios para definir la política del gobierno con Biden como presidente. Pero, ¿cómo se va a felicitar a una persona que está acusada de fraude? Es lo mismo que saber que un tipo violó y mató a una niña, pero felicitarlo porque el tribunal todavía no ha dictado sentencia. No es lo mismo defender, aportar información, analizar, que decir todo lo que se dice es mentira y que vamos a felicitar, peor, empoderarlo como presidente, tal como si esto fuera un juego de niños.

Este desliz de la democracia, a mi entender, crea más problemas. Los grupos, ya históricos, anti-Trump, ahora arremeten con que él está dando una pataleta, que no quiere abandonar la Casa Blanca porque le cogió cariño y no tiene a dónde regresar, que es un acto preparado, que el tipo está formando líos sin razón, que su equipo lo está abandonando, que está solo en esto, que nadie lo quiere más, etc. Trump, sea él o cualquiera en su lugar, aparece como un loco, antidemocrático, dictador, egocéntrico, machista, antipolítico y no aparece nadie con autoridad que diga para los 300 millones que somos, que el tipo está reclamando con todo su derecho y que hasta que esto no termine, no existe presidente. Ni él continua, ni otro puede asumir.

¿Qué podría pasar si el fallo final es que Trump tiene razón, se comprueban sus argumentos, se suspenden las elecciones, al menos en su parte complicada, y se le otorgan otros 4 años en la presidencia?, ¿Cómo los demócratas, que ya llevan varias semanas celebrando a su presidente “electo” y viendo a su ganador formar e informar el próximo gobierno, podrán entender la decisión?

Creo que la idea ahora, encurtida en vinagre, es salvar al país, es salvar a la forma de gobierno, más allá de darle los votos a uno u otro. La gran idea ahora es aclarar lo que ha pasado con el sistema electoral norteamericano y si existen o no implicados en el fraude. La idea sería declarar sin objeción o sin dejar dudas, lo que realmente ocurrió y la solución para ahora y para el futuro, para lo cual habría que haber salvado esta democracia, aclarando que ella, no Trump, ni Biden, es lo más importante.

La idea es haber tenido testículos, dentro de la democracia, para hacer una declaración oficial y decir, Trump está reclamando, tiene su derecho, no por ser Trump, sino porque así lo establece la ley y Biden tiene que esperar tranquilamente en silencio, lo que no quiere decir inactivo, pero en silencio, hasta que el día X, el señor Y, en nombre del estado de las Estados Unidos asegure lo que pasó y otorgue el resultado ganador.

Entonces, ¿en qué estamos?

Hoy, no tenemos un presidente legalmente aprobado. Lean, no lo tenemos. Trump y su equipo de abogados y asesores, están reclamando frente a las cortes norteamericanas estatales, si esto no se resuelve, se tendrá que llegar al gran jurado, que luego dará indicaciones al Congreso. Existen estados que no han terminado de contar o están contando de nuevo. Existen y siguen apareciendo, según los demandantes, muchísimas evidencias de irregularidades y posibles fraudes que se están presentando y evaluando. Biden, por la tradición norteamericana, que puedo yo entender o no, estar de acuerdo o no, está formando su equipo de gobierno, tal como se escogen a los peloteros o futbolistas para integrar un equipo meses antes de la competencia, pero eso aún no es oficial para nada. Biden y su equipo tendrán que esperar.

Su fuéramos responsables, la prensa, la TV, los amigos y enemigos, deberíamos parar, lo que no quiere decir no desear, no explicar, no rezar, no poner velas o darle de comer a los santos. Toda afirmación hoy es mentira, toda afirmación hoy es peligrosa, toda afirmación hoy puede mañana crear problemas. No existe el fraude hasta que no se pruebe, por mucho que yo voté por Trump, no hay presidente nuevo para los próximos cuatro años, hasta que este dilema no se resuelva y quede todo claro, transparente.

A veces, como dice una amiga, hasta la famosísima democracia como teoría, incluso hasta la famosísima democracia norteamericana, para muchos única, para muchos inigualable, tiene sus grietas.