viernes, 15 de agosto de 2025

620.- Ojalá que te mate un tranvía.

Claro está, no puedo quedarme sin escribir algo.

Hace dos días se estuvo celebrando el nacimiento 99 de Fidel Castro. Lo que en realidad no debía celebrarse pues nació como otro cualquier niño y su aparición pública y relevancia no tuvo que ver nada con su niñez. De haber muerto en el momento difícil del parto de su madre o luego por un accidente o enfermedad, sólo sus familiares, quizás, lo recordarían.

Los que no lo quieren, donde me encuentro, aprovechan la fecha para hacer un balance de sus fracasos. Vale la pena decir que, a no ser por su verborrea que lo llevó a ser conocido en el mundo, todo proyecto concreto que emprendió terminó fracasado, dejando a Cuba en el camino exacto e inconfundible y probablemente irreversible para la miseria que hoy vive. No existe un solo ejemplo de sus inventos y caprichos que haya perdurado en el tiempo. El Morro está ahí, el Túnel de la Habana y el Puente de Bacunayagua están ahí, el Capitolio Nacional está ahí, sin embargo, de los proyectos de Fidel no queda absolutamente nada, no hay azúcar, no hay leche, menos carne de res, muy poco tabaco y del hombre nuevo, ni hablar.

Tumba de Fidel Castro en Santiago de Cuba. Fue lejos a enterrarse.
Dice el artista que la realizó, que se inspiró en un grano de maíz.
¿Grano de maíz? A lo mejor quiso hacer un melón y le quedó mal.
Los que lo quieren todavía, a veces de verdad, otras por pura conveniencia, llevan varios días buscando y buscando de dónde sacar información para resaltar su vida, como siempre: el mejor, el invencible, el humilde, el único, el estadista, el libertador, el constructor sobre todo de una nueva Cuba y adentro de ella, un nuevo cubano, el papá de todos los niños, el que más conoció sobre José Martí, el amigo de sus amigos, digamos Che y Camilo, el mejor padre, etc., etc., etc. Poemas y cancioncitas ridículas al mejor estilo del culto a la personalidad que describen los libros.

Bien, hagamos un recuerdo. Según los textos históricos, la tradición de celebrar cumpleaños, siempre y únicamente a personas VIVAS, se recoge en Egipto alrededor de 3000 años a.C., o sea, hace mucho, muchísimos años.

Por aquellos entonces, no se celebraba el día del nacimiento biológico, sino la fecha donde el egipcio llegaba a faraón, debido a la característica de divinidad o dios que se obtenía cuando se era coronado.

Se cuenta que se hacían grandes fiestas, no sólo para los ricos, sino que, como algo exclusivo y “bondadoso”, se dejaba participar al pueblo. Regalos y comidas abundaban para esas celebraciones.

Curiosidad sobre cumpleaños de personas vivas. En Viet Nam cada persona celebra dos fechas de cumpleaños dentro del mismo año debido a la interacción entre el calendario gregoriano, (occidental) que todos conocemos hoy y el calendario lunar de tradición oriental. Los vietnamitas vivos tienen también una forma peculiar de calcular la edad basándose en el método conocido como "tuổi mụ", (edad extra), por el cual todos cumplen años el mismo día llamado Tét Nguyén Dán, ya que suman un año a su edad el primer día del Año Vietnamita que marca el inicio de la primavera.

Al parecer existen muchas formas para y por qué de la celebración de cumpleaños, pero lo que si me queda claro es que los cumpleaños únicamente se refieren, se destacan y se celebran a alguien que está VIVO.

Entonces me parece una locura o una enfermedad, referirse a alguien que está muerto, aunque sea Fidel Castro y que está al mismo tiempo cumpliendo años.

La solución la da el mejor uso del idioma castellano.

Tal persona hubiera cumplido hoy 125 años, pero como ya murió, entonces cumplió sólo 90 años vivo y a partir de ahí lleva 35 años fallecido, por lo que podemos celebrar su fecha de nacimiento y luego los años que lleva muerto.

Martí no tiene 172 años, no vale la pena celebrarle el cumpleaños. Martí murió con 43 años, entonces a partir de ahí celebramos o recordamos los 129 años de su muerte.

Si es fatal celebrar el cumpleaños 99 de Fidel Castro, me parece peor reunirse y picarle un cake como lo he visto a través de la TV, tradición cubana para los cumpleaños de los VIVOS.

Claro tampoco es tan ingenuo el tema. Mantener vivo a Fidel Castro, a pesar de estar muerto y mencionar cada cinco minutos la palabra “continuidad” le trata de dar legitimidad al gobierno actual. Un poco de legitimidad siempre es buena y le hace mucha falta.

Se trata de decir, lo que ya hoy muy pocos deben creer de verdad, que no ha pasado nada, que todo sigue igual y los que ahora se encargan lo hacen siguiendo el manual que el “Invicto Comandante” debe haber dejado por escrito. Se trata, al menos, de mantener pegados a aquellos que a pesar de los fracasos más que evidente, todavía siguen encandilados con la imagen del “guerrillero” que un día entró a La Habana, como una estrella de carnaval, encaramado en una carroza en forma de tanque de color verde olivo, lo que marcó su camino a lo que siempre quiso y no es menos cierto logro ser, una vedette.

Es llamativo y habla un poco de la enfermedad de muchos cubanos. Todavía hay personas que se desgarran las vestiduras hablando de revolución, de apoyo incondicional, etc., sin embargo, inmediatamente dicen que: Con Fidel tal o más cual cosa no hubiera o estuviera pasando, sin darse cuenta de que de esa forma están diciendo, muy veladamente, que el gobierno actual es una mierda. Entonces, sin declararlo abiertamente son revolucionarios de Fidel, pero no tanto de Díaz Canel.

Consejo. Celebre cumpleaños a los VIVOS, no importa la edad. Sé que es difícil a veces, hay personas que cada año cumplen uno menos, tanto que a lo mejor tendrán que ser enterrados como niños.

Comience a contar los años de fallecido y recuerde a esa persona en esa nueva condición.

Lo de celebrar cumpleaños, con cake, bocaditos, croquetas y ensalada fría a alguien que murió y si murió muerto está, por lo que no puede cumplir cumpleaños de vida, es punto menos que una enfermedad.

La cancioncita cubana dice:
Felicidades (Fulanito) en tu día,
que lo pases con sana alegría,
muchos años de paz y armonía.
Felicidad, Felicidad, Felicidad.

La versión a Fidel bien podría incluir en la segunda estrofa: “Ojalá que te mate un tranvía”

Fidel Castro murió, entonces lo de que lo pases con sana alegría, o sea, contento, divertido, no pega, más parece una burla. Lo de paz pudiera ser, porque cuando se muere alguien, como frente a la muerte “to er mundo é güeno” como dice la película, se pasa a estar tranquilo, al menos eso dicen, pero, ¿armoníaaaaaaaa????????????

viernes, 8 de agosto de 2025

619.- Coño Fidel chico, otra vez te cogimos.

Si hay algo que Donald Trump ha utilizado muy bien en sus campañas políticas es la idea de “Drain the Swamp”, o sea, drenar el pantano, lo que significa o significó combatir a la corrupción del llamado Estado Profundo, que a todas luces existe en los Estados Unidos, aunque pueda parecer mentira.

Estado Profundo define que hay muchos estados dentro del estado formal, dice que hay quienes mueven los hilos a conveniencia que no aparecen en la TV o en los periódicos, asegura que el verdadero objetivo está más allá del objetivo público.

Al Trump no venir y formar parte de ese llamado Estado Profundo, antes de ser presidente obviamente, parecía que le sería muy fácil cumplir con su promesa, erradicar el movimiento de dinero sucio, acabar con los compromisos corruptos en la política, por tanto, hacer un estado más eficiente, más limpio y transparente.

Sus intentos parece ha hecho, pero creo que, o el pantano es muy, muy grande, o no se tienen los mecanismos y herramientas para drenarlo o ambas cosas, o, peor, el pantano es tan fuerte, profundo y peligroso que es capaz de paralizar cualquier acción contra él.

El pantano puede hoy tener atrapado el mismísimo Trump. La frase de “detrás de toda gran fortuna hay un crimen, un delito o una injusticia”, que se atribuye al escritor francés Honoré de Balzac, con aquella reflexión de que a menudo, muy frecuentemente, siempre existen elementos oscuros o ilícitos, detrás no sólo de las grandes riquezas económicas, sino detrás de muchas aparente nobles y desinteresadas actuaciones, obvio no es una ley absoluta, pero casi lo es.

Lo de drenar una bañadera o lavamanos tupido es más viable, parece que drenar todo el pantano, puede ir quedando como una idea noble, pero irrealizable.

Estados Unidos viene viviendo hace casi 20 años un buen ejemplo del Estado Profundo o quizás, para este caso, un pantano particular, vinculado a dos figuras principales, no las únicas, pero al parecer las protagónicas, el norteamericano Jeffrey Epstein y su novia, compañera de trabajo, asistente, guía, cómplice, jefa de su red de tráfico humano y de jóvenes menores de edad muchas de ellas, para uso y abuso sexual, la británica Ghislaine Maxwell.

Sería imposible escribir algo corto sobre este caso. La información que se ha hecho pública es tan alocada, enredada y enorme que sería imposible organizarla y hacerla entendible en pocas palabras y parece que la información pública sobre todo esto, es sólo una pequeña parte de la verdadera información.

Jeffrey y Ghislaine han protagonizado el caso mayor de corrupción de todos tipos de la historia de los Estados Unidos, dejando cortos por mucho, digamos a Nixón y su Watergate, a Clinton y su Lewiski, a la teoría de la conspiración de Bush y las Torres Gemelas, por sólo citar algunos.

Ambos, millonarios, millonarios, se las agenciaron para actuar con inmunidad ce impunidad hasta hace muy poco y tener una cartera de amigos, socios, comprometidos, deudores y endeudados, que reúnen a los más ricos y selectos del mundo. Su influencia fue desde integrantes de realezas, políticos de muy alto nivel, incluyendo a varios presidentes de la Unión, empresarios multimillonarios, jueces, policías y detectives, no sólo de los Estados Unidos, sino de casi todo el mundo mundial. Es bueno destacar que Trump y Epstein fueron, al parecer, amigos muy íntimos y para colmo vecinos en unas de las propiedades que ambos tenían, durante algún tiempo, amistad que, también parece, se rompió por desacuerdos económicos y no por otras razones.

El caso Epstein y Maxwell deja chiquito cualquier otro, de ahí que llame la atención sobre todo por el secreto a voces con que actuaron por muchos años. Hoy nos quedan los chismes.

Finalmente, Epstein fue puesto preso, después de haber tenido varios juicios con sanciones irrisorias y dicen que se suicidó en la cárcel de máxima seguridad donde estaba, en la cual todos los mecanismos de vigilancia que tenía sobre él, humanos y tecnológicos, fallaron, se rompieron, se quedaron dormidos, etc., lo que desata la teoría que lo suicidaron y a su cómplice, la Maxwel,l le metieron 20 años, pocos para mi gusto. Ella era tan culpable como él, si no más. La idea de que una mujer, entre otras cosas, se dedique a reclutar muchachas jóvenes, muchas menores de edad, para “echárselas” como se echa carne a los leones, a su marido y muchos de sus amiguitos, para satisfacer sus locuras y sobre todo apetencias sexuales, es además de todo lo demás, extremadamente repugnante.

Nadie sabe exactamente todo lo que pasó, a no ser la Maxwell, que debe estar guardando la información para bien negociarla, lo que le crea un gran problema, si no habla la pueden suicidar para evitar que cambie de opinión y cuente; si habla la pueden suicidar porque a muchos parece que no les conviene aparecer en las historias.

Creo que nunca sabremos en realidad la verdad, el pantano está haciendo y hará todo lo posible para que no salga. Trump, al principio guapeando con que haría público todos los documentos, parece que se lo está pensando, lo que ha desatado furia no sólo en sus enemigos y críticos políticos, sino en parte de sus más fieles seguidores y apoyadores.

Conversando yo con mi madre y concluyendo ambos que estas dos figuras fueron de lo más malos, corruptos y enfermos que la historia moderna recogía, ella, por ese interés de investigación que posee y aprovechando la posibilidad de estar conectada a la internet capitalista las 24 horas del día, salió a hacer su propia investigación, más profunda, puedo asegurar, que la que hacen la CIA, el FBI, los detectives, todos juntos.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Oh, sorpresaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!! Ella, no sé cómo lo logró sin desmayarse, encontró una foto donde aparece su “gran y amado líder” Fidel Castro muy sonriente, lo que dice que no estaba por compromiso y menos disgustado, en una foto junto a Epstein y Maxwell y cometió el error de enseñármela. Claro, siempre me dijo que no escribiera nada aún, porque la foto podría ser un montaje malintencionado de la Inteligencia Artificial ¿Montaje?????????? Entonces es como si me hubiera ordenado escribir.

Bueno, Epstein que poseía 5 inmensas mansiones, coleccionaba fotos de las personas con las que se relacionaba, todas de alto nivel mundial, que cuando les metieron caña a sus humildes moradas, aparecieron. Las tenía de adorno en cada una de ellas, imagino entre otras cosas para impresionar a los impresionables y hablar bien de su persona y gestión, algo así como, mira los amigos que tengo.

No sé todavía dónde fue tomada la foto. No creo que Fidel Castro participara en las megafiestas de Epstein y menos que aceptara sus favores con chicas jóvenes. Nunca le hizo falta, pues para eso tenía sus subordinados o colaboradores. A lo mejor fue en alguna de las ocasiones que Fidel visitó New York, la ONU, por funciones oficiales que cuando se acababan, aparecían las verdaderas reuniones, las langostas y los whiskies del enemigo. Epstein tenía una fachada de alto inversionista y hombre de negocios sobre todo financieros y puedo asegurar que el Comandante “invicto”, no era dado a tener amigos íntimos cubanos, sus más allegados siempre fueron extranjeros a los que utilizó como diplomáticos en misiones secretas, lleva y trae de recados, ponedores o conseguidores de dinero para alguno de sus inventos, etc., entonces no me extraña por qué  Jeffrey y Maxwell aparecen en la foto. Estaban todos en una fiesta de multimillonarios capitalistas, sólo que uno de ellos seguía vestido de uniforme verde olivo.

¿Conocía Fidel Castro la verdadera historia de Epstein y Maxwell? A lo mejor no y lo cogieron de “primo” como dice el viejo refrán popular, pero un tipo que se jactaba de saber “hasta dónde el jején puso el huevo”, es difícil de creer que no sabía ni un poquito, que, con ese sólo poquito ya era suficiente para no estar en la foto o haberse puesto una careta. Claro está que la foto no la debe haber tirado un militante comunista, de haberlo hecho, le hubieran quitado la cámara y posiblemente las manos. A lo mejor al whisky del enemigo no la habían echado agua.

Pero no es de sorprender, el pantano es más grande que los Estados Unidos. Entonces recuerdo y le comento a mi madre el caso, que ella por supuesto no conocía y no quiere conocer, espero que cuando lea este escrito se entere, sobre Fidel Castro y Diego Armando Maradona, donde no podía decir el Comandante en Jefe que no sabía nada.

Es más que conocida la historia de amistad casi babosa de Fidel y Maradona y no creo que al primero le interesara mucho de football.

Maradona adicto a las mujeres y a las drogas fuertes, pasó tiempo en Cuba en programas de rehabilitación, donde parece estableció relaciones amorosas con algunas cubanas. Una de sus adquisiciones fue Mavys Alvarez, quien, con 16 años, o sea, menor de edad, comenzó una fuerte relación como pareja con el “Astro del Football”.

Ella que aún está viva y ha hecho varias declaraciones en Miami y Argentina, contando su historia, que incluye drogas y violaciones, fue presentada a Fidel por Maradona. Fidel no tenía por qué conocerla, aunque ya he dicho que sabía “dónde el jején puso el huevo”, pero sólo al verle la cara y el cuerpo, tenía que haberse dado cuenta que era casi una niña.  

Esto puede parecer casual, Fidel, entre una reunión y otra para empobrecer a Cuba, pasó rápido a ver a su amigo; Mavys estaba allí, el argentino se la presentó y a regañadientes se tiró una foto con ambos. Nada de eso.

Maradona en aquel momento tenía tres objetivos, comprar una casa en Varadero, y sacar a Mavys para Argentina para que lo viera jugar y se hiciera una operación en los senos, imagino que para agrandárselos.

Lo de la casa no queda claro para la historia, pero lo cierto es que, para complacer el capricho de Maradona, la muchacha, menor de edad, viajó a Argentina, para lo cual se suponía que debería haber tenido el permiso de sus padres y esto no ocurrió, no hizo falta, Fidel Castro, en cuerpo y alma, personalmente la autorizó a viajar para complacer a su amigo. A no ser que el mismísimo Fidel falsificara los documentos, obviamente pasaporte incluido, todo el que conoció del caso viaje, tenía que haber sabido que Mavys era menor de edad.

El mismísimo Fidel dio la orden y con esto la autorización violentando el paso súper necesario de la autorización de los progenitores para que la menor de edad viajara con su novio.

No me lo crean a mí, busquen las entrevistas de Mavys y las demandas legales de abogados argentinos contra Maradona, que, lamentablemente se fue como un gran futbolista, pero como un detestable ser humano.

Entonces, ¿la foto junto a Epstein y Maxwell es un montaje? Creo que no. ¿Es un montaje la foto de Fidel entre Mavys y Maradona? Totalmente no.

Creo que, en busca de hacer su comunismo y necesitado de dinero capitalista, Fidel, en su vida oculta, al menos para la mayoría de los cubanos, conoció a Epstein y a Maxwell y compartió alegremente al menos una vez con ellos. ¿Le tumbó dinero? No sé, a lo mejor sí.

¿Pasó por encima de la turbulenta historia de Epstein y Maxwell? No lo sé, pero si le pasó por encima a la historia de Maradona con una cubana menor de edad a todas luces, por qué no.

El pantano es mucho más grande de lo que parece.

miércoles, 6 de agosto de 2025

618.- La Constitución como servilleta de papel

Me gustó Bukele.

Creo que fue un joven con ganas de cambiar el país desastroso donde vivía. Desastroso, al parecer, en todos los sentidos de formas general. Llegó a la presidencia después de una carrera política y llegó ganando en buena lid.

Creo que, a pesar de críticas, que siempre existen, porque es muy difícil gustar a todos con todo, logró, sobre todo, pacificar a un país que estaba en las listas de los países más inseguros del mundo, donde la población tenía miedo vivir y donde los delincuentes, individuales y peor, organizados en bandas, habían doblegado no sólo a los civiles, sino a los militares y al propio gobierno. Logró pacificar el país por la vía de la fuerza, sin atacar mucho la raíz, lo que significa que por hoy todo está bien, no se sabe mañana que pueda pasar. La violencia crece como las bacterias.

Me gustó Bukele porque, entre otras medidas, declaró la guerra a esos criminales organizados, unió a las fuerzas del gobierno y las erradicó, sino totalmente, al menos en un por ciento muy alto como para que hoy El Salvador sea declarado como un país seguro, haya regresado el turismo internacional y, sobre todo, las personas puedan caminar por las calles sin miedo a ser secuestradas, asesinadas, etc.

Bukele, parece desde aquí, devolvió la tranquilidad a su pueblo, descabezando a las bandas criminales y con eso puede haber pasado a la historia. No importa que pasaran 100 años, habría siempre que contar que un joven presidente combatió a bandas armadas que campeaban por su respeto, las doblegó y las aniquiló.

Me gustó Bukele, su forma de hablar pausada, su lucha contra la corrupción gubernamental que formaba parte estructural histórica de los gobiernos de su país. Parece que, en El Salvador, las bandas de criminales eran formadas y mantenidas por elementos del alto gobierno, quizás como sicarios profesionales, lo que había hecho muy difícil luchar contra ellas.

Ahora no me gusta o gusta menos.

Parece que a las personas se les sube el poder a la cabeza, por un tema de personalidad y seguro por el apoyo o soporte de otras personas y entonces se comienzan a decir: yo sólo lo puedo hacer, más nadie es capaz, si no soy yo, nadie lo hará tan bien, yo soy necesario e imprescindible. De ahí se pasa a soy único e insustituible y de ahí se pasa a crear los mecanismos para permanecer, sino eternamente, por lo menos por el mayor tiempo posible. El poder emborracha más que el dinero.

Eso da miedo, aunque no vivo allí. Es cierto que esto no le puede interesar a muchos y ser una tendencia medio aprobada y aceptada en silencio o en desmedidos entusiasmos, pero desde el alto punto de vista teórico es fatal.

Hitler no llegó por una revolución al poder, no violentó nada al principio, se fue colando y colando bien. Fidel llegó, si por algo que llamaron revolución la cual se le entregó al pueblo de Cuba, que en su mayoría no estaba en ninguna revolución, y se las agenció para prometer que todo regresaría a como estaba antes. La intención era, según dijo, sólo la de mantener el orden “democrático” que Cuba tenía.

Ambos aprovecharon las estructuras existentes para luego cambiar y cambiar, quitar del camino a los oponentes o sencillamente a aquellos que no apoyaron o no entendieron y eternizarse en el trono.

Hitler acabó, pero ojo, recordar, durante muchos años los alemanes lo apoyaron, algunos por comodidad, otros por inocencia, otros por plena conciencia. Fidel acabó, durante muchos años los cubanos lo apoyaron, algunos por comodidad, otros por inocencia, otros por plena conciencia.

Hitler y Fidel, a veces por las aparentemente buenas y otras por las más que visibles malas, fueron transformando lo que se llama gobierno, con tal de permanecer, en su gobierno, desprovistos ambos de otras opciones.

Los logros fueron maximizados e inventados por la propaganda de la cual ambos fueron dueños, sus errores fueron escondidos o echados a otros. Los líderes, o sea, ellos, no se equivocan porque en esos tipos de gobierno, totalitarios, no importa el apellido, adquieren categorías de dioses intocables.

Ahora Bukele, el que repito, estoy convencido de que le sobran méritos para pasar a la historia de los buenos hombres de su país, acaba de tomar una medida súper peligrosa; “reformular” la constitución.

¿Qué es una Constitución, según Wikipedia?

“En términos simples, una Constitución es la norma fundamental de carácter estructural que permite organizar a un Estado, siendo la guía que orienta su gobernación. Esta norma es también conocida bajo las expresiones de “Carta Magna”, “Carta Fundamental”, “Ley Suprema”, “Ley Superior” o “Código Político””.

A los simples mortales como yo, lo de las constituciones es algo muy difícil y sobre todo serio desde incluso el primer intento en Atenas, en la antigua Roma.

Siempre se menciona a ella con gran respeto, como algo supra. Una constitución trata de crear un gobierno con suficiente poder sin que esto signifique poner en riesgo los derechos fundamentales de los ciudadanos de un país determinado.

Esto que parece ser una Verdad Perogrullo, no lo es tal, porque por lo que veo, sí, es cierto, las constituciones son susceptibles de cambiarse en la misma medida que hacen falta los cambios, pero nunca deberían ser los cambios por caprichos de cualquiera en cualquier momento. No debería ser una conveniencia, incluso cuando el cambio aparezca como apoyado por grandes masas. La historia demuestra que las masas son, a veces, no pocas veces, fáciles de convencer y mover, incluso con cosas que ellas no ven o entienden.

En los países que gozan de cierta democracia, incluso muy defectuosas, con ciertas divisiones de poder, con cierta participación política de las masas, se llega al poder gracias a la constitución existente, apelando a los más que nombrados derechos democráticos y entonces, muchos, tan pronto están en el poder, se inventan la reformulación a conveniencia de la constitución para mantener el poder.

La constitución entonces es un papel donde se ha gastado tinta e invertido tiempo en construir, que no sirve para nada, en la misma medida que se puede cambiar incluso por caprichos.

Antes era más fácil, los faraones, los emperadoras y reyes no creían en constituciones. La forma de llegar al poder eran las guerras, las conspiraciones, los asesinatos, la herencia, pero al modernizarse la vida, se establecen las constituciones que tratan de organizar y hay que respetar.

No conozco la historia en detalles de El Salvador, pero si tengo algunas ideas sobre la historia de mi país, Cuba, y recuerdo que en su segunda etapa pública Fulgencio Batista se hizo, quizás, tristemente famoso, por liderear un golpe de estado en 1952 contra la democracia cubana. Golpe de estado que cambió la historia de Cuba en un antes y un después. Creo entonces que se ha sido injusto porque Batista escogió eliminar el cocktail de las garantías constitucionales con un “toque militar”, pero a Fidel Castro se le olvidó la promesa con la que ganó apoyo del pueblo cubano de elecciones democráticas en 18 meses y regresar a las condiciones que garantizaba la muy avanzada para la época Constitución de 1940 y estuvo décadas gobernando sin que tan siquiera se mencionara la palabra constitución y ahora Bukele, así como normal, acaba de proponer la reformulación de la constitución de El Salvador para prolongar sin tiempo definido su permanencia en la presidencia.  

La constitución, por tanto, para muchos, tiene menos valor que una servilleta de papel.

Wikipedia sigue diciendo, “Una constitución es un texto codificado de carácter jurídico-político, surgido de un poder constituyente, que tiene el propósito de constituir una separación de poderes, definiendo y creando los poderes constituidos (legislativo, ejecutivo y judicial), (…)​, y sus respectivos controles y equilibrios, además de ser la ley fundamental de un Estado, con rango superior al resto de las normas jurídicas, fundamentando todo el ordenamiento jurídico, incluyendo el régimen de los derechos y libertades de los ciudadanos, también delimitando los poderes e instituciones de la organización política”.

Sería más fácil, aunque pueda parecer duro, darse un golpe de estado y se acabó, al que no le guste, “tunturumtu”, pero eso entonces ganaría muchos enemigos o al menos interpretadores, sobre todo a nivel internacional donde se dedican a teorizar, entonces el camino “más democrático” es hacerse una constitución como un traje a la medida. Una constitución que mantenga la idea de modernidad para la formalidad, pero que al final sirva para lo mismo que tenían los faraones, emperadores y reyes.

Pero entonces aparece la fórmula mágica, las masas, el pueblo lo quiere y apoya y entonces los líderes se convierten en “esclavos” de esos deseos. Ya pasó en Cuba, cuando un pueblo enardecido y fanatizado, quizás con muchos deseos de venganza, gritaba “Pa´lo que sea Fidel, pa´lo que sea” y entonces Fidel se nombraba sólo obediente con ese deseo. Y bajo ese pa´lo que sea, el máximo líder de la revolución cubana, que se convirtió en gobierno de él y para él, experimentó y experimentó, saliendo ileso de cada invento, hasta convertir y dejar a Cuba en el país extremadamente pobre que es hoy.

En su historia política y campañas electorales Bukele criticó severamente a países como Nicaragua y Venezuela, me llama la atención que no a Cuba, precisamente porque sus gobernantes, aprovechando el poder fueron cambiando las estructuras para asegurarse la permanencia con ilusiones legales y aseguró que no pretendería jamás mantenerse en el poder, más allá de lo que autorizaban las regulaciones constitucionales.

Hoy Bukele, el cual cambió su discurso y ha declarado que no le importa que lo llamen dictador, pretende perpetuarse en el poder, una vez que realiza una reforma constitucional que permite la reelección por tiempo indefinido, pretende presentarse por tercera vez, o sea, una persona puede presentarse y presentarse de por vida para ocupar el cargo de presidente, mientras, dicen, el pueblo lo quiere.

Pa´lo que sea Bukele, pa´lo que sea, terminará gritando el pueblo salvadoreño y terminará más pobre de lo que hoy es. 

domingo, 20 de julio de 2025

617.- De la serie disfracez

Según la Ministra del Trabajo y la Seguridad Social de Cuba, no existen en Cuba estas personas que las fotos recogen. Según ella todas ellas son actores disfrazados que interpretan papeles actorales en las calles cubanas. Ni Hollywood pudiera conseguir tantas personas deterioradas para filmar una película de mendigos.

La ministra asegura que las personas piden dinero para luego tomar ron, porque necesidades no tienen y que los que limpian parabrisas en los semáforos bajo el Sol, han escogido una forma fácil de vida.

La ministra a 24 horas de su bestial intervención, fue renunciada, debían haberla empalado o enviado a las calles para que fácilmente se ganara el dinero limpiando parabrisas.





616.- La bestial declaración de una Bestia.

Ante todo, me veo obligado a explicar el título.

Los cubanos, como todo pueblo, tenemos un diccionario propio a veces no entendido por otras personas de nuestro mismo idioma. He tenido la oportunidad de compartir mucho con muchas personas, incluyendo a un nativo de la Madre Patria y en aquellas reuniones siempre estaban botados, tiempo costó para que nos pudieran seguir la pista a la hora de hablar. Muchas de estas personas tienen un procesador más lento. JAJAJA.

Tenemos entonces muchas posibilidades, por ejemplo, estar metidos en varios temas a la misma vez y poder seguir el hilo en cada uno de ellos, podemos aparentar estar fajándonos cuando en realidad nos estamos divirtiendo y tenemos palabras que usamos en diferentes momentos cuyo significado acomodamos a nuestras necesidades o, quizás, limitaciones de comunicación. Si no eres cubano, jamás te enterarás de lo que estamos hablando.

Por ejemplo, una de las palabras más utilizadas por nosotros para nosotros mismos es pinga, que tiene diferentes accesiones oficiales en la lengua castellana, a las cuales los cubanos agregamos muchas más. Frente a una mujer extraordinariamente bella, podemos decir. “está de pinga” y todos entendemos lo que queremos decir, e inmediatamente mirar a una flaca, desencajada, fea, sin dientes y decir: “coño, está de pinga”. Quizás en ambos casos, lo único que cambia detrás de la intención, es la entonación.

Pasa lo mismo con la palabra bestia. Podemos estar hablando de alguien extraordinario, capaz de hacer algo fuera de lo común, quizás de un gran y querido amigo y decir: “ese tipo es una bestia” y al mismo tiempo referirnos a alguien muy bruto, salvajemente incapacitado a la hora sobre todo de pensar, de arranques brutos, violentos, casi comparado con un animal y decir: “ese tipo es una bestia”. OJO.- Quisiera decir que, a lo mejor inexplicablemente, hay animales más inteligentes que muchos humanos.

En este caso que anuncio, la palabra bestia obtiene más connotación, porque hablamos de una ministra de gobierno, una ministra bestia que hizo una intervención o declaración bestial. Ya afirmé que existen animales más inteligentes que algunos humanos.

No haré aquí el cuento entero de la ministra, creo que al menos entre cubanos es más que conocido. El cuento la ha dado la vuelta al mundo y hasta los pingüinos y osos en Alaska han quedado deprimidos y asombrados.

Estoy convencido de que esa persona al menos finge ser revolucionaria y su intervención, como las de otros muchísimos, fue tratando de lavarle la cara al gobierno. Ella no hizo nada no acostumbrado, o sea, no reconocer la verdad y mentir, para tratar junto a salvar su casa en Miramar, su carro con gasolina, su cuota de comida adicional, sus vacaciones en Varadero, de cumplir con el mensaje “revolucionario” al uso, que es siempre decir que no pasa nada, que se está bien, que todo es un ataque del enemigo, etc. La ministra que siguió las clases que le dan, trató de defender “su” revolución, “su” gobierno”, “su” partido” y a “su” presidente y entonces metió un discurso “revolucionario”.

Sin embargo, esto que es lo común desde hace casi ya siete décadas, ahora cayó mal y el propio presidente del gobierno, el “Sin casa” Díaz Canel ha salido, no a criticarla, sino a aplastarla, a escasas 24 horas de su pronunciamiento.

¿Por qué? Porque Díaz Canel actúa diferente, para nada, sino sencillamente porque a Díaz Canel, con una imagen más deteriorada que a los que la ministra llamó personas disfrazadas de mendigos, le convenía, justamente ahora, aparecer como diferente y, sobre todo, defensor del más que maltratado pueblo cubano en Cuba.

La ministra recibió la orden de renuncia ya firmada, porque ni los osos y los pingüinos pueden creer que las renuncia fue voluntaria. Ella fue puesta plan piyama, Díaz Canel tenía que sacrificarla, pero como ella es “revolucionaria”, y probablemente amiga de él, esperarán unos meses y la enviarán a una embajada, también como es habitual en Cuba.

Lo llamativo no es la intervención bestial de una bestia, ni el plan piyama, lo llamativo ahora es algo más.

La Asamblea del Poder Popular en pleno reunida, aplaudió a la bestia como resultado de una total aceptación de su brutal intervención, o sea, todos estuvieron de acuerdo con lo que allí se dijo y escuchó. A la luz de los hechos, los parlamentarios no estaban escuchando y se decidirán a dormir, como hemos visto a muchos, a mirar sus celulares, etc., o son tan bestias como la ministra. Por cualquiera de las dos razones las renuncias deberían ser masivas. Díaz Canel tendría que haber renunciado a todos por incapaces.

La persona que presidía el evento, que trato el tema social en Cuba dividido en dos comisiones de trabajo integradas por todos los parlamentarios cubanos, felicitó a la bestia y dijo que su intervención había sido magistral y serviría para señalar en camino de trabajo a seguir. Esa persona tenía que haber sido renunciada también, porque con su intervención inmediatamente terminada la de la funcionaria, no sólo felicitaba a la bestia, sino que avalaba 100% sus ideas.

Por último, también como siempre es nuestra tradición, aparecieron intervenciones individuales de alguno de esos “parlamentarios”, todos, exactamente todos, alabaron las palabras bestiales de la bestia. Todos la felicitaron, todos estuvieron totalmente de acuerdo con ella, todos aceptaron sus conclusiones y todos declararon que ahora si tenían una guía basada en la intervención para poder mejorar a la revolución.

Siendo coherentes, hoy Cuba no debería tener Asamblea Nacional del Poder Popular y la primera tarea de Díaz Canel sería armar de nuevo un nuevo combo.

La bestia, pero en realidad pobre ministra, víctima ante todo de ella misma pagó ella sola todos los platos rotos. Los “parlamentarios” ahora dejarán de llamarla, nadie la irá a visitar, bajarán la vista o cambiarán la mirada para no chocar con ella y borrón y cuenta nueva, seguirán siendo “parlamentarios”, se seguirán reuniendo para quedarse dormidos o mirar sus celulares y, aquí no ha pasado nada. A rey muerto, rey puesto. El muerto al hoyo y el vivo al pollo.

Cuba tendrá otro ministro bestia, al cual que habrá que darle casa en Miramar, cuotas especiales de combustibles y comida, nuevas reservaciones en Varadero, etc.

Díaz Canel, “inocente”, cree que con esto ha mejorado su imagen, saliendo a defender a aquellos más vulnerables, que pasan hambre, que comen de las basuras, que duermen en las calles en Cuba, que según la ministra bestia no son tal cosa, sólo son personas disfrazadas que actúan, por los cuales no ha hecho nada sustancialmente positivo o, quizás, por el contrario, ha hecho, con su mala administración, todo lo contrario.

Díaz Canel, otra bestia bestial, siendo justo, debería haber acompañado en la renuncia a su bestia ministra. En Cuba decimos, tanta culpa tiene el que mata a la vaca, como el que le aguanta la pata.

viernes, 18 de julio de 2025

615.- Si Trump me hubiera llamado...

No me canso de decir que voté por Trump, era la mejor opción frente al desastre Biden – Harris. Vote convencido y volvería a votar.


Ahora, creo que Trump se ha equivocado un poquito con el tema de los ilegales, mejor llamados indocumentados.

Pensando como americano que también soy, creo que el cierre de la frontera es un éxito, se acabaron las caravanas de miles y miles de personas que, como en carnavales, entraron a Estados Unidos, sin casi ningún control. Dicen que entraron buenos y entraron malos.

Creo que el declararles la guerra a los delincuentes, narcos traficantes, comerciantes ilegales de armas, traficantes de niños y órganos, asesinos probados, terroristas, represores, etc., es una buena decisión. Hacer al país más grande de lo que es, porque ya es grande, significa, primero hacerlo un país seguro y tranquilo. Sería injustificado hacer grande a un país económicamente y que sus ciudadanos, niños, jóvenes y viejos, vivan con miedo o peor sean víctimas de algunos de estos delincuentes. ¿Conoces a alguien que ha sido violado? Yo sí.

¿Todos los inmigrantes son o somos delincuentes? No. Una cosa es ser ilegal en un país o indocumentado y otra es ser delincuente

La idea de cazar, por cazar, a personas, no está quedando bien, crea más problemas de los que resuelve, porque se está cazando a los más vulnerables; los delincuentes, narcos traficantes, comerciantes ilegales de armas, traficantes de niños y órganos, asesinos probados, etc., no trabajan.

Los hombres que hoy trabajan en la construcción o haciendo calles, los que trabajan en la agricultura o dentro de una fábrica, las mujeres que en las madrugadas limpian pisos en bancos, super tiendas, las que emplean sus madrugadas en preparar desayunos y comidas, las que también trabajan en la agricultura y en las fábricas, no son delincuentes, precisamente han y me incluyo, hemos venido, porque Estados Unidos ya es un país grande. Queremos trabajar.

Los delincuentes, sobre todo los que trabajan en el llamado “crimen organizado” de todo tipo, da igual controlando a la prostitución, como vendiendo ojos e hígados humanos, más drogas y armas, no caminan por las calles, no limpian pisos, menos trabajan en la construcción. Hoy deben estar escondidos a buen recaudo, quizás dentro de mansiones, utilizando para trasladarse sus Mercedes Benz.

Si Trump me hubiera consultado, le hubiera dado la solución que resolvería “pacíficamente” una parte del problema, le ganaría muchísimos más adeptos y permitiría entonces dedicar las llamadas fuerzas del orden a combatir a los “malos”.

Yo hubiera mandado a dos funcionarios de inmigración, con sus bellos uniformes y sin pasamontañas y a una funcionaria con una mesa portátil, un cuño y muchas planillas a los lugares donde muy fuerte trabajan grandes grupos de indocumentados. Hubiera citado bajo orden a los dueños o responsables de esos negocios que los tienen empleados, porque si ganan mucho dinero con el trabajo de estas personas, deben tener alguna responsabilidad, los inmigrantes ilegales o indocumentados no se contratan, no se fijan y cobran sus salarios solos.

Preguntas de la funcionaria: Nombre y apellidos a través de algún documento legal con su foto, familia, o sea, conyugue e hijos, casas, carros, impuestos, etc., y si todo eso está bien, les emitiría un documento legal firmado por Trump, por mí y la funcionaria que llena el documento, quizás de forma provisional, pero legal. Documento que permitirá al indocumentado estar documentado. Documento que obligaría a “portarse bien” para poder renovar su estatus y quizás con el tiempo obtener una residencia permanente. Un permiso para estar, bajo el compromiso de ser buen ciudadano. Control sistemático. ¿Violación de las leyes? Entonces deportación.

¿Qué se gana con deportar a una persona trabajadora que paga sus impuestos, que ha comprado casa, automóvil, que tiene aquí esposa e hijos nacidos ya en Estados Unidos?

¿Qué se logra con aparecerse en un determinado lugar y comenzar a caerle atrás a todo el que se mueva, imágenes más parecidas a Haití o República Dominicana, lugares que conozco?

¿Qué se gana con provocar manifestaciones pacíficas o menos pacíficas en defensa de los que son cazados?

Es cierto, muchos de los indocumentados, muchísimos no hablan inglés, porque fueron personas muy pobres que en sus respectivos países no pudieron, algunos no quisieron estudiar, por lo que en realidad les cuesta trabajo hablar hasta su propio idioma.

Es cierto, muchos no son científicos o grandes hombre exitosos de negocios, son sencillamente hombres y mujeres en busca de poder vivir.

La vida tienes sus cosas y lo que no te mata te hace fuerte. Llegué a Estados Unidos en el 2012, venía del mundo empresarial, oficinas, computadoras, universidades, etc., mi primer trabajo fue en una fábrica de procesamiento de carne para hacer jamones. Ese tipo de trabajo llega a ser casi inhumano junto al trabajo de los mataderos de animales. Los norteamericanos, que no eran jefes, sólo duraban allí pocos días, a veces pocas horas.

En otro momento, al mudarme a San Antonio, Texas, trabajé en una compañía dedicada a la instalación de sistemas de alarmas contra incendios lo que me llevó a poner cables y aparatos en lugares que se estaban construyendo. Casi todos los constructores que conocí vivían tomando pastillas para los dolores. La construcción es un trabajo que devora al hombre, para no hablar de las personas que trabajan construyendo las calles, aceras, parqueos, etc., los trabajadores llamados del concreto. Habría que pasar un día, con más de 100º F, que son más menos 38 - 40 º C, echando asfalto en una avenida para saber qué cosa es trabajar.

Hoy trabajo en The Home Depot y atiendo diariamente a decenas de personas dedicadas a la plomería, ya sea a la gran plomería o a la doméstica, casi todos son de origen no americano, legales o ilegales y son personas trabajadoras, que asisten en busca de piezas con ropas y calzados de trabajo, a veces embarrados de fango, a veces sucios o rotos. Habría que pasarse un día entero abriendo zanjas en la tierra, cortando y empatando tuberías, expuesto al caliente Sol de Texas, metido en el fango, trabajando con aguas albañales, tupiciones, mierda y orine, etc., para saber lo que es trabajar.

¿Dónde estarán los norteamericanos que asumirían contentos estas actividades cobrando lo que hoy se cobra?

A esos que han venido a ayudar a hacer “America” grande, porque no todo se resuelve con inversiones multimillonarias, muchos millonarios no saben cambiar un bombillo, qué decir de destupir un baño, les permitiría bajo ley, organizadamente, demostrar sus buenas intenciones.

A los delincuentes, sobre todo a esos grandes delincuentes, asesinos, violadores, no los pondría en Alcatraz Alligator, los pondría dentro de los pantanos junto a los cocodrilos.

lunes, 7 de julio de 2025

614.- “Alligator Alcatraz”. La cárcel de los cocodrilos.

Como en momentos anteriores, otro tema sensible.

Vivimos en unos días que cualquier cosa se convierte en una gran noticia sobre o alrededor de la cual comenzamos a vivir, hasta que otra gran noticia nos llega. Proceso que, a veces, ocurre cada 24 horas. Si esa noticia hoy llega vinculada con Donald Trump, las pasiones que se irradian en todas direcciones son muchas y muy grandes.

Gran revuelo se ha armado y existe, en lo que tiene un protagónico papel parte de la prensa y espacios noticiosos, con la inauguración del centro temporal de detención para inmigrantes indocumentados, he aprendido que no es bueno llamarlos ilegales, “Alligator Alcatraz” en el estado de Florida. Lugar que, en cubano, pasará a la historia como la cárcel de los cocodrilos.

"Alligator Alcatraz". Casas tipo trailer, con ventanas y lo que parece aire acondicionado o al menos sistema de ventilación. Parece organizado.

Y es cierto la noticia crea cierto miedo incluso morbosidad, los cocodrilos y todos sus primos hermanos no son animales agradables ni para la simple vista.

Es real, el gobierno de Estados Unidos tiene tierras y dinero de sobra para construir una cárcel o centro de reclusión en otro lugar, podría ser incluso más agradable para todos, incluyendo los recluidos, que se hiciera en el centro de New York, la vista y la onda que tiene esa ciudad podría disminuir el impacto de estar privado de libertad o cada detenido podría reclamar que se construyera cerca de su casa, para así facilitar el traslado de sus familiares para las visitas.

Podría también, porque dinero se tiene, construirse un lugar con aire acondicionado, calefacción, duchas modernas con saunas y yacusis incluidos, sistema de televisión con todos los canales que gustan los interesados, conexiones con WiFi para llamadas telefónicas cómodas y baratas, quizás música indirecta todo el día, y una cafetería gratis para meriendas, chocolates y helados.

Para eso habría que esperar a que los súper críticos que inmediatamente hacen “sus zafras” con las noticias, tengan la responsabilidad y autoridad para construir cárceles.

Veamos algunos ejemplos de la historia, porque las cárceles siempre han sido utilizadas por el poder para separar y controlar. Nunca han sido lugares para vacacionar.

Australia. Continente en el medio del Océano Pacífico. A principios del siglo XIX parte del territorio australiano fue recibiendo progresivamente a convictos que fueron sacados de Gran Bretaña. No hizo falta barreras, cercas, vigilancia adicional militar, por el contrario, a muchos enviados se les entregó tierras para que se “aplatanaran”. No importaba mucho el control personal, no era necesario inmovilizar, Australia está lo suficientemente lejos de Gran Bretaña y de cualquier otro lugar del mundo, como para pretender fugarse.

España. Penal de Ceuta en la cima del Monte Hacho. Después de una larga historia que data de los tiempos de Roma, a principios del siglo XIX el gobierno español destinó la fortaleza que existía a cárcel. Construida al norte de África, separada del continente incluso, la única forma de entrar y salir de ella era por mar. A España pocos podrían regresar, a no ser que fueran liberados o indultados oficialmente.

Estados Unidos. Prisión de Alcatraz en la isla de Alcatraz frente a la costa de San Francisco, California. Prisión militar construida a principios del siglo XX, devino en Penitenciaría Federal de Alcatraz de máxima seguridad. El mar era la barrera natural que mantenía a los presos sin posibilidad de escape. He leído sobre quejas en el interior del penal, sin embargo, nadie ha hablado de los tiburones y menos de los que no sabían nadar.

Cuba. Presidio Modelo en la Isla de Pinos. Inspirada en una penitenciaría norteamericana, se inauguró en 1931 y existió como cárcel hasta 1967. Territorio separado de Cuba también por el mar, utilizaba esta barrera como principal custodia. Una cosa era fugarse del presidio y otra era regresar a la “Isla Grande. También he leído sobre quejas en el interior del penal, sin embargo, tampoco nadie ha hablado de los tiburones, ni de la natación.

Antes de eso, ¿Cuba no utilizó las mazmorras de las fortalezas militares, las más famosas, El Morro, La Cabaña, El Príncipe, construidas por la metrópoli España en el siglo XVIII pura época colonial, como cárceles hasta muy entrado el siglo XX? Caminé en infinidad de ocasiones por El Morro y La Cabaña cuando trabajé como historiador, dificilñes cárceles.

Entonces, ¿Cuál es el problema con los cocodrilos? Malo me parece que los cocodrilos estuvieran dentro de la penitenciaría, o sea, detenidos y cocodrilos juntos. Todos asistimos a los zoológicos y nos quedamos, siempre desde lejos, admirados con los cocodrilos. ¿Qué tal si la cárcel o centro penitenciario, hubiera sido construido al lado de un zoológico? Los leones suelen ser más peligrosos.

El objetivo oculto podría ser complicar la fuga, pero es que ese es el objetivo de todas las cárceles. Las más modernas incorporan muros, varias líneas de malla, a veces con electricidad, luces especiales, cámaras incluyendo infrarrojas y de detección de temperatura, alarmas sonoras, postas con hombres armados y esto a nadie le llama la atención. Nos hemos acostumbrados que así son las cárceles modernas.

La presencia cercana de cocodrilos, porque repito, el centro penitenciario no está dentro de un pantano y los cocodrilos no duermen con los reclusos, puede llamar la atención a muchos, sin embargo, no creo que a los pobladores de, por ejemplo, Miami, pues ellos viven junto a los cocodrilos también, estos animales se pasean por patios y jardines, se meten en las piscinas, se atraviesan en las calles en determinadas zonas y nadie se ha mudado. Tampoco debe llamar mucho la atención a los pobladores cercanos al río Mississippi, ellos están acostumbrados a la presencia de estos animalitos e incluso dedican parte de su tiempo libre a cazarlos, los cocodrilos se comen y nadie ha intentado secar el río. Donde vivo hoy existe una manada de venados que recorren todos los días el residencial y el reparto cercano, las personas se paran a admirarlos y tirarles fotos. Mi hermano Igor en una de sus visitas a San Antonio quería coger uno y meterlo al apartamento para que Martica lo hiciera en el horno. 

Tal parece que el gobierno ha construido un centro de retención para humanos a media cuarta de los pantanos con sólo cuatro palos y una lona para techo. Tal parece que, si uno se lleva por la intensidad de algunas informaciones, que van a poner allí a las personas con toda intensión, para alimentar y sobre todo engordar a los “pobres” cocodrilos, de los que hasta ahora nadie se había acordado. Sólo falta por decir que el gobierno ha creado especies de carros de comida y puesto carteles o señales para cocodrilos con el anuncio de “free food”.

Tenemos que evitar la histeria colectiva.

Centro de detención para indocumentados durante el gobierno de Biden. Arizona con cerca de 40º Celsius. 

Creo que además de los cocodrilos ahora de moda en los medios de información, son más peligrosas las serpientes, porque muchas pueden ser venenosas, no sé exactamente si existen en esa área y si pueden colarse por el hueco de una malla, y, sobre todo, los mosquitos, que de hecho se cuelan por cualquier lugar, por lo que el lugar podría llamarse también con cierta dignidad y justicia con los animales “Snake Alcatraz” o “Mosquitoes Alcatraz”. Algunos mosquitos no matan, pero suelen ser tan feroces como los grandes reptiles.

Las personas allí no son en su mayoría delincuentes sancionados, por lo que imagino, no he hablado con Trump en estos días, que su estancia allí sea muy corta, en la misma medida que se auto deporten o sus órdenes de deportación se ejecuten. OJO.- No estoy valorando aquí el tema de la deportación, justa o injusta, soy sólo naturalizado y no tengo los ojos azules, ni el cuello rojo, sobre eso ya ha escrito, sólo me estoy refiriendo a la “cárcel de los cocodrilos”.

La pregunta es: ¿Cuándo un gobierno ha pedido opinión al pueblo, a través de una encuesta, plebiscito, etc., para escoger el lugar y las condiciones a la hora de hacer una cárcel?

No conozco cómo y quién construyó el centro de detención, no conozco tan siquiera el lugar dónde fue construido. Puede ser que el proyecto haya sido ejecutado por un primo de Trump dueño de una compañía constructora o que los tubos y las tuercas usados sean de una fábrica de un republicano. Cosas como esa pasan en cualquier lugar. Si confío en que se ha construido cumpliendo con las normas constructivas de este país que están bien definidas. Donde va un tornillo rosado, no se pone un tornillo azul.

No conozco cómo son las condiciones allí adentro, pero si conozco las de Cuba y el penitenciario de los cocodrilos es un paseo. Cuento que ya escribí.

Un día a las 6:30 am se presentaron en mi casa un señor vestido de civil y muchos policías. Me preguntaron con quién vivía y me dijeron que los sacara para la sala. Jennifer cuatro años, Jonathan un bebito que aun lactaba. Registro. Traslado para el llamado Centro de Investigación, más conocido por "100 y Aldabó", por su dirección en la Ciudad de la Habana o "100 y se Acabó", por lo que pasa allí adentro. Procedimientos de entrada, no cordones, no cinto, no cadena en el cuello, no reloj y entrega de un overol usado de color azul sin mangas.

Conducción por un pasillo muy largo y oscuro y depósito dentro de un calabozo con forma rectangular. Cuatro estrechas camas de cemento adosadas a las paredes. Yo era el sexto en aquel lugar, por lo que durante algunos días tuve que dormir en el estrecho pasillo que había entre las camas de la izquierda y la derecha, hasta que, con el tiempo y traslado de los más viejos, me tocó un espacio al que se le llama cama. Colchoneta que podía tener 30 años de uso con todos los bichos que existen, lo sé porque salí de allí con ladillas, además de con una culebrilla.

Paredes pintadas de amarillo llamado de tránsito, cuya primera función es mantenerte en vilo por lo irritante que significa mirarlo. No ventana, la puerta totalmente metálica que daba idea de la tapa de una lata de sardinas, un bombillo incandescente en el techo controlado desde afuera, en una esquina adosada a la puerta un hueco en el piso de cemento, al que en Cuba para dignificarlo se le llama letrina, para las necesidades fisiológicas y sobre ese mismo hueco, justo sobre el hueco, un pedazo de tubería que simulaba una ducha, también controlada desde afuera, por lo que por momentos cuando ponían el agua, antes de que te la quitaran y quedaras enjabonado, te estabas bañando sobre la mierda de tu compañero de calabozo que no apuntó bien al hueco. Más de 40º Celsius, o sea, temperatura casi para cocinar.

Mi primera entrevista con los encargados fue a las 3:30 am a la semana de estar allí incomunicado sin que nadie me explicara el por qué, en un cuarto u oficina del tamaño de un baño común, con, calculo, cerca de 15º Celsius, los encargados portaban gruesos abrigos y puede ver a mi familia, esposa y madre, sólo 10 minutos en presencia de uno de los encargados, a los 10 días de haber llegado. Jamás durante toda mi estancia vi el Sol, respirar dentro del calabozo era algo doloroso, no sólo el calor, el sudor y lo viciado del aire por la presencia como mínimo de cuatro personas, les recuerdo que estábamos a menos de dos metros del hueco para las necesidades fisiológicas.

Nadie en Cuba se ha tirado a la calle para hacer mejorar estas condiciones.

No conozco el “Alligator Alcatraz”, no estoy de hecho valorando si está bien o mal hecho, pero de seguro allí me estaría unas buenas vacaciones y a lo mejor con mi experiencia de vida ya, me dedicaría a investigar sobre los cocodrilos.